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Banqueros anglosajones organizaron la Segunda Guerra Mundial
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Edición 333

Banqueros



En ocasi√≥n del 70¬ļ aniversario de la Victoria sobre el nazismo publicamos un estudio de Valent√≠n Katasonov sobre el financiamiento del partido nazi y el rearme del III Reich.

 

Winston Churchilll autor se basa en documentos publicados en 2012 que confirman que banqueros estadounidenses y británicos organizaron la Segunda Guerra Mundial, con la complicidad del presidente de Estados Unidos Franklin Roosevelt y del primer ministro británico Neville Chamberlain y con la esperanza de acabar con la Unión Soviética. Este estudio sugiere una serie de interrogantes que serán objeto de un próximo artículo.

La Segunda Guerra Mundial no fue provocada por un rabioso F√ľhrer que se hab√≠a apoderado de Alemania. La Segunda Guerra Mundial es obra de una oligarqu√≠a mundial, o m√°s exactamente de los plut√≥cratas anglo-estadounidenses.

Utilizando instrumentos como la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Inglaterra, esos elementos comenzaron a preparar el siguiente conflicto de envergadura planetaria inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial. Su blanco era la Unión Soviética.

Los planes Dawes y Young, la creación del Banco de Pagos Internacionales (BPI) [1], la suspensión del pago por parte de Alemania de las reparaciones de guerra previstas en el Tratado de Versalles y la aceptación de aquella decisión por los ex aliados de Rusia, las masivas inversiones extranjeras en la economía del III Reich, la militarización de la economía alemana y las violaciones del Tratado de Versalles son etapas en el camino que conduce a la guerra.

El complot

Detr√°s de aquel complot se hallaban personajes claves: los Rockefeller, los Morgan, Lord Montagu Norman (gobernador del Banco de Inglaterra) y Hjalmar Schacht (presidente del Reichsbank y ministro de Econom√≠a del gobierno de Hitler). El programa estrat√©gico de los Rockefeller y los Morgan era sojuzgar Europa econ√≥micamente, saturar Alemania de inversiones y cr√©ditos extranjeros y empujarla a asestar un golpe mortal a la Rusia sovi√©tica para que esta √ļltima volviese al capitalismo, en calidad de colonia.

 

Fotomonataje

 

Montagu Norman (1871-1950) desempe√Ī√≥ un papel importante como intermediario en el di√°logo entre los medios financieros estadounidenses y los jefes de empresas alemanas. Hjalmar Schacht organiz√≥ la reconstrucci√≥n del sector vinculado a la defensa en la econom√≠a alemana. La operaci√≥n de los plut√≥cratas contaba con la cobertura que le ofrec√≠an pol√≠ticos como Franklin Roosevelt, Neville Chamberlain y Winston Churchill. En Alemania los ejecutores de aquellos proyectos eran Hitler y Hjalmar Schacht. Seg√ļn varios historiadores, Hjalmar Schacht desempe√Ī√≥ un papel m√°s importante que Hitler, pero se manten√≠a en la sombra.


Génesis


Owen D. YoungAl t√©rmino de la Primera Guerra Mundial, el Plan Dawes ten√≠a como objetivo comprometer la Triple Entente y cobrar las reparaciones de guerra que deb√≠a pagar Alemania. El Plan Daves ‚Äďpropuesto por el Comit√© presidido por Charles G. Dawes‚Äď designaba un intento realizado en 1924 por resolver el problema de las reparaciones de guerra, que estaba minando la pol√≠tica internacional desde el fin de la Primera Guerra Mundial y la firma del Tratado de Versalles ‚Äďreticente, Francia cobr√≥ m√°s del 50% del monto de las reparaciones. Entre 1924 y 1929, Alemania recibi√≥ 2 500 millones de d√≥lares de Estados Unidos y 1 500 millones de Gran Breta√Īa en el marco del Plan Dawes. Son sumas considerables que corresponden a 1 000 millardos [2] de d√≥lares actuales.

Hjalmar Schacht desempe√Ī√≥ un papel activo en la aplicaci√≥n del Plan Dawes. En 1929, resumi√≥ los resultados del plan declarando que Alemania hab√≠a recibido en 5 a√Īos m√°s pr√©stamos extranjeros que Estados Unidos en los 40 a√Īos anteriores a la Primera Guerra Mundial. Por consiguiente, en 1929, Alemania se hab√≠a convertido en la segunda potencia industrial a nivel mundial, por delante de Gran Breta√Īa.


El Plan Dawes

Neville ChamberlainDurante los a√Īos 1930, Alemania sigui√≥ obteniendo inversiones y pr√©stamos. Redactado en 1929 y adoptado oficialmente en 1930, el denominado Plan Dawes era un programa tendiente a garantizar el pago de las deudas de guerra que Alemania deb√≠a pagar al t√©rmino de la Primera Guerra Mundial. Fue presentado por el comit√© presidido (de 1929 a 1930) por el industrial estadounidense Owen D. Young, fundador y primer presidente de la RCA (Radio Corporation of America). En aquella √©poca, Young era tambi√©n miembro del consejo de administraci√≥n de la Fundaci√≥n Rockefeller y hab√≠a sido, adem√°s, uno de los representantes implicados en un dispositivo de redise√Īo de las reparaciones de guerra, el Plan Dawes de 1924.

Seg√ļn el plan, el Banco de Pagos Internacionales (BPI) fue creado en 1930 para que Alemania pagase las reparaciones a los vencedores. En realidad, el dinero tom√≥ un camino muy diferente: sali√≥ de Estados Unidos y Gran Breta√Īa para aterrizar en Alemania.

El capital de la mayoría de las empresas alemanas estratégicamente importantes era, parcial o completamente, estadounidense. Una parte estaba bajo control de los inversionistas británicos. Los sectores como las refinerías de petróleo y el proceso de licuefacción de carbón de la economía alemana estaban en manos de Standard Oil, perteneciente a los Rockefeller. El gigante de la industria química Farbenindustrie AG pasó al control del grupo Morgan. Un 40% de la red telefónica y un 30% de las acciones de Focke Wulf se hallaban bajo control de la firma estadounidense ITT. La radio y los gigantes de la industria eléctrica AEG, Siemens y Osram pasaron al control de General Electric, de Estados Unidos. ITT y General Electric eran parte del imperio Morgan. El 100% de las acciones de Volkswagen pertenecía a Ford, también de Estados Unidos.

En el momento de la llegada de Hitler al poder, el capital financiero estadounidense controlaba, como vemos, pr√°cticamente todos los sectores de importancia estrat√©gica de la industria alemana ‚Äďrefiner√≠as de petr√≥leo, producci√≥n de combustible l√≠quido a partir del carb√≥n, qu√≠mica, construcci√≥n de veh√≠culos automotores, ingenier√≠a el√©ctrica, radio‚Äď as√≠ como gran parte de la industria de construcci√≥n mec√°nica (278 empresas en total). Los grandes bancos alemanes, como el Deutsche Bank, el Dresdner Bank, el Donat Bank y otros, se hallaban bajo control estadounidense.

El 30 de enero de 1938, Hitler se convert√≠a en canciller de Alemania. Pero antes, los banqueros estadounidenses hab√≠an estudiado muy cuidadosamente su candidatura. Hjalmar Schacht hab√≠a viajado a Estados Unidos durante el oto√Īo de 1930 para hablar de aquella nominaci√≥n con varios colegas estadounidenses. La designaci√≥n de Hitler fue aprobada finalmente durante una reuni√≥n secreta de personalidades de las finanzas en Estados Unidos. En 1932, Schacht pas√≥ todo el a√Īo convenciendo a los banqueros alemanes de que el mejor candidato al cargo de canciller era Hitler. Y lo logr√≥.

A mediados de noviembre de 1932, 17 de los m√°s poderosos banqueros e industriales alemanes dirigieron al presidente Hindenburg una carta exigi√©ndole que nombrara canciller a Hitler. La √ļltima reuni√≥n de trabajo de los financieros alemanes previa a la elecci√≥n tuvo lugar el 4 de enero de 1933 en Colonia, en la residencia del banquero Kurt von Schroder. El partido nazi lleg√≥ al poder inmediatamente despu√©s. Las relaciones financieras y econ√≥micas de Alemania con los anglosajones se hicieron entonces a√ļn m√°s estrechas.

Hitler anunció inmediatamente su negativa a pagar las reparaciones de guerra. Puso en duda que Inglaterra y Francia pudiesen pagar sus propias deudas, acumuladas durante la Primera Guerra Mundial, a Estados Unidos. Se reunió con el presidente Franklin Roosevelt y con los grandes banqueros estadounidenses para pedir una línea de crédito por 1 000 millones de dólares.

En junio del mismo a√Īo, Hjalmar Schacht viaj√≥ a Londres para entrevistarse con Montagu Norman. Los brit√°nicos accedieron a conceder un pr√©stamo de 2 000 millones de d√≥lares. No pusieron ninguna objeci√≥n en cuanto a la decisi√≥n de Alemania de suspender el pago de su deuda.

Seg√ļn algunos historiadores, Estados Unidos y Gran Breta√Īa se mostraron tan complacientes porque, desde 1932, la Uni√≥n Sovi√©tica hab√≠a implementado su plan quinquenal de desarrollo econ√≥mico tendiente a alcanzar nuevas metas como potencia industrial. En el sector de la industria pesada hab√≠an surgido miles de empresas y la dependencia de la URSS en materia de importaci√≥n de productos industriales hab√≠a disminuido considerablemente. Como consecuencia de ello, las posibilidades de estrangular econ√≥micamente a la Uni√≥n Sovi√©tica se hab√≠an reducido pr√°cticamente a cero. Se decidi√≥ entonces recurrir a la guerra y, en funci√≥n de ese objetivo, emprender la militarizaci√≥n acelerada de Alemania.

 

Versalles 1919


Para esta √ļltima, la obtenci√≥n de cr√©ditos en Estados Unidos no presentaba pr√°cticamente ning√ļn problema. Hitler hab√≠a llegado al poder en Alemania casi al mismo tiempo que Franklin Roosevelt en Estados Unidos. Los banqueros que apoyaron a Hitler en 1931 son precisamente los mismos que apoyaron la elecci√≥n de Roosevelt. Ya en el cargo, el nuevo presidente no pod√≠a hacer otra cosa que conceder generosos cr√©ditos a Alemania. Por cierto, muchos notaron la gran similitud entre el New Deal de Roosevelt y la pol√≠tica econ√≥mica del III Reich. No hab√≠a en ello nada sorprendente ya que eran los mismos quienes estaban garantizando con sus consejos el salvamento de los dos gobiernos. Y representaban principalmente los medios financieros estadounidenses.


El New Deal de Roosevelt


El New Deal de Roosevelt no tardó presentar problemas. En 1937, Estados Unidos se hundía en la crisis económica. En 1939, la economía estadounidense funcionaba a un 33% de su capacidad industrial (19% en los peores momentos de la crisis registrada de 1929 a 1933).

Rexford G. Tugwell, un economista del primer Brain Trust, un equipo de acad√©micos de la Universidad de Columbia creado por Franklin Roosevelt y que contribuy√≥ a las recomendaciones pol√≠ticas que condujeron al New Deal de ese presidente, escrib√≠a en 1939 que la administraci√≥n hab√≠a fracasado. La situaci√≥n se mantuvo sin cambios hasta que Hitler invadi√≥ Polonia. S√≥lo los poderosos vientos de la guerra pod√≠an disipar la bruma. Todas las iniciativas de Roosevelt estaban condenadas al fracaso [3]. Lo √ļnico que pod√≠a salvar el capitalismo estadounidense era una guerra mundial. En 1939, los plut√≥cratas recurrieron a todos los medios a su disposici√≥n para presionar a Hitler e incitarlo a desatar una guerra a gran escala en el este de Europa.

El ya mencionado Banco de Pagos Internacionales (BPI) tuvo un papel importante en la Segunda Guerra Mundial. Verdadera cabeza de playa de los intereses estadounidenses en Europa, el BPI garantizaba el v√≠nculo de las empresas de Estados Unidos y Gran Breta√Īa con las empresas alemanas. Era una especie de zona franca que proteg√≠a al capital cosmopolita ante iniciativas pol√≠ticas, guerras, sanciones, etc.

El Banco de Pagos Internacionales se cre√≥ bajo la forma de una entidad comercial p√ļblica. Su inmunidad ante interferencias gubernamentales y, por ejemplo, los impuestos, estaba garantizada por el acuerdo internacional firmado en La Haya, en 1930.

Los banqueros de la Reserva Federal de Nueva York ‚Äďmuy vinculados a Morgan, a Montagu Norman (gobernador del Banco de Inglaterra) y a los financieros alemanes como Hjalmar Schacht (de quien ya hemos precisado que fue presidente del Reichsbank y ministro de Econom√≠a del gobierno de Hitler), Walther Funk (quien sustituy√≥ a Hjalmar Schacht como presidente del Reichsbank) y Emil Puhl‚Äď desempe√Īaron todos un papel importante en la fundaci√≥n del BPI. Entre sus fundadores figuraban los bancos centrales de Gran Breta√Īa, Francia, Italia, Alemania y B√©lgica, as√≠ como algunos bancos privados.

El Banco Federal de Nueva York hizo lo mejor que pudo, pero no estuvo entre los establecimientos fundadores del BPI. Estados Unidos estaba representado por First National Bank of New York, J.P. Morgan and Company, First National Bank of Chicago, pertenecientes todos al imperio Morgan. Japón también estuvo representado por bancos privados. En 1931-1932, 19 bancos centrales europeos se unían al Banco de Pagos Internacionales. Gates W. McGarrah, banquero del clan Rockefeller, fue el primer presidente del consejo de administración del BPI. Luego fue reemplazado por León Fraser, representante del clan Morgan. Durante la guerra, el presidente del BPI fue Thomas H. McKittrick, de Estados Unidos.

Mucho se ha escrito sobre las actividades del BPI al servicio de los intereses del III Reich. Entre otras cosas, estuvo implicado en transacciones con diferentes países, inclusive aquellos con los que Alemania estaba en guerra.

Despu√©s de Pearl Harbor, el Banco de Pagos Internacionales actuaba como corresponsal de la Federal Reserve Bank de Nueva York. Y durante la guerra estuvo bajo control de los nazis, a pesar de que su presidente era el estadounidense Thomas Huntington McKittrick. Mientras los soldados mor√≠an en los campos de batalla, la direcci√≥n del BPI se reun√≠a en Basilea con los banqueros de Alemania, Jap√≥n, Italia, B√©lgica, Gran Breta√Īa y Estados Unidos. Los representantes de las potencias beligerantes trabajaban tranquilamente, en un clima de comprensi√≥n mutua, en el oasis de paz suizo.


La bucólica Suiza


Fue en Suiza donde Alemania deposit√≥, para mantenerlo a buen recaudo, el oro del que se hab√≠a apoderado en los cuatro puntos cardinales de Europa. En marzo de 1938, cuando Hitler se apoder√≥ de Viena, parte del oro de Austria hab√≠a sido transferido a las cajas fuertes del BPI. Lo mismo hab√≠a sucedido con el oro del Banco Nacional checoeslovaco (48 millones de d√≥lares). Cuando estall√≥ la guerra, el oro entraba constantemente al Banco de Pagos Internacionales. Alemania lo obten√≠a en los campos de concentraci√≥n y mediante el saqueo de los pa√≠ses ocupados ‚Äďincluyendo todo lo que pertenec√≠a a los civiles: joyas, cigarreras, utensilios de todo tipo‚Ķ dientes de oro. Fue todo eso lo que se ha dado en llamar ‚Äúel oro nazi‚ÄĚ. Se fund√≠a en lingotes para almacenarlo en el Banco de Pagos Internacionales, en Suiza o fuera de Europa.

Trading With The Enemy Charles HighamEn su libro Trading With The Enemy: An Expose of The Nazi-American Money Plot 1933-1949, Charles Higham escribe que durante la Guerra los nazis transfirieron 378 millones de dólares a las cuentas del Banco de Pagos Internacionales.

Es importante mencionar el oro de Checoeslovaquia. Algunas informaciones han salido a la luz después de la apertura de los archivos del Banco de Inglaterra, en 2012, [4]. En marzo de 1939, Alemania ocupaba Praga. Los nazis exigieron 48 millones de dólares de las reservas nacionales de oro. Se les respondió que aquella suma ya había sido transferida al Banco de Pagos Internacionales. Por orden de Berlín, el oro fue transferido a la cuenta del Reichsbank en el mismo Banco de Pagos Internacionales.

Posteriormente, el Banco de Inglaterra estuvo implicado en las transacciones efectuadas por orden del Reichsbank al Banco de Pagos Internacionales. Aquellas √≥rdenes se retransmit√≠an a Londres. Por consiguiente, hubo complicidad entre el Reichsbank alem√°n, el Banco de Pagos Internacionales y el Banco de Inglaterra. En 1939 estall√≥ un esc√°ndalo en Gran Breta√Īa cuando se supo que el Banco de Inglaterra ejecutaba las transacciones con oro checo seg√ļn las √≥rdenes no del gobierno checo sino de Berl√≠n o de Basilea. Por ejemplo, en junio de 1939, tres meses antes del inicio de la guerra entre Gran Breta√Īa y Alemania, el Banco de Inglaterra ayud√≥ a los nazis a transferir hacia la cuenta de Alemania el oro equivalente a 440 000 libras esterlinas y a enviar parte del oro a Nueva York -Alemania garantizaba as√≠ la neutralidad de Estados Unidos en caso de intervenci√≥n alemana en Polonia.

Aquellas transacciones ilegales con oro checo se realizaron con el acuerdo t√°cito del gobierno de Gran Breta√Īa, que estaba perfectamente al corriente de lo que estaba sucediendo. El primer ministro brit√°nico Neville Chamberlain, el ministro de Finanzas sir John Simon y los dem√°s responsables brit√°nicos de alto rango hicieron todo lo posible por ocultar la verdad, recurriendo incluso a la mentira m√°s descarada al afirmar que el oro hab√≠a sido restituido a su leg√≠timo propietario o que nunca hab√≠a sido transferido al Reichsbank.

Revelaciones recientes

Los documentos del Banco de Inglaterra publicados √ļltimamente revelan los hechos y demuestran que los responsables gubernamentales mintieron, para protegerse a s√≠ mismos y para encubrir las actividades del Banco de Inglaterra y del Banco de Pagos Internacionales. La coordinaci√≥n de aquellas actividades criminales era un juego de ni√Īos ya que el director del Banco de Inglaterra Montagu Norman tambi√©n presid√≠a el Consejo de Administraci√≥n del Banco de Pagos Internacionales. Por cierto, Montagu Norman nunca disimul√≥ su simpat√≠a por los fascistas.

Hjalmar SchachtLa Conferencia de Bretton Woods ‚Äďoficialmente Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas‚Äď reuni√≥ a los 730 delegados de los 44 pa√≠ses aliados en el hotel Mount Washington, en Bretton Woods (New Hampshire), Estados Unidos, con vista a regular la vida monetaria y financiera internacional al t√©rmino de la Segunda Guerra Mundial. Esta conferencia se desarroll√≥ del 1¬ļ al 22 de julio de 1944. El Banco de Pagos Internacionales se ve√≠a repentinamente bajo los proyectores. Se dec√≠a que hab√≠a colaborado con la Alemania nazi. Sin entrar en detalles, me limitar√© a decir que despu√©s de una serie de peripecias ‚Äďalgunos delegados estadounidenses se opusieron a la moci√≥n‚Äď los delegados coincidieron en que hab√≠a que cerrar el BPI. Aquella decisi√≥n de la conferencia internacional nunca lleg√≥ a aplicarse. Se enterr√≥ todo lo que pod√≠a desacreditar las actividades del BPI durante la Segunda Guerra Mundial. Lo cual contribuye, a√ļn hoy en d√≠a, a falsear la historia de la Segunda Guerra Mundial.

Schacht GmbH en Dusseldorf

Para terminar, vale la pena decir unas palabras sobre Hjalmar Schacht (1877-1970), el ex presidente del Reichsbank y ministro de Econom√≠a del gobierno fascista de Alemania. En 1945, Schacht jue juzgado en N√ļremberg pero result√≥ absuelto el 1¬ļ de octubre de 1946. As√≠ escapaba a las acusaciones de asesinato.

Por razones que nunca han sido explicadas, Hjalmar Schacht no figuraba en la lista de los principales criminales de guerra de 1945. Lo más interesante es que volvió a su vida profesional como si no hubiese sucedido nada y fundó la firma Schacht GmbH en Dusseldorf. Este detalle puede parecer insignificante.

Pero confirma una vez más que los plutócratas anglo-estadounidenses y sus representantes plenipotenciarios en Alemania habían preparado y, en cierta medida, influido en todo el proceso de la Segunda Guerra Mundial.

Ahora los plutócratas quieren reescribir la historia de la Segunda Guerra Mundial y modificar además sus resultados.

[1] Tambi√©n conocido como BIS, siglas en ingl√©s correspondientes a Bank for International Settlements, o BRI, siglas en franc√©s correspondientes a Banque des Reglements Internationaux, as√≠ como BIZ, siglas en alem√°n correspondientes a Bank f√ľr Internationalen Zahlungsausgleich. Tiene su sede en la ciudad suiza de Basilea. Nota de la Red Voltaire.
[2] 1 millardo = 1 000 millones
[3] P. Tugwell, The Democratic Roosevelt, A Biography of Franklin D. Roosevelt, Nueva York, 1957, p 477.
[4] http://www.bankofengland.co.uk/arch...

 



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