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De Adicto a ADICTO: Si se puede vivir sin alcohol y sin drogas
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Edición 362

PORTADA21

De Adicto a ADICTO

Si se puede vivir

sin alcohol y sin drogas

Ernesto Salayandía García

CA√ćDA tras ca√≠da, sin aceptar. Hoy recuerdo, del infierno en el que viv√≠, en lo que ha sido mi vida activa, prendido de las sustancias, fumando como desesperado, un cigarro cada diez minutos, recodar mis niveles de ansiedad y como me intoxicaba con coca√≠na, morfina sint√©tica, pastillas, de todas, mi botella de vodka y claro, mis casi tres cajetillas de cigarrillos, la verdad de las cosas es que yo no pod√≠a hacer otra cosa.

VIV√ćA PARAdrogarme y me drogaba para vivir, mi vida no ten√≠a sentido, mi mar de sufrimiento era enorme, y por supuesto las consecuencias no se dejaban esperar, abogados toc√°ndome a la puerta, deudas por donde quiera, problemas con mi esposa y el abandono de m√≠ mismo, era casi un esqueleto humano, mi peso era menos de 50 kilos, mi piel amarilla, seca, marchitada por tanta droga, mis ojos sin ninguna expresi√≥n, desganado, con la autoestima por los suelos, en el s√≥tano, y muchas veces dec√≠a: Juro que no me vuelvo a drogar, juro que no vuelvo a tomar.

Y bastaba que el mesero tocara mi ego, y de nueva cuenta empezaba la carrera infernal. ¬ŅLo de siempre, don Ernesto? Durante 35 a√Īos, entr√© y sal√≠ de la actividad adictiva, tuve periodos largos, cortos y medianos de abstinencia, pero mi negaci√≥n, el no aceptar que ten√≠a un serio problema por mi manera de alcoholizarme y drogarme, no hizo otra cosa m√°s que prolongar mi agon√≠a.

La negación ante mis consecuencias como accidentes automovilísticos, mis pleitos agresivos permanentes con mi mujer, mi irresponsabilidad laboral, mi quiebra económica y a pesar de los pesares, yo decía. - No tengo el problema del alcoholismo.

Viví mi propia experiencia

Un día, tres Alcohólicos Anónimos me mostraron la bola de cristal, alguien pidió ayuda y fueron a mi casa a darme el mensaje, este es el futuro, me dijo uno de ellos, vas a perder tu matrimonio, tu familia va ser un caos, te vas a llenar de demandas, quedarás en la ruina, tu cuerpo va a sufrir severas consecuencias, estás en riesgo de sufrir accidentes de tránsito que serán de vida o muerte, serás la decepción de tu familia, no habrá dinero que te alcance para satisfacer tus consumos de droga.

Todo lo que me dijeron, se cumplió, y en esa visita de los Alcohólicos Anónimos, tuve la desfachatez de burlarme de ellos, les serví tres vasos de vodka tonic, yo de un trago me bebí mi vaso y me volví a servir, y esa negación, esa ausencia de humildad, casi me quita la vida, más bien, por negado, estuve muerto en vida, atrapado sin salida.

Ya había tratado de ahorcar a mi mujer, los delirios de persecución, generaban en mí niveles de locura impresionantes. Ya estaba en la lona, sin trabajo, sin familia, sin dinero y aun así, yo decía. Cuando yo quiera, dejo todo esto. No era cierto, cada día era más pesado, más consumo, más infierno, más soledad.

La mente del alcohólico

Un d√≠a, tom√© la decisi√≥n y ped√≠ ayuda con un compa√Īero periodista, me llev√≥ a un grupo, yo ten√≠a el descaro de meterme coca√≠na en el ba√Īo mientras duraba la junta de AA, y una noche, al terminar la junta, un compa√Īero se abri√≥ de capa y me regal√≥ su historial, mi negaci√≥n no me permit√≠a ver mi realidad, mientras √©l hablaba, yo visualizaba un trabajo period√≠stico de ocho columnas, supon√≠a yo que era material para difundirse ampliamente, que era sumamente interesante la vida de este hombre que hab√≠a ca√≠do en desgracia, tragedia, tras tragedia por su alcoholismo, narr√≥ a detalle, c√≥mo el alcohol lo fue hundiendo en el mismo infierno, yo no pod√≠a describir para m√≠ el mensaje, no sent√≠a que fuera para m√≠, aunque su testimonio de vida era muy parecido al m√≠o, solo cambiando escenarios y personas, pero hab√≠a mucha similitud que no acept√© en ese momento, estaba yo fugado y negado.

Fui por sangre

ME INTERN√Čen Oce√°nica, en Mazatl√°n M√©xico, que es la cl√≠nica de rehabilitaci√≥n m√°s cara en el mundo y tuve mi proceso de 35 d√≠as, igual, en la negaci√≥n total, no visualizaba la magnitud de mi problema, fui mentiroso, porque dec√≠a que solo era alcoh√≥lico, cuando la mera verdad, era yo un cocain√≥mano en potencia, no habl√© de mi celotipia, me fugu√© dos veces de la cl√≠nica, me fui al hotel a buscar a mi mujer, no para hacerle el amor, sino para buscar muestras en el cesto de basura, como condones o papel higi√©nico impregnado de semen, inspeccionaba su cuerpo a ver si tra√≠a un rasgu√Īo o un chupete que indicara que me enga√Īaba, no habl√© de mis da√Īos sexuales de ni√Īo, ni de mis heridas del alma, fue un proceso donde me la llev√© de pechito, aparent√© que le estaba entrando y propuse un programa nacional de radio, y se me dijo: Cuando cumplas un a√Īo sobrio, hablamos.

Me resent√≠. Llegando a M√©xico, mi cu√Īado me recibi√≥ con un pase de coca√≠na y me met√≠ al ba√Īo, me lo chute en un instante, ah√≠ quedaron tirados los 35 d√≠as de desintoxicaci√≥n, las esperanzas, las ilusiones y m√°s de 150 mil pesos que cost√≥ el internamiento, m√°s los viajes de mi mujer todos los fines de semana, M√©xico-Mazatl√°n o Chihuahua-Mazatl√°n y viceversa, de ah√≠, contin√ļe drog√°ndome con coca√≠na y dej√© el alcohol, hasta que llegu√© a un anexo, tres a√Īos despu√©s, de igual manera, segu√≠a hundido en mi negaci√≥n.

Negado hasta las cachas

MI ANSIEDADcreci√≥ y creci√≥, llegu√© a meterme hasta 15 pases de coca√≠na en un solo d√≠a, entre m√°s me met√≠a, m√°s quer√≠a, por siete largos a√Īos, le ocult√© a mi mujer que usaba coca√≠na, hasta que un d√≠a, me llev√≥ con un doctor a quien yo hab√≠a entrevistado en la radio algunas veces y √©l qued√≥ sorprendido con mis narraciones y delirios de persecuci√≥n.

¬ŅUsted don Ernesto? No doy cr√©dito, me dec√≠a sorprendido cuando le platiqu√© que un par de intrusos entraban a mi casa y me dejaban mensajes diab√≥licos, escritos en la ropa, en la fruta, en las cajetillas de cigarros, en las suelas de los zapatos‚Ķ Y me pidi√≥ que orinara en un recipiente, y lo hice, al d√≠a siguiente, la muestra dec√≠a: Coca√≠na, coca√≠na, coca√≠na, coca√≠na.

Una noche, derrotado habl√© con mi suegro, en paz descanse y con mi esposa, les ped√≠ ayuda, ya no pod√≠a m√°s, llor√© con los dos y mi suegro comprendi√≥ muchas cosas sobre mis actitudes y mis actos de mal juicio, posteriormente busqu√© ayuda en un centro de rehabilitaci√≥n, me intern√©, pens√© que iba a ser como una Oce√°nica chiquita pero sin mar, no me gust√≥, ni las instalaciones, ni el trato, ni nada y cuando quise salirme, fue imposible, mi mujer se neg√≥ a dar la autorizaci√≥n y ah√≠ me qued√© tres meses internado, dos de ellos totalmente negado, no aceptaba la magnitud de mi enfermedad.

Nada es para siempre, nada, ni bueno, ni malo, hasta que un d√≠a, tuve un despertar espiritual en el √°rea de roper√≠a del anexo, yo escuchaba tanto a mis compa√Īeros internos que dec√≠an. El Jefe se manifest√≥. Le baj√© al Jefe. El Jefe me lo mand√≥. Hasta que un d√≠a, con fe, le habl√© al Jefe y le dije: Se√Īor, h√°gase tu voluntad y no la m√≠a, si t√ļ quieres que me quede en este anexo, me voy a quedar y le voy a entrar.

Me levant√© y sent√≠ que hab√≠a dejado mi enorme carga, me sent√≠ totalmente liberado, despu√©s, se manifest√≥ la tribuna y sub√≠, habl√©, hable de m√≠, de mi dolor, llor√©, dur√© m√°s de una hora haciendo catarsis y me acept√© como un enfermo emocional, me acept√© como  drogadicto, neur√≥tico, celoso empedernido, endeble, y desde ese momento, me liber√©, a la fecha, cumpl√≠ en mayo 18 a√Īos limpio, libre de drogas. Hoy vivo las mieles que me prometieron los Alcoh√≥licos An√≥nimos y agradecido con Dios, satisfecho y honesto, puedo decir, con gratitud que AA, salv√≥ mi vida.

La preocupación de cómo no volver a tomar en la vida

MUCHOS J√ďVENESse cierran ante la visi√≥n de que el alcohol les ha da√Īado la vida, no visualizan todo el da√Īo que les ha generado las sustancias y les preocupa, que ya no van a poder sustanciarse en la vida y terminan sus procesos, incluso van a las juntas de Alcoh√≥licos An√≥nimos y aunque no lo externan, est√°n negados, no aceptan que tienen la enfermedad del alcoholismo, guardan sus reservas y en la primera oportunidad se revientan, se hunden m√°s y m√°s en la compulsi√≥n y comienzan a tocar otros fondos y m√°s consecuencias, despu√©s de unos meses, regresan severamente da√Īados, regresan con una ansiedad enorme, con demasiados problemas en sus casas, muchos con demandas legales, otros flacos, deprimidos, ojerosos y sin ilusiones, no aceptan que est√°n perdidos ante los estragos de La Saliva del Diablo, por ello, recaen los reca√≠dos, simplemente  porque nunca se han levantado.

Yo vengo de ah√≠, fueron muchos a√Īos de incongruencia y de dolor, ahora, no cambio un segundo de esta vida que vivo el d√≠a de hoy, por la mejor borrachera que haya tenido.

Todos los días, la misma canción

ERNESTO,ya no aguanto m√°s, mi hijo est√° prendido de cristal, no come, no duerme, est√° drog√°ndose todos los d√≠as. Ay√ļdame por favor. Ernesto, mi pap√° es un borracho, todos los d√≠as toma y golpea a mi mam√°. Ernesto, mi hija se anda prostituyendo con los traileros, apenas tiene 16 a√Īos, todo lo que gana en esa maldita actividad, se lo mete de drogas.

Diariamente recibo este tipo de mensajes, igual correos y WhatsApp, mi respuesta es la misma. Ven, con gusto te doy mi propia experiencia y te ayudo en lo que pueda. De cada diez llamadas y correos, solo una o dos personas acuden a la cita, lloran, cuentan sus historias, les hago sugerencias, los invito a que vengan, a que lean mis libros y a veces les consigo becas en centros de rehabilitación, les doy la mejor atención, y algunos no regresan ni para dar las gracias.

A todo el mundo le urge, todos tienen el problema, pero pocos son los que quieren ponerle acción y hacerse responsables de sus actos, la negación es un mal espíritu, que extermina el matrimonio, orilla al individuo a que viva una vida llena de conflictos, que el camino sea minado y que finalmente, se encuentre en un callejón sin salida, es el simple reflejo de no aceptar la furia del alcohol y las drogas a través del tiempo.

En 18 a√Īos aprendiendo a vivir en libertad

CADA PERSONAcon la que me topo, me regala algo, he venido cosechando experiencias que la gente me transmite, he escuchado no sé cuántas juntas de hora y media, he escuchado a un mundo de personas que han participado en mis talleres de capacitación, en las escuelas, en los grupos de auto ayuda, con los grupos de cuarto y quinto paso, he tenido la oportunidad, como reportero, de investigar todos los temas relacionados con mi enfermedad emocional, la verdad que he ido acumulando métodos, recetas, para bajar la ansiedad, para desintoxicar, he aprendido infinidad de dinámicas para el desprendimiento de la energía negativa, he podido poner en práctica mis técnicas para reducir los niveles de ansiedad y claro, que he cometido errores, he ido a casas de drogadictos a darles el mensaje y éstos han estado consumiendo sustancias, les he dado oportunidad a mentirosos, que vienen a jugar la parte porque la esposa o la familia los manda, otros más, hipócritas que vienen a ver que sacan, a echar tostones para sacar dólares.

Pero con el tiempo sé y confirmo, que cualquiera que quiera, ahí no se queda, sé que es una decisión personal, cada quien elige su cambio y quien quiera vivir en la negación, Dios que lo bendiga, y ojalá los fondos que tocan y que les faltan por tocar, no les quite la vida, no los mande a la cárcel o a un psiquiátrico, o finalmente, al panteón.

Yo no he visto a nadie que le gane. A nadie.

Mas información: montrealquebeclarino.com



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