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El narcotráfico: sin solución en México
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Edición 334

Alberto Montoya Martín del Campo profesor de la Universidad

 

La detenci√≥n de l√≠deres del narcotr√°fico en M√©xico no ha frenado este negocio criminal ni su violencia porque es una actividad directamente relacionada con el consumo, el lavado de dinero y la venta libre de armas en Estados Unidos, as√≠ lo consider√≥ Alberto Montoya Mart√≠n del Campo, profesor de la Universidad Iberoamericana y vicepresidente del Centro de Estudios Estrat√©gicos Nacionales (CEEN).

 

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El acad√©mico adscrito a la Direcci√≥n de Investigaci√≥n de la Universidad Iberoamericana, abund√≥ que el problema del narcotr√°fico no se puede resolver en M√©xico porque Estados Unidos no quiere resolverlo en su propio territorio, por lo tanto la estrategia del gobierno mexicano es fallida desde su propia conceptualizaci√≥n.

¬ŅQu√© aspectos se deben tomar en cuenta del reciente proceso electoral?

¬ŅC√≥mo queda M√©xico en materia de estabilidad pol√≠tica y de seguridad?

 

Votos anuladosSe debe tomar en cuenta que el orden de preferencia en la votaci√≥n obedeci√≥ a una de las expectativas en el sentido de que el Partido Revolucionario Institucional, el Partido Acci√≥n Nacional, el PRD y Morena, como las principales expresiones pol√≠ticas que fueron votadas por un n√ļmero de mexicanos que se estima superior al promedio de otras de las elecciones intermedias recientes -en el orden del 48 por ciento, seg√ļn algunos c√°lculos preliminares-; pero que por el otro lado, no podemos dejar de hacer notar un cinco por ciento de votos nulos de ese 48 por ciento, de manera que tenemos un mandato reducido pero que, finalmente, no deja una clara idea de cu√°l es el mandato y la exigencia que estos ciudadanos expresamos al actual Poder Ejecutivo Federal.

Esta situaci√≥n me parece a m√≠ un reflejo de una  muy severa disminuci√≥n de la calidad sustantiva de nuestra democracia, ya no solamente en t√©rminos formales, por el nivel de participaci√≥n, sino y principalmente, por sus elementos sustantivos.

El proceso democrático recientemente vivido muestra un deterioro en el sentido de una grave ausencia de deliberación, de debate, de planteamientos que frente a la ciudadanía hubieran hecho los partidos políticos ante los gravísimos problemas que enfrenta la nación. Eso, junto con fenómenos de violencia generada por el crimen organizado; violencia, también de la cual debemos decir hay responsabilidad de las instituciones del Estado; que inclusive ha provocado un movimiento social y de protesta muy significativo en algunos de los estados del país, que con un gran reclamo y justicia exigen el hecho de que haya justicia y aparezcan estos 43 jóvenes desaparecidos y presuntamente, de manera forzosa por fuerzas del Estado; evento que se ha sumado, desgraciadamente, a otras gravísimas violaciones y tragedias en Tlatlaya, a cargo de un pelotón del Ejército; en Apatzingán, Huetamo, Tixtla…

El pa√≠s, entonces, est√° en una circunstancia en la que este proceso, en el que se observ√≥ la violaci√≥n abierta, sistem√°tica y c√≠nica por parte del Partido Verde Ecologista de M√©xico, sin que hubiese sido -en un sentido estricto- aplicada  la ley (como un n√ļmero significativo de ciudadanos exigi√≥ la desaparici√≥n de este instituto pol√≠tico, en virtud de lo que establece la propia Constituci√≥n, al incurrirse en reiteradas, graves, constantes y sistem√°ticas violaciones a la legalidad electoral); de manera que el pa√≠s est√° en un contexto en el que muy probablemente esta democracia formal mantenga y d√© un respaldo de legitimidad formal a un proyecto que de la misma manera como el denominado Pacto por M√©xico ‚Äďque muchos consideramos que es un pacto contra M√©xico- no fue planteado en las elecciones presidenciales del a√Īo 2012 y que, al segundo d√≠a del inicio del actual gobierno federal, se present√≥ como un gran acuerdo de las c√ļpulas partidarias, sin que dicho acuerdo, dicho pacto, que requer√≠a un gran y profundo consenso de la naci√≥n hubiese sido sometido al conocimiento, deliberaci√≥n y decisi√≥n de los ciudadanos mexicanos.

9f2aca cff650decc9346188ef53ec2fd518cbfEsto, entonces, me parece a m√≠ que nos sit√ļa en un contexto en el que mantener esta formalidad democr√°tica va justamente a producir los mismos resultados que ha tenido este modelo, ya con un proceso muy largo de aplicaci√≥n, por m√°s de tres d√©cadas, en el que la inversi√≥n extranjera, las corporaciones globales, han venido sustituyendo a los agentes econ√≥micos nacionales, a las empresas y a los organismos del Estado en los sectores estrat√©gicos; que generan pagos de impuestos en el exterior; que exigen bajos, √≠nfimos, salarios en M√©xico; que han creado una dependencia econ√≥mica de nuestro pa√≠s en todas las dimensiones: el dinero, los bancos; los alimentos, importados; la desindustrializaci√≥n; el nivel de inversi√≥n que no se autoriza otros pa√≠ses, del cien por ciento en la telefon√≠a, y de mayor√≠a, en radio y televisi√≥n. Todo lo que, evidentemente, es parte de un modelo que requiere de una poblaci√≥n con una educaci√≥n orientada no a la formaci√≥n plena de toda la personalidad integral de todo ser humano, en sus libertades, en sus capacidades;  sino hacia una capacitaci√≥n laboral restringida y dirigida a mercados laborales precarizados, sin derechos laborales, cada vez m√°s subordinados a esta l√≥gica de la compra y venta de la fuerza de trabajo, a trav√©s del denominado outsourcing.

De manera que M√©xico, entonces, enfrenta un pr√≥ximo futuro en el que lejos de ver posibilidades de que estas promesas de crecimiento, empleos, mejores salarios, condiciones de vida, educaci√≥n para todos los j√≥venes y en general, una mayor paz, armon√≠a y  tranquilidad entre los mexicanos, el proceso de aplicaci√≥n de este paradigma implica que necesariamente se mantengan esos resultados.

Esta legitimación, me parece a mí, será efímera, en la medida en que no cambia el proyecto, no cambia el rumbo del país; lo profundiza en un sentido que conduce a una situación de una mayor involución en todos los sentidos.

¬ŅC√≥mo aprecia usted que pudiera evolucionar el problema de la delincuencia organizada, y el de la guerrilla; el de los intereses de Estados Unidos sobre la Cuenca de Burgos y sobre el control del puerto de L√°zaro C√°rdenas, en Michoac√°n?

ejercito-hoyjpgBueno: estas dos cuestiones est√°n relacionadas. Una de las caracter√≠sticas notables que tiene la sociedad estadounidense, es la reducci√≥n de su poder geoecon√≥mico y estrat√©gico a nivel global ante la emergencia, principalmente, de China; pero tambi√©n ‚Äďdesde luego- el desarrollo de la Uni√≥n Europea (su consolidaci√≥n), as√≠ como de otras regiones y pa√≠ses muy importantes como la India, Rusia, Jap√≥n. En ese contexto, M√©xico es una naci√≥n que ha sido convertida en un objeto del inter√©s geoecon√≥mico y geoestrat√©gico de los Estados Unidos.

Si bien en la negociaci√≥n del Tratado de Libre Comercio, en el a√Īo 93 y que inicia en el a√Īo 94, se excluy√≥ la inversi√≥n extranjera en la banca, en las telecomunicaciones y en la energ√≠a,  hemos visto c√≥mo cada uno de estos diques ha venido siendo derrumbado.

En primer lugar, la banca que posterior a la crisis y rescate por los mexicanos del sistema bancario, se autoriz√≥ a partir del a√Īo 97, el cien por ciento de inversi√≥n extranjera en la banca, cosa que por ejemplo, nuestra contraparte del Tratado de Libre Comercio, Canad√°,  lo tiene como un l√≠mite el 10 por ciento de inversi√≥n extranjera en la banca.

Con estas contrarreformas a la Constituci√≥n, en materia de telecomunicaciones, ya es entonces admitida la inversi√≥n cien por ciento extranjera en el sistema de informaci√≥n y comunicaci√≥n, de la sociedad del conocimiento, que son  los tel√©fonos, los celulares, el Internet, la radio y la televisi√≥n, en una convergencia digital y, por el otro lado, los recursos estrat√©gicos de M√©xico.

El control de los territorios, la miner√≠a y la energ√≠a, requiere de una presencia territorial y es muy claro el diagn√≥stico, despu√©s de la fallida pol√≠tica de contenci√≥n de lo que se denomina guerra contra el narcotr√°fico y que de suyo, no desmantela su proceso generador, el proceso de su capacidad reproductiva econ√≥mica y de violencia imparable. √Čsta consiste en el hecho de que hay  un mercado inmenso en los Estados Unidos, desde el cual se genera la din√°mica de este negocio transnacional.

Es ah√≠ en donde tiene lugar la organizaci√≥n y el direccionamiento de esta econom√≠a criminal que, finalmente, en nuestro pa√≠s genera violencia y genera un nivel de involucramiento de las fuerzas armadas, de nuestras polic√≠as, sistemas de investigaci√≥n  y de seguridad nacional, que est√°n a sabiendas de que es un problema que no se puede detener mediante la fuerza militar. Estos esfuerzos de contenci√≥n est√°n siendo enfocados -precisamente-  mediante instrumentos y pol√≠ticas que est√° probado, en nuestro pa√≠s y en el resto del mundo, que son incapaces de detener este fen√≥meno, de esta econom√≠a criminal.

terrorismo-narco-567474De manera que el control de territorios de áreas estratégicas, de puertos, infraestructura costas, es parte de esta expansión de la inversión y el control de la propiedad y la extensión de la jurisdicción de las instituciones estadounidenses de seguridad, que correctamente le llaman administración de todos los problemas de los narcóticos, porque no es una cuestión que se busque extinguir; se busca administrar. Se busca -como denominan ellos- aplicar un sistema jurídico a una actividad que de suyo se sabe imparable, por su propia lógica económica.

El costo para nuestro pa√≠s ha sido extraordinario en vidas, en sufrimiento, en violencia, en corrupci√≥n, en ruptura del estado de derecho, en violaci√≥n de derechos humanos y en el involucramiento de nuestra fuerza armada permanente; que no debemos dejar de observar que el n√ļmero de efectivos militares -del orden de 70 mil, seg√ļn informaci√≥n reciente de la Secretar√≠a de la Defensa Nacional- nos indica que ya es un n√ļmero de militares cuya cuant√≠a es mayor que el de varias polic√≠as; no se diga, desde luego, de la Gendarmer√≠a, sino incluso de la propia Polic√≠a Federal de M√©xico.

Esto, entonces, nos está hablando ya de un cambio no solamente cuantitativo sino, incluso, cualitativo; porque de acuerdo a nuestra propia Constitución, la fuerza armada permanente tiene como tarea fundamental el resguardo de la soberanía de la nación y la seguridad interior, de forma tal que esta gravísima condición de inseguridad ha ido motivando la necesidad de la intervención directa del Ejército en una tarea para la cual debería de haber una capacidad de las corporaciones civiles, que ante su debilidad ante ese fenómeno, ha implicado el involucramiento muy peligroso, muy riesgoso, de nuestro ejército en estas tareas.

Si los Estados Unidos saben que con la fuerza militar no se arregla el problema del narcotr√°fico, ¬Ņellos estar√≠an calculando que el descr√©dito del Ej√©rcito mexicano ayudar√≠a a que m√°s tarde que temprano, o m√°s temprano que tarde, clamen porque entre una polic√≠a internacional a M√©xico? Y por el otro lado: al estar la situaci√≥n tan dr√°stica en Tamaulipas, ¬Ņeso permitir√≠a que se hagan con el control de la Cuenca de Burgos y por el lado de Michoac√°n, con un futuro gobernador pro neoliberal, como es Silvano Aureoles, quien aparentemente gobernar√° ese estado, eso les ayudar√° a hacerse con el control de L√°zaro C√°rdenas, para competirle a China?

George ShultzBueno, en esto tendr√≠amos que reflexionar en lo siguiente: ¬Ņpor qu√© raz√≥n George Shultz, ex secretario de Estado, ni m√°s ni menos, que del ex presidente estadounidense Ronald Reagan; quien fue uno de los arquitectos en su per√≠odo final, digamos de la guerra fr√≠a en contra de la Uni√≥n Sovi√©tica; este arquitecto geopol√≠tico es una de las voces que han planteado la inutilidad y el error de mantener ese enfoque de una prohibici√≥n que induce una represi√≥n polic√≠aco-militar de ese fen√≥meno, que deber√≠a de ser tratado como un problema de salud? ¬ŅPor qu√© un hombre como George Shultz plantea eso? y no solamente √©l: Milton Friedman y varios ex presidentes de Am√©rica Latina que as√≠ lo han planteado.

Entonces, uno se preguntar√≠a: ¬Ņpor qu√© raz√≥n esta insistencia del Plan M√©rida? ¬ŅPor qu√© esta insistencia de exigir que en M√©xico sea el Ej√©rcito la fuerza que directamente se involucre estos problemas? Uno no puede sino dejar de considerar que es una deliberada forma de conducir a una condici√≥n en la cual nuestro Ej√©rcito, evidentemente, no podr√° resolver, ni podr√° cancelar, ni podr√° dar por terminado este fen√≥meno de la producci√≥n y distribuci√≥n de sustancias il√≠citas, cuyos precios estratosf√©ricos y utilidades estratosf√©ricas radican, precisamente, en su condici√≥n de ilegalidad.

De manera que en esto no hay inocencia. Si además tomamos en cuenta el hecho de la exigencia estadounidense del funcionamiento en nuestro país de la DEA, del FBI, de la CIA, del Homeland Security, del propio Pentágono, y que evidentemente el Ejército Mexicano no podrá detener un fenómeno cuya demanda y cuyo lavado de dinero, preponderantemente, se lleva a cabo en los Estados Unidos.

imagesAdicionalmente, no debemos tampoco olvidar, que ha habido operativos directamente dirigidos a hacer llegar un n√ļmero significativo de fusiles de asalto, directamente por el gobierno estadounidense a grupos criminales en M√©xico con ‚Äďevidentemente- el √ļnico prop√≥sito de que dichas armas sirvan para asesinar y generar violencia en nuestra sociedad.

Todo esto, entonces, justamente pareciera ser parte de un geopol√≠tica que tiene como objetivo la instalaci√≥n y funcionamiento permanente de la fuerza militar extranjera, como por ejemplo ocurri√≥ ya en Colombia en el transcurso de los √ļltimos lustros, en donde est√°n siete bases militares estadounidenses instaladas en esta naci√≥n hermana.

De forma tal que la autorización reciente para que diversos funcionarios de aduanas y de otras agencias estadounidenses puedan estar en México y, prácticamente, estar en todo el territorio nacional, en funciones y con armamento de cargo, claramente esto nos indica una pérdida gravísima de soberanía y por el otro lado, manifiesta claramente la voluntad del control militar directo por parte de gobiernos y corporaciones extranjeras.

Ese es un gravísimo escenario, que aparentemente con este contexto electoral recientemente vivido nuestro país, parecería tener condiciones para poderse profundizar o mantener; pero que evidentemente no va a resolver el problema, como no lo ha resuelto en el pasado en México y como lo no lo ha resuelto en ninguna otra parte del mundo.



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