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Edición 363

19quiengobierna

La élite del poder en tiempos de Trump

¬ŅQui√©n gobierna Am√©rica?

James Petras

Introducción

EN LOS √öLTIMOS MESES varios sectores pol√≠ticos, econ√≥micos y militares en competencia ‚Äďligados a distintos grupos ideol√≥gicos y √©tnicos‚Äď han surgido claramente en los centros de poder.

Podemos identificar algunas claves de la competencia y direcciones entrelazadas de la elite del poder:

  1. Neoliberales (free marketers), con la presencia omnipresente del grupo "Israel First".
  2. Capitalistas nacionales, vinculados a los ideólogos de derecha.
  3. Generales, vinculados a la seguridad nacional y al aparato del Pent√°gono, as√≠ como a la industria de defensa.
  4. Elites empresariales, vinculadas al capital global.

Este ensayo intenta definir a los poderosos, evaluar su rango de poder y su impacto.

La elite del poder econ√≥mico: el grupo ‚ÄúIsrael-First‚ÄĚ y los CEOs2 de Wall Street

El grupo ‚ÄúIsrael First‚ÄĚ domina las principales posiciones econ√≥micas y pol√≠ticas dentro del r√©gimen de Trump y, curiosamente, est√° entre los opositores m√°s vociferantes de la administraci√≥n. Estos incluyen: la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, as√≠ como su vicepresidente, Stanley Fischer, ciudadano israel√≠ y exgobernador (sic) del Banco de Israel.

Jared Kushner, el yerno del presidente Trump y un jud√≠o ortodoxo, act√ļa como su principal asesor en asuntos de Medio Oriente. Kushner, un magnate inmobiliario de Nueva Jersey, se estableci√≥ como el archienemigo de los nacionalistas econ√≥micos en el c√≠rculo interno de Trump. Apoya todo el poder israel√≠ y la toma de tierras en el Medio Oriente y trabaja en estrecha colaboraci√≥n con David Friedman, Embajador de EE.UU. en Israel (y fan√°tico partidario de los asentamientos jud√≠os ilegales) y Jason Greenblatt, representante especial para las negociaciones internacionales. Con tres Israel-First‚Äôers determinando la pol√≠tica de Medio Oriente, no hay ning√ļn contrapeso.

Otros directivos

EL SECRETARIO DEL TESORO es Steven Mnuchin, ex ejecutivo de Goldman Sachs, quien lidera el ala del mercado libre neoliberal del sector de Wall Street dentro del régimen de Trump.

Gary Cohn, un influyente de Wall Street desde hace mucho tiempo, encabeza el Consejo Económico Nacional. Forman los principales asesores de negocios y lideran la coalición neoliberal, anti-nacionalista, comprometida a socavar las políticas económicas nacionalistas de Trump.

Una voz influyente en la oficina del Fiscal General es Rod Rosenstein, quien nombró a Robert Mueller como el investigador en jefe, lo que llevó a la eliminación de los nacionalistas de la Administración Trump.

El hada madrina del equipo antinacionalista Mnuchin-Cohn es Lloyd Blankfein, presidente de Goldman Sachs. Los tres ‚ÄúIsrael-First-banqueros‚ÄĚ est√°n encabezando la lucha para desregular el sector bancario, que hab√≠a devastado la econom√≠a, conduciendo al colapso del 2008 y llevando a juicio hipotecario a millones de propietarios y empresas estadounidenses.

La √©lite del mercado libre ‚ÄúIsrael First‚ÄĚ se extiende por todo el espectro pol√≠tico, incluyendo a los dem√≥cratas en el Congreso, dirigidos por el l√≠der de la minor√≠a del Senado, Charles Schumer y el jefe dem√≥crata del Comit√© de Inteligencia de la C√°mara Adam Schiff. Los ‚ÄúIsrael First‚ÄĚ del Partido Dem√≥crata se han aliado con sus hermanos neoliberales en la b√ļsqueda de investigaciones y campa√Īas en los medios masivos de comunicaci√≥n contra los nacionalistas econ√≥micos de Trump y su eventual purga de la Administraci√≥n.

La elite del poder militar: los generales

La √©lite del poder militar ha tomado el relevo del presidente electo en la toma de decisiones importantes. Donde una vez los poderes de la guerra descansaban en el presidente y el congreso, hoy una colecci√≥n de fan√°ticos militaristas hace y ejecuta la pol√≠tica militar, decide las zonas de guerra y presiona para una mayor militarizaci√≥n de la polic√≠a dom√©stica. Trump ha delegado decisiones cruciales sobre lo que √©l llama cari√Īosamente "mis generales" mientras sigue evadiendo acusaciones de corrupci√≥n y racismo.

Trump nombr√≥ a un general de cuatro estrellas, James ‚ÄúPerro loco‚ÄĚ Mattis ‚Äďquien lider√≥ la guerra en Afganist√°n e Irak-, como Secretario de Defensa. Mattis (cuyas "glorias" militares incluyeron el bombardeo de una gran fiesta de bodas en Irak) est√° liderando la campa√Īa para intensificar la intervenci√≥n militar estadounidense en Afganist√°n ‚Äďuna guerra y ocupaci√≥n que Trump hab√≠a condenado abiertamente durante su campa√Īa. Como Secretario de Defensa, el general ‚ÄúPerro loco‚ÄĚ empuj√≥ al desanimado Trump a anunciar un aumento de las tropas terrestres y los ataques a√©reos estadounidenses por todo Afganist√°n. Fiel a su muy divulgado nom-de-guerre, el general es un rabioso defensor de un ataque nuclear contra Corea del Norte.

El Teniente General H.R. McMaster (un general activo de tres estrellas y defensor de la prolongaci√≥n de las guerras en Medio Oriente y Afganist√°n) se convirti√≥ en consejero de Seguridad Nacional despu√©s de la purga del aliado de Trump, el Teniente General Michael Flynn, quien se opuso a la campa√Īa de confrontaci√≥n y sanciones contra Rusia y China. McMaster ha sido el instrumento en la eliminaci√≥n de ‚Äúnacionalistas‚ÄĚ de la Administraci√≥n Trump y se une al general ‚ÄúPerro Loco‚ÄĚ Mattis para presionar una mayor acumulaci√≥n de tropas estadounidenses en Afganist√°n.

El Teniente General John Kelly (Marine retirado), otro veterano de guerra de Irak y entusiasta del cambio de régimen en Medio Oriente, fue nombrado jefe de gabinete de la Casa Blanca tras la expulsión de Reince Priebus.

La troika de tres generales en la Administración comparte con los asesores neoliberales del Israel-First de Trump, Stephen Miller y Jared Kushner, una profunda hostilidad hacia Irán y apoya plenamente la exigencia del Primer Ministro israelí Netanyahu de que el Acuerdo Nuclear de 2015 con Teherán sea desechado.

La dirección militar de Trump garantiza que el gasto en guerras en el extranjero no se verá afectado por recortes presupuestarios, recesiones o incluso desastres nacionales.

Los ‚Äúgenerales‚ÄĚ, los neoliberales del Israel-First y la √©lite del Partido Dem√≥crata dirigen la lucha contra los nacionalistas econ√≥micos y han logrado asegurar que el imperio militar y econ√≥mico de la Era Obama se mantendr√° en su lugar e incluso se expandir√°.

La elite económica-nacionalista

El principal estratega e ide√≥logo de los aliados econ√≥mico-nacionalistas de Trump en la Casa Blanca fue Steve Bannon. Hab√≠a sido el arquitecto pol√≠tico principal y el asesor de Trump durante la campa√Īa electoral. Bannon ide√≥ una campa√Īa electoral que favoreciera las manufacturas nacionales y a los trabajadores estadounidenses contra Wall Street y las corporaciones multinacionales neoliberales. Desarroll√≥ el ataque de Trump contra los tratados comerciales mundiales, que hab√≠a llevado a la exportaci√≥n de capital y la devastaci√≥n de la mano de obra manufacturera estadounidense.

Igual de significativo, Bannon elabor√≥ la temprana oposici√≥n p√ļblica trumpista a la intervenci√≥n de 15 a√Īos, y trillones de d√≥lares, en Afganist√°n y a√ļn las m√°s costosas series de guerras en Medio Oriente favoreciendo a los Israel-First, incluida la actual guerra mercenaria para derrocar el gobierno secular nacionalista de Siria.

A los ocho meses de la administraci√≥n de Trump, las fuerzas combinadas de la √©lite econ√≥mica y militar del libre mercado, los l√≠deres del Partido Dem√≥crata, los militaristas abiertos del Partido Republicano y sus aliados en los medios masivos de comunicaci√≥n lograron purgar a Bannon ‚Äďmarginando a su masiva base de apoyo de su agenda ‚ÄúAmerica First‚ÄĚ, nacionalista econ√≥micamente y anti-r√©gimen.

La "alianza" anti-Trump ahora tendrá como objetivo a los pocos nacionalistas económicos que quedan en la Administración. Estos incluyen: el director de la CIA Mike Pompeo, quien favorece el proteccionismo debilitando los acuerdos comerciales de Asia y el TLCAN, y Peter Navarro, presidente del Consejo de Comercio de la Casa Blanca. Pompeo y Navarro se enfrentan a la fuerte oposición ascendente de la neoliberal troika sionista que ahora domina el régimen de Trump. También, al Secretario de Comercio, Wilbur Ross, millonario y exdirector de Rothschild Inc., quien se alió con Bannon en las amenazas de imponer cuotas de importación para hacer frente al enorme déficit comercial de Estados Unidos con China y la Unión Europea.

Otro aliado de Bannon es el representante comercial estadounidense Robert Lighthizer, ex analista militar y de inteligencia con vínculos con el portal informativo Breitbart. Es un fuerte opositor de los globalizadores neoliberales dentro y fuera del régimen de Trump.

"Asesor Senior" y escritor de discursos de Trump, Stephen Miller promueve activamente la prohibición de viajar a los musulmanes y restricciones más severas a la inmigración. Miller representa el ala de Bannon dentro de la fanática cohorte pro-Israelí de Trump.

Sebastian Gorka, ayudante adjunto de Trump en asuntos militares y de inteligencia, era m√°s un ide√≥logo que un analista, que escribi√≥ para Breitbart y dirigi√≥ la oficina tras las faldas de Bannon. Justo despu√©s de expulsar a Bannon, los ‚Äúgenerales‚ÄĚ purgaron a Gorka a principios de agosto por acusaciones de ‚Äúantisemitismo‚ÄĚ.

Quien permanezca entre los nacionalistas económicos de Trump permanecerá significativamente sin influencia debido la pérdida de Steve Bannon, que había proporcionado liderazgo y dirección. Sin embargo, la mayoría tiene antecedentes sociales y económicos que también los vinculan a la élite del poder militar en algunos asuntos y con los neoliberales pro-israelíes en otros. A pesar de ello, sus creencias básicas habían sido moldeadas y definidas por Bannon.

La elite del poder empresarial

El CEO de Exon Mobile, Rex Tillerson, Secretario de Estado de Trump y el exgobernador de Texas, Rick Perry, Secretario de Energ√≠a, lideran la √©lite empresarial. La √©lite empresarial asociada con la manufactura y la industria estadounidenses tiene poca influencia directa en la pol√≠tica interior o exterior. Mientras siguen a los neoliberales de Wall Street en pol√≠tica interior, est√°n subordinados a la √©lite militar en pol√≠tica exterior y no est√°n aliados con el n√ļcleo ideol√≥gico de Steve Bannon.

La √©lite empresarial de Trump, que no tiene ning√ļn v√≠nculo con los nacionalistas econ√≥micos en su r√©gimen, brinda una cara m√°s amistosa a los aliados y adversarios econ√≥micos de ultramar.

Análisis y conclusión

La √©lite del poder atraviesa las filiaciones partidistas, las ramas del gobierno y las estrategias econ√≥micas. No se limita al Partido Republicano o al Dem√≥crata. Incluye neoliberales, algunos nacionalistas econ√≥micos, agentes de poder de Wall Street y militaristas. Todos compiten y luchan por el poder, la riqueza y el dominio dentro de esta Administraci√≥n. La correlaci√≥n de fuerzas es vol√°til, cambiando r√°pidamente en cortos per√≠odos de tiempo ‚Äďlo que refleja la falta de cohesi√≥n y coherencia en el r√©gimen de Trump.

Nunca la √©lite de poder estadounidense ha estado sometida a tan monumentales cambios en la composici√≥n y direcci√≥n durante el primer a√Īo de un nuevo r√©gimen.

Durante la presidencia de Obama, Wall Street y el Pent√°gono compartieron c√≥modamente el poder con los multimillonarios del Silicon Valley y con la √©lite de los medios masivos de comunicaci√≥n. Estaban unidos en la b√ļsqueda de una estrategia imperialista globalista, acentuando m√ļltiples teatros de guerra y tratados multilaterales de libre comercio, que estaban en el proceso de reducir a millones de obreros estadounidenses a la esclavitud permanente.

Con la inauguración del presidente Trump, esta élite del poder enfrentó desafíos y la emergencia de una nueva configuración estratégica, que buscó cambios drásticos en la política económica y militar de Estados Unidos.

El arquitecto de campa√Īa y estratega del Trump, Steve Bannon, busc√≥ desplazar a la √©lite econ√≥mica y militar global con su alianza de nacionalistas econ√≥micos, obreros manufactureros y elites de negocios proteccionistas. Bannon presion√≥ para una ruptura importante con la pol√≠tica de Obama, de m√ļltiples guerras permanentes, para expandir el mercado interno. Propuso el retiro de las tropas y el fin de las operaciones militares de Estados Unidos en Afganist√°n, Siria e Irak, al tiempo que aument√≥ una combinaci√≥n de presi√≥n econ√≥mica, pol√≠tica y militar sobre China. Trat√≥ de poner fin a las sanciones y enfrentamientos contra Mosc√ļ y crear v√≠nculos econ√≥micos entre los gigantes productores de energ√≠a en Estados Unidos y Rusia.

Mientras Bannon era inicialmente el principal estratega de la Casa Blanca, rápidamente se encontró, cara a cara, con poderosos rivales dentro del régimen, ardientes globalistas demócratas y republicanos y especialmente neoliberales sionistas quienes maniobraron sistemáticamente para ganar posiciones económicas y políticas, estratégicas dentro del régimen. En lugar de ser una plataforma coherente desde la cual formular una nueva estrategia económica radical, la Administración Trump se convirtió en un "terreno de lucha" caótico y vicioso. La estrategia económica de Bannon apenas estaba comenzando a emerger de la tierra.

Los medios masivos de comunicaci√≥n y los agentes del aparato estatal, vinculados a la estrategia de guerra permanente de Obama, primero atacaron la propuesta de reconciliaci√≥n econ√≥mica de Trump con Rusia. Para evadir cualquier ‚Äúdescalificaci√≥n‚ÄĚ, fabricaron la conspiraci√≥n rusa de esp√≠as y manipulaci√≥n de elecciones. Sus primeros tiros exitosos fueron disparados contra el Teniente General Michael Flynn, aliado de Bannon y principal defensor para revertir la pol√≠tica de Obama/Clinton de enfrentamiento militar con Rusia. Flynn fue r√°pidamente destruido y amenazado abiertamente con ser procesado como un "agente ruso" en la histeria provocada, que se asemejaba a los d√≠as del senador Joseph McCarthy.

Los puestos econ√≥micos clave en el r√©gimen de Trump se dividieron entre los neoliberales Israel-First y los nacionalistas econ√≥micos. El presidente Trump, ‚ÄúEl negociador‚ÄĚ, trat√≥ de enganchar a los sionistas neoliberales, afiliados a Wall Street, con la clase obrera vinculada a la base electoral trumpista, formulado nuevas relaciones con la Uni√≥n Europea y China, lo que favorecer√≠a a la manufactura estadounidense. Dadas las diferencias irreconciliables entre esas fuerzas, el ingenuo "pacto de clase" de Trump debilit√≥ a Bannon, socav√≥ su liderazgo y destruy√≥ su estrategia econ√≥mica nacionalista.

Mientras Bannon había conseguido varios nombramientos económicos importantes, los neoliberales sionistas socavaron su autoridad. La cohorte Fischer-Mnuchin-Cohn estableció con éxito una agenda competitiva.

Toda la élite del Congreso de ambos partidos se unió para paralizar la agenda de Trump-Bannon. Las gigantescas corporaciones de los medios masivos de comunicación sirvieron como un megáfono histérico y cargado de rumores para los fanáticos investigadores del Congreso y del FBI que magnificaban cada sutileza de las relaciones del gobierno norteamericano de Trump con Rusia en busca de conspiración. La combinación Estado-Congreso y el aparato de los medios de comunicación aplastaron a la masiva base electoral de Banon, desorganizada y desprevenida, que había elegido a Trump.

Completamente derrotado, el desdentado presidente Trump se retir√≥ en busca desesperada de una nueva configuraci√≥n de poder, delegando sus operaciones diarias a "sus generales". El presidente civil electo de los Estados Unidos abraz√≥ la b√ļsqueda de sus generales, de una nueva alianza militar-globalista y la escalada de las amenazas militares contra Corea del Norte, incluyendo a Rusia y China. Afganist√°n fue inmediatamente blanco de una intervenci√≥n ampliada.

Trump reemplaz√≥ eficazmente la estrategia econ√≥mica nacionalista de Bannon con un reanimado enfoque militar de guerras m√ļltiples de Obama.

El r√©gimen de Trump volvi√≥ a lanzar los ataques de Estados Unidos contra Afganist√°n y Siria ‚Äďsuperando el uso por parte de Obama de ataques de drones contra presuntos militantes musulmanes. Intensific√≥ las sanciones contra Rusia e Ir√°n, abraz√≥ la guerra de Arabia Saudita contra el pueblo de Yemen y puso toda la pol√≠tica de Medio Oriente en manos de su asesor pol√≠tico, el ultra sionista Jared Kushner (magnate inmobiliario y yerno) y el embajador de Estados Unidos en Israel David Friedman.

El retiro de Trump se convirtió en una derrota grotesca. Los generales abrazaron a los sionistas neoliberales en el tesoro y a los militaristas globales del congreso. El director de comunicación Anthony Scaramucci fue despedido. El jefe del gabinete de Trump, John Kelly, purgó a Steve Bannon. Sebastian Gorka fue expulsado.

Los ocho meses de lucha interna entre los nacionalistas económicos y los neoliberales han terminado: La alianza sionista-globalista con los generales de Trump ahora dominan a la elite de poder.

Nueva configuración

Trump está desesperado por adaptarse a la nueva configuración, aliada de sus propios adversarios en el congreso y los medios masivos de comunicación rabiosamente anti-Trump.

Habiendo casi diezmado a los nacionalistas econ√≥micos de Trump y su programa, la elite de poder mont√≥ entonces una serie de acontecimientos magnificados por los medios que se centraban en un golpe local en Charlottesville, Virginia, entre "supremacistas blancos" y "antifascistas". Despu√©s de que la confrontaci√≥n condujera a la muerte y al da√Īo, los medios utilizaron el intento inepto de Trump de culpar a ambos bandos como prueba de los v√≠nculos del presidente con los neonazis y el KKK. Los neoliberales y los sionistas, dentro de la administraci√≥n Trump y sus consejos empresariales, se unieron al ataque contra el presidente, denunciando su incapacidad de culpar de inmediato y unilateralmente a los extremistas de derecha por la violencia.

Trump está recurriendo a los sectores de negocios y a la élite del congreso en un intento desesperado por mantener un apoyo a través de promesas de decretar masivos recortes de impuestos y desregular todo el sector privado.

La cuesti√≥n decisiva ya no se refer√≠a a una pol√≠tica u otra, ni siquiera a una estrategia. Trump ya hab√≠a perdido en todas las batallas. La "soluci√≥n final" al problema de la elecci√≥n de Donald Trump est√° avanzando paso a paso ‚Äďsu destituci√≥n [impeachment] y posible detenci√≥n por todos y cada uno de los medios.

Lo que el auge y la destrucci√≥n del nacionalismo econ√≥mico en la ‚Äúpersona‚ÄĚ de Donald Trump nos dice es que el sistema pol√≠tico estadounidense no puede tolerar ninguna reforma capitalista que pueda amenazar a la √©lite imperialista globalista.

Los escritores y activistas solían pensar que sólo los regímenes socialistas elegidos democráticamente serían el blanco del coup d’état sistemático. Hoy en día las fronteras políticas son mucho más restrictivas. Apelar al "nacionalismo económico", completamente dentro del sistema capitalista, y buscar los acuerdos comerciales acorde a ello, es invitar a ataques políticos salvajes, inventos de conspiraciones y relevos militares internos que terminan en "cambio de régimen".

La purga hecha por la √©lite militarista-globalista contra los nacionalistas econ√≥micos y anti-militaristas fue apoyada por toda la izquierda de los Estados Unidos, salvo algunas notables excepciones. Por primera vez en la historia, la izquierda se convirti√≥ en un arma organizativa pro-guerra, pro-Wall Street, pro-derecha sionista en la campa√Īa para derrocar al presidente Trump. M√°s a√ļn, movimientos y l√≠deres locales, funcionarios sindicales, pol√≠ticos de derechos civiles y de inmigraci√≥n, liberales y socialdem√≥cratas se han unido en la lucha por restaurar lo peor de todos los mundos: la pol√≠tica Clinton-Bush-Obama/Clinton de guerras m√ļltiples permanentes, incrementando las confrontaciones con Rusia, China, Ir√°n y Venezuela y la desregulaci√≥n de la econom√≠a estadounidense por parte de Trump y recortes fiscales masivos para los grandes negocios.

Hemos recorrido un largo camino: desde las elecciones hasta las purgas y de los acuerdos de paz hasta las investigaciones policiales. Los nacionalistas económicos de hoy son etiquetados como "fascistas"; y los trabajadores excluidos son ¡los deplorables!

Los estadounidenses tienen mucho que aprender y desaprender. Nuestra ventaja estrat√©gica puede residir en el hecho de que la vida pol√≠tica en los Estados Unidos no puede empeorar ‚Äďrealmente hemos tocado fondo y (salvo una guerra nuclear) s√≥lo podemos mirar hacia arriba.

Notas:

1) Traducción libre del artículo de James Petras: Who Rules America? The Power Elite in the Time of Trump, publicado el 5 de septiembre de 2017 en http://petras.lahaine.org/?p=2153.

2) CEO es el acrónimo en inglés de Chief Executive Officer, designa a la persona con la máxima autoridad de la gestión en alguna empresa, administración, organización o institución.

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