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Ediciòn 286

ITINERARIO 2012
ABRAHAM GARC
√ćA IBARRA

Atlacomulco and Co.

Dejad toda esperanza,
vosotros los que entr
√°is.
Dante
(Aviso en la puerta del infierno)

 

SEGÚN ESTIMACIONES DE LA ONU , en México se blanquean anualmente unos 30 mil millones de ganancias del narcotráfico. El Departamento de Estado dice 39 mil millones de dólares. El pasado 14 de julio La Jornada -citando como fuentes a la agencia de información   financiera Blommberg, de Nueva York, y al servicio de noticias Reuter- publicó un cable que revela que el subcomité permanente de Investigación del Senado (USA) tiene abierta una indagatoria sobre presuntas operaciones de lavado de dinero al través del sistema de casas de cambio de HSBC -el mayor banco de Europa- en cinco países, entre  ellos México. En el cuerpo ejecutivo de dicho banco aparece Stuart Levey, ex subsecretario del Tesoro de los Estados Unidos para Asuntos de Terrorismo e Inteligencia Financiera. En México, al terminar su gestión como secretario de Hacienda de Vicente Fox, Francisco Gil Díaz apareció en el directorio del corporativo bancario citado, al que desde 200l había cedido, entre otras operaciones, el pago de nómina del IMSS.

Muerte


Sem√°ntica electoral

Incidir es un verbo horripilante. Quiere decir, seg√ļn los cl√°sicos de la lengua espa√Īola, caer o porfiar en el error; en falta o en extremo. Caer en culpa. Que un drogadicto, por ejemplo, sea un contumaz reincidente en conductas antisociales, es una cuesti√≥n que aun a los siquiatras les cuesta trabajo resolver. En este caso, quien incide y reincide es un sujeto mentalmente enfermo. Pero hay quienes inciden y reinciden con absoluta conciencia de su transgresi√≥n, y lo hacen porque saben que la sanci√≥n a su error, falta o culpa pasa por los anchos filtros de la complicidad o de la impunidad.

¬ŅPor qu√©, entonces, el consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), Leonardo Vald√©s Zurita, en su¬† veloz galope por los pisos televisivos o las cabinas radiof√≥nicas, emplea reincidentemente el verbo incidir, al referirse a las funciones que a ese √≥rgano aut√≥nomo le asigna la Constituci√≥n. Funciones que deben estar primadas por la certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad?

Verbigracia: El consejero presidente, en papel de Pilatos, lava las manos al Instituto Federal Electoral ante las m√ļltiples denuncias de pr√°cticas innobles de los partidos, candidatos y terceros agentes en el proceso electoral, atribuyendo la omisi√≥n de los consejeros electorales y comisiones espec√≠ficas designadas por el Consejo General a deficiencias e insuficiencias de la norma; a vac√≠os, lagunas o ambig√ľedades del legislador, impotentes ante la m√°xima de que, quien hace la ley, hace la trampa.

Ergo: Es necesario esperar a que el Poder Legislativo proceda a revisar el Derecho electoral mexicano y expresamente la Constituci√≥n y el C√≥digo Federal Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), y otorgue al IFE m√°s facultades para que √©ste organismo -afirma Vald√©s Zurita- pueda incidir en la investigaci√≥n y sanci√≥n de la delincuencia electoral. Le tenemos noticias al se√Īor Vald√©s Zurita: Mientras que √©l anda en una ruta recorriendo los medios de comunicaci√≥n; en otra, con la misma agenda ret√≥rica -pero en el papel de linchador oficioso ahora; oficial antes-¬† anda su inmediato antecesor en el encargo, Luis Carlos Ugalde, regalando coartadas y anunciando que, para saber de aquellas reformas, bien podemos esperar hasta 20 a√Īos. Dicho en buen cristiano: Tenemos que dejar pasar otras tres elecciones presidenciales como las de 1988 y 2006. Qu√© tal. En recuadros retomamos tan exquisito tema.

El opio cura; también mata como un sable

Bueno es saberlo: Los que buscan coartadas morales y pol√≠ticas para imputar ‚Äúal otro‚ÄĚ sus propios vicios y taras, casi invariablemente satanizan a los chinos, culp√°ndolos¬† de la peste del opio que desde hace siglos ha enfermado a gran parte de la humanidad. Pero hasta finales del siglo XVII (Jen-Louis Brau: La historia de las drogas), la adormidera -la amapola en M√©xico- s√≥lo se empleaba en China para usos medicinales. El m√©dico Li-Shi-Chang escribi√≥: ‚ÄúLa adormidera produce una droga, de la que se dice cura, aunque mata como un sable‚ÄĚ. Los antiguos emperadores chinos, con diversos decretos,¬† procuraron mantener a raya a los proveedores de opio que incitaban al consumo avieso.

El ‚Äújugo‚ÄĚ de adormidera fue introducido a China de contrabando, primero, por los portugueses de Goa (India). Como ‚Äúel dinero no tiene olor‚ÄĚ, a partir de 1773 fue la inglesa Compa√Ī√≠a de las Indias Orientales (CIO) la que obtuvo la concesi√≥n china del monopolio para producir y trasegar la droga, si bien no se interrumpi√≥ el tr√°fico ilegal. Uno los m√°s audaces usufructuarios de esta actividad fue un m√©dico al servicio de la CIO, James Matheson, aupado por el consulado de Dinamarca en Macao. Su apellido prevalec√≠a todav√≠a en los a√Īos setenta del siglo XX en la honorable sociedad dedicada a la importaci√≥n-exportaci√≥n Jardine, Matheson, and Co., radicada en Hong-Kong.

M√°ndelos al diablo, mi reina

En 1839, el emperador Lin Tsou-siu se dirigi√≥ por escrito a la reina Victoria, pregunt√°ndole c√≥mo, lo que era prohibido en Inglaterra, pod√≠a ser l√≠cito en China. Sali√≥ al quite la C√°mara de los Comunes, recomend√°ndole a su majestad, por mayor√≠a de votos, hacer caso omiso de la correspondencia de Tsou-siu: Es inoportuno abandonar una fuente de ingresos tan importante como el monopolio de la Compa√Ī√≠a de las Indias en materia de opio.

El benefactor luchó por la democracia

Desde el  cementerio de la Catedral de San Juan, Nueva York, se elevó a los altares de la patria de Barack Obama y Hillary Clinton, este epitafio: Luchó en defensa del orden y la justicia/ por la democracia y en defensa de los oprimidos. Socorrió a los pobres y sólo hizo el bien/ Prestó grandes servicios a los Estados Unidos: ERA EL AMOR.

Esa eleg√≠a fue compuesta para un personaje que, derogada la Ley de Prohibici√≥n en los Estados Unidos a principios de la d√©cada de los treinta, convoc√≥ en el exclusivo hotel Waldorf Astoria, de Nueva York -donde se hospedaba con el nombre de Charles Ross-, a una ‚Äúconferencia de paz‚ÄĚ para reestructurar la mafia. Designado jefe de todos los jefes (‚Äúcapo di tutti capi‚ÄĚ), nombr√≥ su gabinete, cuyos ministerios principales fueron desde entonces el de Finanzas, responsable del control de la hero√≠na (derivado del opio); de Juegos de Azar y de Asesinatos. El responsable de Finanzas fue Meyer Lansky, quien usaba como cobertura, entre otras tapaderas, el Chase Manhattan Bank, de los Rockefeller, y m√°s tarde operar√≠a la conexi√≥n M√©xico, por la que obtuvo patente de corso para los cultivadores de adormidera en el noroeste mexicano. Su abogado de cabecera durante mucho tiempo fue Richard M. Nixon.

En 1936 -durante el gobierno de Franklin Delano Roosevelt-, el hasta ese a√Īo jefe indisputable de la mafia fue apresado y condenado a una pena de 30 a 50 a√Īos de prisi√≥n, desde donde sigui√≥ manejando los hilos del sindicato del crimen. Su abogado no fue cualquier Perico de los palotes. No: Fue un distinguido miembro de la judicatura: Juez, fiscal, jefe del Departamento Criminal y miembro de la Fiscal√≠a General de Nueva York: Moses Polakoff.

II Guerra Mundial: La Mafia, imprescindible

Cuando los Estados Unidos se declararon en guerra contra las potencias del Eje, hacia 1941 el Servicio Secreto militar empez√≥ a inquietarse por la p√©rdida de ‚Äúbuques mercantes‚ÄĚ (272 a mayo de 1942), bajas que atribuy√≥ al espionaje pro Alemania en los muelles de Nueva York, donde la mafia controlaba los sindicatos porte√Īos. El Servicio Secreto intervino tratando de lograr la colaboraci√≥n de los jefes de esos sindicatos. Se acerc√≥ al abogado Polakoff. √Čste los remiti√≥ a Meyer Lansky, quien a su vez le recomend√≥ visitar en prisi√≥n al jefe mayor. Empez√≥ su reivindicaci√≥n.

Miguel √Āngel F√©lix Gallardo
Miguel √Āngel F√©lix Gallardo

Para 1943, los servicios del jefe mayor fueron¬† requeridos a fin de contactar a sus pares en Sicilia, solicit√°ndoles su apoyo para facilitar el desembarco de las tropas estadunidenses que necesitaban una cabeza de playa como escala hacia el macizo continental europeo. El corresponsal de nuestro personaje en la √≠nsula fue Don Cal√≥gero Vizzini, quien se dio por enterado s√≥lo con un peque√Īo costal de lino que llevaba como inicial una L. Todo un √©xito, pero el gran colaborador, indultado en 1946, fue deportado de los Estados Unidos hacia Italia, donde en 1947 solicit√≥ carnet del Partido Dem√≥crata Cristiano, infructuosamente; rechazo que lo impuls√≥ a pedir su visado de residencia en Cuba. Lo logr√≥. (Hens-Georg Behr: El mundo de las drogas.)

Oscura victoria: Ronald Reagan…

El nombre del ‚Äúnoble‚ÄĚ muerto, a quien se dedic√≥ el paneg√≠rico grabado en una l√°pida de Nueva York, que transcribimos arriba, es: Salvatore Carmelo Luciano. Su alias fue Lucky: ‚ÄúEl afortunado‚ÄĚ. El Capo di tutti capi, combatiente de la libertad del Mundo Occidental.

Combatientes por la libertad, es tambi√©n el apodo que Ronald Reagan le puso a los contra nicarag√ľenses. Dan Moldea, por supuesto, no ha sido candidato al Premio Nobel de Literatura; no sabemos si lo ha sido siquiera al Pulitzer. Pero si sabemos que escribi√≥ el libro Oscura victoria: Ronald Reagan, MCA y la mafia. En uno de los cap√≠tulos recuerda que, en 1967, el polic√≠a neoyorkino Ralph Sakerno, le predijo: El crimen organizado pondr√° alg√ļn d√≠a a uno de sus hombres en la Casa Blanca y no lo sabremos hasta que la mafia le pase la cuenta.

En su encargo como secretario de Economía, el ex titular de la Oficina de la Presidencia, Gerardo Ruiz Mateos viajó a París. Allá hizo declaraciones exaltando la valentía de su jefe, el presidente de México Felipe Calderón Hinojosa, de quien dijo que su combate contra la delincuencia organizada impediría que llegara a la jefatura del Poder Ejecutivo federal un narcotraficante.

Temor por arreglos del PRI con narcos

En oto√Īo de 2011, contendi√≥ por la gobernaci√≥n de Michoac√°n, nominada por el Partido Acci√≥n Nacional (PAN), la hermana del presidente de M√©xico, Luisa Mar√≠a Cocoa Calder√≥n Hinojosa. √Čsta, y en coro dirigentes panistas, denunciaron que jefes del narco estaban operando en favor del candidato del PRI, Fausto Vallejo. El triunfo del priista fue impugnado ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci√≥n. Los magistrados, que anularon la elecci√≥n de Morelia, le dieron el fiat al priista que ahora despacha en el Palacio de Gobierno de Morelia.

Tres semanas antes de las elecciones en Michoacán, a realizarse en noviembre, el presidente designado Felipe Calderón Hinojosa, en entrevista con The New York Times declaró: Hay muchos en  el PRI que piensan que los arreglos del pasado con el crimen organizado podrían funcionar ahora. Yo no veo cómo pueda lograrse ese arreglo, pero es una mentalidad que muchos de ellos tienen. Si esa opinión prevalece, me preocuparía.

Una nota personal:

Como norma editorial, voluntariamente aceptada, no acostumbramos informar o comentar en la primera persona  del verbo. Preferimos la primera persona del plural. Este, es un testimonio personal.

Nos iniciamos en el oficio period√≠stico en 1954, en Mazatl√°n, Sinaloa. Para decirlo pronto, a√Īos despu√©s Sinaloa fue identificado en el llamado Tri√°ngulo dorado de la droga, con Chihuahua y Durango. Antes de nuestra iniciaci√≥n en este oficio, por razones que no viene al caso discernir en este espacio, por algunas semanas estuvimos cerca del comandante de la VII Regi√≥n Militar, general Te√≥filo √Ālvarez Borboa, en tesitura de secretario habilitado como sargento escribiente. Citamos el dato, porque √Ālvarez Borboa ser√° nombrado l√≠neas abajo.

Lo que interesa consignar para efecto de esta entrega, es que -en la condici√≥n de reportero- estuvimos en el entorno de la actividad narca desde nuestras primeras mocedades. Hacia 1974, como resultado de comisiones de trabajo en el diario El D√≠a, de la Ciudad de M√©xico, notas referidas al tema las concentramos en un reportaje en formato de libro que titulamos: ‚Äú¬°Oligarqu√≠a s√≠! / Sinaloa, ¬ŅEstado torpe o reino de la barbarie? - Cuando los latifundios se fertilizan con sangre‚ÄĚ.

Contactos de primer tipo tropa-narco

En ese reportaje largo -insistimos en el a√Īo: 1974-, en apartado con el rubro: En un tri√°ngulo latifundio-drogas-pol√≠tica hicimos varios apuntes, no precisamente accesorios, sobre esa cuesti√≥n, en los que se√Īalamos testimonios de tropa sobre el rendimiento que a soldados les generaba su participaci√≥n en misiones contra el narco, que consist√≠an b√°sicamente en la detecci√≥n y destrucci√≥n de sembrad√≠os, y dejamos abierta la pregunta: ¬ŅSi el disimulo, la complicidad o el encubrimiento de los narcotraficantes produce a un soldado raso lo suficiente para adquirir una parcela o construir ‚Äúmi casita‚ÄĚ, ¬Ņcu√°nto le produce a un oficial?

Hablamos de decomisos de mariguana y, en menor escala, de goma, ofrecidos ipso facto al postor que se interesara en ellas. Dijimos que, cuando se hacían espectaculares quemas de mariguana, en realidad lo que se estaba quemando en mayor volumen era jarilla, una planta silvestre levantada en la limpieza de los acotamientos de carreteras y caminos vecinales. Hasta dimos datos de la tarifa que agentes federales cobraban a los a los cultivadores tolerados u obligados por ellos mismos a la siembra. Denunciamos que los trayleres en los que los legumbreros y horticultores movían sus embarques hacia la frontera Nogales-Arizona, de ida transportaban droga y, de regreso, armas. 1974.

Reprodujimos una declaraci√≥n del ex gobernador Leopoldo S√°nchez Celis: Los intereses econ√≥micos de muchos capitales que se expresan honestamente, pero que todos los sinaloenses sabemos que vienen del tr√°fico de drogas, son en mucho la causa de los √ļltimos lamentables sucesos de Sinaloa. 1974.

Un testimonio del entonces gobernador en funciones, Alfredo Valdés Montoya: “El estado es un gran centro de distribución de enervantes. Sin embargo, dijo que la violencia ocurrida en días pasados, no es obra de los narcotraficantes, ya que a éstos no les conviene provocar trastornos en su zona de operación. El gobernador reveló que los grupos de alto poderío económico manejan la producción de drogas y que, desde que asumió la gubernatura, han sido relevados tres jefes de la Policía Judicial, dos de ellos acusados de colusión con los traficantes.

La tolerancia gubernamental y la ‚Äúlegitimaci√≥n social‚ÄĚ de la actividad¬† se explicaba desde entonces con el argumento de que dicha actividad ingresa jugosas divisas al pa√≠s y equilibra nuestra balanza de pagos. 1974.

Cuando se ejecutó la Operación Cóndor

Ese mismo a√Īo, regresamos de la ciudad de M√©xico a Mazatl√°n, donde nos hicimos cargo de la edici√≥n del diario El Correo de la Tarde. A semanas de habernos instalado en el puerto, nuestro domicilio familiar fue atacado a balazos por gentes vinculadas con el capo Manuel El cochiloco Salcido Uzeta. Por intercesi√≥n en la Ciudad de M√©xico de nuestro colega Manuel Buend√≠a T√©llezgir√≥n ante don Fernando Guti√©rrez Barrios, agentes de la Direcci√≥n Federal de Seguridad identificaron a los atacantes; uno de ellos, como autor intelectual, el alcalde Rafael Tirado Caniz√°les, quien, al terminar su mandato fue indiciado como jefe de control del suministro de droga a los reos la c√°rcel municipal. Meses despu√©s, sufrimos otra persecuci√≥n y tiroteo callejero de cuyos responsables nunca se supo. (Ya de regreso a la Ciudad de M√©xico, nos enteramos de que, en el comedor de su hogar y en presencia de su familia, fue ejecutado en Mazatl√°n quien hab√≠a sido nuestro colaborador editorial y administrador, Manuel Burgue√Īo. Pasaron a√Īos para que se localizara a los responsables, identificados como sicarios de Salcido Uzeta.)

Posteriormente, como en reacci√≥n en cadena, se articularon algunos acontecimientos nacionales casi simult√°neos: El presidente Luis Echeverr√≠a decret√≥ la expropiaci√≥n de los latifundios de los valles de El Yaqui y El Mayo, Sonora. El Presidente promulg√≥ la Ley de Asentamientos Humanos. Cuando se discut√≠a la iniciativa de reforma a la Constituci√≥n en la materia, en Monterrey, abort√≥ la Conjura de Chipinque contra el mandatario, en la que participar√≠an al menos dos conspicuos empresarios de Sinaloa, Manuel de Jes√ļs Clouthier del Rinc√≥n y Emilio Goicoechea Luna. El primero tem√≠a que, en una segunda acci√≥n agraria del Presidente, se afectara su predio Paralelo 38, en el valle de Culiac√°n. Tres a√Īos antes, en el fraccionamiento agroindustrial de El Palmito, en bodegas propiedad de Clouthier, se hab√≠a incautado droga; √©ste se la adjudic√≥ a su arrendatario, el despu√©s c√©lebre Ernesto Don Neto Fonseca Carrillo.

En el noroeste, los hombres de negocios se instalaron en asamblea permanente, en la que se clamaba por armas. Este autor, que denunció en su publicación la Conjura de Chipinque, en la asamblea correspondiente en la Cámara de Comercio de Mazatlán, fue salvado de un conato de linchamiento precisamente por los asambleístas Emilio Goicoecha Luna y Humberto Rice García.

A la postre, Rice Garc√≠a fue alcalde de Mazatl√°n, nominado por el PAN. Clouthier gan√≥ m√©ritos para transitar sucesivamente de la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial a las candidaturas a la gobernaci√≥n de Sinaloa y a la presidencia de la Rep√ļblica; en ambas tentativas abanderado por el PAN. Goicoechea Luna alcanz√≥ la presidencia de la Confederaci√≥n de C√°maras Nacionales de Comercio; el PAN lo hizo diputado, senador y candidato tambi√©n al gobierno de Sinaloa. Vicente Fox lo nombr√≥ secretario particular y despu√©s embajador en Canad√°, en el √ļltimo tramo de su sexenio. En ese recorrido, alg√ļn medio public√≥ fotograf√≠as comprometedoras de Goicoechea Luna en festejos de jefes narcos.

En cierto momento, se recibió en la dirección de El Día una carta de Clouthier del Rincón. El diario la publicó, dándole a su agresivo contenido  el sentido de una amenaza. Serenado el ánimo, este autor la tomó como una ocurrencia producto del explosivo temperamento del aguerrido paisano.

El general Cuenca y el procurador Ojeda P.

Otro acontecimiento fue el emprendimiento de la Operaci√≥n C√≥ndor, ordenada por Echeverr√≠a en una gran batida contra las bandas de narcos del noroeste, que a√ļn no adquir√≠an la categor√≠a de c√°rtel. El secretario de la Defensa era el general Hermenegildo Cuenca D√≠az. Nominado luego por el PRI a la gobernaci√≥n de Baja California, muri√≥ en campa√Īa. La versi√≥n fue que envenenado.

General Cuenca Díaz.
General Cuenca Díaz.

El procurador general de la Rep√ļblica era Pedro Ojeda Paullada (a quien le hab√≠a tocado exonerar a Clouthier en el asunto de las bodegas de El Palmito, por √≥rdenes presidenciales). En gira de supervisi√≥n de la Operaci√≥n C√≥ndor y acompa√Īado del gobernador Alfonso G. Calder√≥n, Ojeda Paullada encabez√≥ en el recinto de la Uni√≥n de Agricultores del Valle del Fuerte, en Los Mochis, una reuni√≥n con las fuerzas vivas del norte del estado, en la que blofe√≥ que estaba en posesi√≥n de una lista de hombres de la iniciativa privada sinaloenses relacionados con el narcotr√°fico; incidente del que √©ste autor dio cuenta en El Correo de la Tarde, de Mazatl√°n.

En el seguimiento de aquella operación, conocimos de atrocidades asestadas contra la población inocente: Alguna mujer embarazada colgada de los pulgares para que delatara a su esposo. El secuestro de algunos sospechosos de narcos, trepados a helicópteros donde sus cuerpos eran rayados con navajas de afeitar y arrojados a aguas del Pacífico en las inmediaciones de las Islas Isabeles y otras, frente a las costas de Nayarit, conocidas como inmensos criaderos de tiburón. Se produjo el asesinato del periodista Roberto Martínez Montenegro, reportero del diario El Noroeste y corresponsal de Excélsior y de una agencia internacional de noticias; primer crimen de un periodista en México, relacionado con el narco.

En días previos a la toma de posesión de Miguel de la Madrid, publicamos en la columna Repertorio Político, en El Día de la Ciudad de México, que Ojeda Paullada -ya para entonces en la presidencia nacional del PRI- le haría un gran favor al próximo al próximo Presidente, sujeto a presión del sector empresarial por la reciente expropiación bancaria -decretada por José López Portillo-, si entregaba a Los Pinos expedientes de los que tenía conocimiento como ex procurador. En un arrebato de cólera, Ojeda Paullada -que, perdida la candidatura presidencial, ansiaba ser secretario de Gobernación- solicitó a la directora general de El Día, Socorro Díaz Palacios la cabeza de este autor. Después de una entrevista privada entre dos, Ojeda Paullada desistió de su exigencia.

Hasta aquí lo que presentamos como testimonio personal. Pasamos al registro más amplio de otros hechos.

‚ÄúUn pol√≠tico pobre: Es un pobre pol√≠tico‚ÄĚ

En la estrategia de comunicaci√≥n gubernamental para explicar y justificar la Operaci√≥n C√≥ndor, se difundieron diversos materiales f√≠lmicos sobre el tema. Nos toc√≥ conocer un documental, promovido y divulgado por la ONU, que presentaba la Ciudad de Shangh√°i como capital del opio. La imagen que retenemos de ese documental es que, en una calle de Shangh√°i, un luminoso r√≥tulo indicaba un sitio como Badiraguato bar, se dijo festivamente que era en reconocimiento de la calidad del opio que en esa villa de Sinaloa se produc√≠a. Badiraguato es el lugar de nacimiento del general Te√≥filo √Ālvarez Borboa, ya citado: y ahora considerado como santuario de Joaqu√≠n El Chapo Guzm√°n Loera, reputado El capo del sexenio de Fox, y nominado entre los hombres m√°s ricos del mundo por Forbes. Badiraguato es tambi√©n cuna del clan Caro Quintero. A Rafael se le atribuye, en la hora de su aprehensi√≥n, haber pedido su libertad a cambio del compromiso de pagar la deuda externa de M√©xico.

¬ŅEra blof? Baste un dato. En 1984, la nota m√°s sensacional sobre el narcotr√°fico de la que se ocup√≥ el mundo fue el ‚Äúhallazgo‚ÄĚ del rancho El b√ļfalo, en el Estado de Chihuahua. S√≥lo en el acto, se ‚Äúaseguraron‚ÄĚ m√°s de ocho mil toneladas de mariguana y se arrest√≥ a unos tres mil sembradores y cosecheros. Si el volumen ‚Äúasegurado‚ÄĚ da de s√≠, el n√ļmero de gente arrestada en ese espacio expresa el tama√Īo del ej√©rcito al servicio de uno de los capos m√°s nombrados en las √ļltimas cuatro d√©cadas. A Caro Quintero se le conoci√≥ tambi√©n como pareja de una sobrina del entonces gobernador de Jalisco, Guillermo Cos√≠o Vidaurri.

En su recomendable ensayo Mitolog√≠a del ‚Äúnarcotraficante‚ÄĚ en M√©xico (1995), Luis A. Astorga A., doctor en Sociolog√≠a por la Universidad de Par√≠s I, escribe que en M√©xico, ‚Äúel discurso oficial acerca del tr√°fico de f√°rmacos prohibidos establece -desde finales del r√©gimen 82-88, y como eco de las tesis reaganianas- que √©ste debe ser considerado como asunto de ‚Äėseguridad nacional‚Äô y de salud y su combate como ‚Äėraz√≥n de Estado‚Äô. Generalmente, √©sta se ha invocado para combatir a todos aquellos designados como enemigos por quien ha sido instituido como la figura leg√≠tima para expresarla e imponerla, o para anular otros contenidos que ya no se consideraban v√°lidos o pertinentes.

‚ÄúSi los contenidos son m√ļltiples, en un Estado determinado s√≥lo existe un n√ļmero limitado de agentes sociales que pueden invocarla leg√≠timamente y en algunos es √ļnicamente uno. La ‚Äėraz√≥n de Estado‚Äô es el √°rbitro legitimado por excelencia. Basta la voluntad de quien la encarna y una declaraci√≥n p√ļblica y en forma para establecer el contenido hist√≥ricamente finito de la abstracci√≥n‚ÄĚ.

Conminaciones, m√°s que sanciones

Eso¬† fue escrito en 1995 y su vigencia prevalece en la actual guerra contra el crimen organizado. Vale e insistimos en la recomendaci√≥n de la lectura del ensayo. Un dato que para estas notas sirve es la menci√≥n del comandante de la VII Regi√≥n Militar, el general √Ālvarez Borboa. Remiti√©ndose a una entrevista al presidente municipal de Badiraguato, Humberto Valenzuela √Ālvarez (1990) Astorga cuenta que √Ālvarez Borboa habr√≠a llamado en aquellos tiempos a su despacho a ‚Äútodos aquellos que en alguna forma se hab√≠an involucrado en la siembra de amapola‚ÄĚ, de Badiraguato y otras partes. Les habr√≠a conminado: ‚ÄúLo que hicieron, hecho est√°. Pero de aah√≠ en adelante borr√≥n y cuenta nueva. Que no quer√≠a saber de ninguno que se dedicara al negocio, porque al que pescara (‚Ķ) que supiera que andaba metido en negocios de cuesti√≥n de la solfia (amapola)‚Ķ de la goma, ese era hombre perdido. O refundido, o perdido, y parece ser que en ese tiempo (la d√©cada de los cincuenta), la verdad en ese tiempo no se vio que se dedicara gente a ese negocio‚ÄĚ. ‚ÄúAntes de la llegada (de TAB a la comandancia militar), si en alg√ļn rancho hab√≠a veinte casas, cuando menos diez o doce, a lo mejor, ten√≠an amapola sembrada en sus cercos, y lo hac√≠an porque hab√≠a quien se las comprara‚ÄĚ.

Testimonios de un procurador

El abogado Manuel Lazcano Ochoa (Una vida en la vida sinaloense) fue tres veces procurador general de Justicia de Sinaloa y una m√°s secretario general de Gobierno. Recuerda en su narrativa que conoci√≥ amigos que cultivaban la amapola y, vestidos de campesinos, se iban a Nogales, Sonora; con cuatro o cinco bolas de goma pasaban la aduana hacia Nogales, Arizona, sin ning√ļn problema. All√° transformaban el producto en hero√≠na y morfina. ‚Äúpero tambi√©n ven√≠an muchos norteamericanos a M√©xico a adquirir directamente la droga. En ese entonces el tr√°fico parec√≠a estar en relaci√≥n con los negocios de la guerra‚ÄĚ.

Asegura Lazcano Ochoa que, cuando el asunto de la droga estaba en manos de la Oficina Federal de Hacienda, ‚Äúyo envi√© varias veces velices, cartones y cajas, y resultaba que los en los Servicios Coordinados de Salubridad llegaban a dictaminar que no era opio, sino m√°s bien producto que conoc√≠amos como goma de copalqu√≠n, una goma que no serv√≠a para nada¬† y que, por supuesto, era droga. En consecuencia, ocurr√≠a que los detenidos sal√≠an libres mediante ese artificio. Eso era el principio, cuando el narcotr√°fico empez√≥ a mover dinero en grande‚ÄĚ.

En su ejercicio memorioso, Lazcano Ochoa registra lo que llama una an√©cdota de cuando Leopoldo S√°nchez Celis era gobernador: ‚ÄúSe ha dicho que en ese tiempo varios grupos de narcotraficantes ya instalados en el estado ten√≠an problemas; que andaban mat√°ndose entre ellos, haciendo mucho ruido. Se dice que el gobernador dijo: ‚ÄėVay√°nse de Sinaloa. M√°tense¬† fuera. Aqu√≠ nom√°s trabajen‚Äô‚ÄĚ. Cerramos el relato del ex funcionario.

Empieza a abrirse la Caja de Pandora

Es historia confirmada que, durante su mandato (1963-1969), S√°nchez Celis tuvo en su cuerpo de seguridad al joven Miguel √Āngel Felix Gallardo. En Palacio de Gobierno, en Culiac√°n, no falt√≥ quien identificara tambi√©n al veracruzano de negro historial Hugo Izquierdo Ebrard. En los corrillos sinaloenses se llegaba a murmurar -no se pod√≠a m√°s- que el gobernador era el verdadero jefe de los jefes de las bandas de gomeros y mariguaneros, aunque los parroquianos de Culiac√°n prefer√≠an dirigir su √≠ndice hacia apacible Don Lalo Fern√°ndez. (Lalito, despu√©s, se cocinar√≠a aparte.)

En esa d√©cada (1961-1969), el profesor mexiquense, Carlos Hank Gonz√°lez, despu√©s de haber sido diputado por el Partido Revolucionario Institucional¬† a la XLIV Legislatura federal, lleg√≥ a la Compa√Ī√≠a Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo), en la que pas√≥ de subgerente de ventas a la direcci√≥n general. Uno de los programas lanzado por dicha compa√Ī√≠a fue el de los silos del pueblo, dep√≥sitos de granos cosechados mayoritariamente por ejidatarios.

Agentes militares relacionados entonces con la represión al narco (citamos al capitán Pablo Acosta Araujo, después ejecutado en Mazatlán), tuvieron conocimiento de que en algunos de esos silos llegaron a descubrirse laboratorios de droga y almacenamiento mariguana; hechos de los que habría sido enterado el director general de Conasupo. Por asociación de ideas posterior, se rescató como elemento de sospecha la condición de Hank González como concesionario de Petróleos Mexicanos (Pemex) para la transportación terrestre de productos de la paraestatal en pipas de su propiedad, lo que dio pie a la especulación de que el mexiquense podría ser el primer jefe metropolitano de las bandas de narcotraficantes.

La conexión Sánchez Celis-Hank González

Establecidos lazos pol√≠ticos y amistosos entre el director general de Conasupo y el entonces gobernador de Sinaloa, S√°nchez Celis, tales lazos ser√≠an tan estrechos que el mandatario sinaloense promovi√≥ una ‚ÄúConasupo‚ÄĚ a escala estatal, que confi√≥ a su hermano Pedro Luis S√°nchez Celis.

S√°nchez Celis termin√≥ su mandato en 1969 y se vino a la Ciudad de M√©xico, donde estableci√≥ residencia en el barrio de San Jer√≥nimo.¬† Ese mismo a√Īo, el profesor Hank Gonz√°lez inici√≥ su mandato como gobernador del Estado de M√©xico. Aunque Hank Gonz√°lez naci√≥ en Santiago Tianguistengo, empez√≥ a mencion√°rsele como cabeza del Grupo Atlacomulco. (Prenderse maliciosamente de la biograf√≠a del patriota don Isidro Fabela -canciller de don Venustiano Carranza-, presentado como patriarca de generaciones de pol√≠ticos mexiquenses, para acreditar a ese grupo en su actual composici√≥n nos parece inadmisible.)


Itinerario2
Leopoldo S√°nchez Celis

Sorpresivamente, para quienes consideraban al ex mandatario sinaloense pol√≠tico de altos vuelos por haber litigado en la Suprema Corte de Justicia de la Naci√≥n conflictos como autoridad agraria en primera instancia; por verse¬† involucrado en la violenta ca√≠da del rector de la UNAM, doctor Carlos Ch√°vez, o por su enervado conflicto con el presidente nacional del PRI, Carlos Alberto Madrazo -¬Ņun simple gobernador golpeando a esas alturas?-, apareci√≥ en Toluca como modesto coordinador de una¬† Comisi√≥n de Desarrollo Agropecuario, del equipo de Hank Gonz√°lez.

En su aciaga administraci√≥n, S√°nchez Celis hab√≠a creado el Plan Sinaloa de ‚ÄúSuperaci√≥n Campesina‚ÄĚ, cuyo titular, por cierto, fue arrestado en funciones por agente federales por v√≠nculos con el narcotr√°fico. Cuando se anunci√≥ y se puso en marcha la Operaci√≥n C√≥ndor, se monitore√≥ la estampida¬† de algunos jefes narcos del centro y norte de Sinaloa hacia el municipio y la cabecera municipal de Atizap√°n de Zaragoza, Estado de M√©xico. Entonces empez√≥ a hablarse del corredor San Jer√≥nimo-Atizapan. Fue en este municipio donde la Procuradur√≠a General de la Rep√ļblica, a cargo de Ojeda Paullada, asest√≥ uno de los primeros golpes m√°s espectaculares contra el narco.

No obstante ese golpe, Atizap√°n sigui√≥ siendo considerado santuario de narcotraficantes sinaloenses. Despu√©s se explicar√≠a su presencia en ese lugar por cercan√≠a con el penal de alta seguridad de Almoloya de Ju√°rez, Edomex, donde empezaban a ser confinados los jefes mafiosos arrestados e indiciados. Aunque no era m√°s que una pista de terracer√≠a, empez√≥ a hablarse del ‚Äúaeropuerto‚ÄĚ de Atizap√°n, donde se reportaba gran frecuencia de vuelos nocturnos de naves de limitada capacidad. Coincidentemente, en el estado empez√≥ a darse un florecimiento de nuevos y exclusivos desarrollos residenciales residenciales, entre los que se menciona con admiraci√≥n el fraccionamiento Condado de Sayavedra. Ya, en el sexenio de Alfredo del Mazo Gonz√°lez, comenz√≥ a aclimatarse y cobrar fama p√ļblica en Edomex el Chilorio power. (El ‚Äúchilorio‚ÄĚ es una exquisita receta sinaloense.)

La regidora T√°mez; el ‚Äúalcalde actor‚ÄĚ

Con el tiempo, casi al t√©rmino del mandato del gobernador mexiquense Arturo Montiel Rojas, estando Atizap√°n bajo gobierno municipal panista, la joven regidora Mar√≠a de los √Āngeles T√°mez P√©rez fue asesinada cuando trabajaba en un expediente, con destino al mandatario, en el que documentaba grupos y negocios del narcotr√°fico. El alcalde panista, Juan Antonio Dom√≠nguez, fue involucrado en ese crimen y encarcelado en el penal de Barrientos, pero el Tribunal Superior de Justicia lo liber√≥.

Posteriormente, en las cercan√≠as del ‚Äúaeropuerto‚ÄĚ de Atizap√°n, muri√≥ a bordo de su avioneta Jos√© Antonio R√≠os Granados, mejor conocido como el alcalde actor de Tultitl√°n. La nave hab√≠a despegado de la pista citada y en breves minutos se estrell√≥ en una casa de la Colonia Encinos, se dijo que como consecuencia del estallido de una bomba a bordo. Mejor que el ‚Äúaeropuerto‚ÄĚ de Atizap√°n, el impulso al de Toluca. Y, a√ļn mejor, ser√≠a -de haberse consumado- el de San Salvador Atenco, para el que Vicente Fox expropi√≥ en 2001 las tierras de la ira, todav√≠a referencia obligada en la crisis pol√≠tica en ese municipio, que se lo recuerda por sus v√≠ctimas y los emergentes macheteros. El pasado 14 de julio, la comunidad atenquense alz√≥ la voz para denunciar que hay una deuda pendiente por lo bestiales sucesos de mayo de 2006.

La campa√Īa 82 para el 82

Volviendo a la biografía de Hank González, al tomar posesión López Portillo en 1976, lo designó jefe del Departamento del Distrito Federal. Nuevamente, éste comisionó a Sánchez Celis como coordinador de Desarrollo Rural, y a su hijo, Leopoldo Sánchez Duarte, como Delegado Político de Coyoacán.

Desde el llamado Palacio del Cabildo Metropolitano, un tanque pensante de El profesor mont√≥ una campa√Īa publicitaria: 82 para el 82. 82, para impulsar una reforma a √©ste art√≠culo de la Constituci√≥n, con el fin de derogar el impedimento a hijos de extranjeros -Hank Gonz√°lez fue hijo¬† de alem√°n- a acceder a la Presidencia de M√©xico. 82, para la sucesi√≥n presidencial de este a√Īo. Se supo que el secretario de Gobernaci√≥n, don Jes√ļs¬† Reyes Heroles fue uno de los principales obst√°culos a esa pretensi√≥n. Reyes Heroles, desde que fue presidente del PRI, denunciaba la simbiosis empresario pol√≠tico-pol√≠tico empresario; fen√≥meno, recomendaba, que deber√≠a impedirse para conservar la sanidad democr√°tica.

Aunque al concluir el sexenio l√≥pezporillista hubo la fallida intenci√≥n del presidente Miguel de la Madrid de abrirle causa administrativa o judicial a Hank Gonz√°lez, por supuestos malos manejos del Departamento del Distrito Federal, en 1988 Carlos Salinas de Gortari rescat√≥ a El profesor para su gabinete, primero como secretario de Turismo, y luego como secretario de Agricultura y Recursos Hidr√°ulicos. Nada m√°s, pero nada menos. En 2011, De la Madrid, en entrevista con la colega Carmen Aristegui, vincul√≥ a los Salinas de Gortari con el narco y confes√≥ que, cuando design√≥ a Carlos para su sucesi√≥n, no estaba al tanto de la catadura moral de √©ste y de su hermano Ra√ļl, indiciado por el asesinato de Juan Francisco Ruiz Massieu en septiembre de 1994. Carlos Salinas de Gortari y otros ex colaboradores del ex Presidente le imputaron locura senil.

En la leyenda negra de Hank González, se le consideró capaz -hay hemerografía

Los golpes de la guerra narca en Edomex

que as√≠ lo acredita- de apadrinar candidaturas presidenciales en Costa Rica, cuya capital, San Jos√©, fue refugio en algunas temporadas de huidizos capos sinaloenses. Ser√≠a el caso del ex presidente Miguel √Āngel Rodr√≠guez, quien, estando al frente de la Organizaci√≥n de Estados Americanos (OEA), en la primera d√©cada de 2000 fue indiciado por la fiscal Cris Gonz√°lez por recibir comisiones de unos 800 mil d√≥lares para otorgar el monopolio de las telecomunicaciones en aquel pa√≠s a la telef√≥nica trasnacional¬† Alcatel.

Primero en su administraci√≥n en el Estado de M√©xico, y luego en el Distrito Federal, el carism√°tico mexiquense fue afamado por su prodigalidad hacia los diputados locales o federales, para quienes liberaba generosas partidas en met√°lico bajo el rubro gesti√≥n social. Al terminar su sexenio,¬† Jos√© L√≥pez Portillo fue blanco de burlescas imputaciones por lo de La colina del perro. Hank Gonz√°lez sali√≥ al ruedo para afirmar que L√≥pez Portillo fue un presidente honrado, y que un rancho que se le atribu√≠a, √©l se lo hab√≠a obsequiado en se√Īal de solidaridad.

Carlos Hank Gonz√°lez.
Carlos Hank Gonz√°lez.

A√ļn antes de muerto, El profesor empez√≥ a aparecer en listas de agencias de antinarc√≥ticos de los Estados Unidos y m√°s tarde en la del Observatorio de las Drogas de Par√≠s. Muri√≥ sin ser tocado por la ley, aunque √©sta s√≠ se intent√≥ aplicar en a√Īos recientes, infructuosamente, a su hijo Carlos Hank Rhon, nativo del Estado de M√©xico, pero desarrollado empresarialmente en Tijuana, Baja California. Entre las empresas que maneja Hank Rhon, est√° el Hip√≥dromo de Agua Caliente, una ex√≥tica adquisici√≥n de su padre. Este centenario hip√≥dromo, en una √©poca pas√≥ por las manos de conexiones de la mafia italiana que oper√≥ en M√©xico desde los Estados Unidos.

En el transcurso de la guerra narca declarada por Felipe Calder√≥n Hinojosa, instancias¬† del gabinete de Seguridad Nacional han blasonado de los golpes m√°s contundentes contra c√°rteles de la droga que operan en y desde el Estado de M√©xico. Una historia, pues, para quitar el sue√Īo.

El profesor Carlos Hank González, a quien no se le hizo llegar a Los Pinos, es prueba viviente de la derrota del marketing: Dinero, fisonomía de teutón de gran alzada; fina cuera, sombrero y botas vaqueros, montado a caballo difundía  una imagen de suyo fascinante y seductora, se quedó a la vera del camino a Chapultepec. Será por eso que el establishment sigue recurriendo a la corrupción, perversión y envilecimiento del sistema electoral, usando y abusando de una población en los límites de la subsistencia socioeconómica.

 


 

 

La importancia de llamarse Carlos


CARLOS SALINAS DE GORTARI: Solicitante del TLC e impulsor de la contrarreforma agraria. Con ambas acciones, en menos de una d√©cada jornaliz√≥ a unos seis millones de campesinos; entre ellos, a un gran porcentaje de ejidatarios, formando el ej√©rcito de reserva al servicio del narco. A la larga, m√°s de 30 por ciento de ejidos privatizados pas√≥ a manos de narcotraficantes, seg√ļn el Tribunal Agrario de la Federaci√≥n. El comandante antidrogas Guillermo Gonz√°lez Calderoni lo acus√≥ de negociar con el jefe del C√°rtel del Golfo, Juan Garc√≠a √Ābrego en 1988, a cambio de favores criminales. Al tiempo, √©ste¬† fue asesinado en Texas.

Salinas
Carlos Salinas de Gortari

CARLOS HANK GONZALEZ: Nombrado por Salinas secretario de Agricultura en 1990, participó en la instrumentación de la contrarreforma agraria, asesorado por ex consejeros del dictador Augusto Pinochet.

CARLOS CABAL PENICHE: Con los auspicios de Hank Gonz√°lez, logr√≥ financiamiento p√ļblico de la banca de desarrollo para hacerse de la empresa Del Monte, procesadora y empacadora de productos agr√≠colas y, en evento de banqueros fue declarado modelo de empresario creativo y exitoso. Luego fue perseguido ferozmente por el salinato, que lo implic√≥ en una serie de delitos federales; incluso, en sospecha de lavado de dinero.

CARLOS PERALTA: Mexiquense. Ra√ļl Salinas de Gortari (procesado por el asesinato de Jos√© Francisco Ruiz Massieu) lo mencion√≥ como integrante de un grupo de empresarios aportantes a un sofisticado fondo de inversi√≥n, asunto que deriv√≥ en proceso judicial de alcances internacionales, en el que se tipific√≥ la figura de enriquecimiento inexplicable.

CARLOS AGUILAR GARZA: Delegado de la PGR en Sinaloa durante la Operaci√≥n C√≥ndor. Termin√≥ casado con una hermana de Miguel √Āngel F√©lix Gallardo y metido en¬† el narco.


Muerte y resurrección del PRI

¬ŅCU√ĀNDO FU√Č SENTENCIADO EL VIEJO PRI, al que,¬† despu√©s de mantener a raya con la ‚Äúsana distancia‚ÄĚ, Ernesto Zedillo Ponce de Le√≥n ech√≥ de Los Pinos en 2000?

Embajador John Gavin.
Embajador John Gavin.

Es posible que el proceso se haya iniciado cuando los consejeros de la Fundaci√≥n Heritage irrumpieron el sue√Īo del dormil√≥n oval -Ronald Reagan- para susurrarle al o√≠do: humillemos el orgullo de M√©xico. M√©xico andaba en escarceos solidarios con los sandinistas nicarag√ľenses.

Es probable que la fecha pueda datarse el 21 de abril de 1983, cuando, de la mano del embajador reaganiano John Gavin, compareci√≥ en Salt Lake City, Utah, el robusto sinaloense Manuel de Jes√ļs El Maqu√≠o Clouthier del Rinc√≥n (Consejo Coordinador Empresarial), quien denunci√≥ que al PAN le hab√≠an robado las elecciones presidenciales de 1982, y demand√≥ que los problemas internos fueran resueltos con ayudas y soportes de tipo internacional. Este a√Īo, a lomo de la campa√Īa presidencial (febrero) en Ciudad Ju√°rez, personeros de los hombres del gran dinero hab√≠an deliberado sobre la opci√≥n de formar un partido empresarial o iniciar una estrategia de penetraci√≥n al PAN. Se decidieron por lo segundo.

En 1983, la Casa Blanca anunci√≥ el Programa democracia y el Proyecto democracia , financiados con fondos p√ļblicos. El primero para coordinar acciones pol√≠tico-electorales desde el √°mbito del sector empresarial a cargo del Centro Internacional de la Empresa Privada. Bajo los auspicios de esas iniciativas, en Nueva York y Washington, entre 1984 y 1985 se efectuaron dos encuentros con empresarios latinoamericanos, en los que se acredit√≥ la presencia de hombres de negocios mexicanos. El orador en ambos foros fue el vicepresidente George Bush padre.

En 1984, se celebró en Dallas, Texas, la convención del Partido Republicano para lanzar a Reagan a un segundo mandato. Por primera vez en la biografía del PAN, delegados de este partido fueron acogidos en ese evento.

Un a√Īo antes, en Chihuahua, se hab√≠a registrado un ins√≥lito despertar electoral del PAN que, al encaminarse hacia la sucesi√≥n en la gobernaci√≥n del estado de 1986, se convirti√≥ en el centro de gravedad de un debate nacional entre intelectuales org√°nicos partidarios del fraude patri√≥tico priista, y su contraparte, que clamaba recompensas a la oposici√≥n leal que, bajo el lema brega de eternidad hab√≠a cumplido cuatro d√©cadas de combate al r√©gimen posrevolucionario. Fue √©ste el marco en el que apareci√≥ la Triple Alianza: Empresarios, clero y Embajada estadunidense en torno al PAN. Para 2012, esa alianza fue revertida a favor del tricolor.


Los políticamente correctos


HACE SEIS A√ĎOS, para amacizar la presencia de Calder√≥n Hinojosa en Los Pinos, los medios electr√≥nicos hicieron desfilar por pisos televisivos y cabinas radiof√≥nicas a una pl√©yade de pol√≠ticamente correctos.


Recuadro3

 

ENTRE ESTOS DESTACARON con radiante imagen y grave ret√≥rica los que todav√≠a se conoce como Los chuchos, entre los que no faltaba la presidenta de la C√°mara de Diputados. Ruth Zavaleta -ahora convertida al pe√Īismo-, quien el 1 de diciembre de 2006 cedi√≥ su presidencial curul a Calder√≥n Hinojosa. Ahora, la tanda vuelve a repetirse: Ah√≠ est√°, la misma Zavaleta. Una estrella m√°s es, otra vez, el ex consejero presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde. El muy presentable Francisco Labastida Ochoa, inmolado en 2000 con todo y su Pemexgate. La honorable ex dirigente del PRD, Rosario Robles, que no ha olvidado al renacido se√Īor de las ligas. El senador tr√°nsfuga Ren√© Arce.¬† Sin faltar, por supuesto, el ex jefe nacional del PAN defenestrado, Manuel Espino Barrientos; ahora empe√Īado. Desde luego, los pesados del Consejo Coordinador Empresarial. Para darle una brisa de agua bendita, don Norberto Rivera (a la) Carrera. Y otros prominentes cuyos nombres escapan a nuestra memoria. Son los pol√≠ticamente correctos.



La infidelidad ‚Äúdemocr√°tica‚ÄĚ

“LAS CORRIENTES DEMOCRÀTICAS de la historia se parecen a olas sucesivas: Siempre rompen en la misma costa. Siempre se renuevan. Este permanente espectáculo alienta y deprime a la vez.

CUANDO LAS DEMOCRACIAS han alcanzado cierto grado de desarrollo, experimentan una transformaci√≥n gradual, y adoptan el esp√≠ritu aristocr√°tico, y en muchos casos las formas aristocr√°ticas, contra las cuales hab√≠an luchado antes con tanta fiereza. Surgen entonces nuevos acusadores para denunciar a los traidores: Despu√©s de una era de gloriosos combates y un poder sin gloria, acaban por fusionarse con la vieja clase dominante. Despu√©s de lo cual, otra vez y a su turno, son atacados por oponentes recientes que invocan el nombre de la democracia. Es probable que este juego cruel contin√ļe eternamente. (Roberto Michels, Partidos pol√≠ticos.)

 


Estampas que hablan por si solas

El 2 de julio pasado (fecha en que Vicente Fox, ahora maquillado de pe√Īista, festeja cumplea√Īos de natalicio y los aniversarios de elecci√≥n presidencial y matrimonio con la ‚Äúla se√Īora Marta‚ÄĚ), desde Los Pinos se difundi√≥ una fotograf√≠a en la que aparecen sonrientes Felipe Calder√≥n Hinojosa y la plana mayor del PAN, con una opacada Josefina V√°zquez Mota, la dem√≥crata que s√≠ sabe reconocer sus derrotas electorales; ella, que antes hab√≠a llegado a la C√°mara de Diputados sin despeinarse.

Alianza Estrategica

 

ESA ESTAMPA TIENE ALGO DE NOSTALGICO: En ella aparecen Diego Fern√°ndez de Cevallos y Luis H. √Ālvarez. √Čste fue jefe nacional del PAN; Diego, representante del azul ante la vieja Comisi√≥n Federal Electoral, entonces presidida por el priista secretario de Gobernaci√≥n, Manuel Bartlett D√≠az. La primera semana de diciembre de 1988, Diego y don Luis asistieron al besamano a Carlos Salinas de Gortari, genuflexi√≥n que sell√≥ la traici√≥n al candidato presidencial panista, Clouthier del Rinc√≥n.¬† De ah√≠ sali√≥ el PAN comprometido en la Alianza estrat√©gica con el usurpador, que inaugur√≥ la gloriosa era de las concertacesiones electorales. De aquella jornada no hubo fotos: Hubo toma y daca.


Marranadas en los partidos políticos

‚ÄúMARRANADAS‚ÄĚ, FUE EL LAPIDARIO uso que emple√≥ Vicente Fox en 2000 contra los funcionarios electorales que se negaron a poner su retratito en las boletas electorales. Es agua pasada. Mejor pong√°moslo en¬† t√©rminos acad√©micos: ‚ÄúNo es casual que los esc√°ndalos de malos manejos en el interior de los partidos pol√≠ticos que se han presentado en las √ļltimas d√©cadas han conllevado momentos cr√≠ticos y mucha tensi√≥n en los que la viabilidad de los sistemas democr√°ticos se ha puesto a prueba‚Ķ‚ÄĚ.

Lorenzo Córdova
Consejero electoral Lorenzo Córdova

 

PARA DOCUMENTAR ESA JUICIOSA TESIS, los casos m√°s representativos surgidos del proceso electoral de 2000 son los de Amigos de Fox y el Pemexgate, verdaderos monumentos a la corrupci√≥n pol√≠tica. (Justicia diferida es justicia denegada). Lo hicieron en su momento, desde la academia (Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM), los brillantes profesores Lorenzo C√≥rdova Vianello y Ciro Murayama Rend√≥n (Transparencia y partidos pol√≠ticos). Sorpresas te da la vida y prueba para la √©tica profesional: C√≥rdova es ahora consejero electoral del IFE y Murayama equipero de la secci√≥n t√©cnica del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP). ¬ŅO son hom√≥nimos? En d√≠as previos al 1 de julio, C√≥rdova declar√≥ paladinamente que el IFE abon√≥ a la confusi√≥n de resultados en 2006. De all√° viene, asegur√≥, la carga de duda y desconfianza en el ‚Äúnuevo‚ÄĚ IFE. Para que lo entendieran los rancheros afirm√≥: La mula no era arisca... (la hicieron a palos). Esta fue una c√°psula cultural para los nuevos tiempos.¬†¬†



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