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Nueva dimensión de la zona Asia-Pacífico Vladimir Putin Para Rusia el crecimiento de la economía china no es una amenaza: Es un desafío
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Edición 279

Nueva dimensión de la zona Asia-Pacífico Vladimir Putin
Para Rusia el crecimiento de la economía china
no es una amenaza: Es un desafío

VLAD√ćMIR¬† PUTIN*

(Segunda y √ļltima parte)

 

 

CHINA, CENTRO CRUCIAL de la econom√≠a mundial, es vecina de Rusia. Hoy en d√≠a est√°n de moda las deliberaciones sobre su futuro papel en la econom√≠a mundial y los problemas internacionales. El a√Īo pasado, China alcanz√≥ el segundo lugar mundial en t√©rminos de PIB y a corto plazo, seg√ļn los expertos internacionales -sobre todo los estadounidenses-, sobrepasar√° a Estados Unidos en ese √≠ndice.

Tambi√©n va en aumento el poder√≠o global de la Rep√ļblica Popular China, incluyendo su aptitud para proyectar sus fuerzas en diversas regiones.

¬ŅQu√© actitud debe adoptar Rusia en el contexto del factor chino
que gana importancia r√°pidamente?

En primer lugar, estoy convencido de que el crecimiento de la econom√≠a china no constituye una amenaza sino un desaf√≠o que implica un colosal potencial de cooperaci√≥n en el campo de los negocios, as√≠ como una oportunidad de hinchar con el ‚Äúviento chino‚ÄĚ las ‚Äúvelas‚ÄĚ de la econom√≠a rusa. Rusia deber√≠a ser m√°s activa en cuanto al establecimiento de lazos de cooperaci√≥n con China, conjugando los potenciales tecnol√≥gico e industrial de los dos pa√≠ses y aprovechando el potencial chino de forma inteligente a favor de la reactivaci√≥n econ√≥mica de la Siberia y del Extremo Oriente rusos.

Putin2

En segundo lugar, la política de China en el escenario mundial no proporciona pretextos que permitan acusar a Pekín de estar tratando de dominar el planeta. En efecto, la voz de China se oye cada vez más en el mundo, y Rusia se alegra de ello ya que Pekín comparte la visión rusa del orden mundial equilibrado que actualmente se gesta. Ambos países seguirán ayudándose mutuamente en la arena internacional, solucionando conjuntamente los agudos problemas existentes a escala regional y mundial y fortaleciendo la cooperación en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, del grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), de la Organización de Shangai (OCS), del G20 y de otros organismos multilaterales.

Finalmente, y en tercer lugar, Rusia ha resuelto todos los problemas políticos cruciales en sus relaciones con China, de los que el más importante era el litigio fronterizo. Se ha creado un mecanismo sólido y basado en documentos que implican compromisos de orden jurídico en el marco de las relaciones bilaterales. Ambos gobiernos han alcanzado un nivel de confianza sin precedentes en sus relaciones. Ello permite a Rusia y a China actuar con un auténtico espíritu de asociación basado en el pragmatismo y en el respeto de los intereses mutuos. El actual modelo de las relaciones entre China y Rusia parece extremadamente prometedor.

Lo anterior no implica que las relaciones entre Rusia y China estén exentas de problemas. A veces se producen fricciones. No siempre coinciden los intereses comerciales de ambos Estados en terceros países, Rusia no está enteramente satisfecha con la estructura de los intercambios comerciales y con el poco elevado nivel de inversiones mutuas. Rusia se prepara para vigilar de cerca los flujos migratorios provenientes de China.

Sin embargo, mi idea fundamental es la siguiente: Rusia necesita una China próspera y estable, y tengo la convicción de que China necesita a su vez una Rusia fuerte y floreciente.

Otro gigante asiático, la India, también está mostrando un rápido crecimiento. Rusia y la India tradicionalmente mantienen relaciones de amistad que ambos gobiernos califican de asociación estratégica privilegiada.

Su fortalecimiento ser√° beneficioso, tanto para nuestros dos pa√≠ses como para todo el sistema multipolar que se est√° gestando en el mundo. Estamos viendo no s√≥lo el crecimiento de China y de la India sino el aumento del papel de toda la regi√≥n Asia-Pac√≠fico en su conjunto. En ese contexto, nuevas perspectivas de trabajo fruct√≠fero surgen en el marco de la presidencia rusa en el seno de la Cooperaci√≥n Econ√≥mica para la zona Asia-Pac√≠fico (APEC). En septiembre de 2012, Rusia albergar√° la cumbre de la APEC en Vladivostok, donde est√° creando r√°pidamente una moderna infraestructura, lo cual contribuir√° al desarrollo de la Siberia y del Extremo Oriente rusos y permitir√° a Rusia incorporarse a los din√°micos procesos de integraci√≥n en el seno de la ‚Äúnueva Asia‚ÄĚ.

Rusia concede y seguir√° concediendo en el futuro una importancia prioritaria a las relaciones con sus asociados del grupo BRICS. Esta estructura in√©dita creada en 2006 es la demostraci√≥n m√°s espectacular del paso de un mundo unipolar a un orden mundial m√°s equilibrado. El grupo re√ļne 5 pa√≠ses cuya poblaci√≥n total se eleva a cerca de 3 000 millones de personas, pa√≠ses que cuentan con las m√°s importantes econom√≠as emergentes, con gigantescos recursos naturales y con mano de obra y mercados internos de proporciones colosales. A ra√≠z de la incorporaci√≥n de Sud√°frica, el grupo BRICS ha adquirido una dimensi√≥n realmente mundial, y ya est√° generando m√°s del 25% del PIB del planeta.

Los países miembros del grupo BRICS están tratando de acostumbrarse a trabajar juntos en el seno de esta estructura y de adaptarse los unos a los otros. Se trata, específicamente, de establecer una mejor coordinación en materia de política internacional y de cooperar más estrechamente en el seno de la ONU. Sin embargo, después de haber alcanzado su velocidad media, el BRICS, gracias a sus 5 miembros, ejercerá una influencia extremadamente perceptible en la economía y la política mundiales.

Durante estos √ļltimos a√Īos, la diplomacia y el sector ruso de los negocios han comenzado a conceder mayor importancia al desarrollo de la cooperaci√≥n con los pa√≠ses de Asia, Latinoam√©rica et √Āfrica. Sigue existiendo en esas regiones una sincera simpat√≠a hacia Rusia. Pienso que uno de los objetivos del pr√≥ximo periodo ser√° la intensificaci√≥n de la cooperaci√≥n comercial y econ√≥mica entre Rusia y los pa√≠ses de esos continentes, as√≠ como la aplicaci√≥n de proyectos conjuntos en sectores como la energ√≠a, infraestructura, las inversiones, la ciencia y la tecnolog√≠a, la banca y el turismo.

El creciente papel de las regiones anteriormente mencionadas en el sistema democrático de gestión de la economía y de las finanzas mundiales se refleja en la actividad del G20. Pienso que ese grupo se convertirá próximamente en un instrumento estratégicamente importante, no sólo de gestión en periodo de crisis sino también de reformas a largo plazo de la arquitectura financiera y económica del planeta. Rusia presidirá el G20 en 2013. Es evidente que el país debería aprovechar su periodo como presidente del grupo para mejorar, entre otras cosas, la interacción entre el G20 y otras estructuras multilaterales, como el G8 y, por supuesto, la ONU.

El factor europeo

Rusia es parte integrante y orgánica de la Gran Europa, de la civilización europea en el más amplio sentido de la expresión. Los ciudadanos rusos se consideran europeos. Lejos estamos de ser indiferentes a la evolución de la Unión Europea.

Misil

Es por ello que Rusia est√° iniciando la transformaci√≥n del espacio situado entre los oc√©anos Atl√°ntico y Pac√≠fico en una entidad econ√≥mica y humanitaria unificada que los expertos rusos califican de Uni√≥n de Europa y que fortalecer√° m√°s a√ļn los medios y las posiciones de Rusia en el marco de su relaci√≥n econ√≥mica con la ‚Äúnueva Asia‚ÄĚ.

En el contexto del florecimiento de China, de la India y de otras economías emergentes, no nos dejan indiferentes los problemas financieros y económicos que sacuden Europa, que antes fue un oasis de estabilidad y de orden. La crisis de la eurozona forzosamente se repercute en Rusia, ante todo porque la Unión Europea es el mayor socio económico y comercial de nuestro país. Es evidente que la situación en Europa resulta ampliamente determinante para las perspectivas de desarrollo del sistema económico mundial en su conjunto.

Rusia se ha incorporado activamente a las medidas internacionales tendiente a respaldar las economías europeas que actualmente enfrentan dificultades y participa activamente en la toma de decisiones colectivas en el seno del Fondo Monetario Internacional (FMI). Rusia no excluye en principio la posibilidad de ofrecer, en ciertos casos, una ayuda financiera directa.

Estimo, sin embargo, que las inyecciones financieras provenientes del extranjero no pasan de ser una solución parcial. La solución integral del problema exige enérgicas medidas de orden sistémico. Los dirigentes europeos se encuentran ante la necesidad de aplicar importantes reformas que deben modificar a fondo varios mecanismos financieros y económicos destinados a garantizar una verdadera disciplina presupuestaria. Es interés de Rusia relacionarse con una Unión Europea fuerte, conforme a la visión de Alemania y de Francia, ya que desearíamos concretar el poderoso potencial de asociación entre Rusia y la UE.

La interacci√≥n actual de Rusia con la Uni√≥n Europea no est√°, sin embargo, a la altura de los desaf√≠os mundiales, ante todo en lo tocante al fortalecimiento de la competitividad de nuestro continente com√ļn. Nuevamente sugiero la realizaci√≥n de un esfuerzo tendiente a la creaci√≥n de una comunidad armoniosa de econom√≠as entre Lisboa y Vladivostok. Se trata, a m√°s largo plazo, de crear una zona de libre comercio, y de aplicar incluso mecanismos de integraci√≥n econ√≥mica a√ļn m√°s sofisticados. Eso nos permitir√≠a disponer de un mercado com√ļn continental que ascender√≠a a varios miles de millardos de euros [1 millardo = 1 000 millones]. ¬ŅPuede alguien dudar esa ser√≠a una excelente idea y que ello corresponder√≠a a los intereses de rusos y europeos?

Una cooperación más estrecha en el sector de la energía, llegando a la creación de un complejo energético unificado de toda Europa, constituye otro tema digno de reflexión. Las importantes etapas tendientes a alcanzar ese objetivo son la construcción de los gasoductos North Stream del lado del mar Báltico y South Stream por el mar Negro. Ambos proyectos han gozado del respaldo de varios gobiernos y en ellos participan las más importantes empresas energéticas europeas. Cuando estos gasoductos estén totalmente en explotación, Europa dispondrá de un sistema de aprovisionamiento de gas confiable, flexible e independiente de los caprichos políticos de quien sea. Se trata de un problema que reviste especial importancia dada la decisión de varios países europeos de reducir o de renunciar totalmente a la energía nuclear.

Debo decir con toda franqueza que el Tercer Paquete Energ√©tico, cuyo cabildeo realiz√≥ la Comisi√≥n Europea y cuyo objetivo es sacar del mercado a las empresas rusas integradas, no contribuye al fortalecimiento de nuestras relaciones. M√°s a√ļn, dada la creciente desestabilizaci√≥n de los dem√°s proveedores de hidrocarburos no vinculados a Rusia, est√° exacerbando los riesgos sist√©micos que amenazan el sector energ√©tico europeo y representa un obst√°culo a las posibles inversiones en nuevos proyectos de infraestructura. Numerosos pol√≠ticos europeos que se mantienen en contacto conmigo se muestran cr√≠ticos hacia el paquete. La cuesti√≥n es tener el coraje de sacar ese obst√°culo del camino que puede conducir a nuestra cooperaci√≥n mutuamente beneficiosa.

Creo que una aut√©ntica asociaci√≥n entre Rusia y la Uni√≥n Europea es imposible sin la abolici√≥n de las barreras que obstaculizan los contactos humanos y econ√≥micos, ante todo la barrera del r√©gimen de visas. La introducci√≥n de un r√©gimen sin visas dar√≠a un potente impulso a una verdadera integraci√≥n entre Rusia y la Uni√≥n Europea y permitir√≠a ampliar los contactos culturales y de negocios, sobre todo entre las peque√Īas y medianas empresas. La amenaza de un flujo hacia Europa de supuestos inmigrantes econ√≥micos provenientes de Rusia es esencialmente imaginaria.

Los rusos tienen la posibilidad de explotar sus habilidades profesionales en su propio país, y las posibilidades en ese aspecto van en aumento. En diciembre de 2011, Rusia se puso de acuerdo con la Unión Europea para elaborar medidas conjuntas tendientes a establecer un régimen sin visas. Esas medidas pueden y deben aplicarse sin vacilación. Es mi intención seguir dedicándome a ese problema de la manera más activa.

Las relaciones entre Rusia y Estados Unidos

Un gran esfuerzo por desarrollar las relaciones entre Rusia y Estados Unidos ha venido realiz√°ndose en estos √ļltimos a√Īos. La matriz de esas relaciones, sin embargo, no se transformado radicalmente y estas siguen registrando altas y bajas. Esa inestabilidad en la asociaci√≥n entre Rusia y Estados Unidos se debe, en parte, a la subsistencia de ciertos estereotipos y fobias. Resulta particularmente reveladora la percepci√≥n de Rusia que tiene el Congreso de Estados Unidos. Pero el problema crucial reside en el hecho que el di√°logo y la cooperaci√≥n bilaterales carecen de una base econ√≥mica s√≥lida.

Rusian Federation

Los intercambios comerciales est√°n lejos de hallarse a la altura del potencial de las econom√≠as rusa y estadounidense. Lo mismo sucede en lo tocante a las inversiones bilaterales. As√≠ que no se ha tejido a√ļn la tela protectora que evitar√≠a fluctuaciones coyunturales en nuestras relaciones. Hay que crear ese medio de protecci√≥n.

Tampoco contribuyen a mejorar la comprensi√≥n entre ambos pa√≠ses los constantes esfuerzos de Estados Unidos por aplicar una ‚Äúingenier√≠a pol√≠tica‚ÄĚ, esencialmente en regiones tradicionalmente importantes para Rusia as√≠ como en ocasi√≥n de las campa√Īas electorales rusas.

Reitero que la iniciativa estadounidense de crear el ABM europeo suscita entre nosotros una preocupaci√≥n totalmente leg√≠tima. ¬ŅPor qu√© se alarma Rusia m√°s que los dem√°s pa√≠ses? El hecho es que el ABM europeo influye en las fuerzas estrat√©gicas de disuasi√≥n nuclear, de las que s√≥lo Rusia dispone en ese teatro, lo cual compromete el equilibrio militar y pol√≠tico que con tanto trabajo se cre√≥ a lo largo de d√©cadas.

La relación indisoluble entre el ABM y las armas estratégicas ofensivas aparece reflejada en el nuevo tratado de reducción de armas nucleares START firmado en 2010. El tratado entró en vigor y resulta eficaz. Es un resultado crucial en el plano político internacional. Rusia está dispuesta a examinar diversos elementos que pueden pasar a ser parte de la agenda ruso-estadounidense en materia de control de armamentos para el primer periodo. La regla inalterable en ese sector es el respeto de la correlación de fuerzas y el abandono de las tentativas tendientes a utilizar las negociaciones para buscar ventajas unilaterales.

Perm√≠tanme recordar que ya en 2007 yo mismo propuse al presidente George W. Bush, en Kennebunkport, que solucion√°semos el problema del ABM. De haberse adoptado, mi iniciativa habr√≠a modificado la naturaleza tradicional de las relaciones ruso-estadounidenses y habr√≠a dado al proceso un impulso positivo. Mejor a√ļn, si en aquel entonces hubi√©semos progresado en el tema ABM, habr√≠amos abierto literalmente el camino hacia la creaci√≥n de un modelo de cooperaci√≥n decididamente nuevo, cercano a una alianza, esencialmente en otros sectores sensibles.

No fue eso lo que sucedi√≥. Seguramente ser√≠a de utilidad reexaminar la grabaci√≥n de las conversaciones de Kennebunkport. En estos √ļltimos a√Īos, el gobierno ruso ha presentado tambi√©n otras iniciativas tendientes a encontrar un camino al entendimiento sobre la cuesti√≥n ABM. Todas esas proposiciones se mantienen en vigor.

No quisi√©ramos, en todo caso, renunciar a la b√ļsqueda de un compromiso en cuanto a la soluci√≥n del problema del ABM. Quisi√©ramos evitar que el sistema estadounidense se despliegue a una escala tal que se haga necesaria la aplicaci√≥n de las medidas de respuesta que Rusia ha dado a conocer.

Hace poco tuve un encuentro con el se√Īor Kissinger. Nos vemos regularmente. Y comparto enteramente la opini√≥n de ese verdadero profesional, seg√ļn el cual una cooperaci√≥n estrecha y caracterizada por la confianza entre Mosc√ļ y Washington es particularmente necesaria en momentos en que el mundo atraviesa periodos turbulentos.

Globalmente, Rusia estaba dispuesta a realizar un esfuerzo realmente importante para desarrollar sus relaciones con Estados Unidos y concretar un progreso definitivo, a condición sin embargo de que los estadounidenses apliquen el principio de asociación equitativa y mutuamente respetuosa.

La diplomacia económica

En diciembre de 2011, Rusia entr√≥ a la Organizaci√≥n Mundial del Comercio (OMC) al cabo de una larga epopeya de varios a√Īos. Me gustar√≠a subrayar que en la etapa final de aquel proceso, la administraci√≥n de Barack Obama y los dirigentes de varias potencias europeas contribuyeron activamente a la finalizaci√≥n de los acuerdos.

Rusia

Para ser honesto, ese largo y trabajoso proceso a menudo nos dio ganas de ‚Äúdejarlos con un palmo de nariz‚ÄĚ y abandonar la negociaci√≥n. Pero Rusia no cedi√≥ a las emociones. Al final, nuestro pa√≠s obtuvo compromisos ventajosos: se respetaron los intereses de los productores industriales y agr√≠colas rusos en espera de un aumento de la competencia de parte de las empresas extranjeras. Los actores econ√≥micos rusos tendr√°n nuevas y considerables posibilidades de acceso al mercado mundial y para proteger sus derechos de forma civilizada. A mi modo de ver, es ese el principal resultado y no el hecho simb√≥lico de la entrada de Rusia al ‚Äúclub‚ÄĚ mundial del comercio.

Rusia respetar√° las normas de la OMC, al igual que todos sus dem√°s compromisos internacionales. Espero que nuestros socios tambi√©n respeten las reglas del juego. Perm√≠tanme se√Īalar de paso que ya hemos incorporado los principios de la OMC a la base jur√≠dica del Espacio Econ√≥mico Com√ļn conformado por Rusia, Bielorrusia y Kazajst√°n.

Al analizar nuestra manera de promover los intereses econ√≥micos rusos en el escenario mundial, puede verse que todav√≠a estamos aprendiendo c√≥mo hacerlo de manera sistem√°tica y coherente. Al contrario de nuestros socios occidentales, no tenemos a√ļn la t√©cnica para promover correctamente las medidas que beneficien a las empresas rusas en las plataformas donde se realizan los intercambios comerciales internacionales.

Es, sin embargo, nuestro deber resolver problemas cruciales en ese sector teniendo en cuenta que el desarrollo innovador reviste para Rusia una importancia prioritaria. Se trata de garantizar a Rusia posiciones equitativas dentro del actual sistema de mundial de relaciones económicas y de reducir al mínimo los riesgos inherentes a la integración del país a la economía mundial, sobre todo en el contexto de la mencionada adhesión a la OMC y de la inminente adhesión de Rusia a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

La condición sine qua non es un acceso más libre y no discriminatorio de Rusia a los mercados exteriores. Hoy en día, los actores económicos rusos son tratados con rudeza en el exterior. Tienen que afrontar medidas restrictivas de carácter comercial y político, se levantan barreras que perjudican a las empresas rusas en materia de competencia.

Lo mismo sucede en el √°rea de la inversi√≥n. Rusia est√° tratando de atraer capitales extranjeros hacia su econom√≠a mediante la apertura de los sectores m√°s interesantes y ofreci√©ndoles verdaderas ‚Äúmanjares‚ÄĚ, sobre todo en el sector de la energ√≠a y de los hidrocarburos. Pero los inversionistas rusos no son bien recibidos en el extranjero, incluso a menudo son rechazados de forma ostensible.

Muchos son los ejemplos. Basta con recordar la historia del grupo alem√°n Opel, que los inversionistas rusos finalmente no pudieron adquirir, a pesar incluso de que el gobierno de la Rep√ļblica Federal de Alemania aprob√≥ la transacci√≥n y a pesar tambi√©n de la reacci√≥n positiva de los sindicatos alemanes. Tambi√©n hay casos escandalosos en los que se neg√≥ a las empresas rusas el disfrute de sus derechos como inversionistas despu√©s de haber invertido sumas considerables en activos en el extranjero. Esos ejemplos abundan sobre todo en Europa Central y en Europa del Este.

Todo ello nos hace pensar que es necesario fortalecer el acompa√Īamiento pol√≠tico y diplom√°tico a las empresas rusas en los mercados externos y dar m√°s apoyo a nuestros proyectos de envergadura y a los que revisten importancia simb√≥lica. Tampoco hay que olvidar que Rusia tiene la capacidad necesaria para responder de forma sim√©trica a la competencia desleal. El gobierno y las asociaciones de los sectores de negocios de Rusia deber√≠an coordinar sus esfuerzos en la arena internacional con m√°s precisi√≥n, promover mejor los intereses de las empresas rusas y ayudarlas a implantarse en nuevos mercados.

Me gustaría también llamar la atención hacia un hecho importante que determina ampliamente el papel y el lugar de Rusia en la correlación de fuerzas políticas y económicas actual y futura a nivel internacional. Se trata del inmenso territorio de nuestro país. Aunque ya no dispone de la sexta parte de las tierras no sumergidas, la Federación Rusa sigue siendo el Estado más extenso del mundo y el más dotado de riquísimos recursos. No estoy hablando solamente del petróleo y del gas sino también de los bosques, de las tierras agrícolas y de las reservas puras de agua dulce.

En otras palabras, el territorio ruso es la fuente del potencial de Rusia.

Antes, la inmensidad del territorio ruso garantizaba principalmente la protección de Rusia contra las invasiones extranjeras. Hoy en día, con la aplicación de una estrategia económica juiciosa, puede convertirse en la base fundamental del aumento de la competitividad del país.

Me gustaría mencionar sobre todo la escasez de agua dulce que rápidamente está agravándose en el mundo. Ya puede preverse a corto plazo el comienzo de una competencia geopolítica por los recursos acuíferos y por la posibilidad de fabricar productos que exigen un gran consumo de agua. Rusia dispone, por lo tanto, de una importante carta de triunfo. Pero está conciente de que es necesario administrar esa riqueza con cuidado y haciendo cálculos estratégicos.

El apoyo a los rusos del exterior
y la cultura rusa en el contexto internacional

El respeto por la patria depende esencialmente de la capacidad de esta √ļltima para proteger a sus ciudadanos y a las personas pertenecientes a la misma etnia en el exterior. Es importante no olvidar nunca los intereses de los millones de rusos que viven en el exterior o que viajan a otros pa√≠ses en vacaciones o por cuestiones de trabajo.

Putin3

Quisiera se√Īalar que el ministerio ruso de Relaciones Exteriores, as√≠ como todas las misiones diplom√°ticas y consulares tienen la obligaci√≥n de proporcionar ayuda y asistencia verdaderas a los rusos durante las 24 horas del d√≠a. Los diplom√°ticos tienen que reaccionar de inmediato, sin esperar que la prensa tenga que dar la alarma, ante los problemas que surjan entre nuestros ciudadanos y las autoridades locales, al igual que ante los casos de incidentes y los accidentes de transporte.

Actuaremos con la mayor determinaci√≥n para lograr que los gobiernos let√≥n y estonio apliquen las numerosas recomendaciones de las m√°s importantes organizaciones internacionales sobre el respeto de los derechos generalmente reconocidos de las minor√≠as √©tnicas. El infame estatus de ‚Äúno ciudadano‚ÄĚ es inaceptable. ¬ŅC√≥mo puede adem√°s aceptarse el hecho que uno de cada 6 letones y uno de cada 13 estonios sean ‚Äúno ciudadanos‚ÄĚ sin derechos pol√≠ticos, electorales, sociales y pol√≠ticos fundamentales, sin derecho incluso a utilizar libremente el idioma ruso?

Veamos, a t√≠tulo de ejemplo, el refer√©ndum que se desarroll√≥ recientemente en Letonia sobre el estatus del idioma ruso. La consulta mostr√≥ claramente a la comunidad mundial la gravedad del problema. El hecho es que se neg√≥ nuevamente a m√°s de 300 000 ‚Äúno ciudadanos‚ÄĚ el derecho a participar en el voto. Y la negativa de la Comisi√≥n Electoral Central de Letonia a conceder a la C√°mara Social Rusa la categor√≠a de observador en el refer√©ndum es totalmente indignante. Sin embargo, las organizaciones internacionales encargadas de hacer respetar las normas democr√°ticas generalmente reconocidas parecen esconderse tras un muro de silencio.

Globalmente, la manipulaci√≥n de la problem√°tica relativa a los derechos humanos en el contexto de las relaciones internacionales no resulta del agrado de Rusia. Primeramente, Estados Unidos y otros pa√≠ses occidentales tratan de monopolizar la protecci√≥n de los derechos humanos, de politizarla √≠ntegramente y de convertirla en un medio de presi√≥n. Paralelamente, no toleran las cr√≠ticas que se les dirigen a ellos y reaccionan de forma extremadamente enfermiza. En segundo lugar, la designaci√≥n de los blancos de monitoreo de parte de los defensores de los derechos humanos se hace de forma selectiva. En vez de aplicar criterios universales, los Estados que han ‚Äúprivatizado‚ÄĚ esta cuesti√≥n act√ļan como les viene en ganas.

Rusia se siente víctima de un tratamiento parcial y prejuicioso así como de la agresividad de las críticas de la que es objeto y que a veces no respetan el menor límite. Las críticas justificadas de los defectos no pueden más que ser bienvenidas y dar lugar a conclusiones adecuadas. Pero, ante las críticas infundadas, que llegan por oleadas y que tratan de manipular sistemáticamente la actitud de los ciudadanos de los mencionados países hacia Rusia, puede verse que no se trata precisamente de esfuerzos motivados por principios democráticos del más alto nivel moral.

Nadie debe monopolizar la cuesti√≥n de los derechos humanos. Rusia es una democracia joven y a menudo se muestra excesivamente modesta para no herir el amor propio de sus aguerridos socios. Pero Rusia tiene mucho que decir: nadie es perfecto en materia de derechos humanos y de libertades fundamentales. Hasta las democracias bien establecidas cometen serias violaciones en ese campo, violaciones que no se deben pasar por alto. No se trata, por supuesto, de enzarce est√ļpidamente en un vano intercambio de acusaciones insultantes, cuando est√° claro que todas las partes pueden beneficiarse con una discusi√≥n constructiva sobre los problemas vinculados a los derechos humanos.

A finales de 2011, el ministerio ruso de Relaciones Exteriores publicó su primer Informe Sobre la Situación de los Derechos Humanos en varios países del mundo. Creo que esa actividad debería intensificarse, esencialmente en aras de contribuir a una cooperación más amplia y equitativa en todo el campo de los problemas humanitarios y a la promoción de los principios fundamentales de la democracia y los derechos humanos.

En ese aspecto, los hechos mencionados son s√≥lo parte del acompa√Īamiento informativo y propagand√≠stico de las actividades internacionales y diplom√°ticas de Rusia y de la creaci√≥n de una imagen objetiva de Rusia en el exterior. Tenemos que reconocer que no son numerosos nuestros √©xitos en la materia. Acabamos a menudo derrotados en el terreno informativo. Se trata de un verdadero problema que tiene varias facetas y al que tenemos que dedicarnos seriamente.

Rusia es heredera de una gran cultura, reconocida en Occidente tanto como en el Oriente. Pero siguen siendo muy insuficientes nuestras inversiones en la industria cultural y en su promoción en el mercado mundial. El resurgimiento del interés mundial hacia el sector cultural y el de las ideas, que se traduce en la implicación de las sociedades y las economías en la red informativa mundial, ofrece nuevas oportunidades a Rusia, país que cuenta con talentos confirmados en la producción de valores culturales.

Rusia no s√≥lo dispone de la capacidad necesaria para conservar su cultura sino que puede tambi√©n utilizarla como un poderoso factor de promoci√≥n en los mercados mundiales. El espacio rusoparlante engloba pr√°cticamente a todos los pa√≠ses de la ex URSS y una parte significativa de Europa Oriental. No se trata de un imperio sino de una expansi√≥n cultural. No se trata de ca√Īones ni de la importaci√≥n de reg√≠menes pol√≠ticos sino de la exportaci√≥n de la ense√Īanza y de la cultura que contribuir√°n a la creaci√≥n de un marco favorable a los productos, servicios e ideas rusos.

Rusia debe intensificar en varios niveles su presencia en el mundo en materia de ense√Īanza y cultura y aumentarla especialmente en los pa√≠ses en los que una parte de la poblaci√≥n habla o comprende la lengua rusa. Es necesario que se discuta seriamente sobre la manera m√°s eficaz de mejorar la percepci√≥n objetiva de Rusia gracias a la organizaci√≥n en nuestro pa√≠s de importantes eventos internacionales, como la cumbre de Cooperaci√≥n Econ√≥mica Asia-Pac√≠fico (APEC) en 2012, las cumbres del G20 y del G8 en 2013 y 2014, los Juegos Universitarios de 2013 en Kaz√°n, los Juegos Ol√≠mpicos de invierno en 2014 y las Copas del Mundo de hockey sobre hielo y de f√ļtbol en 2016 y 2018.

Rusia está dispuesta a seguir garantizando su propia seguridad y haciendo respetar sus intereses nacionales a través de su más activa y su más constructiva participación en la política mundial y en la solución de los problemas mundiales y regionales.

Nuestro país se mantiene abierto a una cooperación seria y mutuamente ventajosa, así como al diálogo con todos sus socios extranjeros. Nos esforzamos por entender y tener en cuenta los intereses de nuestros socios, pero les pedimos que ellos también respeten los nuestros.

*Red Voltaire

 



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