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Ediciòn 286

Manual del Perfecto
Golpe de Estado Latinoamericano

 

EL MANUAL O PLAN ORGANIZATIVO de la cadena de eventos que conducen al perfecto Golpe de Estado en América Latina fue elaborado por un equipo de sociólogos y psicólogos sociales en Estados Unidos, a petición de sus organismos de inteligencia.


Planeta

 

Con toda probabilidad fue un subproducto del impacto de la derrota del cuerpo expedicionario organizado por la CIA, en Bah√≠a de Cochinos, en Cuba. Anteriormente, la doctrina putschista en uso se√Īalaba la conveniencia de una invasi√≥n por un cuerpo militar organizado, armado e instruido ad hoc, al modo del ej√©rcito con que el Coronel Castillo Armas derrib√≥ al Gobierno democr√°tico de Juan Jos√© Ar√©valo, Guatemala 1954, inaugurando medio siglo de terror y asesinatos civiles.

En diversos pa
√≠ses de Am√©rica Latina -desde Argentina y Chile, pasando por Ecuador y Venezuela, y con inclusi√≥n de pa√≠ses de Am√©rica Central, y M√©xico- se conoci√≥ p√ļblicamente en la d√©cada de los 60 el reclutamiento de intelectuales universitarios de connotada experiencia en la elaboraci√≥n de informes y en la direcci√≥n de encuestas. Esos estudios proporcionaron un elevado conocimiento de las caracter√≠sticas psico-sociales de los pueblos latinoamericanos y de la l√≥gica de sus comportamientos. El Manual, a√ļn en uso, aprovecha en consecuencia elementos de nuestra propia idiosincrasia (por ejemplo, nuestro esp√≠ritu de grupo o alma quijotesca), as√≠ como nuestras debilidades y perfil psicol√≥gico (nuestra versi√≥n del machismo, cierta pena o verg√ľenza ante el grupo, particularmente femenino, etc√©tera), para lograr sus objetivos.



Los lineamientos b√°sicos del Manual son los siguientes:

1. El objetivo √ļltimo del plan conspirativo es obtener la adhesi√≥n de un segmento de la alta oficialidad de las Fuerzas Armadas para, a trav√©s del uso de estas en contra de un gobierno desafecto, realizar la tarea de asesinar a la dirigencia y a los pol√≠ticos de inspiraci√≥n popular del pa√≠s de que se trate. No se trata de ganar base social o mayor√≠a electoral, sino de articular fuerzas que abran el espacio social y de conciencia para el uso de la Fuerza Armada en contra de su propio pueblo.

2. Se trata de una visión de la lucha sociopolítica que la visualiza como una guerra, la cual se desata, de acuerdo al Manual, a partir del uso de gremios patronales, sindicatos y grupos militantes de capas medias, en contra de un gobierno legal. En el momento de su construcción, este enfoque estaba en consonancia con los temores e ideología de la guerra fría, y ha venido siendo aplicado hasta el presente, a pesar de vacilaciones en su aplicación en los períodos de los presidentes Carter y Clinton.

 

Fernando Lugo, Paraguay
Fernando Lugo, Paraguay, primero de 2012

3. El Plan de desestabilizaci√≥n y golpe, seg√ļn ha sido aplicado, se inicia con la constituci√≥n por parte del Departamento de Estado de dos equipos o task forces responsables a su vez de dos tracks o v√≠as de acci√≥n y tareas. Estos equipos est√°n intercomunicados a nivel de una direcci√≥n para la acci√≥n pol√≠tica en el pa√≠s en cuesti√≥n. En general, quien dirige las operaciones es el embajador, pero se conocen casos, tal como fue el de Chile en los a√Īos 70, en que la direcci√≥n fue ejercida directamente por el Secretario de Estado Henry Kissinger, y coordinada localmente por un funcionario de menor rango de la Embajada. Ello permiti√≥ enga√Īar en mejor forma al gobierno de Allende, quien confi√≥ en la rectitud de un embajador ‚Äúamigo‚ÄĚ, sin imaginar que este tambi√©n pudiese estar siendo desinformado.

4. El primero de esos equipos o grupos de tarea está, en general, encargado de estructurar los mecanismos y sucesos del ámbito político (promoción de líderes, estructuración y fortalecimiento de nuevos y viejos partidos, consecución de alianzas, iniciativas políticas locales e internacionales, etcétera.)

5. El segundo equipo se encarga de la captaci√≥n de los sectores golpistas civiles y militares, incluidos l√≠deres e individualidades comprables, chantajeables o influenciables, de los partidos opositores, e incluso del sector popular. As√≠ mismo, se ocupa de los pagos a periodistas venales y el mantenimiento financiero de peri√≥dicos, radios y canales de TV, elaboraci√≥n de la informaci√≥n sesgada para sus ac√≥litos, y otras tareas de guerra psicol√≥gica. Progresivamente, lo hace del sabotaje de la estructura de gobierno (incluidas las infraestructuras) y actos de aparatos clandestinos y de algunos sectores sociales, influidos, financiados o infiltrados, tales como paros, colocaci√≥n de niples y bloqueos de carreteras, acaparamiento de alimentos y bienes de consumo, repuestos e insumos agr√≠colas e industriales, de tal forma que produzcan el caos econ√≥mico y social a lo largo de un proceso de dos a tres a√Īos.

 

Correa
Rafael Correa, acusa a la "oposición"



6. Esta separación en dos equipos operativos se realiza para centrar a cada grupo de tarea en la resolución central de cada uno de los aspectos que sostienen el Estado de Derecho en nuestros países. Desde luego, la coordinación define las acciones conjuntas.

Los aspectos que, se supone, sostienen el Estado de Derecho y que deben ser debilitados y minados son, seg√ļn el Manual:

a.- La legitimidad institucional.

b.- El orden p√ļblico.

c.- La intangibilidad territorial.

Este √ļltimo elemento, que puede poner en cuesti√≥n el Estado de Derecho a trav√©s de problemas lim√≠trofes o territoriales entre estados vecinos, es usado con cautela por el Departamento de Estado, puesto que provoca serios problemas al acentuar rasgos de nacionalismo, cuyo contenido puede ser contrario a los intereses de la metr√≥poli.

7. El Plan se inicia con el reclutamiento, por parte del primer equipo, de algunos pol√≠ticos neoconservadores o fascistas, y de periodistas venales. Con apoyo en esos promotores se impulsa la creaci√≥n de un nuevo partido neofascista (Patria y Libertad en el caso chileno, Arena en El Salvador) al cual atraen a grupos integristas tales como el Fiducia y TFP. Con este mecanismo se da inicio a una campa√Īa de largo aliento hacia sectores de clases medias, mujeres y grupos de inmigrantes para alejarlos de cualquier simpat√≠a hacia el gobierno nacional. Para ello se utiliza el arribismo social y una campa√Īa de provocaciones que usa muchas veces -falsamente- el nombre de grupos de gobierno, o cercanos a este, que puedan caer en actitudes xen√≥fobas. Esta campa√Īa es uno de los primeros actos p√ļblicos del Plan y aparenta no estar dirigido contra el gobierno que se pretende desestabilizar. As√≠ mismo, se estimula la xenofobia y el racismo, en contra de los negros, los extranjeros "marginales", los cubanos, e incluso hacia grupos √©tnicos considerados ex√≥ticos, como los chinos o coreanos, y los ind√≠genas. En algunos pa√≠ses, como Argentina, se ha incluido a los gitanos y jud√≠os.

 

Evo Morales
Evo Morales, Bolivia, en la mira.

 

8. El reagrupamiento pol√≠tico que se promueve entre las fuerzas conservadoras no siempre marcha espont√°nea y totalmente hacia una opci√≥n golpista, por lo cual se realiza un reclutamiento y alianza pol√≠tica con sectores conservadores de la Iglesia. Esta relaci√≥n es compleja y se prefiere utilizar sacerdotes de rango medio y de √≥rdenes no identificadas con la extrema derecha como el Opus Dei. Expresi√≥n de ese mecanismo es la imagen televisiva que se construye de ciertos sacerdotes a los cuales se les hace, de ipso , voceros de la opini√≥n del Alto Clero. En Chile jug√≥ un papel estelar en la promoci√≥n del golpe el Padre Hasbun, recordado a√ļn como "el cura de la muerte". Esa figura eclesi√°stica se busca entre los sacerdotes cat√≥licos, y se utiliza para proyectar un mensaje de odio y resentimiento contra el presidente y sus seguidores, los cuales pasan a ser definidos por los medios de comunicaci√≥n bajo control del Plan, como turbas, lumpen, hordas, maleantes. Ese mensaje prepara las condiciones de deshumanizaci√≥n requeridas para la ulterior represi√≥n a fondo que el Plan intenta lograr. La experiencia en Am√©rica Latina, hasta ahora, muestra que, desafortunadamente, esta actitud anti-valorativa es progresivamente respaldada por un amplio sector del clero, que posteriormente al golpe hace "o√≠dos sordos" al asesinato de los sacerdotes comprometidos con el pueblo humilde. V√©ase al respecto el primer a√Īo de la represi√≥n en Chile, 1973-1974.

9. El Plan se consolida a trav√©s de paros y huelgas sectoriales, corridas bancarias, ataques a la moneda, rumores y actos de desestabilizaci√≥n que se van interconectando, y cuya articulaci√≥n es asegurada con dinero a las mafias y c√ļpulas de sindicatos claves, tales como taxistas, autobuseros, camioneros y transportistas. En la generalidad de los casos, la defensa de la moneda nacional por parte de nuestros gobiernos facilita parad√≥jicamente el manejo de recursos que llegan del exterior con el objetivo de desestabilizar. Hoy se conoce que para cada paro de transportistas en Chile, el task force respectivo asignaba cinco (5) US d√≥lares por d√≠a de paro, y por cada camionero, en el entendido de que solo tres llegaban a este y el resto quedaba en sus dirigentes. Un paro as√≠ es un buen business, particularmente para las c√ļpulas corruptas de la dirigencia gremial.

 

Ollanta Humala, Per√ļ
Ollanta Humala, Per√ļ, lo tienen en lista de espera

 

10. Paralelamente a estos hechos, se crea un desabastecimiento artificial. En el caso de Chile, muy difundido por los miles de chilenos salidos al exilio con Pinochet, se utilizo ampliamente la compra masiva y directa en los mercados locales, por agentes y sus aliados golpistas, de materiales considerados por la poblaci√≥n (teteros, agujas de coser, alimentos para bebe, az√ļcar, leche, etc√©tera.) as√≠ como la abierta convocatoria, por la prensa adscrita al golpismo, a industriales chilenos, a utilizar el aceite comestible para hacer pintura y otros actos de saboteo encubierto.

11. El Manual golpista instruye a los sectores que van coordinando en esta segunda fase, a estimular al acaparamiento de toda clase de bienes, fundamentalmente de l√≠nea blanca, enlatados y no perecederos. En el caso chileno, durante el segundo a√Īo de gobierno, los gremios del comercio retrasaron de manera artificial el suministro y abastecimiento de productos en los mercados, produciendo desorden en la estructura de precios, y obligando a un contrapunteo de controles por parte del gobierno allendista, que es a su vez respondido por la maquinaria golpista con mayor acaparamiento y mercado negro.

12. El conflicto se hace visible en la pugna por la informaci√≥n y la posibilidad de opini√≥n. El Manual indica la entrega de material electr√≥nico para afectar la se√Īal del canal del Estado o de las radios partidarias del Gobierno. Se entrega tambi√©n dinero a la prensa golpista para compensar la perdida de lectores, de manera que puedan incluso regalar los ejemplares. En Chile, grupos de inteligencia golpista, asesinan ya en esa fase a un guardia de una retransmisora local del gobierno, y la pugna adquiere un matiz que presagia su futuro.

13. El task force encargado directamente de la parte golpista de la conspiración, empieza a reclutar militares, periodistas -en especial mujeres-, políticos y dirigentes gremiales claves. Se prefieren periodistas mujeres para, al insultar a los militares y a las Fuerzas Armadas, afectar en forma más eficaz su honor e imagen y bajar su moral de combate. Célebre fue María Eugenia Oyarzun en Chile, entre otras, posteriormente premiada con un cargo en la ONU por la dictadura.

14. Ese mismo equipo o grupo de tarea se ocupa de captar mujeres y familiares de militares para asignarlas a operaciones de desmoralizaci√≥n de estos (sus tareas iniciales, m√°s all√° del √°mbito familiar, son aparecer en los cuarteles y escupir, amedrentar y humillar a los generales y coroneles, presionar a sus familias, y otros actos de provocaci√≥n). Paralelamente sociedad civil, la prensa banaliza estos ataques, haci√©ndolos aparecer como una expresi√≥n espont√°nea de la imagen de militancia en la calle, incluso con uniformes negros o marrones, con insignias fascistas o sin ellas, pero armados. Los canales de TV y radios se descuelgan progresivamente de las cadenas presidenciales, inicialmente por algunos minutos, otras quitando el audio, y articul√°ndose en cadenas opositoras, en tanto la prensa golpista se√Īala en sus titulares las tareas conspirativas del d√≠a y la semana. La SIP denuncia en Chile la ausencia de libertad a pesar de que esos medios califican al Presidente de borracho, degenerado sexual e inepto, en todas sus trasmisiones y ediciones, y se dedican √ļnicamente a la desinformaci√≥n, seg√ļn su rol conspirativo asignado.

15. Después de una o dos huelgas patronales y/o de transporte, se realiza un Ensayo General de Fuerza, o Globo de Ensayo, de manera de saber cuáles son las inclinaciones de los mandos decisivos. Este es uno de los escasos momentos de debilidad del Manual, si es que es respondido por un gobierno consciente del carácter del Plan conspirativo. En Chile, ese evento, concluido sin mayores retaliaciones, consistió en una movilización inconsulta de tanquetas que fue abortada por la movilización popular y la unidad del Alto Mando bajo la conducción del General constitucionalista Carlos Prats. Posteriormente al golpe, este Comandante en Jefe es asesinado en Buenos Aires.

16. La fase decisiva comienza con los intentos de neutralizar el mando de los generales constitucionalistas y la unidad de cuerpo del Alto Mando. En Chile, esto se realiza contrarrestando al Comandante en Jefe General Prats a trav√©s de una serie de acusaciones, eventos y episodios contra el y su familia, que lograron minar su confianza, al no contar con el pleno respaldo del Presidente y de sus compa√Īeros de armas. Se montaron en su contra ataques de mujeres, veh√≠culos y otros que lo presentaban aislado, inerme, sin apoyo, sin respuesta, oblig√°ndolo finalmente a renunciar.

17. Una vez que los conspiradores logran debilitar la autoridad vertical del Alto Mando, comienzan los allanamientos de la policía y, posteriormente, de sectores de la Fuerza Armada, en contra de sectores populares, bajo cualquier pretexto y exagerando hallazgos reales o supuestos de armas, drogas o literatura calificada de "subversiva". Se busca acentuar así una contraposición entre la oposición y la Fuerza Armada y generar en la población un espíritu de resignación y derrota.

18. En los √ļltimos d√≠as del Presidente Allende, a pesar del aparente √©xito de una gigantesca movilizaci√≥n popular frente el Palacio de Gobierno, este se dirigi√≥ en t√©rminos conciliatorios a la oposici√≥n ofreci√©ndole renunciar con el simple compromiso de una elecci√≥n posterior bajo el control de la oposici√≥n. Esa declaraci√≥n fue su sentencia de muerte as√≠ como la de miles de chilenos, incluyendo Generales constitucionalistas, sacerdotes de barrios, e inclusive, personajes que se prestaron a la conspiraci√≥n como es el caso del Presidente Frei (envenenado posteriormente seg√ļn denuncia de sus hijos).

19. El d√≠a del √ļltimo evento pre-golpe se hicieron circular panfletos de guerra psicol√≥gicas, con fotos truncadas que mostraban actos contra-natura del Presidente con perros. Se invento a si mismo un Plan Z (que la CIA instruy√≥ atribuir a la izquierda) que supuestamente compromet√≠a a los sectores de izquierda y "fuerzas especiales" cubanas en un alzamiento y posterior asesinato de oficiales del Ej√©rcito. Con lo anterior, y el odio fascista acumulado, la degollina de amplios sectores del pueblo chileno estaba diab√≥licamente contemplada y preparada en el Plan Conspirativo mencionado.



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