![]() |
Edición 222 | ||||
Escrito por Rubén Esaúd Ocampo | ||||
Jueves, 19 de Noviembre de 2009 10:47 | ||||
![]() (Exclusivo para Voces del Periodista) ¿Evolución o revolución?
A PARTIR DE LOS MÚLTIPLES tanto como espectaculares festejos del evento revolucionario que se llevaron a cabo en la ciudad de México hasta que el presidente Vicente Fox los canceló en 2006 para evitar conflictos urbano-gremiales, mucho se ha dicho de Comienza como una rebelión contra la dictadura de Porfirio Díaz que cristalizó el descontento en todo el país, terminando con el exilio de uno y el triunfo del otro en elecciones democráticas de 1911. La segunda Revolución empezó con el desacuerdo entre la clase burguesa y Madero quien ya Presidente electo es asesinado junto con el vicepresidente José María Pino Suárez en 1913 con el apoyo de Estados Unidos y su embajador en México Henry Lane Wilson, y se impone el dictador Victoriano Huerta para finalmente huir a EU en 1914 debido a la presión de otros revolucionarios. La tercera Revolución es con Emiliano Zapata y Pancho Villa luchando por reforma agraria, justicia social y educación, que se frustra por los compromisos adquiridos con los revolucionarios liberal-constitucionalistas Venustiano Carranza y Álvaro Obregón.
El membrete de “revolucionario” ya sólo se había empleado durante estos casi cien años en agrupaciones y partidos políticos que se atribuían la continuidad de un movimiento que alteró al establishment -anglicismo que significa “conjunto de dirigentes o personas que tienen el poder”- y forjó ilusiones en varias generaciones hasta que se llegó a la conclusión de que en México todo cambia para seguir igual: no evoluciona como nación. Esta sorpresa popular que se acompaña de frustración y descontento ha ido creciendo hasta que ahora, en plenos preparativos para festejar el centenario de
La inconformidad contra el sistema gubernamental y las crisis que produce cíclicamente no son nuevas, como tampoco lo son la pobreza, hambruna, desempleo, deserción escolar, fuga de cerebros, campo abandonado, corrupción, baja en el ingreso de divisas, mal manejo de los recursos públicos, componendas entre políticos, etc.; la diferencia es que actualmente la explosión demográfica magnifica esta problemática.
Mientras aumenta el descontento y la inconformidad por un statu quo -locución latina que significa “en el estado en que” y se usa para designar el estado de cosas en un determinado momento -aparentemente inamovible, el pueblo se pregunta ¿Hacia dónde vamos? ¿hacia la evolución como país o hacia una quinta Revolución patrocinada ahora por empresarios, industriales, comerciantes y banqueros mexicanos, sectores donde cunde el descontento por el poco apoyo gubernamental, impuestos que no querían, incriminaciones y ataques presidenciales? y que, por todo eso ahora sí podrían financiar en lugar de EU, otra Revolución en México? Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla More articles by this author
|