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Ediciòn 292

OBSERVATORIO 2012-2018
ABRAHAM GARC√ćA IBARRA
(Exclusivo para Voces del Periodista)

 

Observa6
Hank González         El presidente electo       Salinas de Gortari

PARADIGMAS PARA UN DEBUTANTE MEXIQUENSE

Patriotas a carta cabal o

santanistas trasnochados


“Las componendas con los interventores
a base de sacrificio de la libertad,
la hipoteca y aun la venta del territorio patrio,
eso quedas para los traidores…
‚ÄĚ.
Isidro Fabela (carta al general de hombres
libres
, Augusto César Sandino, 1928.)

 

‚ÄúAHORA, PUES, ¬°OH REYES!, obrad prudentemente; dejaos persuadir, rectores todos de la Tierra‚ÄĚ. Este mensaje, contenido en el libro de Salmos (II, 10), se atribuye a David como recordatorio de que, en el cuadrante humano en el que nos toque actuar, debemos aprovechar la experiencia de los dem√°s.

¬ŅEn qu√© experiencias ha abrevado el joven Presidente electo Enrique Pe√Īa Nieto para trazar su ruta de navegaci√≥n en el incierto sexenio en que le tocar√° cumplir la guardia como custodio y conductor de las instituciones republicanas de M√©xico, degradado hacia 2017 al sitio 15 entre las econom√≠as mundiales? Dicho con m√°s precisi√≥n, ¬Ņqu√© elecci√≥n har√° entre esas experiencias para satisfacer los imperativos de paz y justicia por los que claman 115 millones de mexicanos?

M√°s grave a√ļn: Una vez ce√Īida la banda presidencial el 1 de diciembre, ¬Ņde qu√© margen de autonom√≠a personal e institucional dispondr√° quien asume el Supremo Poder Ejecutivo que, de acuerdo con la Constituci√≥n mexicana, se deposita para su ejercicio en un solo individuo que se denominar√° Presidente de los Estados Unidos Mexicanos?

En su incesante trote frente a cámaras y micrófonos de los medios electrónicos, el ex presidente fraudulento Carlos Salinas de Gortari, pretendido factótum de la elección presidencial del pasado 1 de julio, ha dicho hace unos días -jactanciosamente- que necesitará la intervención de un cirujano para que le borre la sonrisa de triunfo que le dejó el resultado electoral dictaminado por unanimidad por los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Con esa misma sonrisa, el innombrable placea ahora a sus compinches del 88-94, entre ellos dos de sus secretarios de despacho para que los integren al próximo gabinete presidencial.

Como el usurpador de 1988, otros personeros de los poderes f√°cticos, que se forman en legi√≥n, procesan las facturas de cuyo pago de sienten acreedores por su decisiva participaci√≥n en la reciente campa√Īa presidencial del Partido Revolucionario Institucional. Por lo menos cinco ‚Äúl√≠deres‚ÄĚ de opini√≥n, tienen nominados a siete secretarios en activo para que repitan. Los postulantes son legiones para menos de 20 posiciones-plataforma hacia 2018.

‚ÄúUn pol√≠tico pobre es un pobre pol√≠tico‚ÄĚ

Los publicistas de Pe√Īa Nieto, aun desde su campa√Īa para gobernador del Estado de M√©xico, lo presentaron como el infante del Grupo Atlacomulco, como si -a falta de m√©ritos propios- tal inscripci√≥n fuera determinante en su veloz carrera pol√≠tica.

Es el caso que, despu√©s de muerto el profesor de la eterna sonrisa, Carlos Hank Gonz√°lez (‚Äúun pol√≠tico pobre, es un pobre pol√≠tico‚ÄĚ), a quien se le asignaba el liderazgo de aquella facci√≥n, a algunos conspicuos pol√≠ticos mexiquenses les dio por declarar inexplicablemente que la existencia del Grupo Atlacomulco era un mito genial.

Sin embargo, precisamente cuando El profesor Carlos Hank Gonz√°lez -quien, dicho sea de paso, era nativo de Santiago Tianguistenco- se hizo de la gobernaci√≥n del Estado de M√©xico a principio de los a√Īos setenta del a√Īo siglo pasado y desde entonces se le construy√≥ imagen de presidenciable, a su generaci√≥n pol√≠tica se le fabric√≥ la heredad del Grupo Atlacomulco. En lo sucesivo, a otros tres ex gobernadores mexiquenses, tambi√©n aspirantes a la presidencia de M√©xico, Alfredo del Mazo Gonz√°lez, Emilio Chuayffet Chemor y Arturo Montiel Rojas, se les prendi√≥ el mismo marbete propagand√≠stico.

Fabela: ‚ÄúH√©roe civil y santo laico‚ÄĚ

Atlacomulco es ahora el m√°s c√©lebre municipio del Estado de M√©xico. Constitucionalmente, se le nombra ‚ÄúAtlacomulco de Fabela‚ÄĚ. Es que ah√≠ naci√≥ don Isidro Fabela, hombre fuera de serie, el 29 de junio de 1882. Pero, cuando el patriota fue gobernador de la entidad, par√≥ en seco a sus aduladores de dientes para fuera, que propon√≠an darle su nombre a calles, plazas o edificios, expidiendo expresamente el decreto 87 en el que escribi√≥ que, por razones de elemental ‚Äú√©tica pol√≠tica‚ÄĚ, recompensas o distinciones al primer mandatario no se hicieran mientras fuera representante del Poder Ejecutivo del Estado.

Leerlo bien. Subrayaba don Isidro: representante, no Pr√≠ncipe ni virrey. De cara a la arrogancia de ciertos espec√≠menes que hacen de cualquier charola oficial patente de corso, siguiendo la trayectoria de aquel enorme mexicano es dable hablar de su aut√©ntica modestia y probada √©tica, de las que hizo bandera propia desde que, en su condici√≥n de diputado a la tr√°gica XXVI Legislatura federal, representando al distrito de Ixtlahuaca (diez a√Īos despu√©s lo har√≠a por el distrito El Oro, del mismo estado), supo cuestionar -con elegancia ret√≥rica, pero con energ√≠a- a sus hom√≥logos del Grupo Renovador, cuando dieron por aceptadas las ‚Äúrenuncias‚ÄĚ del presidente Francisco I. Madero y del vicepresidente Jos√© Mar√≠a Pino Su√°rez.

Es el sino al que fue congruente hasta su muerte -el 12 de agosto de 1964- el confeso antiimperialista. ‚ÄúH√©roe civil y santo laico, ejemplo que, para el bien de M√©xico, deben imitar las juventudes‚ÄĚ, dijo de √©l, otro gran maestro mexicano: Jes√ļs Silva H√©rzog.

Estados Unidos  contra la libertad

A su paso por la Universidad Panamericana, ¬Ņle habr√°n permitido a Pe√Īa Nieto siquiera hojear u ojear Don Quijote, Mi se√Īor Don Quijote, Estados Unidos contra la libertad, Las Doctrinas Monroe y Drago o Buena y mala vecindad, de su paisano, don Isidro?

Cuando don Isidro frisaba los 28 a√Īos de edad, y seis meses antes de que estallara el movimiento armado, en Atizap√°n de Zaragoza, Estado de M√©xico, naci√≥ el 26 de mayo de 1910 Adolfo, despu√©s identificado como El joven L√≥pez Mateos, para distinguirlo respecto de El viejo Adolfo Ruiz Cortines, de quien recibiera la guardia presidencial en 1958.

A sus 40 a√Īos de edad, para entonces senador de la Rep√ļblica y secretario general de la direcci√≥n nacional del Partido Revolucionario Institucional, L√≥pez Mateos fue caracterizado en 1951 como l√≠der del ruizscortinismo. Es ya un maduro orador informado, alegre y viril. M√°s adelante, veremos c√≥mo convergen las rutas patri√≥ticas de don Isidro y L√≥pez Mateos.

El humanismo político de don Isidro Fabela

‚ÄúLa gente virtuosa rara vez se siente obligada a proclamar su propia virtud. El hecho mismo de que una disciplina se sienta obligada a anunciar una y otra vez su ‚Äėincansable b√ļsqueda‚Äô de la verdad, toda la verdad y nada m√°s que la verdad, despierta la sospecha de que algo muy diferente se est√° haciendo‚ÄĚ. (W. Michael Reisman, ¬ŅRemedios contra la corrupci√≥n?/ Cohecho, cruzadas y reformas. Ediciones Fondo de Cultura Econ√≥mica-CREA.)

Isidro Favela
Don Isidro Fabela, verdadero hombre de Atlacomulco

Desde hace 73 a√Īos, el Partido Acci√≥n Nacional ha venido proclamando el humanismo pol√≠tico como leitmotiv de su lucha ‚Äúpor la democracia‚ÄĚ. Est√°n a la vista los saldos de su extravagante gesti√≥n gubernamental.

Como alabanza en boca propia, es vituperio, sabemos que a don Isidro Fabela nunca le dio por blasonar sus virtudes. Han sido contemporáneos de él, como el citado maestro Silva Hérzog, con conocimiento de causa y autoridad moral bastante, los que han hecho leal reconocimiento de sus atributos; que no son pocos.

Hombre universal (de esos que .hac√≠a nuestra universidad p√ļblica), la impronta de don Isidro est√° grabada en la viejas escuelas Nacional Preparatoria y Nacional de Jurisprudencia, donde obtuvo el t√≠tulo de licenciado en Derecho; en los anales de la Revoluci√≥n y en los recintos de la antigua Sociedad de las Naciones y de la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas. Acaso en la brega internacionalista de don Isidro, se gest√≥ el Premio Nobel de la Paz, otorgado a M√©xico en los a√Īos 70s, en la persona del zamorano don Alfonso Garc√≠a Robles, un ind√≥mito combatiente contra las armas nucleares, para que se sepa que no¬† todos los michoacanos est√°n impregnados de la m√≠stica de la sangre, ni traen el dedo en el gatillo.

Que haya sido, don Isidro, representante de M√©xico ante la Organizaci√≥n Internacional del Trabajo (OIT), habla de la anchura de sus preocupaciones: Estoy convencido de que, sin una verdadera justicia social que d√© amparo al campesino y al obrero los derechos que garanticen una vida constante de elevaci√≥n moral, intelectual y moral (in√ļtil hablar de justicia); estoy ‚Äúconvencido de que el progreso del pueblo mexicano est√° en los caminos del campo, del taller y la f√°brica‚ÄĚ.

De defensor de oficio a la diplomacia de altos vuelos

Durante la efímera, y de cruel desenlace, presidencia de Madero, don Isidro fungió como jefe de la oficina de defensores de oficio y director de la penitenciaría del  Distrito Federal. Es diputado federal con licencia para dirigir la Oficialía Mayor del gobernador de Chihuahua Abraham González, cuando, en comisión en la Ciudad de México, lo sorprende el cuartelazo de Victoriano Huerta contra México.

En el entorno de la Decena Trágica, se desplaza hacia Veracruz desde donde después se embarcaría hacia Nueva York, vía La Habana, para entrar de nuevo a territorio nacional y afiliarse en Coahuila al movimiento de Venustiano Carranza, designado jefe del ejército constitucionalista y encargado del Poder Ejecutivo federal.

Usurpación y cobardía del Congreso

Ahora que M√©xico retorna al tiempo de las usurpaciones aupadas por sedicentes √≥rganos electorales aut√≥nomos, no est√° por dem√°s retomar la carta que don Isidro dirigi√≥ a la XXVI Legislatura, en la que, de entrada, subraya que Don Francisco I. Madero ‚Äúha sido en nuestra historia pol√≠tica el presidente de la Rep√ļblica mejor electo. Ninguna elecci√≥n democr√°tica en nuestros anales puede compararse a la suya. Subi√≥ al poder por la voluntad soberana del pueblo.

‚Äú¬ŅQui√©n ten√≠a el derecho a arrebatarle su augusta investidura? Nadie, ni el pueblo mismo (‚Ķ) las renuncias presentadas a la C√°mara la tarde del 19 de febrero de 1913 por los ciudadanos presidente y vicepresidente de la Rep√ļblica, ¬Ņeran admisibles?¬† ¬ŅDeb√≠an ser admitidas? No, en absoluto. Ninguna de las personalidades que se atrevieron a pedir al se√Īor Madero que renunciara a la presidencia ten√≠an derecho alguno para tan absurda demanda‚Ķ‚ÄĚ.

El Cuartelazo de la Ciudadela, dice don Isidro, no fue una revoluci√≥n, sino una asonada militar, y nunca en la historia del mundo los cuartelazos han llevado en sus bayonetas envenenadas de odios y despechos la voz de todo el pueblo. En su condici√≥n de jurista, tipifica los delitos cometidos por Victoriano Huerta: El de rebeli√≥n, seg√ļn el C√≥digo de Justicia Militar merecedor de la pena de muerte, y de usurpaci√≥n de funciones. Acusa a los diputados de atentado inexcusable al autorizar la usurpaci√≥n, y reflexiona: Primero son los principios que la vida de un hombre, ‚Äúporque el pueblo sabe que las p√°ginas de historia de todos los pa√≠ses ostentan honrosamente millares de episodios en que los buenos ciudadanos sacrifican sus vidas en aras de la Patria. No, no supisteis algunos diputados cumplir con vuestro deber de representantes del pueblo‚ÄĚ.

El 18 de diciembre de 1913, Carranza nombra a don Isidro oficial mayor de la Secretar√≠a de Relaciones, encargado del despacho; funci√≥n que desempe√Ī√≥ hasta el 10 de diciembre de 1914. Ah√≠ empieza una luminosa e iluminante carrera de decoro y valor, que s√≥lo par√≥ hasta su muerte medio siglo despu√©s. En sus primeros a√Īos de gesti√≥n, fue uno de los art√≠fices de la Doctrina Carranza, como oposici√≥n al monroismo made in USA.

Conjura internacional contra el pueblo cubano

En las elecciones presidenciales de 1958, la noticia no fue que el candidato del Partido Acci√≥n Nacional (PAN), Luis H. √Ālvarez, de grata memoria ahora para los salinistas, fuera derrotado por el candidato priista Adolfo L√≥pez Mateos. La noticia fue que, sin estar registrado, don Isidro Fabela recibi√≥ un voto para la sucesi√≥n de Adolfo Ruiz Cortines: Cruz√≥ la boleta por su apreciado maestro, el candidato Adolfo L√≥pez Mateos.

Traviesos manes revolucionarios de 1910. Cincuenta a√Īos despu√©s de que el joven Isidro Fabela fuera defensor de oficio en el maderismo, a sus 78 a√Īos de edad acomete, brioso, una nueva defensa de los pueblos sojuzgados por el imperialismo. En 1960, Cuba, que ha derrocado al dictador Fulgencio Batista,¬† lava su rostro en alborada nueva. La sorpresa no le gusta al T√≠o Sam.

“Una conjura internacional pretende impedir al pueblo cubano que realice su ideal de libertad e independencia política y económica, sólo porque para conseguir esa felicidad lesiona los intereses privados de algunas grandes empresas multimillonarias…

Las urticarias del Tío Sam

Con aquella denuncia, el anciano patricio de Atlacomulco hace sonar su voz de trueno. Es que al T√≠o Sam le da urticaria la autodeterminaci√≥n de los pueblos: Ah√≠, en Cuba -dice- ronda el cococomunista. El amo dicta a su ministerio de colonias, la Organizaci√≥n de Estados Americanos (OEA), la agenda para dos conferencias de cancilleres, en Costa Rica. El m√≥vil es pretextoso: El presidente venezolano, con la huella dactilar del Coloso, ha sufrido un atentado. Los chivos expiatorios son altos funcionarios de la Rep√ļblica Dominicana. Hay que castigar al gobierno insular. Establecido el precedente, ¬°V√°monos sobre Fidel Castro!

¬°Un momento! Ataja don Isidro: ‚ÄúNo es la OEA la que tiene que resolver en √ļltima instancia ese asunto, sino el Consejo, y eventualmente la Asamblea de las Naciones Unidas‚ÄĚ.

Tercia el embajador de los Estados Unidos en México, Robert C. Hill, sólo para confirmar la sospecha de don Isidro. Efectivamente, el imperio tiene en la mira a Cuba. Cuando la cancillería mexicana le recomienda a don Isidro que retire lo dicho, el sagaz diplomático responde: Demasiado tarde. La conferencia ya terminó. El embajador Hill sería congruente con sus vocaciones: Dejó el servicio diplomático para ponerse al servicio de la United Fruit, la temida y temible golpista Mamita yunait.

Por eso defiendo con ahínco a nuestra hermana Cuba, que está en grave peligro de perder su soberanía. No sólo porque pudiera atacarla una potencia extracontinental -lo que sería remotísimo-, sino que otra gran potencia de este continente, con el pretexto de evitar la intromisión comunista en nuestro hemisferio, la trocara en estado semisoberano, razonaría don Isidro Fabela.

Desde dónde amigo vengo

Isidro Fabela tiene 32 a√Īos cuando Carranza lo env√≠a como agente confidencial a Europa. Entre 1915 y 1916 se mueve entre Inglaterra, Espa√Īa, Francia e Italia. Al a√Īo siguiente ya est√° en el Cono Sur americano. En 1920 est√° en Alemania donde lo sorprende el asesinato de Carranza. Dimite. Es en 1923 cuando es elegido por segunda vez diputado federal por el Estado de M√©xico.¬† Diez a√Īos despu√©s es designado juez en la Comisi√≥n de Reclamaciones M√©xico-Italia.

 

Observa5
Con Cárdenas, Fabela se consolidó como internacionalista.

Es en la presidencia del general L√°zaro C√°rdenas del R√≠o en que se burila el perfil de gran estadista de don Isidro, c al ser nombrado ministro plenipotenciario ante la Asamblea General de la Sociedad de las Naciones. Participa en la Conferencia de Bruselas sobre el conflicto China-Jap√≥n. Si encara a Benito Mussolini en su ataque a Etiop√≠a (‚ÄúM√©xico defender√° los derechos abisinios en cualesquiera circunstancia en que sean o pretendan ser conculcados‚ÄĚ), es en Espa√Īa donde don Isidro se consagra como el gran humanista: El gobierno mexicano no reconoce, ni puede reconocer, otro representante legal del Estado espa√Īol, que el gobierno republicano que preside don Manuel Aza√Īa. Su posici√≥n contra el nazismo se da por descontada.

Modesto, ya dijimos, como todo gran hombre y hombre grande, a don Isidro no duelen prendas para atribuir aquellos criterios a C√°rdenas. Lo mismo da: El supo interpretarlos y ejecutarlos con acerado rigor. Ese era don Isidro Fabela. ¬ŅA qu√© insultar su memoria con el engendro del Grupo Atlacomulco?

 



 

Con López Mateos México agigantó
su estatura universal

CASACAS Y SOTANAS/ dominan donde quiera/ los sabios de montera/ felices nos harán/ Congrejos al compás/ Marchemos hacia atrás/ ¡Zis, Zis, Zás! Marchemos hacia atrás. Horrible el contrabando/ cual plaga lo denuncio/pero entretanto el nuncio/ repite sin cesar:Cangrejos al compás/ marchemos hacia atrás…


Kennedy y López Mateos
Kennedy y López Mateos, relación de nuevo tipo.

Discurso recepcional en la Academia Literaria de San Juan de Letrán de un egresado de la Universidad Pontificia de México: No hay Dios. Los seres de la naturaleza se sostienen a si mismos.

El autor de Cangrejos, un canto contra los conservadores, es Guillermo Prieto, el que dijo en Guadalajara: Los valientes no disparan‚Ķ Y le salv√≥ la vida a Benito Ju√°rez. Prieto fue compa√Īero de peligrosas andanzas de El Nigromante Juan Ignacio Paulino Ram√≠rez Calzada, cuyos padres fueron ind√≠genas puros y la madre se llamaba Sinforosa. Ram√≠rez, el que dijo No hay Dios, escribi√≥ un art√≠culo, Los indios, y fue a parar a prisi√≥n.

El Nigromante, ¬Ņse le puede llamar padre de nuestro atacado Estado laico?, fue mentor y protector, en el Instituto Literario de Toluca, del indio guerrerense Ignacio Manuel Altamirano Basilio, el que aprendi√≥ a hablar la castilla a los 15 a√Īos, se adhiri√≥ al Plan de Ayutla, combati√≥ contra el clero pol√≠tico en la Guerra de Reforma y lo mismo hizo contra Maximiliano. Aqu√©l indio, cuyo nombre lleva el aula magna de la Universidad del Estado de M√©xico, lleg√≥ a ser ministro de la Suprema Corte de Justicia y sirvi√≥ a la diplomacia mexicana.

Nacido en Atizap√°n de Zaragoza y Egresado del Instituto Cient√≠fico y Literario del Estado de M√©xico, que altern√≥ su estudio con la fascinante tarea de ayudante de bibliotecario, seguramente Adolfo L√≥pez Mateos pod√≠a recitar de memoria la trayectoria de Guillermo Prieto, Ignacio Ram√≠rez e Ignacio Manuel Altamirano. Acaso inspirado en esos rebeldes, su primera experiencia pol√≠tico-electoral la acometi√≥ antes de cumplir los veinte a√Īos en la campa√Īa presidencial de Jos√© Vasconcelos. A la derrota de √©ste, se desplaz√≥ hacia el sure√Īo territorio chiapaneco-tabasque√Īo: Selva emputecida de verdor, donde se ensimism√≥ a la vista de Palenque, Bonampak, Yashil√°n, El Tacan√°‚Ķ ¬ŅDe all√° le vino la inspiraci√≥n para crear el alucinante Museo Nacional de Antropolog√≠a e Historia? Es posible.

‚ÄúLos empe√Īos de la casa‚ÄĚ

Pero las neuronas de L√≥pez Mateos almacenaban m√°s: El registro de que don √Āngel Mar√≠a Garibay, quien, entre otras obras, escribi√≥ sobre la poes√≠a l√≠rica azteca. Algo sab√≠a de eso y m√°s el disciplinado don √Āngel Mar√≠a, que dominaba el n√°huatl y el otom√≠, y no los confund√≠a en su conocimiento del lat√≠n, el griego y el hebreo.

Tambi√©n sab√≠a L√≥pez Mateos de la ayudanta de la marquesa de Mancera, la virreina de Espa√Īa. Ayudante de cinco estrellas: Era autoridad en Teolog√≠a, Filosof√≠a, Astronom√≠a, Matem√°ticas, M√ļsica y Pintura. Acaso ahora, en momentos de crisis socioecon√≥mica todos pasen por Los empe√Īos de la casa y las feministas declamen: Hombres necios que acus√°is‚Ķ De haber estado en el siglo XX, qui√©n sabe si Sor Juana In√©s de la Cruz se hubiera adelantado a Octavio Paz en el Nobel de Literatura.

Juan Antonio Alzate y Ramírez fue sacerdote y, paradoja, científico, economista, físico-matemático, arqueólogo, periodista y escritor. Sólo a alguien como él se le ocurriría escribir Observaciones del Planeta Venus a su paso por el disco solar. Al también sacerdote y escritor Joaquín Antonio Pagaza se le debe Murmullos de la selva. José María Velasco estudió zoología, anatomía y botánica; fue, pues, pintor y agrimensor. Sigue siendo reconocido como el mejor paisajista del Valle de México y sus alrededores, desde la atalaya de Tacubaya, que salió en verso. La Pirámide del Sol lo remite a tiempos prehispánicos.

Los políticos del siglo XX

De diferente talante fueron el m√©dico Gustavo Baz, √ļnico zapatista que ha llegado a ser rector de la Universidad Nacional Aut√≥noma de M√©xico; don Andr√©s Molina Enr√≠quez, nom√°s proclamador del Plan de Texcoco, porque algo sab√≠a de Los grandes problemas nacionales; Narciso Bassols, autor de la ley reglamentaria del art√≠culo 27 constitucional y secretario de Educaci√≥n P√ļblica (educaci√≥n, pero socialista); de Gobernaci√≥n y Hacienda; y hasta Felipa Alonso Mart√≠nez, la primera servidora p√ļblica en Huehuetoca. Decir que todos los presentes descendieron culturalmente del poeta Nezahualc√≥yotl podr√≠a resultar un desprop√≥sito que, sin embargo, no irritar√≠a al nacionalista L√≥pez Mateos, pero mejor la dejamos de ese tama√Īo.

De los √ļltimos nueve presidentes de M√©xico, los L√≥pez, Adolfo¬† y Jos√© L√≥pez Portillo, comparten el t√≠tulo de mexicanos con m√°s vasta, pero profunda, cultura. Tambi√©n su galanura. La compositora Ema Elena Valdelamar lleg√≥ a confesar que a L√≥pez Mateos le dedic√≥ la composici√≥n del bolero Por qu√© no fuiste t√ļ. Hasta aqu√≠ las frivolidades.

Desde su etapa de preparatoriano, López Mateos le tomó sabor a la política en las secretarías particulares del gobernador del Estado de México, coronel Filiberto Gómez, y del presidente del Partido Nacional Revolucionario, su paisano Carlos Riva Palacios. Pasaría por la secretaría general del PRI del Distrito Federal y, con el mismo rango, al comité nacional del tricolor.

La batalla por El Chamizal

Un signo de la formaci√≥n y del temple de L√≥pez Mateos, que parecer√≠a menor, si no fuera por lo que se ha visto de los presidentes mexicanos de los √ļltimos treinta a√Īos, es su terquedad en reivindicar para M√©xico 177 hect√°reas del predio El Chamizal. Desde 1866, lo reclam√≥ Benito Ju√°rez. No obstante sentencias de tribunales internacionales, los gringos se rehusaban sistem√°ticamente a entregarlo. L√≥pez Mateos no cej√≥ en la demanda. Cuando se reuni√≥ primero con John F. Kennedy en 1962 (‚Äúabrimos una nueva era de amistad y comprensi√≥n‚ÄĚ) y luego con Lyndon B. Johnson porfi√≥ en el reclamo. Fue hasta el 28 de octubre de 1967, ya con Gustavo D√≠az Ordaz, en que se logr√≥ la restituci√≥n material de aquel s√≠mbolo, una part√≠cula del inmenso territorio de que los Estados Unidos despojaron a M√©xico en el siglo XIX.

López Mateos a la derecha, con Harry S. Truman y el senador Johnson.
López Mateos a la derecha, con Harry S. Truman
y el senador Johnson.

Entre los ensayos de L√≥pez Mateos, uno de los m√°s conocidos es La Constituci√≥n Mexicana de 1917. Huelga abundar sobre su contenido. Con la Carta fundamental como referente de mandato, alborot√≥ la bitachera ultraderechista cuando precis√≥ que su gobierno era de izquierda, dentro de la Constituci√≥n. A partir de L√≥pez Mateos, los timoratos de la ultraderecha empresarial empezaron a atosigar a los mandatarios priistas: ¬ŅA d√≥nde vamos, se√Īor Presidente?

El huevo de la serpiente

El sexenio de L√≥pez Mateos -El Toluco L√≥pez, le dec√≠an en el llano box√≠stico; en su campa√Īa la porra era: Arriba los guapos/, abajo los feo/, nosotros los ‚Äúhomo‚ÄĚ/ con L√≥pez Mateos-, se caracteriz√≥ por la estabilidad de su gabinete, en el que se√Īore√≥ la unidad de mando. S√≥lo dispuso una suplencia: La del procurador general de la Rep√ļblica, Fernando L√≥pez Arias, quien pidi√≥ la venia del Presidente para irse a gobernar Veracruz. Pero en ese gabinete se empoll√≥ el huevo de la serpiente: Nombr√≥ como secretario de Econom√≠a, que cambiar√≠a a la funci√≥n de Industria y Comercio, a Ra√ļl Salinas Lozano. Hay historias de la irrupci√≥n de la industria automotriz en M√©xico y algunos episodios en Yucat√°n, que en este espacio dejaremos en mera menci√≥n.

El nombre de un mexiquense, seg√ļn novo gentilicio hankiano, en la Secretar√≠a de Recursos Hidr√°ulicos, es el de Alfredo del Mazo, padre del malogrado hermano que nunca tuve de Miguel de la Madrid, Alfredo del Mazo Gonz√°lez, actor en desesperado arrebato matinal para mojarle la p√≥lvora, en octubre de 1987, a Carlos Salinas de Gortari, para alebrestar a Sergio Garc√≠a Ram√≠rez.

Loor a Jaime Torres Bodet

La designaci√≥n de cinco estrellas, ante la que se estrellaron los emisarios del pasad√≠simo, fue la del ilustre don Jaime Torres Bodet en la Secretar√≠a de Educaci√≥n P√ļblica. √Čsta fue la ciudadela sobre la que se sublev√≥ la reacci√≥n clerical marca Opus Dei, al instituirse el Libro de texto gratuito. Al tiempo, un delirante obispo cat√≥lico acusar√≠a: Con los ‚Äúdisolventes‚ÄĚ contenidos de tal libro, el gobierno fomenta un burdel de costa a costa y de frontera a frontera. ¬°√ďrale! As√≠ de gruesa era la ofensiva contra el art√≠culo Tercero constitucional, que, en pleno 1917, ya hab√≠a sido atacado desde los texanos Estados Unidos por los Caballeros de Col√≥n. Dicho lo cual‚Ķ

Pasamos a aspectos m√°s sustantivos, no porque los anteriores no lo sean, para conocimientos de los mexiquenses, que dicen ver e ir hacia delante.

Se libera a Pemex de la deuda expropiatoria

En el registro  sobre el prócer Fabela, dimos cuenta de la emoción latinoamericana que generó la Revolución cubana. Por audaz inspiración propia y la sabia asistencia de hombreas de talla mayor, López Mateos decidió finiquitar los saldos de la indemnización por la expropiación del petróleo. El 18 de marzo de 1960, XXII aniversario del fulminante decreto cardenista, se anunció el fin del proceso liberador. Se aborda el ajuste de calidad de los dos tipos de gasolina y se cancela la producción de mexolina. Petróleos Mexicanos ha de ser el motor de la industria, que en el sexenio crece 52 por ciento. (En general, las exportaciones se incrementan en 30 por ciento sexenal). A Pémex se le asigna exclusividad para la producción de 200 tipos de petroquímica primaria.

¬°Que ‚Äúcasualidad‚ÄĚ! La reacci√≥n de Washington no se hizo esperar: ‚ÄúDescubri√≥‚ÄĚ, s√ļbitamente, pr√°cticas de dumping en la producci√≥n y exportaci√≥n de algod√≥n mexicano, llamado entonces el oro blanco. Coartada, nada m√°s: A esa maniobra sigui√≥ la obstrucci√≥n a las exportaciones mexicanas de plomo, cobre, zinc y hasta del caf√©.

Observa2
Un patriota dio lustre a la silla presidencial.

No puede hacerse de lado la memoria de los agraristas mexiquenses Gustavo Baz y Andrés Molina Enríquez. López Mateos, en su condición de autoridad agraria, entrega a los campesinos con derechos a salvo 16 millones de hectáreas. Cananea es símbolo y compromiso. Construye 38 obras de infraestructura hidráulica debidas al genio de técnicos mexicanos (el ferrocarril Chihuahua Pacífico es observado por ingenieros italianos que se proponen desafiar el macizo alpino; la investigación y técnica petroleras son requeridas por países petroleros emergentes).

Son pol√≠tica p√ļblica la apertura de cr√©dito y de seguro a los campesinos, la consolidaci√≥n de los precios de garant√≠a a la producci√≥n del sector social, convierte a CEIMSA en Compa√Ī√≠a Nacional de Subsistencias Populares. El producto agropecuario crece a ritmo de 6 por ciento anual.

No carece, sin embargo, la gesti√≥n de L√≥pez Mateos, de la resistencia de la clase trabajadora del campo y la ciudad. Pero busca, no salidas, sino soluciones: Proh√≠be, de entrada, el trabajo de menores de 14 a√Īos, ampara los derechos de la mujer trabajadora, establece el r√©gimen de reparto de utilidades y el aumento salarial de 50 por ciento por encima del √≠ndice de inflaci√≥n. El Instituto Mexicano del Seguro Social protege a la familia de la cuna a la tumba y la antigua Direcci√≥n de Pensiones para la burocracia se muda en Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabadores del Estado.

Apertura política y diplomacia

En el aspecto pol√≠tico-pol√≠tico interno, L√≥pez Mateos abre v√°lvulas de despresurizaci√≥n: Contra la dictadura de las mayor√≠as mec√°nicas, las minor√≠as ingresan, en primera instancia, al Poder Legislativo con los diputados de partido. ¬ŅCu√°ndo volver√° a repetirse el duelo civilizado y civilizatorio entre dos titanes del pensamiento: El pepino Vicente Lombardo Toledano y el azul don Adolfo Christlieb Ibarrola; tribunos de a de veras, si los hay, lidiando con el priista Alfonso Mart√≠nez Dom√≠nguez?

En el terreno de la diplomacia, L√≥pez Mateos se lanza a la rosa de los vientos sobre espacios que no son los de la Uni√≥n Americana. Los de la oposici√≥n leal encuentran el nombre mordaz: Vuela, vuela, L√≥pez Paseos. Tope en ello, el mexicano comprende los movimientos descolonizadores de las 56 √Āfricas. Egipto cultiva en la verdadera primavera √°rabe. El coronel Gamal Abdel Nasser, con el general Mohamed Naguib derrocan al rey Faruk en 1952. Tres a√Īos despu√©s, Nasser es proclamado presidente y se declara nacionalista-socialista. Impulsa el movimiento de los Pa√≠ses no Alineados.

Cuando -se dijo inspirado en el expropiador Lázaro Cárdenas-, Nasser nacionaliza el Canal de Suez, concita la ira de Francia, Inglaterra e Israel (¡Qué novedad!) que invaden Egipto. La ONU no era entonces el ministerio de colonias del imperio: Dicta la retirada y el Canal de Suez pasa a dominio soberano de Egipto. México, que apoyó la causa, no se limita a ese episodio. Declara su solidaridad con los combatientes contra el apartheid en Sudáfrica. (A la que el gobierno mexicano, más tarde, excluye de los Juegos Olímpicos de 1968.).

Calder√≥n refrenda: El PAN, ‚Äúpartido del retroceso‚ÄĚ

Hacia 1944, dos grandes empresas extranjeras (Mexican Light and Power Co. Ltd -disfrazada de Compa√Ī√≠a Mexicana de Luz y Fuerza Motriz- e Impulsora de Empresas El√©ctricas), controlaban el 60 por ciento de la capacidad de generaci√≥n de energ√≠a el√©ctrica en M√©xico. La Comisi√≥n Federal de Electricidad (CFE) participaba apenas con el cinco por ciento. Para 1960, la CFE ya controlaba el 40 por ciento de la capacidad de producci√≥n. Pero‚Ķ la CFE, por aberrante disposici√≥n gubernamental, era obligada a vender su producci√≥n (75 por ciento) a las extranjeras distribuidoras. De hecho, la Mexican Ligh, canadiense que se hab√≠a aclimatado en nuestro pa√≠s desde 1899, ten√≠a estructura y operaci√≥n monop√≥licas.

En 1952, dicho a manera de ilustración, la CFE vendía a las empresas extranjeras el kwh subsidiado a 3.54 centavos y en 1954 a 3.23 centavos. En ese periodo, esas empresas revendían la energía al consumidor a tarifas incrementadas en promedio del 25.2 por ciento. Esto es, hasta en 700 por ciento más del precio establecido por la CFE.

La estrategia de mexicanización

¬°Ya basta!, dijo con sordina L√≥pez Mateos. No dio el palmetazo sobre el escritorio. Instruy√≥ a sus operadores a que sigilosamente se filtraran al mercado accionario y adquirieran papeles suficientes para impactar la correlaci√≥n en la tenencia de capital de la Mexican Light. El 27 de septiembre de 1960 se logr√≥ este objetivo y se declar√≥ la mexicanizaci√≥n de la industria el√©ctrica. Cuando en el prenavide√Īo 23 de diciembre se dio estado a ese acto jur√≠dico, se divulg√≥ que el gobierno hab√≠a invertido 52 millones de d√≥lares en el 90 por ciento de las acciones. Desembols√≥ otros 78 millones de d√≥lares por pasivos acumulados, no obstante la especulaci√≥n con las tarifas. Surgi√≥ la mexicana y p√ļblica Compa√Ī√≠a de Luz y Fuerza del Centro.

La sorpresa de la clase empresarial, sonsacada por el embajador gringo Tom√°s Mann, estall√≥ en alarido: ¬ŅA d√≥nde vamos, se√Īor Presidente? Rumbo a la dignidad soberana. Ese era y as√≠ actu√≥ El Toluco Adolfo L√≥pez Mateos. Al llegar el cambio de guardia en Palacio Nacional, Gustavo D√≠az Ordaz peror√≥:

Finaliza un fecundo periodo de la historia de México. El presidente López Mateos acrecentó nuestro patrimonio material; espiritualmente engrandeció a nuestra Patria en todos los órdenes; llevó a México por el mundo, con sus ideas y con sus anhelos de fraternidad universal; se preocupó por la suerte de todos los mexicanos, dentro del concierto de la gran familia que forma la humanidad…

Pero veinte a√Īos despu√©s, los tecn√≥cratas neoliberales tomaron por asalto el poder pol√≠tico: Miguel de la Madrid dict√≥ en 1985 el Convenio de Delimitaci√≥n de Zonas para quitarle a la CFE 50 por ciento de su cobertura. Entre 1989 y 1994, Carlos Salinas de Gortari promulg√≥ la Ley del Servicio P√ļblico de Energ√≠a y declar√≥ a Luz y Fuerza del Centro organismo p√ļblico descentralizado. Hacia 1997, Ernesto Zedillo Ponce de Le√≥n maquin√≥ la privatizaci√≥n de la industria el√©ctrica. El Partido Acci√≥n Nacional, entonces presidido por Felipe Calder√≥n le meti√≥ zancadilla. Esperar√≠a doce a√Īos para asestar el golpe que en 2003 Vicente Fox rehus√≥ asestar.

La victoria pírrica calderoniana

Extinción de Luz y Fuerza del Centro, expectoró en octubre de 2009 el Presidente designado, y con su contlapache secretario del Trabajo, el fascista Javier Lozano Alarcón (antípoda del que ocupara el mismo encargo entre 1952 y 1958, López Mateos) alardearon de haber cortado oreja y rabo. Victoria pírrica la suya, porque 35 meses después, en septiembre pasado, la autoridad judicial amparó y dictó la reinstalación de los trabajadores, mediante el régimen de patrón sustituto.

El 27 de septiembre pasado, los neoipriistas -incluyendo a los mexiquenses-, ay, antes tan celosos de las efem√©rides inscritas en el calendario republicano, hicieron mutis en el 52 aniversario de aqu√©l hist√≥rico lance patri√≥tico de L√≥pez Mateos. Dicho sea de paso, ¬†el 28 tampoco se dieron por enterados de que en 1994 fue asesinado el promisorio ex cu√Īado de los Salinas de Gortari, Jos√© Francisco Ruiz Massieu. ¬°Que memoria tan flaca y veleidosa!

 



 

De vendedor del patrimonio nacional,

a merolico de paellas y caldo de pollo

EN 1992, ESTABA EN LOS PINOS (acaso contin√ļa y continuar√° inmanente) Carlos Salinas de Gortari. Entonces, el directorio del gobierno mexicano reportaba mil 162 altos mandos formales en el Poder Ejecutivo.


Jacques Rogozinski Schtulman
Jacques Rogozinski Schtulman.

De aquel gran total, sólo entre economistas, administradores de empresas y actuarios -tecnócratas, pues- sumaban 267 (23 por ciento). Por extracción académica, 91 provenían de planteles superiores privados operantes en México, la mayoría itamitas (egresados del Instituto Tecnológico Autónomo de México) y en minoría opusdeistas (formados por el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas, del Opus Dei). 25 especificaron su condición de nacidos en el extranjero.

El reclutamiento favoreció a 425 pasados por universidades extranjeras; 288 domiciliadas en los Estados Unidos. Entre las universidades de Harvard y Yale incorporaron a la nómina comentada 42 con diversos grados de licenciatura, maestría y doctorado.

El √≠ndice se√Īala que, de aquellos mil 162 cuadros burocr√°ticos de confianza, s√≥lo 470 acreditaron su paso por un partido, apenas 196 desempe√Īar√≠an alguna actividad en asociaciones sindicales, campesinas o populares (seg√ļn los sectores del PRI) y √ļnicamente 95 hab√≠an ocupado alg√ļn puesto de elecci√≥n popular.

A los despachos de dos individuos listados, se endosaron dos graves y determinantes responsabilidades del Poder Ejecutivo: El √°rea de pol√≠tica-pol√≠tica y el √°rea econ√≥mica para procesar la privatizaci√≥n de entes p√ļblicos. El primero, operador de la Oficina de Presidencia, nacido en La Ciota, Francia: Joseph Mar√¨a Cordoba Montoya. El segundo, encargado de la Unidad llamada eufem√≠sticamente¬† ‚Äúde Desincorporaci√≥n‚ÄĚ, nacido en Paris, Francia, egresado de la Escuela de Administraci√≥n del ITAM y de la University of Colorado (USA), Jacques Rogozinski Schtulman, casado con la economista Janet Lynn William Metcalfe.

¬ŅSe puede dudar que a la mayor√≠a de esos funcionarios le temblara el alma a la hora de serles exigida la implantaci√≥n a rajatabla del depredador modelo neoliberal? Por supuesto que no.

Cordoba Montoya, expuesto al sospechosismo del llano en el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994, adopt√≥ en los √ļltimos a√Īos un bajo perfil. Rogozinski Schtulman tambi√©n dio poco de qu√© hablar en la grilla pol√≠tica, pero en las √ļltimas semanas ha irrumpido vertiginosamente los espacios medi√°ticos para promover lo que para s√≠ cree debe ser un √©xito editorial, en el que exige a la mexicaniza dejar medias tintas y tirarse a fondo para hacer irreversible el despiadado modelo neoliberal.

Haciendo abstracci√≥n de prejuicios que no sean meramente pol√≠ticos, vale decir que el simp√°tico parisino Rogozinski Schtulman tiene en poca estima la inteligencia de los mexicanos. Para explicar su recalentada doctrina tecnoburocr√°tica, nada original, dicho sea de paso, el salinista reciclado -como si estuviera anunciando el simpl√≥n pasqu√≠n ¬ŅQui√©n se rob√≥ mi queso?- habla de si una paella est√° completa si le falta el azafr√°n; o se pone a ofrecer recetas para hacer apetecible el caldo de pollo, como si nuestro infalizaje, que padece por el neoliberalismo pobreza alimentaria, tuviera esperanza de acceso a aquel men√ļ.

Con esa combinación de precariedad y cachaza se explica que, en la ruta neoliberal, el Fondo Monetario Internacional (FMI, padrastro de esa insensible casta, nos anuncie que a los mexicanos les espera otra década perdida en el cubículo 16 en el rango de las economías del mundo. Lo peor es que no hay más que dos sopas para el cercano nuevo sexenio de reinauguración priista.    



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