joomla visitor
AuditorŪa
¡Cuidado con la tercera Guerra sucia! De cómo se armó la maquinaria infernal
Buscar Autor o Artículo
ÔĽŅ
PULSE LA TECLA ENTER
Voces Diario
Banner
Noticias
389 Suplemento
Banner
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Radioteca
Posada del Periodista
Banner
Club de Periodistas
405
Banner
404
Banner
403
Banner
ÔĽŅ

Ver Otros Artículos de Este Autor

Edición 330

GuerraSucia


Las caba√Īuelas de 2015 nos enviaron t√©tricas se√Īales. Que el Instituto Nacional Electoral (INE) haya dado el banderazo de arranque a las especies carro√Īeras para que se lancen sobre los despojos de la naci√≥n (¬°S√°lvese quien pueda!), con ser una se√Īal macabra no es, sin embargo, la m√°s pavorosa.

 

Pongamos sobre el horizonte algunas tenebrosas estampas pl√°sticas:
1) La estadunidense AT&T entra como Pedro por su casa en el sector telecomunicaciones mexicano. En el símil bíblico de Caín y Abel, es difícil distinguir entre la AT&T y la IT&T cuál es el hermano peor.
2) El ex presidente panista de la Rep√ļblica Felipe del Sagrado Coraz√≥n de Jes√ļs aparece en periplo atl√°ntico en mancuerna con su par boliviano Jorge Quiroga Fern√°ndez. Ponen en tensi√≥n a la diplomacia mexicana con el gobierno venezolano de Nicol√°s Maduro.
3) El maestro en Filosofía de la Cultura y doctor en Filosofía de la Ciencia, ex rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Salvador Jara Guerrero, es mostrado inerte en el Palacio de Gobierno en Morelia, flanqueado por tres altos mandos del Ejército uniformados.
4) El fotog√©nico doctor Lorenzo C√≥rdova Vianello, consejero presidente del INE, es captado en firma de un convenio con el comandante en jefe de la Armada de M√©xico, el corajudo almirante Francisco Vidal. Dicho convenio delega a esta instituci√≥n militar el encargo de resguardar el material electoral de los comicios de junio pr√≥ximo ¬ŅIncluyendo los algoritmos previos, ahora que se probar√° el voto digital?
Esas estampas nos dan para una segunda entrega sobre el tema La guerra que viene/ México en la mira, cuya primera parte fue publicada en Voces del Periodista (edición 329).

Las hermanas telefónicas gemelas


La American Telephone and Telegraph (AT&T) ha irrumpido el estratégico mercado de Telecomunicaciones en México con la adquisición del corporativo Iusacell, del Grupo Salinas (TV Azteca) y más recientemente de Nextel México, del NII Holding.

 

ATT


La AT&T tiene al menos un rasgo com√ļn con la trasnacional Corporaci√≥n Telephone and Telegraph (ITT): La pugna por la propiedad de la decimon√≥nica Bell Telephone Manufacturing.
De la AT&T qui√©n sabe. Pero de la IT&T est√° documentado (Estado soberano ITT, de Anthony Samson, y El ascenso de Hitler, de C. Sutton) como el primer corporativo de los Estados Unidos que en los a√Īos treinta del siglo pasado brind√≥ financiamiento a Adolfo Hitler al trav√©s del jefe de la SS, Henrich Himmler.
En Brasil, la ITT financi√≥ el golpe de Estado contra el presidente Joao Goulart en 1964. (Dicho sea de paso, durante el sexenio de Luis Echeverr√≠a, la ultraderecha poblana patrocin√≥ el libelo El golpe, en el que se propone el modelo brasile√Īo para derrocar a Echeverr√≠a. En diciembre de 1975, el candidato presidencial Jos√© L√≥pez Portillo les advirti√≥ a los derechistas poblanos, en su propia casa, que no satisfar√≠a sus demandas fascistas.)

Las revelaciones de Jack Anderson


En septiembre de 1973 (S-11) fue derrocado y asesinado el presidente de Chile, doctor Salvador Allende. Había decretado el socialista chileno una legislación antimonopolios y había nacionalizado la minería.
Entre 1973 y 1974, el columnista del Washington Post, Jack Anderson, reveló 32 documentos que vinculan a la ITT con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos (Richard Nixon-Henry Kissinger), que maquinó el golpe de Augusto Pinochet contra el gobierno de la Unidad Popular.
Para desarrollar una campa√Īa de propaganda negra contra Allende, la ITT financi√≥, con fondos triangulados en Suiza, al diario El Mercurio, entonces bajo el control de Agust√≠n Edward, a la vez presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Por lo pronto, dejamos este apartado de ese tama√Īo. No corremos la factura a la ATT, pero s√≠ acotamos que, como suele ocurrir con la apertura al capital extranjero, que esas trasnacionales no vienen a crear nada nuevo. Peladito y en la boca se agandallan lo que ya funciona rentablemente en el pa√≠s, sobre todo si se trata de bienes p√ļblicos.
Como postre, recordaremos que Jack Anderson indign√≥ a la clase priista cuando a√Īos despu√©s, en el mismo Post, lanz√≥ la especie de una fortuna de 500 millones de d√≥lares en posesi√≥n de Miguel de la Madrid.

El compa√Īero de viaje de Calder√≥n


Corre video: El panista michoacano Calder√≥n Hinojosa (en abierta ruptura ya con el PAN de Gustavo Madero Mu√Īoz, quien vet√≥ la candidatura de Margarita Zavala de Calder√≥n a una diputaci√≥n federal) ha sido pillado en andanzas conspirativas contra el gobierno bolivariano de Nicol√°s Maduro.
Como lo indicamos antes, en esa heroica empresa Calder√≥n Hinojosa se hace acompa√Īar o acompa√Īa, da lo mismo, al ex presidente boliviano Jorge Quiroga Fern√°ndez. √Čste viene del establo del golpista general Hugo B√°nzer (derroc√≥ en 1971 al tambi√©n general Juan Jos√© Torres.)
De ese gobierno golpista, Quiroga Fern√°ndez fue vicepresidente: 150 presos pol√≠ticos pasaron el inventario de ‚Äúdesaparecidos‚ÄĚ. Para decir lo menos.
Para decir lo menos, repetimos, porque Hugo B√°nzer incorpor√≥ a Bolivia -con Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile- al Plan C√≥ndor, dise√Īado por El Pent√°gono, con el que las dictaduras militares sudamericanas, bajo el principio de las ‚Äúfronteras ideol√≥gicas‚ÄĚ, pactaron un frontal combate al comunismo que cost√≥ cientos de miles v√≠ctimas civiles a√ļn sin justicia, salvo en Argentina.
Recordar nom√°s: Durante su contienda electoral, Calder√≥n Hinojosa acus√≥ a Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador de tener en su campa√Īa presidencial el apoyo de brigadas bolivarianas enviadas por el hoy difunto Hugo Ch√°vez. Nunca present√≥ prueba alguna contra quien calific√≥ de peligro para M√©xico.
Calderón Hinojosa dejó el país militarizado y con un saldo de casi 100 mil muertos, 25 mil desaparecidos y miles de familias desplazadas. Al terminar su mandato, se refugió en el campus de la Universidad de Harvard. Ahora es embajador plenipotenciario del Grupo de Madrid, patrocinado por la Unión Europea.

El inerte ex rector de la Universidad Nicolaíta


Vuelta la p√°gina: El maestro y doctor en Cultura y de la Ciencia, Salvador Jara Guerrero asumi√≥ el interinato del priista gobernador defenestrado Fausto Vallejo Figueroa, pero qued√≥ supeditado al gobernador de facto Alfredo Castillo Cervantes, a quien durante un a√Īo se le dio cobertura como Comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoac√°n.
A petici√≥n de partidos pol√≠ticos, seg√ļn se trat√≥ de justificar, Castillo Cervantes fue removido de su misi√≥n. Sali√≥ de Morelia cantando espirituosamente que hizo las cosas ‚Äúa mi manera‚ÄĚ
Para hacerse cargo del plan de seguridad en la entidad, fue designado el general Pedro Felipe Gurrola Ramírez, jefe de la XII Región Militar que abarca cuatro estados de El Bajío. En su biografía, el general Gurrola Ramírez consigna su paso por la Escuela de Infantería del Fuerte Benning, en el estado de Giorgia (USA). Pergaminos hablan de sus méritos.
Es con el general Gurrola Ramírez y otros dos altos mandos del Ejército con quienes el 23 de enero pasado el filósofo de la Cultura y la Ciencia Jara Guerrero aparece retratado en la estampa que antes citamos.

El doctor electoral y el Almirante


En 1988, la custodia de los paquetes electorales de la sucesión presidencial fue encomendada a una partida del Ejército en los sótanos del Palacio Legislativo de San Lázaro. Hasta ahí, encabezados por los coordinadores de las bancadas del PAN y del Frente Democrático Nacional (FDN), diputados de la LIV Legislatura federal acometieron un acto de provocación a la tropa, que pudo terminar en tragedia.
La calificación de la elección presidencial en favor de Carlos Salinas de Gortari fue codificada por el constituyente y diputado priista michoacano, don Antonio Martínez Báez, como un Golpe de Estado técnico. Para el llano, aquello quedó como una usurpación y punto.
En la siguiente legislatura federal, aquellos controvertidos y escamoteados paquetes fueron incinerados, como incineradas habían sido boletas electorales cruzadas en favor de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano en el estado de Guerrero. (La incineración se ha vuelto deporte nacional).
Dio su diligente anuencia a la quema el coordinador del grupo panista Diego Fernández de Cevallos. Sin embargo, un concentrado digital de los resultados de la votación presidencial de 1988 había sido depositado en el Instituto Hoover, de California.
Por primera vez ahora, en una crispada atm√≥sfera electoral, el aut√≥nomo INE conf√≠a p√ļblicamente el resguardo de la documentaci√≥n electoral de junio a la Armada de M√©xico.
Es otra de las ominosas estampas en la que aparece el consejero presidente con el almirante Vidal.
Al d√≠a siguiente, el IFE tom√≥ una dr√°stica acci√≥n contra Enrique Pe√Īa Nieto. No le cancel√≥ el repartidero despensas electr√≥nicas. Lo conmin√≥ en√©rgicamente a que borre los sellos de las cajas televisiva con la leyenda Mover a M√©xico. ¬°Duro!¬°Duro!¬°Duro!

La sat√°nica Escuela de Asesinos


Henrich Himmler SS Reichsf√ľhrerEn esta segunda parte del tema en revisi√≥n, nos parece pertinente hacer un recordatorio a vuelo de p√°jaro sobre la Escuela de las Am√©ricas, fundada por Washington con base en el Canal de Panam√° en 1946. Desde ah√≠ fueron reclutados y adiestrados elementos de los ej√©rcitos de casta de Am√©rica del Sur que devinieron golpistas dictadores.
Por esa incontrovertible razón, a dicho plantel se le reputó como Escuela de Asesinos. Hacia 2001, su denominación cambió a Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad. La misma gata revolcada, nomás que sin afeitar.
Aqu√≠ visitamos una segunda estaci√≥n: Entre 1963 y 1964, momento en que fue asesinado el presidente John F. Kennedy, en vez de la Alianza para el Progreso, Washington dise√Ī√≥ el abortado Plan Camelot, una coartada acad√©mica con la que se pretendi√≥ encubrir fines militares en Am√©rica Latina y el Caribe.

Ciencias Sociales para el exterminio


Como tubo de ensayo, se puso la mira en Chile. L√ļcidos y temerarios profesores de instituciones universitarias de este pa√≠s denunciaron tal plan, consistente en la sistematizaci√≥n de investigaciones en el campo de las Ciencias Sociales dirigidas a detectar y prevenir o, en su caso, aplastar movimientos populares que demandaban en la regi√≥n cambios de corte democr√°ticos sobre todo en el orden econ√≥mico, objetivo viable s√≥lo y √ļnicamente con el cambio de r√©gimen pol√≠tico y econ√≥mico.
Por supuesto, en esa tentativa apareció implicada la mano negra Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, que difundía el terror so capa de contener la influencia continental de la galopante Revolución cubana.
Hasta el √ļltimo gobierno posrevolucionario, los presidentes mexicanos se negaron a ceder a las presiones de El Pent√°gono para enviar becarios a aquel laboratorio militar y la suscripci√≥n de tratos en materia de Seguridad Nacional. Si acaso, se limitaron a convenios de compraventa de armamento y equipamiento vehicular, pagados rigurosamente en d√≥lares como cualquier operaci√≥n comercial.

No más política soberana de Defensa


El radical quiebre de esa pol√≠tica soberana de Defensa se produjo, no por accidente: Se maquin√≥ como puntual y deliberado acompa√Īamiento del ataque al Nacionalismo Revolucionario para disolver el Estado de bienestar y abrir el espacio a la compulsiva implantaci√≥n del depredador neoliberalismo.
A√ļn despu√©s de la masacrada insurgencia juvenil de 1968, hacia 1970 los hombres en armas sumaban 67 mil 100 efectivos (uno por cada 718 habitantes). Al emprenderse la primera guerra sucia (despu√©s vendr√≠a la de Calder√≥n Hinojosa) los efectivos militares aumentaron de 90 mil 300 efectivos (uno por cada 746 habitantes) hasta 175 mil 960 en 1987 (uno por cada 473 habitantes.)
En la presidencia de la usurpaci√≥n -la de Salinas de Gortari- insertada ya plenamente en el neoliberalismo salvaje, la n√≥mina de hombres en armas se increment√≥ hasta 225 mil 200 efectivos. La proporci√≥n por habitante se redujo a 413, cuando 15 a√Īos antes era de 718.
Aleatoriamente, de 1990 a 1995 Salinas de Gortari aumentó el presupuesto anual de las Fuerzas Armadas de tres mil 547 millones de pesos hasta 10 mil 367 millones de pesos; esto es, un incremento fluctuante en el 200 por ciento.
¬ŅVocaci√≥n instintiva de militarismo o una concreta e inducida desde el exterior estrategia de militarizaci√≥n del pa√≠s? Que lo definan los te√≥ricos.

Los arreglos secretos para entregar el petróleo


Pero un dato cierto palpita en los archivos la Comisión de Comercio Exterior del Congreso de los Estados Unidos: Al negociar los términos del Tratado de Libre Comercio (NAFTA, por sus siglas en inglés), que durante mucho tiempo el Senado estadunidense prefirió codificar como simple acuerdo, Salinas de Gortari propuso una cláusula secreta para tratar fuera del texto formal del TLC el tema de los hidrocarburos. El petróleo, pues.
La acotaci√≥n obligada sobre la naturaleza jur√≠dica del TLC radica en que, en apego al Derecho Internacional, un Tratado incluir√≠a eventualmente, por ejemplo, la aceptaci√≥n por las partes firmantes de una moneda √ļnica, la cooperaci√≥n militar, etc√©tera, a las que no se obliga necesariamente un acuerdo. Por eso, en las primeras consignas de Salinas de Gortari al Senado mexicano prefiri√≥ proponerlo como un Acuerdo.

Diestros toreros de la Constitución


Cuando en El Capitolio de Washington se enteraron de que, desde entonces, el gobierno de Salinas de Gortari exploraba vías legales alternas para meter capital extranjero en la explotación del petróleo mexicano (la desnacionalización, como ya había ocurrido con el sistema de banca y crédito), algunos cautelosos legisladores norteamericanos allanaron sus dudas con la siguiente observación:
El actual r√©gimen mexicano ha dado muestras de desapego al ordenamiento constitucional por su proclividad a aplicar mecanismos que le den la vuelta a la Carta magna. (General brigadier del Ej√©rcito mexicano y doctor en Administraci√≥n P√ļblica, Jos√© Francisco Gallardo Rodr√≠guez / Militarismo a fines del siglo XX. ‚ÄúSiempre cerca, siempre lejos / Las Fuerzas Armadas en M√©xico‚ÄĚ. 2000).
El autor citado -al comentar el problema de la deuda externa-, escribi√≥ que M√©xico viv√≠a desde entonces una ‚Äúsituaci√≥n de absoluta subordinaci√≥n pol√≠tica y econ√≥mica a los intereses de los Estados Unidos, que impacta a lo social y se abalanza a lo militar‚ÄĚ.
En ese contexto, recuerda el general Gallardo Rodr√≠guez la reuni√≥n de ministros de la Defensa del hemisferio que se gest√≥ dentro del marco de la Cumbre de las Am√©ricas, en Miami (1994); reuni√≥n ministerial convocada para julio de 1995 en Williamburg, Virginia, cuyas claves codificadas impon√≠an que se deb√≠a obtener de los ej√©rcitos de la regi√≥n su consentimiento para la planificaci√≥n estrat√©gica de la defensa hemisf√©rica, bajo el control de los Estados Unidos: intercambio de informaci√≥n de defensa y doctrina de planificaci√≥n estrat√©gica, revisi√≥n y registros de armas convencionales, etc√©tera. M√©xico se incorpor√≥ a esa reuni√≥n como ‚Äúobservador‚ÄĚ.

Corrupción e ineficiencia, marcas de la casa


Otro colaborador en la obra consultada, fue el periodista e investigador mexicano Jorge Luis Sierra Guzmán, (becario del Centro Hemisférico de Estudios de Defensa de la Universidad de la Defensas Nacional en Washington DC).
Su texto nos documenta desde otro enfoque los acuerdos impuestos a M√©xico por los Estados Unidos, so capa del combate al narcotr√°fico, en un estado de crisis de las instituciones policiacas y militares en M√©xico, resultante de los signos de corrupci√≥n e ineficiencia en instituciones financieras, de salud y educaci√≥n p√ļblica, aunados a la debilidad de otros sistemas institucionales, como la rendici√≥n de cuentas o la capacidad legislativa para supervisar a las agencias antinarc√≥ticos. El diagn√≥stico data de 2000.
Quince a√Īos han pasado‚Ķ y como si nada.
Sierra Guzm√°n nos ilustra: M√©xico se apoy√≥ firmemente en el entrenamiento estadunidense para mejorar su capacidad militar. Seg√ļn registros de El Pent√°gono, mil 448 militares mexicanos recibieron instrucci√≥n en los Estados Unidos entre 1981 y 1995, (primera fase del neoliberalismo) bajo dos programas: El Internacional de Educaci√≥n y Entrenamiento Militar y el de Ventas Militares al Extranjero.
(Despu√©s del colosal rescate financiero de la presidencia suplente de Ernesto Zedillo Ponce de Le√≥n -instrumentado por Bill Clinton- de los brutales impactos del maquinado y catastr√≥fico Error de diciembre de 1994. Nota de la redacci√≥n), en 1996 ‚Äúla tendencia de preparar militares se elev√≥ a niveles sin precedente, y con el entrenamiento de m√°s de mil 500 efectivos del Grupo Aerom√≥vil de Fuerzas Especiales en 1997, la administraci√≥n del presidente Zedillo super√≥ en un solo a√Īo el n√ļmero de militares capacitados durante 14 a√Īos en escuelas del Pent√°gono‚ÄĚ. Hasta aqu√≠ Sierra Guzm√°n.

¬ŅD√© que sirvi√≥ tanta modernizaci√≥n castrense?


A la luz del sombr√≠o e ingobernable panorama actual que estremece y alarma a la sociedad mexicana en su conjunto, ¬Ņcu√°l es la utilidad tangible de esas pol√≠ticas adoptadas por Salinas de Gortari y Zedillo, si antes de terminar el sexenio pasado el general secretario de la Defensa Guillermo Galv√°n Galv√°n reconoc√≠a paladinamente que el Estado hab√≠a perdido amplias zonas del territorio nacional en manos del crimen organizado?
Dos que tres observaciones finales: Respecto de las c√©lulas del Grupo Aerom√≥vil de Fuerzas Especiales, conocidas como Gafes. √Čstos se mantuvieron originalmente en secreto. Por algo ser√≠a. Pero, al tiempo, los Gafes fueron asociados a otro programa autorizado por Zedillo: La selecci√≥n de miembros del Ej√©rcito mexicano para enviarlos a campos de entrenamiento de las Fuerzas Armadas de Guatemala en las selvas mayas, no precisamente clandestinos.

Y así llegaron los sanguinarios kaibiles


Esos campos fueron abiertos y acondicionados por el Ministerio de Defensa guatemalteco y su peculiaridad consistió en formar cuerpos de élite para la persecución y exterminio de las poblaciones indígenas: Fueron los temibles y temidos Kaibiles, caracterizados por su instinto despiadado y sanguinario. Máquinas de matar, se les denomina.

 

Kaibiles


Pronto, en territorio chiapaneco y luego en Michoacán y Guerrero se reportaron expediciones de kaibiles, sembrando el terror entre comunidades indígenas. Recuérdese la todavía impune Matanza de Acteal en diciembre de 1997.
El siguiente vínculo de los kaibiles fue con Los Zetas, brazo armado del Cártel del Golfo formado aquél por militares mexicanos desertores. El sicariato sería su consecuencia automática, con extensión desde Tamaulipas hacia otras entidades del interior, donde los cadáveres decapitados pasaron de pesadilla a noticia cotidiana de una columna. Ca-sual-men-te, primero en Zitácuaro y luego en Uruapan, Michoacán.
Más recientemente se denunciaría que las trasnacionales mineras, especialmente las canadienses, contratan los servicios de esos sicarios para aplacar la resistencia de las comunidades indígenas contra el despojo de sus dominios seculares en territorios de abundantes yacimientos minerales. Pronto, a esa estrategia de dominación serán incorporadas las zonas petroleras, como ya ocurre en Veracruz.

Para los ciegos, todas las cosas son s√ļbitas


Contada esa historia y dado el estado de barbarie que vive la Rep√ļblica, una consideraci√≥n √ļltima: S√≥lo para los ciegos, todas las cosas son s√ļbitas.
Ahora que la tentaci√≥n represiva se pone nuevamente a caballo y se invoca el Estado de Derecho para el uso leg√≠timo de la violencia institucional en voz de egresados de las ilustres Escuela Libre de Derecho y Universidad Panamericana (Opus Dei), una pregunta anticipamos para una eventual pr√≥xima entrega sobre el tema: ¬ŅLa nueva Constituci√≥n pe√Īista abrog√≥ de facto el art√≠culo 29 de la Constituci√≥n de Quer√©taro reformado? ¬°Cuidado con una tercera Guerra sucia! Es cuanto.

 



More articles by this author

Urge restaurar el Estado constitucionalUrge restaurar el Estado constitucional
  Urge restaurar el Estado constitucional Abraham Garc√≠a Ibarra SI LE QUITAMOS algunas...
Friedman sigue hospedado en Palacio NacionalFriedman sigue hospedado en Palacio Nacional
  Friedman sigue hospedado en Palacio Nacional Abraham Garc√≠a Ibarra   CONSTA, en los...
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy
¬ŅQui√©n est√° en l√≠nea?
Tenemos 456 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

224
Banner
273 Suplemento
Banner
401
Banner
402
Banner
400
Banner
399
Banner
398
Banner
397
Banner
396
Banner