
Rubén Samperio: Por su obra lo conoceréis
Ensoñacióntiene mucho de vocación y de ritual: Su sentido, es darle a la realidad otra lectura y envolverla en las sedas del misterio, al que sólo pueden acceder y descifrar los espíritus escogidos que nacieron y se desarrollaron lejos del mundanal ruido.
El soñador hace de su obra el mensaje: Cuando éste habla por si solo, no se requieren códigos secretos para atrapar y compartir las delicias que inspira la vigilia solitaria y convertirlas en goce colectivo.
Ensoñaciones, es el título que escogió Rubén Samperio Martínez para brindar al público un exquisito compendio de su creación como artista plástico.
Apenas un entremés cultural: Para tratar de valorarlo, es preciso saber que Samperio Martínez brega por su supervivencia en el absorbente y estresante servicio público.
Primero es la vocación seminal: No tiene que ser todo, el tiempo es dinero. A su tiempo profesional, el creador rasura aquél que requiere para darle vuelo a su imaginativa y plasmar en el paño virgen y rebelde su interpretación de una realidad que a otros resulta agobiante y desalentadora.
No es que Samperio Martínez haga mutis ante las preocupaciones de una crisis sicológica que a la mayoría, hoy como nunca, sobrecoge y humilla.
No huye el artista de la lacerante realidad: La asume en toda su compleja dimensión y la gobierna para revestirla de los colores que trasmiten solidaridad en el dolor -que lo hay- pero, sobre todo, procura correr el pincel para ensayar ejercicios de alegría que pongan en pie los corazones.
La meditación creativa y su expresión plástica, no excluyen en automático las vicisitudes humanas, en las que todo parece verse en blanco y negro: Los matices ofrecen luces que al final del túnel nos indican que la vida es bella.
El expositor propone destellos cívicos -obra de su versatilidad- que dan constancia de su militancia republicana en temas que recuperan la permanencia de los ideales liberales en su versión decimonónica, para él aún vigentes. No solo.
Rubén Samperio Martínez, tiene parte de sus inclinaciones en la reproducción de una figura simbólica, la de los caballos.
La metáfora vale en toda su concepción: El espíritu del hombre no se somete a ataduras ni al redil. En la agreste llanura, en las oscuras hondonadas, el ser indomable trota hacia la libertad porque, al final de la cabalgata, ese es su destino manifiesto.
De ser así, como así es, Rubén es la encarnación de ese espíritu indómito: Por su obra lo conoceréis.
Abraham García Ibarra
IN TLAHCUILO,
Rubén Samperio
In tlahcuilo:
Tlilli tlapalli,
Tlilatl yalvil toltecatl, tlachichiuhqui…
In qualli tlahcuilo: mihmati,
Yolteutl,
Tlayolteuiani,
Moyolnonotzni.
Tlatlapalpoani, tlatlapalaquiani, tlacevallotiani,
Tlacxitiani, tlaxayacatiani, tlatzontiani.
Xochitlahcuiloa,
Tlaxochiicuiloa toltecati.
EL PINTOR
El pintor: la tinta negra y roja,
Artista, creador de cosas con el agua negra
Diseña las cosas con el carbón, las dibuja,
Prepara el color negro, lo muele, lo aplica.
El buen pintor: entendido, dios en tu corazón,
Diviniza con su corazón a las cosas,
dialoga con su propio corazón.
Conoce los colores, los aplica; sombrea
Dibuja los pies, las caras,
Traza las sombras, logra un perfecto acabado.
Todo el color aplica a las cosas,
Como si fuera un tolteca,
Pinta los colores de todas las flores.
La primera impresión ante la obra del artista plástico Rubén Samperio es la de un trabajo en extremo realista… realista sí, pero pleno de sensibilidad: Rubén interpreta muy a su manera el realismo y con él su personal sentido profundamente nacionalista, no exento de simbolismos, algunos de ellos solo para iniciados.
Esta es la ensoñación presentada en el Club de Periodistas de México el jueves 23 de noviembre de 2017. Una ensoñación cuya inauguración corrió a cargo de Celeste Sáenz de Miera y Mouris Salloum, con la asistencia de: Lic. Ricardo Gómez; Martín Zamarrón Zamorano; Sonia Reyes; Carlos García de la Torre; Erwin Domínguez, James Liu y Daniel Liu de Kerui Petroleum, China; Lic. Gabriela Moreno; Cynthia Hernández de Zamarrón; Dr. Tonatiuh Ibarra Cortés y Sra.; Alejandro Vargas Figueroa; Daniel Montes de Oca S.; Isaí Samperio, Ruth Samperio, Nalleli Ibarra, entre otros. Exposición posible gracias al invaluable apoyo de Alejandro Vargas Figueroa.
Ensoñaciones que nos llevan desde el trote de caballos casi mitológicos al mundo subacuático de un Ramón Bravo y por los vericuetos del simbolismo y los próceres de la Patria.
Obra de un profundo nacionalismo, es a la vez motivo de reflexión, una reflexión a la que conduce el detalle… y este detalle que es producto de la exhaustiva investigación previa antes de tomar el pincel.
Conocedor del simbolismo, iniciado en la historia, esa otra historia que no suele contarse de manera oficial, Samperio nos lleva a pensar en una sentencia de la filosofía japonesa Zen: “Zen ken shu” … “la filosofía es la espada, es el pincel” …
Héctor Chavarría
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