joomla visitor
AuditorŪa
El macabro caso de las hipotecas en Espa√Īa
Buscar Autor o Artículo
ÔĽŅ
PULSE LA TECLA ENTER
Voces Diario
Banner
Noticias
389 Suplemento
Banner
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Radioteca
Posada del Periodista
Banner
Club de Periodistas
408
407
Banner
406
Banner
405
Banner
ÔĽŅ
Edición 295

El macabro caso

de las hipotecas en Espa√Īa

DANIEL D. CARPINTERO


ENTRE 1995 Y 2006 el paisaje de Madrid semejaba el de una ciudad que acabara de ser sacudida por una cat√°strofe natural. Montones de escombros y centenares de gr√ļas se recortaban contra el horizonte como en una postal apocal√≠ptica. Era la fiera de la construcci√≥n.


Daniel1

 

EN POCOS A√ĎOS LOS CAMPOS de la periferia se convirtieron en un p√°ramo ceniciento en el que los barrios fantasma aparec√≠an de la nada. Bloques de edificios id√©nticos atravesados por carreteras por las que no transitaba ning√ļn veh√≠culo. Centros comerciales desiertos. Hoteles siniestros a veinte kil√≥metros de la zona tur√≠stica m√°s cercana. Cualquiera que no fuese pol√≠tico o banquero se daba cuenta de que nunca se vender√≠an tantas casas.

Eran los a√Īos en que Aznar gobernaba en Espa√Īa; los d√≠as en que el precio de las viviendas triplicaba o cuadriplicaba el valor real; la √©poca en que todo ayuntamiento espa√Īol ten√≠a su propio esc√°ndalo de corrupci√≥n urban√≠stica. Era el tiempo de las hipotecas basura.

En esos a√Īos el negocio de la construcci√≥n y la venta de viviendas lleg√≥ a representar el 16 por ciento del Producto Interior Bruto. Los bancos tasaban los bienes inmuebles y fueron inflando poco a poco los precios hasta que √©stos alcanzaron niveles absurdos.

Comprar un departamento para venderlo al cabo de un mes era un negocio sumamente rentable. La especulaci√≥n era fren√©tica. La banca obten√≠a cr√©ditos al 1,5 por ciento o al 2 por ciento en el mercado interbancario -un capital que proced√≠a principalmente de Alemania- y conced√≠a hipotecas a un inter√©s de entre el 3,5 por ciento y el 7 por ciento. No hab√≠a que reunir condiciones especiales para conseguir una hipoteca. Ning√ļn banquero ten√≠a remilgos ante la posibilidad de ganar dinero aunque la operaci√≥n revistiera cierto riesgo. Se daban cr√©ditos con los ojos cerrados y con la mano tendida para recoger los billetes. Hasta que el banquete termin√≥.

En 2008, tras el escándalo de las hipotecas subprime y la quiebra de Lehman Brothers, el mercado interbancario se cerró. La compraventa de viviendas se redujo y los precios empezaron a caer. Muchos especuladores que adquirían bienes inmuebles para venderlos más caros se arruinaron. Otros tantos constructores -financiados por la banca- se vieron ante el problema de que eran propietarios de miles de viviendas que nadie quería comprar. También ellos acabaron en la ruina. O en la cárcel.

 

Daniel2

 

Fue el principio de la depresi√≥n econ√≥mica en Espa√Īa. Cuatro a√Īos despu√©s hay casi seis millones de desempleados en el pa√≠s -m√°s del 25 por ciento de la poblaci√≥n activa- y el gobierno derechista de Rajoy practica una pol√≠tica de recortes draconianos que est√°n llevando la econom√≠a a la bulimia. Las conquistas sociales que se han logrado en treinta a√Īos de democracia -los derechos de los trabajadores, la sanidad y la educaci√≥n p√ļblicas, el acceso universal a la justicia- desaparecen como ilusiones inducidas por alg√ļn dios sarc√°stico. Espa√Īa avanza hacia la desigualdad. O retrocede hacia d√≠as oscuros en que la derecha fascista campaba a sus anchas.

Las consecuencias m√°s terribles del frenes√≠ inmobiliario empiezan a difundirse ahora en los medios de comunicaci√≥n. El pasado 9 de noviembre una mujer se arroj√≥ por la ventana en Barakaldo (Pa√≠s Vasco) mientras la comitiva judicial enviada por el banco llamaba a la puerta para echarla de su casa. Falleci√≥ en el acto. Su suicidio -junto a muchos otros que no figuran en las p√°ginas de los diarios termin√≥ de indignar a una parte grande de la sociedad espa√Īola.

Desde 2008 la banca ha obligado a desalojar casi 400 mil viviendas. Otros 300 mil desahucios se est√°n tramitando en los juzgados. Se trata de una iron√≠a macabra.¬† Los bancos que ahora echan a la gente de sus casas recibieron hace unos meses m√°s de 40 mil millones de euros en capital p√ļblico -dinero del bolsillo de los ciudadanos- para evitar la quiebra masiva.

A este c√≥ctel hay que agregar otro ingrediente: La ley hipotecaria espa√Īola, una de las m√°s injustas del mundo. Se redact√≥ en 1909 y sobrevivi√≥ al franquismo para instalarse como una infecci√≥n en la √©poca actual. Establece que cualquier contrato hipotecario tiene mayor fuerza legal que la sentencia de un juez. Las cl√°usulas del documento del banco resultan inamovibles y fijan condiciones tan beneficiosas para la entidad financiera como desastrosas para el individuo hipotecado.

Supongamos que un cliente firma una hipoteca de 300 mil euros. Cuando ha pagado 100 mil se queda sin empleo -una circunstancia com√ļn en la Espa√Īa de hoy- y carece de recursos para pagar la mensualidad. El banco procede entonces a embargar sus bienes y sus ahorros. Pero no es suficiente. Eso apenas reduce la deuda. De modo que el banco inicia el proceso legal para desahuciarle y al cabo de seis meses el sujeto es expulsado de su casa. Aqu√≠ deber√≠a terminar el problema.

Pero el problema contin√ļa. El banco subasta el inmueble a un precio muy bajo para asegurarse la venta (a menudo es la propia entidad la que compra la vivienda a trav√©s de una sociedad inmobiliaria de la que es due√Īa) y resta esa cantidad al monto total de la hipoteca, que ha crecido debido a los intereses por demora. Imaginemos que el banco vendi√≥ la casa por 180.000 euros. El individuo hipotecado ha pagado ya 100 mil y le faltan por desembolsar otros 20 mil m√°s los intereses por demora. Es decir: m√°s de 120 mil euros a cambio de nada.

En cuatro ocasiones se llevaron al Parlamento propuestas para cambiar una ley hipotecaria que no sólo es injusta sino que además contraviene la normativa europea. Las cuatro propuestas fueron rechazadas con los votos de los diputados del PP de Rajoy y del PSOE de Rubalcaba (antes de Zapatero).

La banca argumenta que cambiar la ley har√≠a subir la prima de riesgo (el indicador que marca el inter√©s que el pa√≠s paga por colocar deuda soberana) y desestabilizar√≠a el sistema financiero. Se trata de un argumento que los pol√≠ticos y los empresarios llevan esgrimiendo desde 2008: la gente debe sufrir privaciones e injusticias para que la econom√≠a salga del agujero. Si Espa√Īa sigue por esta senda llegar√° a ser una tierra econ√≥micamente pr√≥spera en la que los ciudadanos se morir√°n de hambre.

La indignaci√≥n social en cuanto a la injusticia de las hipotecas ha aumentado en las √ļltimas semanas. Los cuarenta y siete jueces decanos de Espa√Īa presentaron un informe en el que piden que se modifique la ley, y proliferan las protestas de grupos como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

El gobierno de Rajoy se ha visto obligado a actuar. El remedio consiste en una moratoria de dos a√Īos en el pago de la hipoteca para las familias con muy pocos recursos y en alquilar las viviendas que la banca acumula como consecuencia del frenes√≠ especulativo de los a√Īos de Aznar. Es como intentar curar una herida de bala con un trozo de esparadrapo. Rajoy sigue neg√°ndose a cambiar la ley. Y los banqueros se frotan las manos.



Comentarios (1)Add Comment
0
Luis Alvarez
diciembre 12, 2012
85.52.125.47
Votos: +2
...

Un art√≠culo muy acertado de la burbuja inmobiliaria que pinch√≥ en Espa√Īa

Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy
¬ŅQui√©n est√° en l√≠nea?
Tenemos 508 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

224
Banner
273 Suplemento
Banner
404
Banner
403
Banner
402
Banner
401
Banner
400
Banner
399
Banner