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Edición 395

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EL ARTE DE LA GUERRA‎

Hong Kong, ¿regreso al Tratado ‎de Nankín?‎

Manlio Dinucci

Los jóvenes de Hong Kong parecen haber decidido abrazar la cultura británica desde ‎que el Reino Unido devolvió a China su provincia especial y parece también que ‎ignoran la historia de su país y lo que le deben a la República Popular China. ‎De hecho, lo único que Londres aportó a sus ancestros fue miseria y desolación, ‎provocando el derrumbe de un imperio milenario.‎

REUNIDOS ante el consulado británico en Hong Kong, cientos de jóvenes chinos cantan God Save ‎the Queen y reclaman que Gran Bretaña salve a Hong Kong, llamado recogido al vuelo ‎en Londres por 130 parlamentarios que proponen otorgar la ciudadanía británica a los residentes ‎en la ex colonia. Se trata así de presentar al Reino Unido, ante el mundo y sobre todo ante la ‎juventud, como garante de la legalidad y de los derechos humanos.

Pero para eso, se intenta de ‎borrar la Historia. ‎

POR CONSIGUIENTE, es necesario ante todo conocer los hechos históricos de la primera mitad del ‎siglo 19 que llevaron a que el territorio chino de Hong Kong se convirtiera en una colonia ‎británica. ‎

Comercio del opio

PARA PENETRAR en China, gobernada entonces por la dinastía Qing, Gran Bretaña recurrió al ‎comercio del opio, transportando esa droga por vía marítima desde la India, donde los ‎colonialistas británicos monopolizaban su producción. El consumo del opio se extendió ‎rápidamente en China, provocando graves daños económicos, físicos, morales y sociales, que ‎naturalmente suscitaron la reacción de las autoridades chinas. Pero cuando las autoridades chinas ‎confiscan y queman los cargamentos de opio en Cantón, las tropas británicas inician la primera ‎Guerra del Opio, ocupando esa ciudad china y otras localidades costeras y forzando a China a firmar ‎el Tratado de Nankín. ‎

El artículo tres del Tratado de Nankín estipula: ‎

“Siendo evidentemente necesario y conveniente que súbditos británicos dispongan de ‎puertos para sus navíos y comercios, China cede para siempre la isla de Hong Kong a ‎Su Majestad la Reina de Gran Bretaña y a sus herederos.”‎

El artículo seis estipula: ‎

“Dado que el Gobierno de Su Majestad británica se ha visto obligado a enviar un cuerpo ‎expedicionario para obtener la compensación por los daños provocados por el violento e ‎injusto proceder de las autoridades chinas, China acepta pagar a Su Majestad británica la ‎suma de 12 millones de dólares por los gastos ocasionados.”‎

EL TRATADO DE NANKÍNfue el primero de los Tratados Desiguales mediante los cuales las ‎potencias europeas (Gran Bretaña, Alemania, Francia, Bélgica, Austria e Italia), la Rusia de los ‎zares, Japón y Estados Unidos se arrogaron en China, a punta de bayoneta, una serie de ‎privilegios, como la cesión de Hong Kong a Gran Bretaña en 1843, la fuerte reducción de los ‎impuestos sobre las mercancías extranjeras (precisamente en momentos en que los gobiernos ‎europeos instauran barreras aduanales para proteger sus propias industrias), la apertura de los ‎principales puertos chinos a los navíos extranjeros y el derecho a disponer de áreas urbanas bajo ‎administración extranjera (las llamadas concesiones), que escapan a las autoridades chinas. ‎

En 1898, el Reino Unido anexa a Hong Kong la península de Kowloon y los llamados Nuevos ‎Territorios, “concedidos” por China a título de alquiler por 99 años.

Levantamiento bóxer‎

EL GRANdescontento suscitado por esas imposiciones llevó, a finales del siglo XIX, a una rebelión ‎popular, el llamado Levantamiento de los bóxer. Contra esa rebelión interviene un cuerpo ‎expedicionario internacional de 16 000 hombres, bajo las órdenes de militares británicos, en el ‎que también participa Italia [al igual que Francia. Nota de la Red Voltaire.]. ‎

El cuerpo expedicionario extranjero desembarca en Tianjin –en agosto de 1900– y saquea Pekín y ‎otras ciudades chinas, destruyendo a su paso numerosas localidades y masacrando a los ‎habitantes. Posteriormente, en 1903, el Reino Unido se apodera del Tíbet y en 1907, la Rusia ‎zarista y Japón se reparten Manchuria. ‎

En la China reducida a una situación colonial o semicolonial, Hong Kong se convierte en la principal ‎puerta de todos los tráficos basados en el saqueo de los recursos y la explotación esclavista de la ‎población. Una enorme masa de chinos es empujada a emigrar, principalmente hacia ‎Estados Unidos, Australia y el sudeste asiático, donde esos chinos sufren condiciones similares de ‎intensa explotación y de discriminación. ‎

Habría entonces que preguntarse, ¿qué libros de historia usan en sus estudios los jóvenes de ‎hongkoneses que hoy piden al Reino Unido que salve a Hong Kong?‎

RED VOLTAIRE



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