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Edición 374

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Circunstancias y perspectivas del cambio

Eduardo Pérez Haro

EL TRIUNFO DE ANDR√ČS MANUEL L√ďPEZ OBRADORrebas√≥ toda expectativa, fue extenso y aplastante, no dej√≥ margen alguno. Sus m√°s ac√©rrimos detractores se rindieron ante el hecho. El pueblo fue determinante en su decisi√≥n de cambio.

LOS ACTORES SE ENFILANen la expectativa del cambio comprometido, cada quien busca su lugar. La sorpresa todav√≠a no se metaboliza. A√ļn no terminan los festejos y celebraciones en casas y colectivos que vieron prosperar a sus elegidos, otros se regodean entre grupos de amigos y familiares en un espacio m√°s recatado, muchos han regresado a casa con serena satisfacci√≥n. Mientras tanto, el virtual presidente recibe las llamadas telef√≥nicas de los jefes de Estados y de gobierno, a la vez que atiende una nueva agenda e inicia determinaciones propias de la transici√≥n del poder.

Una marcada preferencia

Hubo una eclosi√≥n electoral por la dimensi√≥n del triunfo de AMLO, y el INE y los tribunales, los conteos preliminares y la parafernalia electoral pasaron a segundo plano; los reconocimientos objetivos y sentimentales se tornaban, m√°s que obligados, pr√°cticamente redundantes, el triunfo popular y la presencia de Andr√©s Manuel llenaron el espacio. El pueblo pas√≥ del hartazgo contra la tradici√≥n partidocr√°tica a la preferencia por AMLO y de ah√≠ salt√≥ al entusiasmo y la determinaci√≥n del cambio, pero regresa a las penas y fatigas del d√≠a a d√≠a con la esperanza del cambio, s√≠ contra la corrupci√≥n, pero tambi√©n por la seguridad p√ļblica y el mejoramiento del empleo y sus ingresos, mejores condiciones de acceso a la salud, la educaci√≥n, la vivienda, el transporte y los precios de la alimentaci√≥n y los bienes de consumo generalizado. La oferta social y econ√≥mica ha sido parte de la opci√≥n determinante, porque ah√≠ radica el enga√Īo reiterado de todo tiempo por parte de la corruptocracia.

M√°s a√ļn, esta s√ļbita manifestaci√≥n popular ha impactado el entorno fuera de todo c√°lculo. La suerte de los partidos peque√Īos se derrumba y varios de ellos perder√°n su registro. Los dos principales adversarios de la contienda ‚ÄďPAN y PRI‚Äď, se ir√°n al rejuego de sus peleas intestinas para agarrar lo que quede. Sin embargo, su resquebrajamiento es profundo y no hay muchas posibilidades de hacerlos pervivir en el mediano plazo.

Los intereses de sectores sociales, gremiales, empresariales y pol√≠ticos que ah√≠ habitaban, habr√°n de someterse a la b√ļsqueda y encuentro de nuevas estructuras organizativas y pr√°cticas pol√≠ticas. Despu√©s de sobreponerse al aprieto del momento, tendr√°n que reconocerse y ponerse en concordancia en una tarea de suyo complicada, que ser√° mayor o menor, dependiendo de la fuerza y alcance de las determinaciones del cambio. Este es el punto.

Compromiso de cambio

No s√≥lo hay un triunfo contundente. Ya est√°n en curso los cambios de facto. Y rebasan con mucho el simple relevo en la administraci√≥n p√ļblica. Se crea un momento parad√≥jico, el cambio es un compromiso, una expectativa, una posibilidad, de dimensiones superiores de las que es preciso hacerse cargo no porque haya que copar toda funci√≥n y espacio sino porque no hubo una derrota de los contrincantes electorales sino una crisis y colapso de la tradici√≥n pol√≠tica, sus pr√°cticas y sus instituciones. Y, sin embargo, materialmente M√©xico es el mismo con sus problemas acumulados, su debilidad fiscal, su Suprema Corte y su Banco Central definidos con antelaci√≥n al desenlace electoral, sus fuerzas castrenses, etc√©tera y, no obstante, se sobrepone una realidad sociopol√≠tica muy diferente.

NADIE PUEDE DESESTIMAR el hecho y remitirlo a ‚Äúla fiesta democr√°tica‚ÄĚ, al ‚Äútriunfo de las instituciones‚ÄĚ, a las ‚Äúelecciones hist√≥ricas‚ÄĚ. Gan√≥ Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador con la determinaci√≥n popular; eso es y no se dice de otra manera, pero el desaf√≠o no se circunscribe a un gobierno exento de corrupci√≥n y mayor despliegue de la pol√≠tica social. Responder a la nueva circunstancia creada implica altura de miras para procesar cambios legales e instituciones correspondientes, sin perder de vista sus posibilidades reales en el marco internacional y en particular con relaci√≥n a la intemperancia norteamericana.

El cuadro de condiciones que se enfrenta est√° cifrado por el crimen organizado y la delincuencia com√ļn que corroen y amenazan la vida diaria del espacio p√ļblico, los negocios y la seguridad de las personas. Los poderes f√°cticos del empresariado, gremios y coyotes especulativos de grandes tama√Īos est√°n atrincherados desde hace d√©cadas (dominando trabajadores y circuitos de circulaci√≥n de mercanc√≠as) y los grandes del sistema financiero internacional-nacional, am√©n del entramado estructural del mundo global que se filtra a todos los rincones a trav√©s de la formaci√≥n de precios de cualquier consumo, el precio del d√≥lar y el costo del cr√©dito que resultan de la din√°mica global sin concesiones al inter√©s popular ni de las naciones.

Estos referentes de la realidad se revelan como espectro fantasmal que cobran realidad frente a la celebraci√≥n del triunfo que a√ļn no termina. Adem√°s de que el desaf√≠o se agranda por el desplome de la tradici√≥n pol√≠tica y gubernamental del PRIAN, la parad√≥jica pervivencia de los poderes f√°cticos y la fuerza imperante del mundo global, se atraviesa por las inercias del triunfo en este espacio que se llama M√©xico, gobiernos, administraci√≥n p√ļblica, Morena, etc. Los ganadores hacen fila y, en grado alguno, ya se arremolinan en el inevitable reclamo de medallas y la capitalizaci√≥n de sus desgastes e inversiones, acciones concomitantes con la leg√≠tima esperanza popular del cambio. Entre tanto el virtual presidente inicia el ajuste de sus compromisos pol√≠ticos y sociales a la realidad.

La cultura pol√≠tica de muchos de los actores, perdedores y ganadores se ha sacudido, pero a√ļn no se acomodan en la nueva circunstancia y el cambio ya esboza sus primeras definiciones. Morena es un primer y gran asunto pues, su condici√≥n y desempe√Īo como fuerza de promoci√≥n y organizaci√≥n electoral queda atr√°s y ahora se precisa de un partido que habr√° que construir por el bien de todos. El gobierno lo requiere y el pueblo tambi√©n. Se torna imprescindible para el cambio comprometido.

No es cosa de suerte

Morena tendría que apuntalar su cumplimiento. El pueblo habría de adquirir formas organizadas desde su segmentación en sociedades de base y colectivos de distinto ámbito y carácter, el bono democrático de la elección no pende de elevar la ayuda a grupos vulnerables, esa no es la determinación social tomada y la lección del sí se puede de la sociedad nacional desvela mayor disposición que no puede abandonarse a su suerte espontánea.

Morena tiene una responsabilidad, pero claro tiene que empezar por transformarse de maquinaria electoral en partido democrático, con representantes y vida asamblearia, con discusión interna, definiciones acordes al compromiso de cambio y una relación estrecha y permanente con las sociedades de base de todo el país y todos los sectores.

Sin este factor de ayuda se fragiliza el gobierno para dirimir los intereses encontrados que ahora le representa la política de alianzas de la que echó mano en vías de la elección y, asimismo, merma su capacidad de enfrentar determinaciones en materia de seguridad y contra el desmantelamiento de monopolios en el terreno de la economía, pues de quedar limitado en estos renglones empezará a ceder quemando tiempos y condiciones que en la política del cambio no están concedidos.

Todos estaremos expectantes

Mientras México se acomoda en la transición, el mundo sigue dando vueltas. La nube de oxigeno que cubre el escenario de las determinaciones con dirección al cambio verdadero deja respirar con singular esperanza.

Los adultos mayores, los j√≥venes y los campesinos del sur que ser√°n beneficiarios de apoyos econ√≥micos y con precios de garant√≠a est√°n pendientes del 1¬į de diciembre en que se tomar√°n las riendas del gobierno, los 43 no perder√°n de vista el momento de arranque, y los mexicanos todos estaremos expectantes del deseado descanso frente a la violencia y la inseguridad, sin quitar el dedo del rengl√≥n en la correcci√≥n de las condiciones de empleo e ingreso.

No obstante, por ahora estamos viviendo un momento de efervescencia, agitaci√≥n de √°nimos como burbujas que se alzan y revientan incesantemente sin orden alguno, opiniones y juicios que a√ļn no se sosiegan, pero el mundo sigue su curso y la ley de la gravedad no se inhibe ante el j√ļbilo y el enojo. El factor dominante es el optimismo que bien merece ser acompa√Īado, lo que no implica festinar cuentas o adelantar ascuas. Con todo, lo que viene se antoja complicado.

Para los votantes no hay distingo, entre la expectativa de ayuda material, mejor√≠a en la pr√°ctica de gobierno, el funcionamiento tenaz, ordenado y transparente de las instituciones, la seguridad p√ļblica y el crecimiento econ√≥mico esperado, todo ser√° mejor y pronto. As√≠ se siente, as√≠ se deja ver en las consultas poselectorales. Y sin embargo‚Ķ

La poblaci√≥n votante se reconoce en el cambio esperado mientras serena sus √≠mpetus y organiza sus expectativas, a√ļn no se hace presente el momento en el que eventualmente habr√° que salir en defensa del cambio m√°s all√° de la esperanza, pues ya hay indicios de que ser√° necesario y entonces se ver√° de qu√© est√° hecho el movimiento Regeneraci√≥n.

Ya dec√≠amos que Morena, como maquinaria electoral tendr√≠a que procesar su transformaci√≥n en partido democr√°tico y, el gobierno del cambio, mandar se√Īales sobre la forma en que habr√°n de deshacerse los nudos gordianos del mercado de trabajo, la desintegraci√≥n productiva entre el campesinado y la ciudad, la diferenciaci√≥n socioecon√≥mica entre el norte y el sur del pa√≠s, los monopolios de la industria, el comercio y los servicios financieros, no sin tomar en cuenta la debilidad tecnol√≥gica, productiva y financiera del pa√≠s, el peso de la dependencia con Estados Unidos y el estado de conflicto en la guerra comercial que reci√©n sorprende al mundo globalizado.

Cuestión del apremiante tiempo

Podría mantenerse el respaldo popular a través de una extendida ayuda social y dejar a Morena como herramienta electoral o no modificar los criterios e instrumentos de la política económica en tanto arraiga la forma del gobierno alterno, se despeja la inseguridad y se apacigua el clima de violencia, pero el tiempo se erige como espantajo terrífico cuando, a la par, hay que salirle al paso a las determinaciones de la debilidad cifrada por las insuficiencias tecno-productivas, el peso de la intemperancia estadounidense que arremete con una negociación adversa de toda condición en el TLC, amén de los disparos de la guerra comercial y las aciagas implicaciones sobre la macroeconomía global que incluye a México sin escapatoria.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), advierte de pron√≥sticos a la baja en el crecimiento econ√≥mico de Jap√≥n y la India, el Reino Unido y la Eurozona, Brasil y Argentina, y p√©rdida de dinamismo en el crecimiento industrial de los Estados Unidos con presiones inflacionarias y por tanto dos alzas adicionales en las tasas de inter√©s para este a√Īo y tres m√°s para el 2019 por parte de la Reserva Federal (FED), lo que significa apreciaciones continuas en el d√≥lar respecto a otras divisas y por ende, incremento en las tasas de inter√©s de las econom√≠as nacionales y devaluaci√≥n recurrente de las monedas de estas mismas econom√≠as como ha venido sucediendo en M√©xico. ‚ÄúLa balanza de riesgos se inclina a la baja‚ÄĚ, ‚Äúlas medidas (comerciales) actuales pueden tener un impacto de 0.5 puntos (de ca√≠da) del PBI global en 2020, se√Īal√≥ Lagarde‚ÄĚ, directora gerente del FMI, durante la reciente reuni√≥n del G20 en Argentina.

Vinculado a ello, los precios del petróleo y el gas se han venido incrementando en el mercado internacional, haciendo presión sobre los precios de los bienes de consumo final, provocando un repunte en la inflación (que se había aflojado ligeramente después de haber cerrado el 2017 con la inflación más alta de más de tres lustros), lo cual, no está demás decir que se resiente con particular severidad en los hogares mexicanos.

                                       ¬ŅPosible baja de precios?    

‚ÄúSIN EMBARGO ‚ÄĒreporta el reciente informe del FMI‚ÄĒ, los mercados de futuros indican que los precios probablemente bajen en los pr√≥ximos cuatro o cinco a√Īos (en parte debido al aumento de la producci√≥n de petr√≥leo de esquisto en Estados Unidos); a fines de junio, los precios de los futuros a mediano plazo rondaban $59 el barril (es decir, 20% menos que los niveles actuales)‚ÄĚ. Con lo cual habr√≠a base firme para concretar el compromiso de bajar los precios de la gasolina y el gas, sin perder de vista la consecuente disminuci√≥n de los ingresos por la exportaci√≥n de petr√≥leo y el peso de los costos de inversi√≥n en las nuevas refiner√≠as y la rehabilitaci√≥n de las que as√≠, est√°n ya comprometidas por el gobierno del cambio.

‚ÄúLa balanza de riesgos se inclina m√°s a la baja, incluso a corto plazo‚ÄĚ. Enfatiza el FMI. ‚Äú‚Ķ las represalias de los socios comerciales han incrementado la probabilidad de medidas comerciales crecientes y sostenidas -lo que traer√≠a- recrudecimiento de la incertidumbre y da√Īo a la inversi√≥n, la estabilidad de los mercados financieros -l√©ase bolsas de valores- podr√≠a cambiar r√°pidamente.‚ÄĚ

‚ÄúLa constricci√≥n de las condiciones financieras tambi√©n podr√≠a trastocar las carteras, sacudir con fuerza los tipos de cambio y reducir m√°s las entradas de capital en los mercados emergentes, sobre todo los que tienen fundamentos m√°s d√©biles o est√°n expuestos a m√°s riesgos pol√≠ticos.‚ÄĚ

Como eco inmediato sobre estas advertencias macroeconómicas del FMI, Donald Trump amenaza con ponerle impuestos a todos los productos chinos que ingresen a los Estados Unidos y a los autos europeos, con lo cual se alejarán los compradores norteamericanos. Se complicarían las ventas externas de estos países provocándose una artificiosa sobreoferta con caídas secuenciales sobre sus ingresos como punto de entrada a una condición recesiva. Mas no parece que Trump se atemorice. Considera que el proteccionismo indiscriminado lo reconstituye y nadie debe desestimar que cuenta con un importante apoyo social a pesar de la prensa y los políticos demócratas, incluso republicanos, que no lo respaldan y lo combaten.

Nada indica que vaya a tener éxito en el mediano plazo, pero, entre tanto, se atrinchera en la perspectiva de las elecciones de noviembre próximo donde se renovará el Congreso de los Estados Unidos. Y desde ahí se enfila a la negociación del TLC contra México.

Las medidas que toma Donald Trump se encaminan a resarcir el desfasamiento y el rezago que la econom√≠a de los Estados Unidos tiene respecto al dinamismo chino y oriental en general, y se apoya en lo que puede significarle la econom√≠a de sus principales socios comerciales entre los que est√°n Jap√≥n, el Reino Unido, la Eurozona, Canad√° y M√©xico, sin tener reparo o consideraci√≥n sobre los da√Īos que puede significarles. Es un asunto muy grave pues con la ayuda de Estados Unidos el mundo ya encaraba las extensiones de la crisis de 2007-2008, pero con Estados Unidos en contra se torna doblemente complicado.

¬ŅQu√© significan en este contexto el TLC y el TPP para M√©xico y qu√© le significa la contracci√≥n del mercado mundial al proyecto del desarrollo nacional de cambio?

De ello habrá que reflexionar en nuestras próximas entregas.

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