joomla visitor
AuditorŪa
Fantasías paranoicas de la derecha, tendencia peligrosa en la política de EE UU
Buscar Autor o Artículo
ÔĽŅ
PULSE LA TECLA ENTER
Voces Diario
Banner
Noticias
389 Suplemento
Banner
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Radioteca
Posada del Periodista
Banner
Club de Periodistas
416
Banner
415
Banner
414
Banner
413
Banner
412
Banner
ÔĽŅ
Edición 279

Fantasías paranoicas de la derecha,
tendencia peligrosa en la política de EE UU
PAUL KRUGMAN
*


 

ALTO, ESCUCHEN, ¬Ņqu√© es eso que se oye? En realidad, es el ruido que hace un gran partido pol√≠tico cuando pierde lo que le queda de cabeza. Y ha ocurrido -¬Ņd√≥nde si no?- en los informativos de la Fox, cuando Mitt Romney acept√≥ sin ning√ļn reparo la afirmaci√≥n de que los precios de la gasolina est√°n altos por culpa de un complot del Gobierno de Obama.

ESTA AFIRMACI√ďN NO SOLO es un desvar√≠o; es una especie de locura elevada al cubo (una mentira envuelta en un disparate revestido de paranoia). Es la clase de cosas que antes solo o√≠amos decir a la gente que tambi√©n cre√≠a que el agua fluorada era un complot comunista. Pero ahora la teor√≠a de la conspiraci√≥n sobre los precios de la gasolina ha sido respaldada formalmente por el probable candidato republicano a la presidencia.

Mitt Romney
Mitt Romney

Antes de entrar en las repercusiones más generales que tiene este respaldo, aclaremos los hechos sobre los precios de la gasolina. Primero, la mentira: No, el presidente Obama no dijo, como ahora afirman muchos republicanos, que quería que los precios de la gasolina fuesen más altos. Es verdad que en una ocasión dijo que un sistema de límites máximos e intercambio de derechos para las emisiones de carbono haría que los precios de la electricidad se "disparasen" (una elección de palabras desafortunada). Pero decir que un sistema así haría subir los precios de la energía era solo una afirmación objetiva, no una declaración sobre la intención de castigar a los consumidores estadounidenses. La afirmación de que Obama quería unos precios más altos es pura y llanamente una mentira.

Los republicanos acusan a Obama de querer que suba el precio de la gasolina Y es una mentira envuelta en un disparate porque el presidente de Estados Unidos no controla los precios de la gasolina, y ni siquiera puede influir mucho en esos precios. Los precios del petróleo se fijan en el mercado mundial, y Estados Unidos, que solo representa alrededor de la décima parte de la producción mundial, no puede alterar demasiado esos precios. De hecho, el reciente aumento de los precios de la gasolina se ha producido a pesar del aumento de la producción de petróleo y la reducción de las importaciones de EE UU.

Por √ļltimo, est√° la paranoia, la creencia de que los liberales en general, y los funcionarios del Gobierno de Obama en particular, intentan hacer que conducir un coche sea inasequible como parte de un vil complot contra el estilo de vida estadounidense. Y no, no estoy exagerando. Esto es lo que uno oye decir incluso a conservadores de lo m√°s normal.

Por ejemplo, el a√Īo pasado, George Will declaraba que el apoyo del Gobierno de Obama a los viajes en tren no ten√≠a nada que ver con aliviar los atascos y reducir el impacto medioambiental. No, insist√≠a, "la verdadera raz√≥n de la pasi√≥n de los progresistas por los trenes es su prop√≥sito de reducir el individualismo de los estadounidenses a fin de hacerlos m√°s proclives al colectivismo". ¬ŅQui√©n iba a decir que Dagny Taggart, la ejecutiva ferroviaria y hero√≠na de La rebeli√≥n de Atlas, era una roja?

Vale, todo esto tiene su gracia. Pero tambi√©n da much√≠simo miedo. Como Richard Hofstadter se√Īalaba en su conocido ensayo de 1964 The paranoid style in american politics (El estilo paranoico en la pol√≠tica estadounidense), las teor√≠as de la conspiraci√≥n descabelladas han sido una tradici√≥n estadounidense desde que los cl√©rigos empezaron a advertir de que Thomas Jefferson era un agente de los illuminati b√°varos. Pero una cosa es tener a un sector paranoico desempe√Īando una funci√≥n marginal en la vida pol√≠tica de un pa√≠s, y otra muy diferente que ese sector se apodere de un partido entero, hasta el punto de que los candidatos deban compartir, o fingir que comparten, la paranoia de ese sector para recibir el visto bueno del partido en la carrera presidencial.

Una parte se explica porque los medios de la derecha crean una realidad alternativa Y, por supuesto, no se trata solo de los precios de la gasolina. De hecho, las teor√≠as de la conspiraci√≥n proliferan con tanta rapidez que es dif√≠cil mantenerse al d√≠a. De este modo, un gran n√ļmero de republicanos -y estamos hablando de figuras pol√≠ticas importantes, no de un simpatizante cualquiera- cree firmemente que el calentamiento del planeta es una enorme patra√Īa inventada por una conspiraci√≥n mundial en la que participan miles de cient√≠ficos, ninguno de los cuales ha roto el c√≥digo de silencio. Mientras tanto, otros atribuyen la reciente mejora de las noticias econ√≥micas a un complot ruin para retener los fondos de est√≠mulo y liberarlos justo antes de las elecciones de 2012. Y mejor no entrar siquiera en la reforma sanitaria.

¬ŅPor qu√© est√° pasando esto? Al menos una parte de la respuesta debe de encontrarse en el modo en que los medios de comunicaci√≥n de derechas crean una realidad alternativa. Por ejemplo, ¬Ņhan o√≠do que el coste del Obamacare acaba de duplicarse? No ha sido as√≠, pero millones de telespectadores de la Fox y seguidores de Rush creen que s√≠. Naturalmente, las personas que oyen hablar constantemente sobre el mal que hacen los liberales est√°n completamente dispuestas a creer que todo lo malo es consecuencia de un ruin complot liberal. Y estas son las personas que votan en las primarias republicanas.

¬ŅPero qu√© pasa con el electorado en general? En caso de que consiga la designaci√≥n como candidato, Romney intentar√°, como dec√≠a un desventurado asesor, borrar su pizarra m√°gica, es decir, eliminar el historial de sus concesiones a la derecha enloquecida y convencer a los votantes de que en realidad es un moderado. Y a lo mejor lo consigue.

Pero esperemos que no pueda, porque la clase de concesiones que ha hecho en su intento por hacerse con la designación tiene importancia. Independientemente de lo que Romney pueda creer personalmente, el hecho es que al respaldar las fantasías paranoicas de la derecha está contribuyendo a intensificar una tendencia peligrosa de la vida política de EE UU. Y debería responder de sus actos.

*Sin Permiso

 

 

 

 

 

 



Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy
¬ŅQui√©n est√° en l√≠nea?
Tenemos 1229 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

273 Suplemento
Banner
224
Banner
411
Banner
410
Banner
409
Banner
408
Banner
407
Banner
406
Banner