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La disciplina presupuestaria, un excelente negocio para los bancos
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Edición 275

 

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Unión Europea

La disciplina presupuestaria,

un excelente negocio para los bancos

MICHAEL R. KR√ĄTKE*

 

Poco antes de Navidades, los bancos se encontraron con el ‚Äúahora te toca a t√≠‚ÄĚ: el Banco Central Europeo (BCE) ha ofrecido un marco crediticio completamente nuevo: la gigantesca suma de casi medio bill√≥n de euros, a tres a√Īos y un inter√©s tan bajo ‚Äďun uno por ciento, el actual tipo de inter√©s oficial del banco central‚Äď, que parece sacado de un cuento de hadas.

Y los clientes se sirven ávidos, entre otras cosas porque el BCE acepta prácticamente todos los empréstitos de los países de la eurozona como garantías. Los negocios bancarios son fluidos, pero eso ayuda poco. El comercio interbancario sigue estancándose porque los bancos no se fían los unos de los otros mientras avanzan por este camino, así que no puede hablarse de un boom en los créditos de inversión.

BancoCentralEuropeo

¬ŅAd√≥nde fue el dinero? Algunos bancos han comprado bonos p√ļblicos, Espa√Īa e Italia pueden colocar con √©xito sus t√≠tulos de deuda de dos a cinco a√Īos, pero la mayor√≠a de bancos quieren poner su dinero de inmediato en las cajas fuertes del BCE. Y esas cajas fuertes rebosan: m√°s de 450 mil millones de euros descansan ya en ellas. Los bancos nadan en dinero y son, como siempre, hist√©ricos acreedores del estado. Puede verse como si hubiera sido favorable para el BCE comprar bonos p√ļblicos de los pa√≠ses que atraviesan problemas econ√≥micos y embolsarse con ello los intereses. Pero el gobierno alem√°n lo rechaza, porque un procedimiento as√≠ supuestamente socava la disciplina presupuestaria.

 

Con el antiguo Presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, se compraron abiertamente en los mercados secundarios bonos soberanos por un valor total de 300 mil millones de euros. Con su sucesor, Mario Draghi, sucede todo lo contrario: a los bancos privados se les inyecta dinero barato para que sigan comprando los bonos del tesoro de los pa√≠ses de la zona euro, refinanci√°ndolos y enriqueci√©ndose en el proceso. Por desgracia el BCE pierde as√≠ dinero e influencia. De adquirir directamente los bonos, de los intereses se beneficiar√≠an los pa√≠ses miembros. Una venta as√≠, o cr√©ditos directos del BCE a pa√≠ses como Grecia, Portugal o Espa√Īa, podr√≠an adem√°s estar vinculados a una demanda, completamente razonable, de impulsar una restructuraci√≥n de las d√©biles econom√≠as del sur en lugar de recetarles un ahorro a cualquier precio.

 

Por desgracia el gobierno de Merkel bloquea esta opci√≥n debido a una mezcla de ignorancia y de arrogancia. En vez de unos eurobonos relativamente baratos, en vez de una venta relativamente eficaz de bonos de los pa√≠ses en crisis, en vez de cr√©ditos efectivos de los bancos centrales (tanto da si del BCE o de uno de los bancos revalorizados por las medidas de rescate), se toman desv√≠os y caminos ocultos. ¬ŅPor qu√©? No para otra cosa que para rescatar a los bancos europeos, que en el 2012 se enfrentar√°n a una exigencia de refinanciaci√≥n tan elevada como la que tienen como los pa√≠ses en crisis de la zona euro.

 

Con gusto

Los c√≠nicos observar√°n que los alemanes pueden permitirse perder dinero con esta crisis financiera. Al fin y al cabo se han aprovechado hasta la fecha como pocos de la erosi√≥n del euro, y no en poca medida. Es m√°s: cuanto m√°s se demore una soluci√≥n a la crisis, tanto mejor para el fisco alem√°n. Wolfgang Sch√§uble puede endeudarse tan barato como ning√ļn otro ministro de Finanzas antes de √©l pudo hacerlo: los √ļltimos bonos del estado alem√°n en diciembre y enero se vendieron a 3'8 y 1'8 veces su valor respectivamente. Los inversores toman con agrado los bonos federales e incluso se permiten beneficios negativos s√≥lo para poder prestar dinero al estado alem√°n. El gobierno federal se ahorra as√≠ un mes tras otro miles de millones en impuestos.

 

No hay que olvidar que cuanto m√°s y durante m√°s tiempo decaiga el valor del euro, mejor para las exportaciones alemanas. El estado alem√°n gana adem√°s miles de millones con los cr√©ditos del rescate a Grecia, Irlanda y Portugal. Y con todo, muchos alemanes creen a√ļn que son los maestros pagadores de la crisis y siguen a su gobierno, que agitando el sempiterno fantasma de la inflaci√≥n intenta evitar que el BCE juegue en la crisis su papel de banco de cr√©dito de √ļltimo recurso.

AngelaMarkelNazi

√Āngela Maerkel.

 

De hecho, este banco central se ha alejado desde mayo de 2010 crecientemente del modelo del Bundesbank a partir del cual se construy√≥. La sagrada estabilidad de precios ya no gobierna en solitario, pero el cambio hacia una pol√≠tica monetaria y de deuda pragm√°tica y a la medida de la situaci√≥n de la crisis en Europa a√ļn no se ha alcanzado, toda vez que se arrastra a todos los dem√°s a los antediluvianos conceptos de disciplina presupuestaria y de ahorro y con ello se prolonga la crisis. A pesar de toda la marea de dinero, el discurso en la zona euro no puede ser el de la inflaci√≥n, pues la tasa de inflaci√≥n incluso desciende mientras el desempleo siga siendo elevado y los pa√≠ses de la zona euro extremen su pol√≠tica de ahorro y hundan el gasto social. Cuanto m√°s conduzca el gobierno federal a sus socios de la Uni√≥n Europea a la recesi√≥n con sus dogmas de ahorro, menor ser√° el riesgo de inflaci√≥n.

JeanClaudeTrichet

Jean-Claude Trichet.

 

Nadamos en dinero y no avanzamos ni un s√≥lo paso. Al contrario, la danza de los mercados contin√ļa, pues hasta abril han de refinanciarse los bonos p√ļblicos de Espa√Īa, Italia y, no en √ļltimo lugar, Francia con cientos de miles de millones de euros en juego. La pol√≠tica monetaria del BCE, en principio expansiva, es conducida con la ideolog√≠a de ahorro por un camino extraviado, tan equivocado como caro, del cual se aprovechan unos cuantos centenares de bancos. Y, al mismo tiempo, es contrarrestada por una pol√≠tica fiscal en extremo restrictiva.

 

Michael R. Kr√§tke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de pol√≠tica econ√≥mica y derecho fiscal en la Universidad de √Āmsterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y catedr√°tico de econom√≠a pol√≠tica y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido.

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