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Washington manipuló la verdad sobre el 11/9 de 2001
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Ediciòn 289

WASHINGTON MANIPULO LA
VERDAD SOBRE EL
11/9 DE 2001

Temor a enfrentar la realidad
NIKE SMITH/NOLAN HIGDSON


NUMEROSOS TEMAS POLEMICOS a√ļn contaminan la versi√≥n oficial del gobierno estadounidense sobre los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001. El poder pol√≠tico en Washington junto con las √©lites due√Īas de los grandes medios de comunicaci√≥n, siempre desearon que se esfumaran los cuestionamientos, discrepancias y dudas surgidas de los continuos debates p√ļblicos con respecto a lo ocurrido el 11/9, a pesar de la gran cantidad de evidencias que sugieren que a los ciudadanos estadounidenses se les dijo solo una peque√Īa parte de la verdad sobre el ataque m√°s grande de la historia ocurrido en territorio continental de los Estados Unidos.


TorresGemelas


9-11 Press for Truth (Prensa para la Verdad) es un documental  acerca de la historia de un grupo de mujeres que perdieron a sus maridos en la torres gemelas el 11 de septiembre de 2001. La historia de estas viudas se ha convertido en un clásico de la verdad frente a las mentiras de la Casa Blanca respecto a los trágicos sucesos de Nueva York.

A casi once a√Īos de estos hechos, todav√≠a existen muchas preguntas sin contestar: ¬ŅC√≥mo cay√≥ el Edificio N¬ļ 7? ¬ŅQu√© caus√≥ la destrucci√≥n de las torres gemelas? ¬ŅFue realmente Osama Bin Laden el autor o m√°s bien el pretexto para una nueva geopol√≠tica de dominaci√≥n mundial? ¬ŅD√≥nde estaba realmente escondido Osama Bin Laden durante todo este tiempo? ¬ŅPor qu√© tard√≥ tanto en ubicarlo el espionaje estadounidense? ¬ŅFue Osama Bin Laden verdaderamente la persona capturada y eliminada en gran secreto en Paquist√°n o m√°s bien un show para enga√Īar a la opini√≥n p√ļblica mundial y justificar la falta de respuestas? ¬ŅPor qu√© no se le captur√≥ y juzg√≥ entonces? ¬ŅSon aquellos que cuestionan la historia oficial del 11/9 peligrosos ¬ęte√≥ricos¬Ľ de la conspiraci√≥n?

Los académicos e intelectuales que han intentado responder estas interrogantes han sido ignorados o ridiculizados por los grandes medios corporativos (e incluso por progresistas de izquierda), expertos políticos y funcionarios del gobierno, que claramente se proponen silenciar el llamado Movimiento por la Verdad sobre el 11/9 o a cualquier persona que dude de la cuestionada postura oficial sobre este asunto. Sin embargo, las preguntas no dejarán de aparecer y cada vez se pedirán más respuestas.

 

Cass Sunstein
Cass Sunstein trabaja para la administración Obama en Washington,
su t√°cticas son aquellas del Programa de Contrainteligencia del FBI
para controlar la opini√≥n p√ļblica.

Hasta la primavera de 2010, m√°s de mil 200 arquitectos e ingenieros han pedido una nueva investigaci√≥n sobre lo ocurrido el 11/9. Estos acad√©micos y profesionales de la construcci√≥n est√°n motivados por varios elementos: Las m√ļltiples explicaciones del Informe de la Comisi√≥n 11/9 han resultado probadamente err√≥neas, las aclaraciones cient√≠ficas son imperfectas y contradictorias, y los estadounidenses merecen una explicaci√≥n basada en los hechos.

Al mismo tiempo, en las trazas de polvo de las torres del World Trade Center (WTC) y del Edificio N¬ļ 7 ubicado en el mismo complejo se han encontrado nuevas evidencias de explosivos que se utilizan para demoliciones controladas. Despu√©s de un cuidadoso examen de la versi√≥n oficial sobre el 11/9 (donde la Comisi√≥n incluso nunca mencion√≥ el Edificio No 7) y de datos forenses omitidos en los informes, estos profesionales concluyeron que se requiere una investigaci√≥n independiente y transparente sobre estos enormes y misteriosos defectos estructurales.

Richard Gage, un arquitecto de San Francisco y fundador de Arquitectos e Ingenieros por la Verdad sobre el 11/9, dijo: ‚ÄúLos informes oficiales de la Agencia Federal de Gesti√≥n de Emergencias y del Instituto Nacional de Est√°ndares y Tecnolog√≠as (NIST) proporcionan explicaciones insuficientes y fraudulentas sobre las circunstancias de la destrucci√≥n de las torres‚ÄĚ.
Gage y otros arquitectos e ingenieros, atacaron el primer informe del NIST hasta el punto de que ese organismo cambió finalmente sus conclusiones, presentó nuevas evidencias y en 2008 emitió una primera versión del reporte.

En los treinta días posteriores a su presentación el NIST recopiló las dudas sobre este. El grupo encabezado por Gage envió una carta que cubría las muchas inconsistencias y omisiones del documento; sin embargo, el reporte final de 2008 no se refirió a casi ninguna de las inquietudes planteadas. El método científico no estuvo presente en ese estudio.

Las acciones de Gage y Arquitectos e Ingenieros por la Verdad sobre el 11/9 obligaron al NIST a reconocer que el rascacielos met√°lico de 47 pisos llamado Edificio N¬ļ 7 del WTC no hab√≠a sido impactado por un avi√≥n y se desmoron√≥ con una aceleraci√≥n de ca√≠da libre superior a 30 metros por segundo. El NIST no proporcion√≥ explicaci√≥n de c√≥mo o por qu√© se hab√≠a desplomado de esa manera, m√°s bien contin√ļa planteando que la observaci√≥n de los materiales que conten√≠an termita hallados en el Punto Cero, incluidos en la teor√≠a de la demolici√≥n, ‚Äúno ten√≠a que ser necesariamente concluyente‚ÄĚ. A pesar de su propia afirmaci√≥n de que las pruebas de la demolici√≥n son poco concluyentes, decidieron no comprobarlas ni tenerlas en cuenta en absoluto, como si esto no pudiera y/o no hubiese sucedido (para m√°s detalles, ver art√≠culo en este link). Una vez m√°s las agencias gubernamentales eludieron completamente el m√©todo cient√≠fico.

En otros temas relacionados con el 11/9 sigue en pie el misterio respecto al paradero del supuesto perpetrador, Osama Bin Laden. A pesar de que Bin Laden no se adjudicó el atentado (de hecho, alegó lo contrario; tampoco el FBI lo tiene como sospechoso de esos crímenes por falta de pruebas), funcionarios gubernamentales de ambos partidos [republicanos y demócratas] regularmente se refieren a él como el responsable de los ataques del 11/9 (véase artículo sobre el FBI).

 

9 11
9-11 Press for Truth (Prensa para la Verdad) es un documental  acerca
de la historia de un grupo de mujeres que perdieron a sus maridos
en la torres gemelas el 11 de septiembre de 2001.
La historia de estas viudas se ha convertido en un cl√°sico de la verdad
frente a las mentiras de la Casa Blanca respecto
a los tr√°gicos sucesos de Nueva York
.

Adem√°s, el doctor David Ray Griffin, ex profesor de la Escuela de Teolog√≠a de Claremont, California, y autor de numerosos libros sobre las inc√≥gnitas del 11/9, sugiere que Osama Bin Laden pudo haber muerto hace casi nueve a√Īos, exactamente el 13 de diciembre de 2001, a causa de insuficiencia renal o una enfermedad del ri√Ī√≥n. Existen registros de tratamientos m√©dicos proporcionados a Bin Laden en un hospital militar estadounidense de Dubai por una infecci√≥n urinaria, ligada a menudo a enfermedades del ri√Ī√≥n, y tambi√©n documentaci√≥n sobre un pedido de una m√°quina port√°til de di√°lisis, esencial para su supervivencia, que fue enviada a Afganist√°n. Griffin cita a un grupo de m√©dicos y plantea que ser√≠a imposible que Bin Laden sobreviviera en una cueva con esa m√°quina durante cualquier per√≠odo sustancial de tiempo. Observ√≥ que EE.UU. y el gobierno brit√°nico est√°n conscientes de la muerte de Bin Laden, pero la han ocultado para continuar la guerra antiterrorista. (V√©ase el libro de Griffin, Osama Bin Laden: Dead or Alive? (Osama Bin Laden: ¬ŅMuerto o vivo?).

El profesor Cass Sunstein trabaja para la administraci√≥n Obama en Washington, su t√°cticas son aquellas del Programa de Contrainteligencia del FBI para controlar la opini√≥n p√ļblica.

Osama
Osama

Otro conflicto referido al 11/9, y en pleno desarrollo en el frente interno, se refiere a que el profesor de Derecho de Harvard, el Sr. Cass Sunstein, nombrado por el presidente Obama para dirigir la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios, propuso que el gobierno de EE.UU. debe infiltrar agentes y desacreditar a los grupos de activistas.

En relaci√≥n con esto √ļltimo, el llamado de Sunstein incluye a los Activistas de la Verdad 11/9 (llamados Truthers 11/9), quienes desaf√≠an la visi√≥n oficial de los hechos, y aunque reconoce que en el pasado el gobierno de EE.UU. ha estado implicado en conspiraciones, cree confiadamente que eso ya no es un problema. (Para abundar sobre el tema, v√©ase la secci√≥n Emergencia por la Verdad y el cap√≠tulo 6 de Censored 2011.)

Sunstein asegura que los grupos que cuestionan la versión oficial sobre los acontecimientos del 11 de septiembre son peligrosos y podrían conducir a alguna gente a la violencia, pero no presenta ninguna prueba concreta para corroborar su afirmación.

El profesor de Derecho de Harvard asevera que no resulta productivo refutar a estos grupos en p√ļblico y, en cambio, sugiere que es m√°s eficaz infiltrar agentes y desacreditar premeditadamente sus fuentes internas. En esencia, Sunstein est√° pidiendo un regreso del Cointelpro (Counter Intelligence Program o Programa de Contrainteligencia del FBI), de los d√≠as de la Guerra Fr√≠a, cuando agentes encubiertos del gobierno de EE.UU. eran infiltrados secretamente entre los grupos antibelicistas, ecologistas y de derechos civiles para intentar destruirlos desde adentro y desacreditar sus actividades.

Con ello provocaba violencia o los agentes infiltrados planificaban actos ilegales que llevaran a los grupos a ser juzgados por cargos criminales. El llamado de Sunstein concierne fundamentalmente a determinados grupos de activistas 11/9 y lo más preocupante es que puedan ser objeto de infiltración y más tarde juzgados por cargos fabricados de terroristas o criminales. (Véase los temas 6 y 20 de Censored 2009 y 2008 respectivamente.)

Tal clima de miedo e intimidaci√≥n no es un buen presagio para los derechos de la Primera Enmienda, ni para la libertad de c√°tedra en EE.UU., y menos a√ļn para descubrir la verdad sobre qu√© sucedi√≥ realmente el 11 de septiembre.

Actualización de Shawn Hamilton (Examiner.com)

M√°s de mil arquitectos e ingenieros han firmado la petici√≥n de reinvestigar la destrucci√≥n acontecida el 11/9. Cuando fui a San Francisco a cubrir la rueda de prensa de Architects & Engineers 9/11Truth (Arquitectos e Ingenieros por la Verdad sobre el 11/9, AE911Truth), no se lo inform√© a los medios de noticias con el que frecuentemente m√°s colaboro: tem√≠ que me dijeran que no me metiera en ese tema. Puede que esto no sorprenda a quienes est√°n conscientes del silencio ensordecedor de los principales medios ante los sucesos del 11/9, pero este no era un √≥rgano de los grandes medios: se trata de una estaci√≥n de radio alternativa fundada en los principios que fomentan la cobertura de aquellos temas e historias no reportados. Para ser justo, ning√ļn director de informaci√≥n me dijo que ‚Äúno podr√≠a‚ÄĚ cubrir la noticia, y esta sali√≥ ese fin de semana. El asunto es que me sent√≠ limitado debido a la atm√≥sfera de sospecha y miedo que generalmente subyace ante la recepci√≥n por los medios de los trabajos relacionados con el 11/9, incluyendo a esta estaci√≥n ¬ęprogresista¬Ľ, donde la gente tiene opiniones divididas sobre el asunto.

9 11

Con la excepci√≥n del asesinato de Kennedy, nunca he visto tanto misterio en los medios ante la cobertura de un tema. La gente de los a√Īos setenta se burlaban de los pocos que suger√≠an que Lee Harvey Oswald no hab√≠a actuado solo, y los calificaban de ¬ęchiflados conspiradores¬Ľ (conspiracy nuts), tal como ahora catalogan a los que trabajan por que se esclarezcan los sucesos del 11/9 de ¬ęActivistas de la Verdad¬Ľ (truthers), que suena como flat earthers (los anticuados o los fuera de moda). Algunos de estos activistas han acogido el t√©rmino truther, pero les sugiero que se abstengan de usarlo, pues no es un cumplido.

Le pregunt√© al te√≥logo David Ray Griffin -quien habl√≥ en la conferencia- cu√°l consideraba √©l que era la raz√≥n por la que los medios han actuado de una forma tan extra√Īa frente a los temas relacionados con el 11/9. Este precis√≥ c√≥mo las expresiones ¬ęteor√≠a de la conspiraci√≥n¬Ľ y ¬ęte√≥rico de la conspiraci√≥n¬Ľ se manipulan para hacer que los reporteros teman perder su reputaci√≥n y su trabajo.

‚ÄúUsted sabe c√≥mo eso funciona; todos en los medios saben c√≥mo eso funciona‚ÄĚ, dijo. ‚ÄúNadie tiene que ser amenazado expl√≠citamente; ellos, simplemente, conocen las reglas‚ÄĚ. Sea verdad o no lo que alega el grupo, la conferencia de prensa de AE911Truth fue un acontecimiento de inter√©s period√≠stico. Es una historia v√°lida porque muchos ciudadanos se est√°n cuestionando las explicaciones oficiales de la tragedia del 11 de septiembre de 2001. La importancia del tema aumenta por el hecho de que m√°s de mil arquitectos e ingenieros con licencia est√°n exigiendo una nueva investigaci√≥n. Incluso, si lo que dicen fuera en parte verdad, las implicaciones son profundas, pero de cualquier manera hay un trabajo period√≠stico leg√≠timo.

No creo que las agencias de noticias aprueben las ideas y puntos de vista de grupos como AE911Truth, pues ese no es su papel; sin embargo, espero que no corran cuando oigan las inquietantes palabras: ¬ęOnce-Nueve¬Ľ (Nine-Eleven). Los reporteros que temen cubrir temas sensibles no sirven para nada a la democracia.

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Hasta el verano de 2010 [del hemisferio norte], AE911Truth (ae911Truth.org) hab√≠a conseguido que m√°s de 1,200 profesionales de la construcci√≥n firmaran la petici√≥n al Congreso demandando una investigaci√≥n verdaderamente independiente, en tanto un grupo de reciente formaci√≥n, denominado ¬ęBomberos por la Verdad 11/9¬Ľ (firefightersfor911truth.org), desaf√≠a los informes oficiales y errores generalizados sobre qu√© ocurri√≥ el 11 de septiembre.

Otro, llamado Coalici√≥n de la ciudad de Nueva York para la responsabilidad ahora (New York City Coalition for Accountability Now, NYC CAN, http://www.nyccan.org/), intenta convencer al Consejo de esa ciudad para que se investigue las extra√Īas circunstancias que rodean el derrumbe del Edificio N¬ļ 7 del World Trade Center. Todos los v√≠nculos que he mencionado conducen a algunos de los sitios web m√°s cre√≠bles sobre el 11/9.

Actualización de Daniel Tencer (Raw Story)

En mayo de 2010, la revista New York Times (NYT) public√≥ un perfil completo de Cass Sunstein, el primero que se realiza en los principales grandes medios desde que el profesor de Derecho asumi√≥ el cargo de jefe de la Oficina de Informaci√≥n y Asuntos Regulatorios (OIRA) de la Casa Blanca. El t√≠tulo del art√≠culo Cass Sunstein quiere darnos un peque√Īo empuj√≥n, es un eufemismo, teniendo en cuenta las opiniones que este ha expresado a trav√©s de a√Īos, pero por lo menos dirige la atenci√≥n en la direcci√≥n correcta: y es que mucha escritura acad√©mica de Sunstein se ha centrado en el control social y el control gubernamental sobre la informaci√≥n.

Como era de esperar, el art√≠culo trat√≥ a Sunstein con guantes de seda y disimul√≥ extensamente los elementos m√°s pol√©micos de sus ideas. Se refiri√≥ a √©l como uno de los principales defensores del concepto ¬ępaternalismo libertario¬Ľ, un floreciente nuevo campo de estudio que mezcla psicolog√≠a del comportamiento con econom√≠a de libre mercado y postula que a la gente se le puede ¬ędar un peque√Īo empuj√≥n¬Ľ para que tomen las decisiones correctas ‚ÄĒes decir, aquellas opciones deseadas por el gobierno‚ÄĒ no por leyes ni regulaciones, sino tomando la decisi√≥n ¬ęcorrecta¬Ľ, lo que parece psicol√≥gicamente m√°s atractivo.

En el diario online Huffington Post, Russ Baker critic√≥ a NYT por ¬ęenterrar¬Ľ las aserciones m√°s pol√©micas de Sunstein en 35 p√°rrafos de la historia, donde finalmente nos dicen que el profesor de Derecho abog√≥ por la ¬ęinfiltraci√≥n cognoscitiva¬Ľ de los grupos de teor√≠a de la conspiraci√≥n. Entonces el Times cita a Sunstein, y sugiere que como funcionario del gobierno, √©l no ejecutar√≠a los aspectos m√°s radicales o m√°s experimentales de sus ideas acad√©micas. Pero, como se√Īala Baker, ese comentario fue hecho a fines de 2009, antes que saliera en los medios el trabajo de Sunstein sobre teor√≠as de la conspiraci√≥n.

9 11

Aunque el art√≠culo del Times aparenta ser una retractaci√≥n de las ideas m√°s pol√©micas de Sunstein, en realidad no es as√≠. Comprender a Cass Sunstein y su efecto sobre el gobierno y la sociedad es un hecho dif√≠cil por dos razones. La primera es que √©l es una quimera pol√≠tica que tiene partidarios y detractores en ambos lados del espectro pol√≠tico. Entre cr√≠ticos conservadores, los populistas se han declarado contra √©l, mientras los intelectuales parecen haberlo apoyado abiertamente. Incluso Glenn Beck declar√≥ que Sunstein es ¬ęm√°s poderoso que la Fed¬Ľ -Consejo Directivo de la Reserva Federal- y se muestra deseoso de ¬ęcontrolar cada uno de tus movimientos¬Ľ, en tanto el columnista George F. Hill dijo que sus ideas conllevar√≠an a un mejor gobierno, m√°s peque√Īo, y que ‚Äútendr√≠an la virtud adicional de fastidiar a esos molestosos entrometidos, ni√Īeras liberales de Estado‚ÄĚ.

En el Reino Unido, los trabajos de Sunstein son ‚Äúlectura obligatoria para las aspiraciones de MPs (miembros del parlamento) conservadores‚ÄĚ, report√≥ el Daily Telegraph.

El segundo elemento que dificulta entender a Sunstein es que su posición dentro del gobierno se ocupa sobre todo de negociar primariamente problemas ásperos, burocráticos, que no despiertan el interés ni de los principales medios de prensa ni de los medios alternativos.

Como jefe de la OIRA, Sunstein es responsable de revisar las nuevas disposiciones gubernamentales. Con todo, hasta el momento sus decisiones -aquellas que conocemos- se han quedado en una escala peque√Īa y en gran parte t√©cnica, por ejemplo, su convocatoria a organizar los procesos de nombramientos y de redacci√≥n de las regulaciones, de manera que los ciudadanos tengan mejor acceso a ellas.

Sunstein, sin embargo, recientemente logró enojar a los ecologistas cuando bloqueó una nueva regulación de la Agencia de Protección del Ambiente, que aseguraba que la ceniza de carbón como un peligroso agente cancerígeno. Los ecologistas lo acusaron de ceder ante la industria del carbón, la cual es opuesta a que se aumente el costo de los residuos de ceniza, bajo la nueva regulación.

¬ŅHacia d√≥nde se dirige Sunstein? ¬ŅEs probable que intente el tipo de programas de control de la informaci√≥n por los que abog√≥ en el pasado? Incluso si lo hace, es probable que los grandes medios de prensa apoyen por lo menos algunos de sus esfuerzos para empujar el debate pol√≠tico hacia un centro ¬ęaceptable¬Ľ.

La revista New Yorker, al hacer la rese√Īa de su libro On Rumors (Sobre rumores) de 2009, dijo que Sunstein merece cr√©dito por predecir las circunstancias que llevar√≠an al aumento de rumores en Internet, tales como la afirmaci√≥n birther [orientaci√≥n racista] de que el presidente Obama no naci√≥ en EE.UU. y el alegato del ¬ępanel de la muerte¬Ľ contra la reforma de la atenci√≥n de salud. Entonces, le dan el papel del h√©roe que lucha contra estas tendencias. Teniendo en cuenta el precedente existente, es factible que cualquier tentativa de Sunstein por moldear el contenido de la informaci√≥n p√ļblica encuentre una respuesta positiva en los grandes medios de la vieja guardia.



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