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Edición 360

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REAJUSTES EN EL MEDIO ORIENTE

Por: Thierry Meyssan

La crisis diplomática alrededor de Qatar ha congelado varios conflictos regionales y disimulado varios intentos de arreglos vinculados a otros. Nadie sabe cuándo se levantará el telón, pero lo que sí es seguro es que cuando eso suceda veremos una región profundamente transformada.

Los pa√≠ses del Medio Oriente ampliado se dividen ahora entre partidarios y adversarios del clericalismo, mientras que Washington, Mosc√ļ y Pek√≠n negocian una nueva distribuci√≥n de cartas. Thierry Meyssan eval√ļa el impacto de este verdadero terremoto en los conflictos que ya estaban desarroll√°ndose en Palestina, en Siria e Irak, as√≠ como en Yemen.

El jeque Tamin ben Hamad al-Thani, emir de Qatar.

 49atar

1‚Äď El conflicto palestino

Desde que la mayor√≠a de los palestinos fueron expulsados de su tierra ‚Äďel 15 de mayo de 1948, en lo que hoy se designa como la Nakba‚Äď y que los pueblos √°rabes rechazaron aquella limpieza √©tnica, lo √ļnico que hab√≠a modificado parcialmente la distribuci√≥n del juego era la paz separada israelo-egipcia pactada en los acuerdos de Camp David (en 1978) y la promesa de resolver la cuesti√≥n palestina mediante la creaci√≥n de dos Estados, surgida de los acuerdos de Oslo (en 1993).

Sin embargo, cuando la existencia de negociaciones secretas entre Ir√°n y Estados Unidos se dio a conocer, Arabia Saudita e Israel decidieron conversar entre s√≠. Al cabo de 17 meses de encuentros secretos, se concluy√≥ un acuerdo entre el Guardi√°n de las Dos Mezquitas y el Estado jud√≠o. Este acuerdo se concret√≥ a trav√©s de la participaci√≥n del ej√©rcito de Israel en la agresi√≥n contra Yemen y de la entrega de bombas at√≥micas t√°cticas israel√≠es al reino de los Saud.

Recordemos que ese acuerdo tambi√©n preve√≠a hacer que Arabia Saudita evolucionara de forma tal que su sociedad siguiera siendo salafista y sus instituciones pasaran a ser laicas. Estipulaba adem√°s la independencia del Kurdist√°n iraqu√≠ ‚Äďdonde se realizar√° un refer√©ndum en septiembre‚Äď y la explotaci√≥n simult√°nea de los yacimientos de gas del desierto de Rub al-Khali (a menudo designado como The Empty Quarter), en territorios de Arabia Saudita y Yemen ‚Äďyacimientos que son la verdadera raz√≥n de la actual guerra contra Yemen‚Äď y los de la regi√≥n de Ogad√©n ‚Äďlo cual explica la retirada, esta semana, de las tropas qatar√≠es de la frontera con Yibuti.

49Ejército de Israel

Finalmente, Egipto cedi√≥ a Arabia Saudita las islas de Tiran y Sanafir, cumpliendo as√≠ el compromiso que hab√≠a contra√≠do hace un a√Īo. Al aceptar la posesi√≥n de esas islas, Riad reconoce de facto los acuerdos de Camp David, que estipulan la libre circulaci√≥n de los barcos israel√≠es en las aguas circundantes. Israel incluso confirm√≥ que ha recibido garant√≠as de Arabia Saudita en ese sentido.

Es importante observar que lo que llev√≥ a Egipto a ceder las islas no fue la presi√≥n de Arabia Saudita ‚Äďaunque Riad bloque√≥ tanto sus entregas de petr√≥leo al Cairo como un pr√©stamo de 12 000 millones de d√≥lares‚Äď sino la crisis diplom√°tica del Golfo. Los Saud oficializaron su ruptura con la Hermandad Musulmana, proceso que ya ven√≠a avanzando desde que el presidente egipcio al-Sissi les entreg√≥ una serie de documentos que demostraban la existencia de un proyecto de golpe de Estado en Arabia Saudita en el que estaban implicados varios miembros de la cofrad√≠a. Al principio, Arabia Saudita crey√≥ ser capaz de separar a los ‚Äúbuenos‚ÄĚ de los ‚Äúmalos‚ÄĚ, entre los miembros de la Hermandad Musulmana. El reino ya hab√≠a acusado a Qatar de aportar respaldo a los golpistas, pero en aquel momento las cosas se desarrollaron por la v√≠a pac√≠fica. Actualmente, Riad tiene intenciones de luchar contra toda la Hermandad Musulmana y eso lo obliga a revisar su posici√≥n hacia Siria.

La cesi√≥n de las islas de Tiran y Sanafir, egipcias desde la Convenci√≥n de Londres de 1840, no tiene otra raz√≥n de ser que permitir que Arabia Saudita reconozca de forma impl√≠cita ‚Äďal cabo de 39 a√Īos‚Äď los acuerdos de paz separada firmados en Camp David entre Egipto e Israel.

Por su parte, Teher√°n acogi√≥ a la direcci√≥n pol√≠tica del Hamas ‚Äďque se compone principalmente de miembros de la Hermandad Musulmana‚Äď, tanto en nombre de la solidaridad con la causa palestina como por el hecho que comparte con los dirigentes del Hamas la misma concepci√≥n del islam pol√≠tico.

La pr√≥xima etapa ser√° el establecimiento de relaciones comerciales p√ļblicas entre Riad y Tel Aviv, que ya se mencionan en la edici√≥n del 17 de junio del diario brit√°nico The Times ‚Äďvarias empresas israel√≠es parecen haber sido autorizadas a operar en Arabia Saudita y la compa√Ī√≠a a√©rea israel√≠ El-Al podr√≠a utilizar el espacio a√©reo saudita‚Äď, y despu√©s vendr√≠an el reconocimiento de la iniciativa de paz del pr√≠ncipe saudita Abdala ‚Äďadoptada por Liga √Ārabe en 2002‚Äď y el establecimiento de relaciones diplom√°ticas ‚Äďel pr√≠ncipe Walid ben Talal se convertir√≠a en embajador del reino en Israel.

Ese proyecto podr√≠a conducir a la paz en Palestina (reconocimiento de un Estado palestino e indemnizaci√≥n para los refugiados), en L√≠bano (retirada israel√≠ de las Granjas de Shebaa) y en Siria (cese del apoyo a los yihadistas y retirada israel√≠ del Gol√°n).

El tema del Gol√°n ha de resultar particularmente dif√≠cil ya que el gobierno de Netanyahu ha reafirmado ‚Äďen son de provocaci√≥n‚Äď su anexi√≥n mientras que Estados Unidos y Rusia reaccionaron duramente ante la expulsi√≥n de la Fuerza de Naciones Unidas de Observaci√≥n de la Separaci√≥n (FNUOS) y la sustituci√≥n de sus cascos azules por los yihadistas de al-Qaeda. No ser√≠a, sin embargo, imposible que durante la guerra en Siria, Washington o Mosc√ļ se hayan comprometido con Tel Aviv a mantener el statu quo en el Gol√°n.

Ese proyecto de arreglo general es un reflejo del modus operandi de Donald Trump y Jared Kushner como hombres de negocios: crear una situaci√≥n econ√≥mica que impone un cambio pol√≠tico. Y encontrar√° probablemente la oposici√≥n de la Hermandad Musulmana (el Hamas) y del tri√°ngulo del islam pol√≠tico conformado por Ir√°n, Qatar y Turqu√≠a.

495

2‚Äď El conflicto en territorios de Irak y Siria

Todos los actores regionales est√°n de acuerdo en considerar que Irak y Siria constituyen en este momento un solo campo de batalla.

Pero los occidentales, que se aferran a las mentiras de la administraci√≥n de George Bush hijo ‚Äďincluso cuando admiten la inexistencia de las armas de destrucci√≥n masiva que supuestamente ten√≠a Saddam Hussein‚Äď y a la versi√≥n rom√°ntica de las ¬ęprimaveras √°rabes¬Ľ -incluso cuando reconocen que ese movimiento nunca trat√≥ de favorecer la libertad sino, por el contrario, de imponer el islam pol√≠tico‚Äď se obstinan en considerarlos dos escenarios diferentes.

49Mohamed ben SalmanEn este punto, remito a nuestros lectores a mi libro Sous nos yeux en cuanto a c√≥mo se inici√≥ esta guerra. El hecho es que, desde el inicio de la crisis alrededor de Qatar, la guerra en Irak y en Siria se ha limitado a (1) la lucha contra el Emirato Isl√°mico (Daesh), en Mosul y Raqqa, y a 
(2) la lucha contra Turquía, en Baachiqa y al-Bab.

Lo que resulta evidente para todos en la regi√≥n es que, desde la llegada al poder del presidente chino Xi Jinping con el proyecto de creaci√≥n de dos ‚Äúrutas de la seda‚ÄĚ, Washington ha estimulado la creaci√≥n de un ¬ęSunnist√°n¬Ľ en territorios pertenecientes a Irak y a la Rep√ļblica √Ārabe Siria. Con ese objetivo, Washington financi√≥, arm√≥ y dirigi√≥ las fuerzas del Emirato Isl√°mico para que bloquearan el eje de comunicaci√≥n terrestre Beirut-Damasco-Bagdad-Teher√°n-Pek√≠n.

Desde hace cuatro meses, la administraci√≥n Trump estudia y negocia de qu√© manera pudiera modificar esa pol√≠tica y reemplazar por una asociaci√≥n con Pek√≠n la actual situaci√≥n de enfrentamiento.

Mientras que en el terreno asistimos a una verdadera sucesi√≥n de acontecimientos contradictorios, los ej√©rcitos de Irak y de la Rep√ļblica √Ārabe Siria han avanzado r√°pidamente desde el inicio de la crisis alrededor de Qatar. En su r√°pido avance hacia la frontera com√ļn, ambos ej√©rcitos han liberado del control del Emirato Isl√°mico sus zonas fronterizas y hoy est√°n a punto de entrar en contacto ‚Äďcon lo cual restablecer√≠an la ruta de la seda. Ya s√≥lo los separan, en el punto de confluencia, unos 200 metros de terreno ilegalmente controlado por fuerzas de Estados Unidos.

En cuanto a los combates en el sur de Siria‚Ķ han cesado inesperadamente. Damasco proclam√≥ unilateralmente un alto al fuego en Deraa. En realidad, Mosc√ļ y Washington dieron a Tel Aviv garant√≠as de que Siria s√≥lo permitir√° frente a la frontera israel√≠ el despliegue de fuerzas rusas, excluyendo la presencia all√≠ de fuerzas iran√≠es o del Hezbollah liban√©s.

En pocas palabras, si el Pent√°gono sigue las √≥rdenes de la Casa Blanca, deber√≠a producirse un amplio cese del conflicto. S√≥lo quedar√≠a por resolver entonces la ocupaci√≥n turca de territorios en Irak y Siria, seg√ļn el modelo de la ocupaci√≥n turca en Chipre, situaci√≥n a la que la Uni√≥n Europea se ha acomodado en una evidente muestra de cobard√≠a. En la nueva situaci√≥n, Estados Unidos y Arabia Saudita, hasta ahora enemigos de Irak y Siria, se convertir√≠an nuevamente en sus aliados.

49Navio de COSCO

3‚Äď El conflicto en Yemen

49Pr√≠ncipe Walid ben TalalEs posible que los yemenitas salgan perjudicados del actual cambio de situaci√≥n. Aunque resulta totalmente evidente que Arabia Saudita entr√≥ en guerra para instalar en Yemen un r√©gimen favorable a la explotaci√≥n conjunta de los yacimientos de hidrocarburos del desierto de Rub al-Khali y para dar al pr√≠ncipe Mohamed ben Salman la posibilidad de ‚Äúacumular m√©ritos‚ÄĚ, la ayuda que Ir√°n ha aportado a los Huthis y al ex presidente Saleh desv√≠a las miradas de los pa√≠ses √°rabes y de la llamada ¬ęcomunidad internacional¬Ľ de los cr√≠menes que all√≠ se cometen.

En efecto, cada cual tiene que escoger su bando y casi todos han optado por ponerse del lado de Arabia Saudita contra Qatar y los aliados turcos e iran√≠es del peque√Īo emirato. Lo que pudiera ser positivo para Palestina, Irak y Siria resulta negativo para Yemen.

Conclusión

Desde el 5 de junio de 2017 y la ruptura de relaciones diplom√°ticas entre Arabia Saudita y Qatar, las canciller√≠as se preparan para una posible guerra, aunque s√≥lo Alemania ha mencionado p√ļblicamente esa posibilidad. La situaci√≥n es extremadamente sorprendente, sobre todo si se tiene en cuenta que no es Arabia Saudita sino Qatar quien ostenta el estatus de observador en el seno de la OTAN.

Mientras tanto, anuncios de dimisiones siguen llegando constantemente de Doha y van desde la embajadora estadounidense Dana Shell Smith hasta el entrenador uruguayo de la selecci√≥n de futbol de Qatar, Jorge Fossati. Y no s√≥lo los pa√≠ses que se han puesto del lado de Arabia Saudita han cortado sus relaciones comerciales con Qatar. Tambi√©n lo han hecho, ante el riesgo de guerra, numerosas empresas sin v√≠nculos particulares con la regi√≥n del Golfo, como la China Ocean Shipping Company (COSCO), la mayor compa√Ī√≠a naviera de China y una de las m√°s grandes del mundo.

49Mujeres soldado de Israel

En todo caso, aunque sus reclamos ‚Äďbasados en la historia‚Äď est√°n realmente justificados, parece a todas luces imposible que Arabia Saudita anexe Qatar, teniendo en cuenta que antes se opuso a la anexi√≥n de Kuwait por parte del Irak de Saddam Hussein, basada exactamente en las mismas razones hist√≥ricas. Una regla se impuso en el mundo desde los tiempos de la colonizaci√≥n brit√°nica: nadie tiene derecho a modificar las fronteras que Londres impuso con un solo objetivo, que es precisamente perennizar problemas insolubles para los Estados nacidos de los procesos de independencia.

De hecho, as√≠ logra Londres que esos Estados sigan dependiendo de su antigua metr√≥poli. En el caso que ahora nos ocupa, la pr√≥xima llegada de 43 000 soldados pakistan√≠es y turcos que asumir√≠an la defensa de Qatar deber√≠a fortalecer su posici√≥n.

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