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Edición 351 | ||||
Escrito por Dr, Hernán Edrián Chavarría Aguilar | ||||
Miércoles, 09 de Noviembre de 2016 10:30 | ||||
La mexicana alegría En México, las guerras de los siglos XIX y XX, requirieron el perfeccionamiento de las amputaciones, y como es lógico suponer, se sabe de muchos personajes importantes que las han sufrido, por mencionar a algunos de los más famosos entre 1838 y 1953: Gral. Antonio López de Santa Anna, herido el 5 de diciembre de 1838 por un proyectil de cañón de marinería en su pierna izquierda, es amputado por gangrena a los quince días.
Gral. Álvaro Obregón, quizás el amputado más famoso en México, en el segundo combate de Celaya, 3 de junio de 1915, un proyectil de cañón alcanzó su codo, desarticulando el brazo del antebrazo, mismo que con la mano, fue exhibido por décadas en el “monumento de la mano de obregón” erigido en el sitio donde más tarde fuera asesinado. Gral. Carlos Pacheco, en el sitio de Puebla, el de 2 abril de 1867, en batalla callejera sufrió fractura del fémur izquierdo y de humero derecho, por lo que se le amputaron ambas. Mtro. Gerardo Murillo (Dr. Atl). Sufrió un cuadro de insuficiencia vascular en 1949, por lo cual tuvo que ser amputado de su pierna derecha. Mtra. Frida Kahlo. Además de todas las consecuencias por sus lesiones en columna y abdomen de 1928, con, el deterioro de su salud la llevó en 1953 a padecer una necrosis de la pierna derecha por insuficiencia vascular y le fue amputada. Todo tiempo pasado fue peor
Ya con un miembro amputado, sólo queda adaptarse, pero por ejemplo en el caso de amputaciones por debajo de la rodilla, las prótesis simples actuales permiten una recuperación total y rápida de las capacidades generales y con una prótesis algo más sofisticada, puede suceder lo que en los recientes paralímpicos, en los que las marcas de amputados en carrera usando prótesis fueron mejores en los mismos eventos, que las marcas récord de atletas olímpicos sin amputaciones.
Por otra parte ya existen prótesis mioeléctricas tanto para brazos como para piernas, capaces de leer los impulsos eléctricos que el cerebro envía a los músculos que quedan en los muñones, y actuar en consecuencia, incluso otras más modernas neuroeléctricas, POR OTRO LADO existen ya de manera rutinaria los trasplantes de extremidades, en su mayoría manos, dando mejor funcionalidad para quienes las reciben que una prótesis, aunque hay pacientes que sufren un shock por la gran diferencia entre las manos trasplantadas y las que antes tenían, porque aun cuando la donación no es diferente de la de un corazón, resulta más visible e impresionante. Otro tipo de auxiliares —que no son prótesis—, son los robots que pueden realizar tareas complejas, manipulados desde lejos con telepresencia, coordinado circuitos de video/sensores e internet, tanto para labores en lugares muy peligrosos, el espacio, o cirugías desde el otro lado del mundo.
En la fantasía hay amputadores viciosos como los Jedi de Star Wars —a puro sablazo láser empezando por las manos aunque Anakin (a) Darth Vader se llevó la peor parte—, y reponen lo amputado con prótesis muy sofisticadas, sin embargo en cuanto a las estas lo ideal sería poder clonar las partes perdidas, de esa manera el cuerpo no las rechazaría y la recuperación sería mejor, pero esto también es ficción... la cual siempre ha jugado con el tema, pero las partes “biónicas” que implican super fuerza y super velocidad aún son fantasía, lejos están las prótesis tipo “hombre nuclear” que permitan correr a más de cien kilómetros por hora, saltar edificios, tirar muros y levantar autos, lo cual todos los que nacimos en la segunda mitad del siglo XX esperábamos ¡Para el año 2000!, algún día llegarán, pero el que no existan lo considero triste y muy… mala pata. More articles by this author
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