joomla visitor
AuditorŪa
Confrontación EE.UU.-China
Buscar Autor o Artículo
ÔĽŅ
PULSE LA TECLA ENTER
Voces Diario
Banner
Noticias
Suplemento 369
Banner
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Radioteca
Club de Periodistas
Posada del Periodista
Banner
376
Banner
375
Banner
374
Banner
373
Banner
372
Banner
371
Banner
370
Banner
368
Banner

Ver Otros Artículos de Este Autor

Edición 377

 37717

Confrontación EE.UU.-China

Eduardo Rold√°n*

EN EL 2017, EL INTERCAMBIO COMERCIAL TOTAL entre EE.UU. y China fue de 636,000 millones de dólares. China importó de EE.UU. bienes por 130,000 millones de dólares y exportó a EE.UU. 506,000 millones de dólares. Dando una balanza deficitaria para EE.UU. por 376,000 millones de dólares.

EL PRESIDENTE DONALD TRUMP ha pedido a China que reduzca su superávit comercial bilateral en 100 mil millones de dólares. De hecho, su retórica implica que el comercio debiera ser equilibrado con cada socio. Sin duda, este objetivo no es ni alcanzable ni negociable.

Además, no toma en cuenta la balanza de servicios, donde a EE.UU. le es favorable el resultado. EE.UU. exportó bienes por un valor total de 1.55 billones (millones de millones) de dólares en 2017. Si se incluyen los servicios, una categoría que Trump siempre evita citar porque está en superávit, el volumen global asciende a 2.33 billones (millones de millones) de dólares.

   La afilada ret√≥rica confrontacionista de Trump frente a China, despu√©s del viaje de Xi JInping a EE.UU., en abril del 2017, se cambi√≥ a una de di√°logo.

   El resultado fue la firma de un acuerdo entre Estados Unidos y China, en mayo del 2017. Dicho acuerdo tuvo como objetivo ampliar los negocios entre ambas naciones. As√≠ se dio un giro copernicano a la confrontaci√≥n. Y de ser China ‚Äúun enemigo econ√≥mico‚ÄĚ se le denomin√≥ ‚Äúsocio comercial. El Departamento de Comercio estadounidense dio la bienvenida a los inversores chinos tras anunciar el pacto que, seg√ļn el secretario de Comercio, Wilbur Ross, reducir√≠a el d√©ficit comercial que su pa√≠s registra con China.

Acuerdo entre EE.UU. y China en 2017

‚Äú1). China abre la puerta a la carne de res estadounidense. 2). China podr√° comenzar a exportar pollo cocido a Estados Unidos. 3). Ocho productos biol√≥gicos estadounidenses, entre ellos los transg√©nicos, ser√°n aprobados para su comercializaci√≥n por la agencia de seguridad biol√≥gica china. 4). Estados Unidos permitir√° a China importar gas natural licuado estadounidense.5). China permitir√° a las firmas financieras extranjeras ofrecer a clientes chinos calificaciones crediticias. 6). Estados Unidos ampliar√° hasta por tres a√Īos una medida de "no acci√≥n" contra el banco de liquidaci√≥n chino Shanghai Clearing House. 7). El gobierno chino deber√° hacer los tr√°mites necesarios para que empresas de pago electr√≥nico cuyo capital sea 100% estadounidense puedan empezar a solicitar una licencia para operar en China con yuanes. Con esta medida, firmas como Mastercard o Visa podr√°n entrar al mercado. 8). Las autoridades estadounidenses se comprometen a no discriminar a los bancos chinos y aplicarles los mismos est√°ndares de regulaci√≥n que al resto de entidades financieras extranjeras. 9). China emitir√° bonos del Estado y licencias de negociaci√≥n de acuerdo a dos entidades financieras estadounidenses. 10). Estados Unidos reconoce la importancia del plan de inversiones y negocios impulsado por China bajo el nombre de la Nueva Ruta de la Seda‚ÄĚ.

Fuente: Eduardo ROLD√ĀN. ‚ÄúTRUMP CONTRA EL MUNDO‚ÄĚ. M√©xico, AMEI, 2018, pp. 112-113

Con ese marco de entendimiento se atenuó la confrontación temporalmente. No obstante, los avances logrados, el Departamento de Comercio de Estados Unidos tomó la decisión de aplicar impuestos antidumping a los exportadores y productores chinos de papel de aluminio. Hecho que generó el inicio de una guerra comercial entre China y EE.UU. El presidente Trump le impuso aranceles a China por 250,000 millones y en respuesta China le impuso a EE.UU. sanciones por 110,000 millones de dólares.

   En esa tesitura veamos las cifras de la guerra comercial. Estados Unidos anunci√≥ sanciones a China por 50,000 millones de d√≥lares en junio de 2018. China las igual√≥. EE.UU. aplic√≥ en dos etapas dichas sanciones: 34,000 millones, en julio de 2018 y 16,000 millones, en agosto de 2018 y 60,000 millones en septiembre de 2018. En agosto de 2018, Estados Unidos anunci√≥ la imposici√≥n de aranceles a China por 200,000 millones. China anticip√≥ sanciones en represalia por 60,000 millones de d√≥lares. En septiembre de 2018, Donald Trump advirti√≥ que EE.UU. podr√≠a imponer sanciones por otros 267,000 millones. As√≠, China anunci√≥ los nuevos aranceles a EE.UU. por valor de 60,000 millones.

La guerra comercial entre las dos principales economías mundiales afecta en conjunto a productos valorados en 100,000 millones de dólares. Esta cifra representó el 17% de los intercambios entre ambos países que alcanzó 636,000 millones de dólares en 2017.

        Esta es la situaci√≥n real del enfrentamiento comercial entre las dos econom√≠as m√°s importantes a nivel mundial. En el fondo es claro que Estados Unidos quiere, como lo han expresado el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin y el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, que China reduzca los impuestos a los autos importados y permita a los extranjeros, l√©ase estadounidenses, ser propietarios mayoritarios de firmas de servicios financieros. Sin duda, EE.UU. presiona a China para que deje de subsidiar a las empresas estatales y que compre m√°s productos y chips estadounidenses, etc. y as√≠ evitar una guerra comercial larga y de fondo.

Made in China 2025

De conformidad a un an√°lisis elaborado por la compa√Ī√≠a Bloomberg y publicado por el diario El Financiero, el 28 de marzo de 2018, Estados Unidos, en el fondo, busca detener la estrategia del presidenteXi Jinping ‚ÄúMade in China 2025‚ÄĚ que tiene como meta convertir aChinaen el l√≠der mundial de la producci√≥n de la alta tecnolog√≠a del futuro: la industria aeroespacial, los veh√≠culos que funcionan a base de nuevas energ√≠as y la biotecnolog√≠a. Despu√©s de aplicararancelesa industrias del siglo XX como el acero, el presidente estadounidense,Donald Trump, ahora tiene en mente diez industrias estrat√©gicas que China pretende dominar en el siglo XXI. Lo anterior se puede entender tomando en cuenta las declaraciones del representante comercial de EE.UU,Robert Lighthizer: "estos son sectores clave en los que si China domina el mundo, da√Īar√≠a a Estados Unidos".

          Estados Unidos ve ahora a China como un rival estrat√©gico y la imposici√≥n de tales restricciones son para contener el ascenso exponencial de China a los sectores de la alta tecnolog√≠a. Por todo lo anterior, el asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, Mnuchin y Lighthizer tratan de contener el acceso de China a ser la primera potencia econ√≥mica mundial para el a√Īo 2040-2050, como lo analiza y pronostica la compa√Ī√≠a PricewaterhouseCoopers dedicada a la prospectiva mundial.

Luego de una investigaci√≥n sobre las pr√°cticas de propiedad intelectual chinas, el representante comercial dijo, en alguna ocasi√≥n, que Estados Unidos "enfrentar√≠a a China por sus pr√°cticas estatales y de distorsi√≥n del mercado". En ese sentido, las compa√Ī√≠as estadounidenses establecidas en China han argumentado que dicho pa√≠s usa t√°cticas para obligarlas a transferir propiedad intelectual, y que las entidades chinas se dedican al robo generalizado de secretos comerciales estadounidenses.

Compa√Ī√≠as estadounidenses importantes establecidas en China.

Ford (Jiangling), GM, Johnson & Johnson (Xi'an),Apple (Zhengzhou), Black & Decker (Shangái y Suzhou), Caterpillar (Tianjín, Suzhou y Wuxi), Dell ( Xiamen y Chengdu), Hewlett-Packard (Chongqing), Mattel (Huanyao), Nike, etc.

Fuente: Angela Chavarín. manufactura.com del 10 de abil de 2018.

ElBanco Asi√°tico de Desarrollo afirma categ√≥ricamente, en uno de sus an√°lisis especializados, que China termin√≥ con el dominio de Jap√≥n en las exportaciones de alta tecnolog√≠a de Asia. Hoy en d√≠a, este sector representa el 44 por ciento de las exportaciones de productos de alta tecnolog√≠a, tales como las tecnolog√≠as de la informaci√≥n, la rob√≥tica, la biotecnolog√≠a, los veh√≠culos el√©ctricos, el instrumental m√©dico con alto valor tecnol√≥gico, aviones y equipos de telecomunicaciones. Adem√°s, habr√≠a que agregar que China produce m√°s del 70% de los tel√©fonos m√≥viles, computadoras port√°tiles o equipos de telecomunicaciones de todo el mundo. Al respecto, la consultora Capital Economics resalta que ‚Äúimponer un arancel alto a estos productos terminar√≠a convirti√©ndose en la pr√°ctica en un impuesto sobre las compras estadounidenses de la electr√≥nica de consumo‚ÄĚ,

Lo cierto es que las compa√Ī√≠as extranjeras estadounidenses temen no poder seguir compitiendo con las empresas chinas en el sector de la inteligencia artificial y en su avanzada y sofisticada fabricaci√≥n porque √©stas son respaldadas por enormes inversiones y subsidios estatales. De acuerdo con informaci√≥n publicada por El diario del Pueblo, China ten√≠a 592 compa√Ī√≠as dedicadas a la producci√≥n de inteligencia artificial en 2017 con una inversi√≥n de m√°s de 10 mil 200 millones de d√≥lares, ubic√°ndose en segundo lugar respecto a Estados Unidos.

Incumpliendo las normas

El argumento central del presidente Trump es que las pol√≠ticas chinas perjudican a los innovadores en Estados Unidos y en todo el mundo al interferir con la capacidad de los propietarios de tecnolog√≠a extranjera para establecer t√©rminos basados en el mercado en licencias y otros contratos relacionados con la tecnolog√≠a. Seg√ļn el Representante Comercial de los EE.UU. ‚ÄúChina est√° incumpliendo las normas de la Organizaci√≥n Mundial del Comercio (OMC) al negar a los propietarios de patentes extranjeras, incluidas las empresas estadounidenses, los derechos de patente b√°sicos para evitar que una entidad china utilice la tecnolog√≠a despu√©s de que finaliza un contrato de licencia‚ÄĚ.

A su vez, China argumenta que se trata de ‚Äúmedidas leg√≠timas para seguir las reglas de la OMC y as√≠ salvaguardar sus intereses‚ÄĚ.

Martin Wolf del Finantial Times plantea escenarios plausibles y con los que concordamos por ser realistas. Es evidente que los aranceles propuestos representan tan s√≥lo una de las numerosas acciones dirigidas a las pol√≠ticas relacionadas con la tecnolog√≠a de China. Entre estas acciones se incluyen un caso contra China ante la OMC y un plan para imponer nuevas restricciones a sus inversiones en compa√Ī√≠as de tecnolog√≠a estadounidenses. ‚Äú¬ŅSe trata simplemente de detener supuestas transgresiones, como las transferencias forzadas o el robo de propiedad intelectual de su competidor estrat√©gico? O, ¬Ņes una movida para detener por completo el progreso tecnol√≥gico de China, un objetivo que es inalcanzable y ciertamente no negociable?‚ÄĚ. Sin embargo, ante esta l√≠nea de pensamiento existe otra un tanto cuanto optimista; la del acad√©mico chino, Xu Bin, quien plantea que ‚Äúel a√Īo que viene el d√©ficit comercial se reducir√°; China est√° dispuesta a hacer esfuerzos para que as√≠ sea. Beijing puede comprometerse a acuerdos que no afecten directamente a sus exportaciones hacia EE.UU., desde aumentar su volumen de importaciones a animar a sus empresas a producir en suelo estadounidense‚ÄĚ.

Plausiblemente pensamos que estas tácticas son movimientos de una negociación que pudiera culminar en un posible acuerdo geoeconómico más amplio que el de mayo de 2017. Sin embargo, podría darse otro escenario menos optimista de un proceso interminable de tensas negociaciones entre las dos potencias económicas o de un ciclo de represalias y hostilidades mutuas interminables que incluyeran el campo geopolítico, como el de las Islas Spratley, etc. Es evidente que nos encontramos en una nueva era de competencia estratégica. La pregunta es si esta situación se controlará o si conducirá a un colapso en las relaciones comerciales internacionales.

Paul Krugman, el premio Nobel de econom√≠a, ha se√Īalado:
‚ÄúTrump y compa√Ī√≠a no tienen un plan para ganar esta guerra comercial. Pero pueden haberse tropezado con una estrategia que har√° que se pierda de manera a√ļn m√°s decidida de lo que se hubiese esperado‚ÄĚ. Y por su parte, Madeleine Albright, ha escrito que con trump en el poder, ‚Äúlo que est√° pasando en el mundo es realmente peligroso‚ÄĚ.

Relación comercial justa

En ese entorno, la C√°mara de Comercio de EE.UU. ‚Äúaplaude que la Administraci√≥n de Donald Trump tenga como objetivo establecer una relaci√≥n comercial justa, rec√≠proca y equilibrada con China‚ÄĚ, pero cuestiona ‚Äúque la imposici√≥n de aranceles sea la v√≠a indicada sin tener una estrategia clara a largo plazo". "Eso no har√° m√°s que da√Īar a las empresas, sus trabajadores y sus familias". En tanto la Business Rountable resalta que Estados Unidos se equivoca, sin duda, en desatar una guerra comercial, en despertar a los monstruos proteccionistas que generaron la gran depresi√≥n en la d√©cada de los a√Īos treinta del siglo pasado. Lo que queda claro es que la confrontaci√≥n crea un nuevo escenario. El miedo es que el choque provoque una ruptura que da√Īe las relaciones entre las dos potencias y amenace el crecimiento y la estabilidad financiera internacional. Sin duda, hay mucho de verdad en este √ļltimo planteamiento.

Sandro Pozzi y Xavier Fontdegloria del diario El Pa√≠s, 4 de abril de 2018, citan a Caroline Freund, economista del Peterson Institute for International Economics, explica que el d√©ficit no se debe solo a malos acuerdos comerciales como dice Donald Trump, sino m√°s bien al ritmo con el que gastan los consumidores y el Gobierno estadounidense. ‚ÄúSi se redujera el consumo, las importaciones caer√≠an‚ÄĚ. Tambi√©n citan que un d√≥lar d√©bil encarece las importaciones. El problema, seg√ļn Freund, es que elevando el arancel no se resolver√° el desequilibrio. Los analistas se√Īalan que el mercado tender√° a compensarlos buscando los productos en otros pa√≠ses. ‚ÄúTrump y su principal asesor en materia comercial, Peter Navarro, arguyen que el abultado d√©ficit comercial estadounidense responde a las pr√°cticas desleales de otros pa√≠ses, principalmente de China‚ÄĚ. Sin embargo, de acuerdo a los analistas del diario El Pa√≠s citado, resaltan que Christine Lagarde, directora general del Fondo Monetario Internacional, plantea que ‚Äúestas acciones il√≠citas, que existen, tienen un impacto peque√Īo en el d√©ficit comercial. La diferencia comercial radica, en el hecho de que un pa√≠s gasta m√°s de lo que ingresa. La mejor forma de abordar estos desequilibrios macroecon√≥micos no es imponer aranceles ni levantar barreras, sino utilizar pol√≠ticas que afecten a la econom√≠a en su conjunto, como herramientas fiscales o reformas estructurales‚ÄĚ.

La directora general del FMI mand√≥ tambi√©n un mensaje a China. Pidi√≥ a todos los pa√≠ses que ‚Äúse comprometan a un marco de igualdad en el que todos cumplan las normas‚ÄĚ, haciendo hincapi√© en ‚Äúla protecci√≥n de la propiedad intelectual y la reducci√≥n de las pol√≠ticas que favorecen a las empresas estatales‚ÄĚ, unas de las m√ļltiples cr√≠ticas que la Uni√≥n Europea, Estados Unidos, Jap√≥n y otras naciones recriminan a China.

Un gran acierto de China

Estoy en total acuerdo con lo que plantea Enrique Dussel, investigador de la Universidad Nacional Aut√≥noma de M√©xico y especializado en la econom√≠a china, quien se√Īala que ‚Äúel proceso de transnacionalizaci√≥n de capital tiene muchas d√©cadas, pero que un fen√≥meno relativamente reciente es la transferencia de segmentos industriales m√°s avanzados, lo que incluye procesos de ensamble de equipos tecnificados, aunque tambi√©n de investigaci√≥n y desarrollo‚ÄĚ.  Asimismo, resalta que un gran acierto de China ha sido lograr que los productos tengan un alto grado de integraci√≥n de proveedur√≠a local, adem√°s de que el pa√≠s se ha convertido de ensamblador a fabricante de equipo, inventor e inversionista en nanotecnolog√≠a‚ÄĚ.  Dussel advierte que ‚Äúla administraci√≥n Trump carece de una pol√≠tica de corto, mediano y largo plazo con financiamiento e incentivos para atraer segmentos de cadenas valor que salieron de Estados Unidos. En cambio, Made in China 2025 es un programa con una visi√≥n estrat√©gica‚ÄĚ. 

La pol√≠tica industrial de China tiene m√©ritos propios que han contribuido al despegue de ese pa√≠s. China tiene tres pilares: educaci√≥n de calidad, comercio e innovaci√≥n tecnol√≥gica. Es una potencia porque tiene una planeaci√≥n estrat√©gica al a√Īo 2050. China produce 28% de los autom√≥viles y m√°s del 70% de los tel√©fonos celulares del mundo, adem√°s de que es el mayor importador de alimentos y energ√≠a, con compras que alcanzan 20% de las exportaciones mundiales.

Marwan Younes, director de inversiones de Massar Capital Management en Nueva York, afirma con toda certeza que "China es el mayor productor de materias primas y el mayor consumidor de productos básicos del mundo, por lo que tendría sentido que los productos chinos que están cerca de las áreas de suministro y demanda sean un punto de referencia más natural que los mercados estadounidenses".

El expresidente mexicano, Ernesto Zedillo, ofreci√≥ un consejo al gobernador del Banco Central de China, Yi Gang, sobre la creciente disputa comercial con Estados Unidos: ‚Äúno ceda ante las demandas de la primera econom√≠a del mundo‚ÄĚ. Zedillo lo expres√≥ en Bali, Indonesia, el 14 de octubre de 2018, durante una reuni√≥n internacional. En ese mismo sentido Christine Lagarde directora general del Fondo Monetario Internacional fue clara al plantear que: ‚ÄúEl sistema de comercio multilateral ha transformado nuestro mundo en la √ļltima generaci√≥n (...) Pero este sistema de reglas y responsabilidad compartida ahora corre el peligro de ser desgarrado. Esto ser√≠a un fallo colectivo inexcusable‚ÄĚ.

Las exportaciones de valor a√Īadido a Estados Unidos desde China son equivalentes a 3% del PIB chino. Esto significa que Beijing perder√≠a con la guerra comercial, pero la naci√≥n americana tambi√©n se ver√≠a afectada. Los consumidores tendr√≠an que pagar alrededor de 10% extra por los productos fabricados en empresas repatriadas. En 2017, China contribuy√≥ con 18% a las exportaciones totales de todo el mundo, en tanto que Estados Unidos lo hizo con 9%.

La guerra apenas comienza y vaticino a√Īos dif√≠ciles.

En ese entorno de disputas y tensiones entre EE.UU. y China, el secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, y su homólogo chino, Wei Fenghe, se reunieron en Singapur el 18 de octubre del 2018, durante un encuentro regional de ministros de defensa, para evitar un accidente que pueda transformarse por error en una escalada de mayores proporciones.

En suma, el presidente norteamericano Donald Trump no ha entendido que Estados Unidos era la potencia dominante, pero se ha convertido en potencia l√≠der y que ahora hay una nueva potencia desplazando a otra. 

*Internacionalista, diplomático, analista político y escritor.



More articles by this author

PILARES DEL DESARROLLO INTEGRAL: Educación de alta calidad, el libre comercio y la innovación tecnológica
  PILARES DEL DESARROLLO INTEGRAL: Educaci√≥n de alta calidad, el libre comercio...
India tercera potencia económica mundialIndia tercera potencia económica mundial
  En el 2018, la econom√≠a India ocupa el lugar s√©ptimo...
¬ŅQui√©n est√° en l√≠nea?
Tenemos 402 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

224
Banner
273 Suplemento
Banner
Ediciones Anteriores
367
Banner
366
Banner
365
Banner
364
Banner
363
Banner
362
Banner
361
Banner
360
Banner
359
Banner
358
Banner
357
Banner