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Edición 226 | |||
Lunes, 01 de Febrero de 2010 23:07 | |||
El día en que se incendió PemexRAYMUNDO RIVA PALACIO Y NERILOS INGENIEROS PETROLEROS sintieron desmayarse cuando al arrancar el año el presidente Felipe Calderón designó a uno de sus más cercanos como director de Pemex Gas y Petroquímica Básica, que es un tema del cual alegan no sabe nada.
Si la designación de Herrera, quien forma parte del círculo íntimo calderonista que operaba en torno al finado Juan Camilo Mouriño, era imposible de detener en términos estatuarios, no así la de Treviño, quien dependía de otro íntimo del Presidente, Dionisio Pérez Jácome, subsecretario de Egresos, y que había sido enviado a Pemex directamente por la jefa de Su nombramiento debía de haber sido aprobado en la última sesión del Consejo de Pemex en diciembre, pero no transitó. En primer lugar, los representantes del sindicato petrolero se interpusieron. De ninguna manera aceptamos a Treviño, dijeron. No iban a aceptar caprichos, aún si estos vinieran de Los Pinos. Pero la parte más crítica provino de los consejeros. No tanto de Rogelio Gasca, respaldado por el PRI, o de Fluvio Ruiz, que es apoyado por el PRD, sino por los panistas, cercanos al calderonismo. Según personas que conocen detalles de la sesión, quienes objetaron fuertemente el nombramiento de Treviño fueron José Fortunato Álvarez, ex diputado del PAN y que fue gerente de las compañías gaseras de la familia Mouriño, y Héctor Moreira, ex vicerrector del Tecnológico de Monterrey, que fue subsecretario de Energía cuando el titular era Fernando Elizondo. Si Herrera era mucho pedir, Treviño definitivamente no. Pero en Los Pinos no recularon. Tampoco tomaron en cuenta al director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, aunque lo que trascendió a los medios en semanas pasadas era que los ajustes habían sido promovidos por él. Para evitar el escollo de tener que pasar los retenes internos en la empresa, Decidieron que quien se tenía que mover de puesto para dejárselo a Treviño era Esteban Levín, quien era el director de Finanzas de Pemex. Levín fue movido como nuevo director corporativo de Administración, para que el enviado de Los Pinos entre caminando a La incertidumbre reina en Pemex. En términos operativos, la dirección de Administración estaba vacante porque aún no asume Levín, pero en Finanzas también están paralizados ante la inminencia que su jefe -hijo del diputado Óscar Levín, quien apoyó fuertemente al gobierno federal durante las negociaciones presupuestales- sea enviado a un nuevo puesto. El equipo de Calderón está cerrándose de manera estratégica, y lo que está sucediendo en Pemex es la primera muestra pública de hacia dónde caminarán. Desde hace tiempo querían echar el guante a Pemex, particularmente en las áreas que tienen que ver con los recursos, por lo cual enviaron a un financiero puro, con experiencia dentro de la empresa, a dirigirla. Suárez Coppel fue una recomendación directa del ex secretario de Hacienda, Francisco Gil, quien goza de influencia en el calderonismo en asuntos económicos, pero ni eso le bastó. Tener el aval técnico no significa que los calderonistas lo consideren de los suyos.
Herrera es parte del gabinete de cocina del Presidente, que trabaja cerca de él desde hace casi una década, y fue colocado como cuña de Georgina Kessel en Energía. Treviño es una extensión de ese grupo a través de Pérez Jácome. Todos ellos formaban parte del gabinete de cocina que dirigía Mouriño, quien junto con Cordero eran las dos personas más cercanas a Calderón. A la muerte del primero, se quedó solo el secretario de Hacienda con todos los afectos, pues nadie ha logrado remplazar al finado funcionario. Al inicio del gobierno, Cordero fue a vigilar los egresos a Al dejar Mouriño Tiene a Ruiz Mateos en Economía y a Javier Lozano -el secretario que más respeta en términos profesionales- en Trabajo. En Turismo mantiene a Rodolfo Elizondo, tío de Flores y con quien tiene una relación... profesional estrecha. Lozano era parte del cuarto de guerra en la campaña, donde estaba Juan Molinar, hoy secretario de Comunicaciones. En Desarrollo Social, incorporó a otro incondicional, Heriberto Félix, y en Educación envió a su viejo amigo Alonso Lujambio. Calderón está alineando el gabinete a su modo y para sus fines. Lo que está sucediendo en Pemex es el último ejemplo. Si no les gustó que les envíe a Herrera y Treviño, que se aguanten. No se los dijo en palabras. Se los está probando en los hechos. Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
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