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Edición 237 | ||||
Escrito por Ginés FERRATER | ||||
Miércoles, 30 de Junio de 2010 11:10 | ||||
EN MÉXICO Ginés FERRATER
La enorme cantidad de desechos generados por la industria electrónica y el creciente consumo de televisores, computadoras, celulares, etc., tiene dos aspectos opuestos: el problema del confinamiento y reciclaje inteligente de esta basura, y el gran negocio que significa el desperdicio comercializable.
Mientras que el mundo desecha anualmente entre 20 y 50 millones de toneladas métricas de desperdicios electrónicos, en México, según datos procedentes de los Estados Unidos y de
UN PROBLEMA CON ARISTAS Y es en materia de desechos, en donde tantas toneladas de basura electrónica se convierten en los dos aspectos que anotamos líneas arriba: problema y negocio. Problema porque la basura electrónica contiene productos altamente contaminantes, tanto para el medioambiente como para la salud humana; negocio porque hay cientos de gentes y organizaciones dedicadas, de manera legal o clandestina, al reciclaje de gran cantidad de materiales y piezas electrónicas obtenidas de los desperdicios.
Al no existir en México una cultura y una legislación apropiadas en la disposición y reciclaje
En efecto, los recolectores de basura han encontrado otro filón de oro al ya de por si multimillonario de la basura. Hábilmente y bien aleccionados, estos hombres extraen de la basura electrónica metales como el oro, cobre, estaño, cromo hexavalente, cristal líquido, brominado retardante de fuego y paladio, mismos que van reuniendo en buenas cantidades para su venta a compradores que ya tienen conectados. Estas operaciones de “extracción” ocasionan que a los basureros lleguen aparatos electrónicos con un 30% menos de su valor de recuperación. Hay otra forma de obtener basura electrónica casi regalada para después ganarle unos pesos de más: recolectores ambulantes o callejeros, provistos de vehículos automotores o carretones de dos ruedas, recorren las ciudades y barrios comprando todo tipo de desechos industriales y domésticos a precios de risa, los que luego expurgan y revenden con buenas ganancias.
LOS RIESGOS AL AMBIENTE Y
En infinidad de ocasiones y a nivel internacional, se ha informado sobre pruebas e investigaciones que demuestran y advierten sobre los riesgos al medioambiente y a la salud humana que pueden ocasionar los desechos electrónicos por sus altos contenidos de materiales tóxicos y contaminantes como son el plomo, cadmio, níquel, mercurio y retardantes de fuego, ya que expuestos en los basureros se combinan con la lluvia, las temperaturas y otras sustancias hasta convertirse en peligrosos tóxicos del aire, el agua, el suelo y la salud de los seres humanos expuestos a ellos; el riesgo es mayor cuando se incendia un basurero y con la ignición arden los materiales residuales de toda esa basura electrónica.
Para quienes requieran de mayor información y cifras sobre este tema, pueden buscar en Internet el estudio titulado: “Diagnóstico sobre Generación de Basura Electrónica en México”, publicado por el Instituto Nacional de Ecología y elaborado por el Centro Interdisciplinario para
¿Se ahoga México en basura electrónica?
Sin embargo, según un informe recopilado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la mayoría de los 2.443 municipios de México carecen de infraestructura y de recursos económicos para resolver el problema de los desechos sólidos. Otro aspecto que preocupa al especialista es el tratamiento que deben recibir las baterías recargables de celulares y computadoras cuando son desechadas. “Poseen níquel y cadmio, metales altamente tóxicos”. ¿Qué se está haciendo? La planta de reciclaje TBS hace ferias ecológicas en colegios de Ciudad de México. Para algunos analistas, uno de los retos de México es conseguir que se promulgue una ley específica sobre la gestión de residuos electrónicos, sin perder de vista el debate internacional sobre su clasificación como desechos peligrosos y sobre la responsabilidad que tienen que asumir los productores en su manejo. Gavilán asegura que el gobierno está trabajando para que se concluyan las especificaciones del marco legal que regirá a los estados y municipios en la gestión de la basura electrónica. Por su parte, grupos medioambientales y empresariales consideran que el desafío es ver el reciclaje de los aparatos electrónicos desde una perspectiva de aprovechamiento de los recursos y de generación de empleo. El Ejecutivo dice promover, con ayuda de la empresa privada, la revalorización de los materiales que componen los aparatos que llegaron al final de su vida útil. El proceso de desensamblaje de aparatos electrónicos también es un generador de empleo, según expertos. En México, existen cerca de 100 empresas que desensamblan aparatos electrónicos para recuperar metales preciosos como oro, cobre, estaño y paladio. En REMSA, una planta de reciclaje de aparatos electrónicos en Querétaro, en el norte del país, el objetivo es obtener además plástico, vidrio y tarjetas electrónicas para que se vuelvan a integrar como materias primas a una cadena productiva. Entre 2009 y lo que va de 2010 esta compañía ha reciclado más de 300 toneladas de artefactos electrónicos. “En un día podemos desensamblar 400 celulares y 60 laptops”, le dijo a BBC Mundo, María del Rosario Moreno, líder de operaciones de Remsa.
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