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Edición 365

17CH

China y Estados Unidos: Planificación racional y lumpen capitalismo (I)

James Petras

Introducción

PERIODISTAS Y ANALISTAS, POL√ćTICOS Y SIN√ďLOGOS ESTADOUNIDENSES dedican una cantidad considerable de tiempo y espacio a especular sobre la personalidad del presidente chino Xi Jinping y las personas por √©l nombradas para dirigir los principales organismos del gobierno chino, como si esos fueran los aspectos m√°s importantes del 19¬ļ Congreso Nacional del Partido Comunista de China (celebrado del 18 al 24 de octubre de 2017)2.

ENREDADOS ENlos chismes, la especulación ociosa y el menosprecio mezquino por sus dirigentes, la prensa occidental ha sido incapaz, una vez más, de tomar en consideración los cambios históricos que están teniendo lugar en estos momentos en China y en todo el mundo.

Estos cambios hist√≥ricos a escala mundial, expresados con claridad por el presidente Xi Jinping, est√°n presentes en la visi√≥n, la estrategia y el programa del √ļltimo congreso. Est√°n basados en una evaluaci√≥n rigurosa del pasado y el presente de China, as√≠ como en sus futuros logros.

Las propuestas meditadas, las proyecciones futuras y la presencia del presidente chino ofrecen un agudo contraste con el caos, la demagogia y las calumnias que caracterizaron la campa√Īa presidencial multimillonaria de Trump y sus vergonzosos resultados.

La claridad y la coherencia de un profundo pensador estratégico como el presidente Xi Jinping contrasta con las declaraciones improvisadas, contradictorias e incoherentes del presidente y del Congreso estadounidenses. No es solo una cuestión de estilo, sino de sustancia del contenido.

En este artículo procederemos a comparar el contexto, el contenido y la dirección de ambos sistemas políticos.

China: pensamiento estratégico y resultados positivos

China, antes que nada, ha establecido unas directrices estrat√©gicas bien definidas que subrayan las prioridades macroecon√≥micas, macrosociales y militares para los pr√≥ximos cinco, diez y veinte a√Īos. Se ha comprometido a reducir la contaminaci√≥n en todas sus manifestaciones mediante la transformaci√≥n de una econom√≠a basada en la industria pesada en otra basada en los servicios de alta tecnolog√≠a, pasando de los indicadores cuantitativos a los cualitativos.

En segundo lugar, China quiere aumentar la importancia relativa del mercado interno y reducir su dependencia de las exportaciones. Ampliar√° la inversi√≥n en sanidad, educaci√≥n, servicios p√ļblicos, pensiones y subsidios familiares.

En tercer lugar, China tiene previstas fuertes inversiones en diez sectores económicos prioritarios. Entre ellos se encuentran la maquinaria informatizada, la robótica, vehículos de bajo consumo, aparatos médicos, tecnología aeroespacial y transporte marítimo y ferroviario. Se propone invertir tres billones de dólares para mejorar la tecnología de los sectores esenciales, incluyendo vehículos eléctricos, ahorro de energía, control numérico (digitalización) y otras diversas áreas. Asimismo, planea incrementar la inversión en investigación y desarrollo del 0,95% al 2% del PIB.

Adem√°s de todo eso, China ha comenzado los pasos necesarios para lanzar el ‚Äúpetro-yuan‚ÄĚ y poner fin a la dominaci√≥n financiera global de Estados Unidos.

China se ha convertido en el m√°ximo propulsor de las redes de infraestructura global con su proyecto de la Nueva Ruta de la Seda3, que atravesar√° Eurasia. Los puertos, aeropuertos y ferrocarriles de construcci√≥n china conectan ya veinte ciudades chinas con Asia Central, Asia Oriental, Sudeste Asi√°tico, √Āfrica y Europa. China ha propuesto la creaci√≥n de un banco multilateral, el Banco Asi√°tico de Inversi√≥n en Infraestructura (que cuenta con m√°s de 60 naciones miembro), contribuyendo con 100.000 millones de d√≥lares para su financiaci√≥n inicial.

China ha combinado su revoluci√≥n en la recogida y an√°lisis de datos con la planificaci√≥n central para derrotar la corrupci√≥n y mejorar la eficiencia de la asignaci√≥n de cr√©ditos. La econom√≠a digital de Pek√≠n se encuentra en la actualidad en el centro de la econom√≠a digital global. Seg√ļn un experto, ‚ÄúChina es el l√≠der mundial en pagos realizados a trav√©s de dispositivos m√≥viles‚ÄĚ (11 veces m√°s que EE.UU.). Una de cada tres empresas emergentes en el mundo, valoradas en m√°s de 100.000 millones de d√≥lares, nacen en China4.

Se ha adaptado la tecnología digital a los bancos estatales con el fin de evaluar los riesgos en los créditos y reducir en gran medida los créditos malos. Esto permitirá crear a la financiación un nuevo modelo dinámico y flexible que combine la planificación racional con el vigor emprendedor5.

Como resultado, el Banco Mundial, controlado por Estados Unidos y la Unión Europea, ha perdido su posición crucial en las finanzas globales. China ya es el principal socio comercial de Alemania y está a punto de convertirse en el principal socio comercial y aliado contra las sanciones de Rusia.

China ha ensanchado y extendido sus misiones comerciales por todo el planeta, reemplazando el papel que desempe√Īaba Estados Unidos en Ir√°n, Venezuela y Rusia y en todos aquellos lugares en los que Washington ha impuesto sanciones beligerantes.

Aunque China ha modernizado sus programas de defensa militar e incrementado el gasto en dicho campo, casi todo el √©nfasis est√° puesto en la ‚Äúdefensa interna‚ÄĚ y la protecci√≥n de las rutas comerciales mar√≠timas. China no ha participado en una sola guerra en las √ļltimas d√©cadas.

El sistema de planificaci√≥n central chino permite al gobierno asignar recursos a la econom√≠a productiva y a sus sectores prioritarios. Bajo la presidencia de Xi Jinping, China se ha dotado de un sistema de investigaci√≥n y jur√≠dico que ha propiciado la persecuci√≥n y detenci√≥n de m√°s de un mill√≥n de funcionarios corruptos en el sector p√ļblico y de empresarios privados. El estatus elevado no es garant√≠a de protecci√≥n en la campa√Īa anticorrupci√≥n del gobierno: m√°s de 150 miembros del Comit√© Central y plut√≥cratas multimillonarios han sido purgados por la misma. Tambi√©n es significativo que el control central sobre los flujos de capital (hacia el exterior y hacia el interior) permite la asignaci√≥n de recursos financieros a los sectores productivos high tech al tiempo que limita la fuga de capitales o su desv√≠o hacia la econom√≠a especulativa.

Como resultado de todo ello, el PIB de China ha venido creciendo del 6,5% al 6,9%, cuatro veces superior al ritmo de crecimiento de la UE y tres veces el de EE.UU.

En cuanto al √°mbito de la demanda, China es el mayor mercado mundial (y sigue creciendo). La renta aumenta, especialmente para los trabajadores asalariados. El presidente Xi Jinping ha afirmado que el cap√≠tulo de las desigualdades sociales es el principal objetivo a mejorar en los pr√≥ximos cinco a√Īos.

Estados Unidos: caos, retroceso y reacción

Por el contrario, el presidente y el Congreso de Estados Unidos no han elaborado una visión estratégica para el país, y mucho menos una vinculada a propuestas concretas y prioridades socioeconómicas, que podría beneficiar a la ciudadanía.

Estados Unidos posee 240.000 militares activos y en la reserva, destinados en 172 pa√≠ses. China tiene menos de 5.000 en un solo pa√≠s, Yibuti. Estados Unidos tiene estacionados 40.000 efectivos en Jap√≥n, 23.000 en Corea del Sur, 36.000 en Alemania, 8.000 en Reino Unido y m√°s de 1.000 en Turqu√≠a. China, mientras tanto, posee un n√ļmero equivalente de personal civil muy especializado encargado de actividades productivas por todo el mundo. Las misiones chinas en el extranjero y los expertos que las forman trabajan a favor del crecimiento econ√≥mico tanto de China como del mundo.

Los m√ļltiples conflictos militares que Estados Unidos tiene abiertos en Afganist√°n, Irak, Siria, Libia, Yemen, N√≠ger, Somalia, Jordania y otros lugares han absorbido y desviado cientos de miles de millones de d√≥lares de las inversiones productivas en la econom√≠a interior. En muy pocos casos, el gasto militar ha sido empleado para construir carreteras e infraestructuras √ļtiles que podr√≠an considerarse de ‚Äúdoble uso‚ÄĚ, pero la gran mayor√≠a de las actividades de EE.UU. en el extranjero han sido tremendamente destructivas, como lo demuestra el deliberado desmembramiento de Yugoslavia, Irak y Libia.

Estados Unidos carece de las pol√≠ticas coherentes y el liderazgo estrat√©gico de China. Aunque el caos es inherente a las pol√≠ticas de ‚Äúlibre mercado‚ÄĚ del sistema financiero de Estados Unidos, durante el r√©gimen de Trump dicho caos se ha generalizado y resulta especialmente peligroso.

Los congresistas demócratas y los republicanos, unidos y divididos, se enfrentan activamente al presidente Trump en cualquier asunto, por insignificante que sea. Trump improvisa y cambia sus políticas a cada momento o, como mucho, cada día. Estados Unidos cuenta con un sistema partidista en el que el partido que gobierna oficialmente tiene dos alas militaristas que representan a las grandes corporaciones.

Estados Unidos ha gastado m√°s de 700.000 millones de d√≥lares al a√Īo en siete guerras distintas y en promover ‚Äúcambios de r√©gimen‚ÄĚ o golpes de Estado en cuatro continentes y ocho regiones en las √ļltimas dos d√©cadas. Esto ha provocado una disminuci√≥n de la inversi√≥n en la econom√≠a dom√©stica y el deterioro de infraestructuras fundamentales, p√©rdida de mercados, declive socioecon√≥mico generalizado y una reducci√≥n del gasto en investigaci√≥n y desarrollo de bienes y servicios.

Las 500 corporaciones más importantes de EE.UU. invierten en el extranjero, principalmente para aprovechar las ventajas fiscales y la mano de obra barata, olvidándose de los trabajadores estadounidenses y evadiendo los impuestos nacionales. Son las mismas corporaciones que comparten la tecnología y el mercado estadounidenses con los chinos.

En la actualidad, el capitalismo estadounidense está dirigido por las instituciones financieras en beneficio propio, que absorben el capital que anteriormente iba dirigido a las inversiones productivas; esto crea una economía desequilibrada y propensa a la crisis. Por el contrario, China determina la planificación temporal y espacial de sus inversiones, así como las tasas de interés bancario, marcando las prioritarias, sobre todo en los sectores avanzados de la tecnología punta.

Washington ha destinado cientos de miles de millones a construir infraestructura para uso militar cara e improductiva (bases militares, puertos, bases aéreas, etc.) con el fin de reforzar regímenes aliados estancados y corruptos. Como consecuencia, Estados Unidos no posee nada comparable al proyecto de infraestructura de la Nueva Ruta de la Seda, que cuenta con un presupuesto de 10 billones de dólares, que unirá los continentes y los principales mercados regionales y creará millones de empleos productivos.

Estados Unidos ha roto los vínculos globales con los centros dinámicos de crecimiento. Washington recurre a la retórica chovinista irracional para imponer su política comercial, mientras que China promueve redes globales mediante empresas conjuntas. China incorpora conexiones de abastecimiento internacionales que les permiten trabajar con la tecnología punta de Occidente y la mano de obra de bajo coste de Oriente.

Las ganancias de las grandes corporaciones industriales estadounidenses y sus acciones en alza tanto en el sector de la construcci√≥n como en el aeroespacial son producto de sus fuertes v√≠nculos con China. Seg√ļn informaciones propias, Caterpillar, United Technologies 3M y las compa√Ī√≠as de automoci√≥n de EE.UU. experimentaron un crecimiento de dos d√≠gitos en sus ventas a China.

Por el contrario, el r√©gimen de Trump ha asignado (y gastado) cientos de miles de millones a compras militares que le sit√ļen en posici√≥n de amenazar con la guerra a los pa√≠ses perif√©ricos de China e interferir en su comercio mar√≠timo.

La decadencia estadounidense y el frenesí mediático

El retroceso y la decadencia del poder√≠o econ√≥mico de Estados Unidos han provocado un frenes√≠ de est√ļpidos ataques personales al l√≠der pol√≠tico chino Xi Jinping en los medios de comunicaci√≥n. Entre ellos, los escribas del Financial Times se llevan la palma por su mordacidad descerebrada. Describen a los mercenarios y a los santones del T√≠bet como modelo de democracia y ‚Äúv√≠ctimas‚ÄĚ de un floreciente Estado chino modernizador ¬°que no posee los ‚Äúvalores occidentales‚ÄĚ (sic) de los tambaleantes belicistas angloamericanos!

Con el fin de denigrar el sistema de planificación nacional de China y sus iniciativas para vincular su economía de alta tecnología con la mejora de las condiciones de vida de la población, los periodistas del Financial Times critican al presidente Xi Jinping por los siguientes defectos:

-No ser un comunista tan entregado como Mao Zedong o Deng Xiaoping.

-Ser demasiado ‚Äúautoritario‚ÄĚ (o tener demasiado √©xito) en su campa√Īa para deshacerse de los funcionarios corruptos.

-Por establecer objetivos serios a largo plazo al tiempo que se enfrenta y supera los problemas econ√≥micos abordando el ‚Äúpeligroso‚ÄĚ nivel de deuda.

Mientras China ensancha su horizonte cultural, la √©lite global anglosajona incide en la posibilidad de una guerra nuclear. El Financial Times menosprecia el despliegue cultural y econ√≥mico chino por todo el mundo calific√°ndolo de ‚Äúpoder blando subversivo‚ÄĚ. Las mentes y los medios de comunicaci√≥n propios de un estado policial en Occidente consideran el despliegue chino como un complot o una conspiraci√≥n. Cualquier escritor, pensador o legislador que haya estudiado y alabado el √©xito chino es considerado con desd√©n un ingenuo o un agente del taimado presidente chino. Sin aportar datos ni reflexiones, el Financial Times (27/10/2017) advierte a sus lectores y a los agentes de polic√≠a de que tengan cuidado ¬°para que no les seduzcan las historias del √©xito chino!

El avance de China en la producción automovilística es evidente cuando se consideran sus progresos en el dominio del mercado de vehículos eléctricos. Todos los principales fabricantes europeos y estadounidenses han ignorado las advertencias de los ideólogos mediáticos occidentales y se han apresurado a crear empresas mixtas con China.

China cuenta con una política industrial. Estados Unidos cuenta con una política bélica. China tiene previsto superar a Estados Unidos y Alemania en inteligencia artificial, robótica, semiconductores y vehículos eléctricos para 2025. Y lo conseguirá, porque esas son sus prioridades científicas y económicas, claramente especificadas.

Por increíble y desvergonzado que parezca, la prensa estadounidense prefiere difundir historias de los despreciables violadores de Hollywood, como el poderoso magnate cinematográfico Harvey Weinstein, y sus cientos de víctimas, al tiempo que ignoran la novedad histórica de alcance mundial que suponen los rápidos avances económicos chinos.

Las √©lites empresariales estadounidenses est√°n muy ocupadas presionando a su presidente y al Congreso para que bajen los impuestos a los multimillonarios, ¬°mientras 100 millones de ciudadanos de este pa√≠s contin√ļan sin disfrutar de atenci√≥n sanitaria y sufren un descenso en la esperanza de vida! Parece que Washington est√° decidido a lograr un retroceso planificado por el Estado.

Mientras las bombas estadounidenses contin√ļan cayendo sobre Yemen y los contribuyentes de Estados Unidos financian el gigantesco campo de concentraci√≥n israel√≠ antes conocido como Palestina, China construye redes de carreteras y ferrocarril para unir el Himalaya y Asia Central con Europa.

As√≠ como Sherlock Holmes aplicaba la ciencia de la observaci√≥n y la deducci√≥n, los medios y los pol√≠ticos estadounidenses perfeccionan el arte de la ofuscaci√≥n y el enga√Īo.

En China, los cient√≠ficos y los innovadores desempe√Īan un papel fundamental en la producci√≥n y el aumento de disponibilidad de bienes y servicios para las pujantes clases media y trabajadora. En Estados Unidos, la √©lite econ√≥mica desempe√Īa un papel fundamental en el agravamiento de las desigualdades, aumento de los beneficios gracias a la reducci√≥n de la carga fiscal y la transformaci√≥n del trabajador estadounidense en mano de obra temporal y mal remunerada, destinada a morir prematuramente debido a condiciones prevenibles.

Mientras el presidente Xi Jinping trabaja codo con codo con los mejores tecnócratas de la nación para subordinar el ejército a los objetivos civiles, el presidente Trump y su Administración subordinan sus decisiones económicas al complejo militar-industrial-financiero-proisraelí.

Pek√≠n invierte en redes globales de cient√≠ficos, investigadores y acad√©micos. En Estados Unidos, la ‚Äúoposici√≥n‚ÄĚ dem√≥crata y los republicanos descontentos trabajan junto a los grandes medios corporativos (incluyendo al respetable Financial Times) para financiar y fabricar conspiraciones y complots bajo la cama presidencial de Trump.

Conclusión

China despide y persigue a los funcionarios corruptos y apoya a los innovadores. Su econom√≠a crece mediante inversiones, empresas mixtas y una gran capacidad para aprender de la experiencia y una espl√©ndida recogida de datos. Estados Unidos despilfarra sus recursos internos en m√ļltiples guerras, especulaci√≥n financiera y la desenfrenada corrupci√≥n de Wall Street.

China investiga y castiga a sus empresas y funcionarios corruptos, mientras que la corrupci√≥n parece seguir siendo el principal criterio para la elecci√≥n o el nombramiento de altos cargos en Estados Unidos. Los medios de comunicaci√≥n estadounidenses adoran a sus multimillonarios evasores de impuestos y piensan que pueden cautivar al p√ļblico con una exhibici√≥n deslumbrante de fanfarronadas, incompetencia y arrogancia.

China dirige su economía planificada para abordar sus prioridades internas. Utiliza sus recursos financieros para crear proyectos de infraestructuras globales históricos, que servirán para mejorar sus asociaciones internacionales mutuamente beneficiosas.

No resulta sorprendente que se considere que China se dirige hacia el futuro con paso decidido mientras se contemple a Estados Unidos como una amenaza aterradora y caótica para la paz mundial y a sus propagandistas como cómplices voluntarios.

China no est√° exenta de limitaciones en el campo de la expresi√≥n pol√≠tica y los derechos civiles. Sus fracasos a la hora de rectificar las desigualdades sociales y detener la sangr√≠a de miles de millones de d√≥lares de riqueza il√≠cita, y los problemas de corrupci√≥n del r√©gimen no resueltos seguir√°n generando conflictos de clase. Pero lo m√°s importante es se√Īalar el rumbo que China ha decidido tomar y su capacidad y compromiso para identificar y corregir los principales problemas a los que se enfrenta.

Estados Unidos ha renunciado a asumir sus responsabilidades. Carece de la voluntad o la capacidad para convencer a sus bancos de que inviertan en producción interna con el fin de expandir su mercado nacional. No tiene ninguna intención de identificar y purgar a los absolutamente incompetentes y de encarcelar a los descaradamente corruptos funcionarios y políticos de ambos partidos y de las élites.

Al d√≠a de hoy, una inmensa mayor√≠a de ciudadanos estadounidenses desprecia, desconf√≠a y rechaza a la √©lite pol√≠tica de su pa√≠s. M√°s del 70% considera que las rid√≠culas discrepancias de las facciones pol√≠ticas han alcanzado su mayor nivel en cincuenta a√Īos y han paralizado al gobierno. El 80% de la opini√≥n p√ļblica cree que el Congreso es disfuncional y el 86% cree firmemente que Washington miente.

Jamás un imperio con un poder tan ilimitado entró en decadencia y se vino abajo con tan pocos logros.

China es un imperio econ√≥mico en ascenso, pero avanza gracias a su compromiso activo con el mercado de las ideas y no mediante guerras in√ļtiles contra competidores y adversarios competentes.

Seg√ļn avanza la decadencia de Estados Unidos, as√≠ lo hace la degeneraci√≥n de sus propagandistas.

La constante denigración que realizan los medios de comunicación de los desafíos a los que se enfrenta China y de sus logros es un pobre sustituto del análisis. Las defectuosas estructuras política y legislativa de Estados Unidos y sus incompetentes líderes políticos defensores del libre mercado y carentes de cualquier visión estratégica se desmoronan cuando se les compara con el progreso de China.

Notas:

1- El término lumpen capitalismo hace referencia a un sistema económico en el que el sector financiero y el militar explotan la tesorería del Estado y la economía productiva para beneficio del 1 por ciento de la población.

2- Al 19¬ļ Congreso Nacional asistieron 2.280 delegados en representaci√≥n de 89 millones de miembros del partido.

3- También conocido como Puente Terrestre Eurasiático, es una ruta de ferrocarril para pasajeros y mercancías que unirá los puertos del Pacífico del Lejano Oriente ruso y chino con los puertos marítimos europeos.

4- Financial Times, 28/10/2017, p. 7.

5- √ćdem.

Traducido para Rebeli√≥n por Paco Mu√Īoz de Bustillo. 



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