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De adicto a ADICTO La bola de cristal
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Edición 380

 38022

De adicto a ADICTO

 

La coca√≠na  descalcifico mis huesos, cuando se iba la anestesia, el dolor era intenso, muy agudo, sent√≠a como si me clavaran una daga n varias partes de mi espalda,

La bola de cristal

Ernesto Salayandía García

 

De farmacia en farmacia

No pod√≠a caminar,sin ofrecer serias dificultades para hacerlo, establec√≠ una  fuerte dependencia con el Nubain, morfina sint√©tica y comenc√© a inyectarme, poquito, luego m√°s, y m√°s, hasta que llegue a meterme tres miligramos en la ma√Īana., tres miligramos al medio d√≠a y tres m√°s o m√°s en la noche, en complemento, coca√≠na, tafil, vodka y cigarros, pero el nubain, anestesiaba mis emociones, me drogaba y me liberaba del dolor, pero cuando se iba el efecto, la resaca era un verdadero tormento, me ten√≠a que meter m√°s droga y un doctor amigo, me lo advirti√≥, me hice ver la bola de cristal y me dijo.

Ten mucho cuidado, es una droga muy peligrosa con efectos severos a tu cerebro, trata de evitarlo.

POR SUPUESTO, QUE NO LE HICE CASO y me prendí de esta sustancia tóxica derivada del opio, recuerdo lo qué sufría todos los días, andar recorriendo toda la ciudad, de farmacia en farmacia, es un medicamento que escasea mucho, tiene una gran demanda, con el tiempo, me volví loco, perdí el sano juicio, caí en depresiones y me volví más neurótico.

No hice caso, ni reflexion√© sobre la bola de cristal que me ense√Īaron, no cre√≠ lo que me iba a suceder‚Ķ Se quedaron cortos.

 Mal de muchos

UNA NOCHE, a punto de que cerrara  el s√ļper, despu√©s de pagar, mi mujer fue a reclamar el precio de unos vasos que cobraron m√°s caro de lo que anunciaba la etiqueta en el mostrador y  me quede empacando las bolsas, mientras que mis dos hijos, Andrea y Neto corr√≠an de un lado para otro, todo iba muy bien hasta que empezaron a pelear y me aleje del carrito, la tienda estaba sola, √ļnicamente estaba una mujer pagando sus compras en la caja, mi mujer regreso sin √©xito, no le respetaron el precio y nos alejamos del s√ļper, cuando llegamos a casa, nos percatamos que faltaban tres bolsas, varios art√≠culos de los que hab√≠amos comprado, tres bolsas para ser exactos, yo mismo las empaque y ahora s√≠ que ni llorar es bueno.

Fue la se√Īora que estaba atr√°s de nosotros. Dijo mi ni√Īa. Era la √ļnica persona que estaba en la tienda y el resumen de mi parte fue el mismo, no hab√≠a otra l√≥gica, esa mujer aprovecho el momento, haciendo real el conocido refr√°n.

La ocasi√≥n, hace al ladr√≥n, y yo, pens√©, reflexion√© mucho sobre esta conducta, que, por desgracia, predomina por todos lados. Gente ma√Īosa. Caras vemos, emociones no sabemos, ma√Īas menos y palo dado, ni Dios lo quita.

Consider√© que esta mujer, es una ni√Īa da√Īada con un vac√≠o espiritual enorme, lleva, profundas heridas en su alma, llena de resentimientos, amargada, en la miseria espiritual y sin la m√°s m√≠nima porci√≥n de honestidad, de humildad y de respeto, ella, es una ni√Īa, v√≠ctima de un hogar disfuncional y tarde que temprano, habr√° de pagar sus consecuencias, el que mal obra, mal acaba, pero, no pasa nada, hay gente deshonesta qu√© te roba en despoblado, mec√°nicos que te cobran refacciones que no compraron, t√©cnicos que se suben a revesar tu aire acondicionado y en menos de cinco minutos, te est√°n cobrando mil quinientos pesos, m√©dicos y un mundo de personas mal nacidas que  abusan de ti, te ven la cara de‚Ķ

Y si te descuidas, te hacen da√Īo, esa es la cultura. El transa avanza, y la factura que estamos pagando es muy cara, son vidas que se pierden o se arruinan.

 

No hay peor ciego

JUAN, DE 17 A√ĎOS, tiene mala copa, borracho le da por llorar o por echar bronca, es un tipo violento, por lo mismo, sin amigos toma, dice el, los fines de semana, jueves, viernes, s√°bado y domingo, toma con general.

No uso drogas, me dice muy orgulloso y le pregunto. ¬ŅSabes que la cerveza es una droga, que anestesia tu sano juicio?  Te trasforma y no eres t√ļ.

Juan, escuch√≥ testimonios de otros j√≥venes y como lo dije yo, muchas veces. Juan dijo. Yo no estoy tan mal.  Ya han pasado seis meses y este joven, est√° sufriendo los amargos estragos de la enfermedad del alcoholismo, ya golpe√≥ a su novia en dos ocasiones, su nivel de neurosis lo hace intocable e insoportable, muy agresivo contra su mam√° y por supuesto, que sus d√≠as de consumo, aumentaron, ahora se emborracha todos los d√≠as, cuando advertimos a este joven de tomar conciencia, nos tiro a Lucas, es m√°s, se sinti√≥ ofendido, las negaci√≥n le aflora y su sentido de irresponsabilidad los expresa a flor de piel, Juan, tendr√° que vivir su propia experiencia.

Analizo el hecho de que he visto a nadie que le gane a una adicci√≥n, menos que salgas bien librado, nadie le hemos vivido gratis, los estragos son amargos, muy amargos y si quieres que te lean la mano, que pronostiquen tu futuro, que interpreten tu bola de cristal, ten la humildad de acercarte a una junta de  Alcoh√≥licos An√≥nimos, cubre, por lo menos un mes y escucha las tribunas, despu√©s de ello, se honesto contigo mismo y decide si tienes o no el problema por tu manera de beber y de usar sustancias.

La mama de un adicto

CONOZCO CHABELOTES de 50 a√Īos, prendidos de la coca√≠na, borrachos, vagos irresponsables que les encanta la fiesta, que viven de noche, mientras su inocente madre, no duerme, no vive tranquila por la lluvia de pensamientos de que algo malo le pasar√° a su hijo y como es costumbre, este amigo, se desconecta del celular, no responde a las llamadas ni recados de nadie, anda en su mundo, el de la fiesta y por m√°s que le llora la mam√°, la esposa y los hijos, de que deje de intoxicarse, para ser, que en lugar de reformarse agarra m√°s vuelo y no quiere, ni puede parar, hay, tambi√©n, enfermos de 45, 50 o m√°s, que se emborrachan de bur√≥, no salen de sus recamaras y est√°n hundidos en alcohol y diariamente, con j√≥venes, grandes, mujeres hombres, les ense√Īos la profundidad de la bola de cristal.

Mira, te vas a quedar solo, un d√≠a tu esposa se va a rebelar cansada de soportarte, tus hijos, te dar√°n la espalda, tu negocio se ira a la quiebra y tu salud f√≠sica  te dar√° muchos dolores, al mariguano, le digo, mira, tu personalidad va a cambiar con tantos churros, vas a volverte un neur√≥tico empedernido, intocable, ser√°s el llanero solitario, el sin amigos, los dolores de cabeza ser√°n con frecuencia y cada vez ms intensos, entrara en depresi√≥n, la marihuana, cambiara tu vida y pocos hacen caso, la gran mayor√≠a se va a vivir su propia experiencia y con el tiempo me dan la raz√≥n.

 

La intuición de una madre

ERNESTO, ES VIERNES, dar√°n la nueve y har√° lo mismo de siempre, se va a desaparecer y vendr√° todo borracho a la una o dos de la ma√Īana, con el diablo por dentro, a romper vidrios y golpear puertas, lo veo en sus ojos, algo me dice que no anda bien, que nos est√° dando atole con el dedo.

Por m√°s que trato de bajar su nivel de preocupaci√≥n, ella, confirma su intuici√≥n. No quiero patrullas en mi casa, no deseo escuchar sus ofensas y gritos.       Ya estoy cansada. El chabelote, que es un ni√Īo cu√°ndo le conviene y un adulto, seg√ļn las circunstancias, confirma la intuici√≥n de su madre, llega hasta las cachas, por supuesto, mala  copa, con la espada desenvainada, sumamente agresivo, los vecinos, al ver la escena neur√≥tica, violenta, se asustan y por protecci√≥n de los vecinos, adultos mayores, piden ayuda, los patrulleros llegan y el, destila su ira con comentarios en contra de la autoridad, humillantes y ofensivos, apodos y calificativos personales, por supuesto, ante la agresi√≥n, los polic√≠as aplican todo el rigor de la ley y se lo llevan a la comandancia.

¬ŅSe volver√° a repetir la historia?

Por supuesto que s√≠, no es un resfriado. T√ļ tienes el remedio y el trapito.

Si no pones limites, ser√°s c√≥mplice de las conductas t√≥xicas de un enfermo. Una vez en un compartimiento, una se√Īora me dijo. Ernesto, mi hijo es drogadicto y le puse un l√≠mite. Si llegas despu√©s de las doce de la noche, esta puerta no se va a abrir. Y la semana pasada, la tiro a patadas, rompi√≥ vidrios y macetas, hizo un gran esc√°ndalo.

Mi sugerencia, la próxima vez, le recomendé.

Llamas a la polic√≠a y que se lo lleven. Ernesto. Respondi√≥, ah no, ¬Ņqu√© van a pensar los vecinos? No, voy a buscar otra soluci√≥n. El que por su gusto muere. A√Īo despu√©s, regrese al mismo grupo y la misma se√Īora, pidi√≥ la palabra. Ernesto, segu√≠ tu sugerencia, mi hijo hizo lo de siempre porque  le cerr√© la puerta y lo encerr√≥ la polic√≠a 48 horas, santo remedio, todas las noches llega antes de las doce. No hay borracho, que coma lumbre.

 

Mediocre, enano

MUCHOS BORRACHOS, drogadictos, viven en casa de sus papas, tienen varias caracter√≠sticas en com√ļn, est√°n solteros, no hay mujer que los soporte, est√°n abandonados de s√≠ mismos, desmotivados, sin energ√≠a, no hacen nada m√°s que criticar a los dem√°s, socialmente, son el claro prototipo del parasito e in√ļtil, la vida se les fue de las manos, las oportunidades escolares desaparecieron y se hicieron viejos, ninis, Buenos para nada, una verdadera lacra que sangran la econom√≠a familia, unos verdaderos don nadie, que exigen todo a cambio de nada, no han querido cambiar.

Culpan y se justifican ante sus errores y viven en un mar de lamentaciones, el camino que les queda es intoxicarse con sus pensamientos y con sustancias, sin darse cuenta que son una total decepci√≥n para la familia, son enfermos, ellas y ellos, neol√≠ticos, soberbios, intocables que en la bola de cristal, podemos verlos hundidos en sus fracasos y ante esta cruda realidad, recordando mi pasado, puedo comprender que no basta con dejar de consumir, cualquiera puede tapar la botella, pero no  cualquiera  cambia y esa es la realidad y el hecho de tanto reca√≠do que cumplen con un proceso de internamiento de tres meses y al d√≠a siguiente se revientan. Recaen, simplemente, porque nunca se levantaron.

 

La cruda realidad

ESTA ENFERMEDAD, la m√≠a, es muy compleja, m√ļltiple, progresiva, cruel, traicionera, t√≥xica, es f√≠sica, mental, emocional y espiritual, tiene que ver con mi personalidad y si no cambio, mi tendencia es fracasar en todos los sentidos, fui v√≠ctima de la borrachera seca, un neur√≥tico empedernido, celoso obsesivo, inseguro, critic√≥n, mol√≥n, mi mujer me dec√≠a. Mejor vete a drogar, estabas mejor cuando te drogabas.

Tengo que aprender a vivir mi vida con humildad, con una actitud positiva, aprendí a disfrutar lo que hago, a entregarme en cuerpo y alma a mi recuperación, a servir a los demás, haciendo servicio, empezando por mi casa, con los mismos y mi mujer, aprendí a comprender, que solo no puedo, que necesito la experiencia de otros y no descuidarme, a mí, muchas veces me leyeron la suerte los Alcohólicos Anónimos, me metieron en mi bola de cristal, me leyeron el futuro.

Te vas a quedar solo. Vivir√°s amargas experiencias. Te har√°s da√Īo y da√Īaras a tus seres queridos. Cada d√≠a avanzara m√°s y m√°s tu compulsi√≥n. Yo tuve que vivir mi propia experiencia, me hunden en el alcohol, me intoxicaba todos los d√≠as de coca√≠na, me hice adicto a la morfina, a los anti depresivos, me llegue a fumar, hasta tres cajetillas de cigarros, me volv√≠ maniaco depresivo, neur√≥tico, me volv√≠ loco, perd√≠ mi trabajo.

La droga me rob√≥ mi programa en la  radio, La voz de Chihuahua, me rob√≥ mi dignidad, mi sano juicio, me abandone a m√≠ mismo, perd√≠ la honra y mi autoestima, quise entender que esos hermanos de AA, que me advirtieron sobre mi futuro, ten√≠an raz√≥n sobrada, mi soberbia no me permiti√≥ tener la humildad de pedir ayuda, no me permiti√≥ salir de mi nefasto caparaz√≥n donde se refugian mis tormentos, mis tempestades neur√≥ticas y est√ļpidas que en un arranque, soy capaz de todo, borracho, hasta espanta. No miro las consecuencias y solo hasta que toco fondos despierto conciencia, pero muchas veces ni el arrepentimiento, ni los fondos me hicieron despertar.

 

 

 

 

De adicto a ADICTO

 

La coca√≠na  descalcifico mis huesos, cuando se iba la anestesia, el dolor era intenso, muy agudo, sent√≠a como si me clavaran una daga n varias partes de mi espalda,

La bola de cristal

Ernesto Salayandía García

 

De farmacia en farmacia

No pod√≠a caminar, sin ofrecer serias dificultades para hacerlo, establec√≠ una  fuerte dependencia con el Nubain, morfina sint√©tica y comenc√© a inyectarme, poquito, luego m√°s, y m√°s, hasta que llegue a meterme tres miligramos en la ma√Īana., tres miligramos al medio d√≠a y tres m√°s o m√°s en la noche, en complemento, coca√≠na, tafil, vodka y cigarros, pero el nubain, anestesiaba mis emociones, me drogaba y me liberaba del dolor, pero cuando se iba el efecto, la resaca era un verdadero tormento, me ten√≠a que meter m√°s droga y un doctor amigo, me lo advirti√≥, me hice ver la bola de cristal y me dijo.

Ten mucho cuidado, es una droga muy peligrosa con efectos severos a tu cerebro, trata de evitarlo.

POR SUPUESTO, QUE NO LE HICE CASO y me prendí de esta sustancia tóxica derivada del opio, recuerdo lo qué sufría todos los días, andar recorriendo toda la ciudad, de farmacia en farmacia, es un medicamento que escasea mucho, tiene una gran demanda, con el tiempo, me volví loco, perdí el sano juicio, caí en depresiones y me volví más neurótico.

No hice caso, ni reflexion√© sobre la bola de cristal que me ense√Īaron, no cre√≠ lo que me iba a suceder‚Ķ Se quedaron cortos.

 

Mal de muchos

UNA NOCHE, a punto de que cerrara  el s√ļper, despu√©s de pagar, mi mujer fue a reclamar el precio de unos vasos que cobraron m√°s caro de lo que anunciaba la etiqueta en el mostrador y  me quede empacando las bolsas, mientras que mis dos hijos, Andrea y Neto corr√≠an de un lado para otro, todo iba muy bien hasta que empezaron a pelear y me aleje del carrito, la tienda estaba sola, √ļnicamente estaba una mujer pagando sus compras en la caja, mi mujer regreso sin √©xito, no le respetaron el precio y nos alejamos del s√ļper, cuando llegamos a casa, nos percatamos que faltaban tres bolsas, varios art√≠culos de los que hab√≠amos comprado, tres bolsas para ser exactos, yo mismo las empaque y ahora s√≠ que ni llorar es bueno.

Fue la se√Īora que estaba atr√°s de nosotros. Dijo mi ni√Īa. Era la √ļnica persona que estaba en la tienda y el resumen de mi parte fue el mismo, no hab√≠a otra l√≥gica, esa mujer aprovecho el momento, haciendo real el conocido refr√°n.

La ocasi√≥n, hace al ladr√≥n, y yo, pens√©, reflexion√© mucho sobre esta conducta, que, por desgracia, predomina por todos lados. Gente ma√Īosa. Caras vemos, emociones no sabemos, ma√Īas menos y palo dado, ni Dios lo quita.

Consider√© que esta mujer, es una ni√Īa da√Īada con un vac√≠o espiritual enorme, lleva, profundas heridas en su alma, llena de resentimientos, amargada, en la miseria espiritual y sin la m√°s m√≠nima porci√≥n de honestidad, de humildad y de respeto, ella, es una ni√Īa, v√≠ctima de un hogar disfuncional y tarde que temprano, habr√° de pagar sus consecuencias, el que mal obra, mal acaba, pero, no pasa nada, hay gente deshonesta qu√© te roba en despoblado, mec√°nicos que te cobran refacciones que no compraron, t√©cnicos que se suben a revesar tu aire acondicionado y en menos de cinco minutos, te est√°n cobrando mil quinientos pesos, m√©dicos y un mundo de personas mal nacidas que  abusan de ti, te ven la cara de‚Ķ

Y si te descuidas, te hacen da√Īo, esa es la cultura. El transa avanza, y la factura que estamos pagando es muy cara, son vidas que se pierden o se arruinan.

 

No hay peor ciego

JUAN, DE 17 A√ĎOS, tiene mala copa, borracho le da por llorar o por echar bronca, es un tipo violento, por lo mismo, sin amigos toma, dice el, los fines de semana, jueves, viernes, s√°bado y domingo, toma con general.

No uso drogas, me dice muy orgulloso y le pregunto. ¬ŅSabes que la cerveza es una droga, que anestesia tu sano juicio?  Te trasforma y no eres t√ļ.

Juan, escuch√≥ testimonios de otros j√≥venes y como lo dije yo, muchas veces. Juan dijo. Yo no estoy tan mal.  Ya han pasado seis meses y este joven, est√° sufriendo los amargos estragos de la enfermedad del alcoholismo, ya golpe√≥ a su novia en dos ocasiones, su nivel de neurosis lo hace intocable e insoportable, muy agresivo contra su mam√° y por supuesto, que sus d√≠as de consumo, aumentaron, ahora se emborracha todos los d√≠as, cuando advertimos a este joven de tomar conciencia, nos tiro a Lucas, es m√°s, se sinti√≥ ofendido, las negaci√≥n le aflora y su sentido de irresponsabilidad los expresa a flor de piel, Juan, tendr√° que vivir su propia experiencia.

Analizo el hecho de que he visto a nadie que le gane a una adicci√≥n, menos que salgas bien librado, nadie le hemos vivido gratis, los estragos son amargos, muy amargos y si quieres que te lean la mano, que pronostiquen tu futuro, que interpreten tu bola de cristal, ten la humildad de acercarte a una junta de  Alcoh√≥licos An√≥nimos, cubre, por lo menos un mes y escucha las tribunas, despu√©s de ello, se honesto contigo mismo y decide si tienes o no el problema por tu manera de beber y de usar sustancias.

 

La mama de un adicto

CONOZCO CHABELOTES de 50 a√Īos, prendidos de la coca√≠na, borrachos, vagos irresponsables que les encanta la fiesta, que viven de noche, mientras su inocente madre, no duerme, no vive tranquila por la lluvia de pensamientos de que algo malo le pasar√° a su hijo y como es costumbre, este amigo, se desconecta del celular, no responde a las llamadas ni recados de nadie, anda en su mundo, el de la fiesta y por m√°s que le llora la mam√°, la esposa y los hijos, de que deje de intoxicarse, para ser, que en lugar de reformarse agarra m√°s vuelo y no quiere, ni puede parar, hay, tambi√©n, enfermos de 45, 50 o m√°s, que se emborrachan de bur√≥, no salen de sus recamaras y est√°n hundidos en alcohol y diariamente, con j√≥venes, grandes, mujeres hombres, les ense√Īos la profundidad de la bola de cristal.

Mira, te vas a quedar solo, un d√≠a tu esposa se va a rebelar cansada de soportarte, tus hijos, te dar√°n la espalda, tu negocio se ira a la quiebra y tu salud f√≠sica  te dar√° muchos dolores, al mariguano, le digo, mira, tu personalidad va a cambiar con tantos churros, vas a volverte un neur√≥tico empedernido, intocable, ser√°s el llanero solitario, el sin amigos, los dolores de cabeza ser√°n con frecuencia y cada vez ms intensos, entrara en depresi√≥n, la marihuana, cambiara tu vida y pocos hacen caso, la gran mayor√≠a se va a vivir su propia experiencia y con el tiempo me dan la raz√≥n.

 

La intuición de una madre

ERNESTO, ES VIERNES, dar√°n la nueve y har√° lo mismo de siempre, se va a desaparecer y vendr√° todo borracho a la una o dos de la ma√Īana, con el diablo por dentro, a romper vidrios y golpear puertas, lo veo en sus ojos, algo me dice que no anda bien, que nos est√° dando atole con el dedo.

Por m√°s que trato de bajar su nivel de preocupaci√≥n, ella, confirma su intuici√≥n. No quiero patrullas en mi casa, no deseo escuchar sus ofensas y gritos.       Ya estoy cansada. El chabelote, que es un ni√Īo cu√°ndo le conviene y un adulto, seg√ļn las circunstancias, confirma la intuici√≥n de su madre, llega hasta las cachas, por supuesto, mala  copa, con la espada desenvainada, sumamente agresivo, los vecinos, al ver la escena neur√≥tica, violenta, se asustan y por protecci√≥n de los vecinos, adultos mayores, piden ayuda, los patrulleros llegan y el, destila su ira con comentarios en contra de la autoridad, humillantes y ofensivos, apodos y calificativos personales, por supuesto, ante la agresi√≥n, los polic√≠as aplican todo el rigor de la ley y se lo llevan a la comandancia.

¬ŅSe volver√° a repetir la historia?

Por supuesto que s√≠, no es un resfriado. T√ļ tienes el remedio y el trapito.

Si no pones limites, ser√°s c√≥mplice de las conductas t√≥xicas de un enfermo. Una vez en un compartimiento, una se√Īora me dijo. Ernesto, mi hijo es drogadicto y le puse un l√≠mite. Si llegas despu√©s de las doce de la noche, esta puerta no se va a abrir. Y la semana pasada, la tiro a patadas, rompi√≥ vidrios y macetas, hizo un gran esc√°ndalo.

Mi sugerencia, la próxima vez, le recomendé.

Llamas a la polic√≠a y que se lo lleven. Ernesto. Respondi√≥, ah no, ¬Ņqu√© van a pensar los vecinos? No, voy a buscar otra soluci√≥n. El que por su gusto muere. A√Īo despu√©s, regrese al mismo grupo y la misma se√Īora, pidi√≥ la palabra. Ernesto, segu√≠ tu sugerencia, mi hijo hizo lo de siempre porque  le cerr√© la puerta y lo encerr√≥ la polic√≠a 48 horas, santo remedio, todas las noches llega antes de las doce. No hay borracho, que coma lumbre.

 

Mediocre, enano

MUCHOS BORRACHOS, drogadictos, viven en casa de sus papas, tienen varias caracter√≠sticas en com√ļn, est√°n solteros, no hay mujer que los soporte, est√°n abandonados de s√≠ mismos, desmotivados, sin energ√≠a, no hacen nada m√°s que criticar a los dem√°s, socialmente, son el claro prototipo del parasito e in√ļtil, la vida se les fue de las manos, las oportunidades escolares desaparecieron y se hicieron viejos, ninis, Buenos para nada, una verdadera lacra que sangran la econom√≠a familia, unos verdaderos don nadie, que exigen todo a cambio de nada, no han querido cambiar.

Culpan y se justifican ante sus errores y viven en un mar de lamentaciones, el camino que les queda es intoxicarse con sus pensamientos y con sustancias, sin darse cuenta que son una total decepci√≥n para la familia, son enfermos, ellas y ellos, neol√≠ticos, soberbios, intocables que en la bola de cristal, podemos verlos hundidos en sus fracasos y ante esta cruda realidad, recordando mi pasado, puedo comprender que no basta con dejar de consumir, cualquiera puede tapar la botella, pero no  cualquiera  cambia y esa es la realidad y el hecho de tanto reca√≠do que cumplen con un proceso de internamiento de tres meses y al d√≠a siguiente se revientan. Recaen, simplemente, porque nunca se levantaron.

 

La cruda realidad

ESTA ENFERMEDAD, la m√≠a, es muy compleja, m√ļltiple, progresiva, cruel, traicionera, t√≥xica, es f√≠sica, mental, emocional y espiritual, tiene que ver con mi personalidad y si no cambio, mi tendencia es fracasar en todos los sentidos, fui v√≠ctima de la borrachera seca, un neur√≥tico empedernido, celoso obsesivo, inseguro, critic√≥n, mol√≥n, mi mujer me dec√≠a. Mejor vete a drogar, estabas mejor cuando te drogabas.

Tengo que aprender a vivir mi vida con humildad, con una actitud positiva, aprendí a disfrutar lo que hago, a entregarme en cuerpo y alma a mi recuperación, a servir a los demás, haciendo servicio, empezando por mi casa, con los mismos y mi mujer, aprendí a comprender, que solo no puedo, que necesito la experiencia de otros y no descuidarme, a mí, muchas veces me leyeron la suerte los Alcohólicos Anónimos, me metieron en mi bola de cristal, me leyeron el futuro.

Te vas a quedar solo. Vivir√°s amargas experiencias. Te har√°s da√Īo y da√Īaras a tus seres queridos. Cada d√≠a avanzara m√°s y m√°s tu compulsi√≥n. Yo tuve que vivir mi propia experiencia, me hunden en el alcohol, me intoxicaba todos los d√≠as de coca√≠na, me hice adicto a la morfina, a los anti depresivos, me llegue a fumar, hasta tres cajetillas de cigarros, me volv√≠ maniaco depresivo, neur√≥tico, me volv√≠ loco, perd√≠ mi trabajo.

La droga me rob√≥ mi programa en la  radio, La voz de Chihuahua, me rob√≥ mi dignidad, mi sano juicio, me abandone a m√≠ mismo, perd√≠ la honra y mi autoestima, quise entender que esos hermanos de AA, que me advirtieron sobre mi futuro, ten√≠an raz√≥n sobrada, mi soberbia no me permiti√≥ tener la humildad de pedir ayuda, no me permiti√≥ salir de mi nefasto caparaz√≥n donde se refugian mis tormentos, mis tempestades neur√≥ticas y est√ļpidas que en un arranque, soy capaz de todo, borracho, hasta espanta. No miro las consecuencias y solo hasta que toco fondos despierto conciencia, pero muchas veces ni el arrepentimiento, ni los fondos me hicieron despertar.

 

 

 

 



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