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Edición 329

Semiosfera

 

La alguna vez conocida como La Ciudad de los Palacios, gobernada desde el ya lejano 1997 por el partido del Sol Azteca, sigue siendo a pesar de todo, una gran caja de resonancia de todo lo que sucede en el país.

Es un gigantesco crisol de todos los grupos sociales y pol√≠ticos que existen en este M√©xico del siglo XXI. Por ello, la ciudad de M√©xico ha venido siendo gobernada por individuos del m√°s diverso perfil, pero que, al menos de manera p√ļblica, se suelen asumir como parte de esa argamasa pol√≠tica llamada izquierda.

En esta coyuntura sociopol√≠tica que estamos viviendo mientras que, al frente de Los Pinos est√° un representante del viejo r√©gimen priista, encabezando el Palacio del Ayuntamiento del DF se encuentra un abogado que p√ļblicamente no ha asumido militancia pol√≠tica alguna.

Miguel √Āngel ManceraLa mejor opci√≥n

Miguel √Āngel Mancera Espinosa, representando a la colaci√≥n denominada Movimiento Progresista,  obtuvo la jefatura de gobierno del DF con una cifra hist√≥rica. En el 2012 votaron por √©l poco m√°s de tres millones de personas, lo que signific√≥ que  casi el 64% de los electores lo consideraron la mejor opci√≥n.

Una cifra nunca antes vista en una elección a nivel local, misma que le dio a Mancera un triunfo a toda lid, sin margen alguno que se prestara a la polémica, caso muy diferente a la elección a nivel federal, que se desarrolló de manera un tanto accidentada.

Sin embargo, desde que obtuvo la postulación por parte del PRD a la jefatura de gobierno, Mancera se ha visto bajo la lupa por parte de los grupos de mayor raigambre en la militancia de ese partido. Tanto por no haberse afiliado formalmente a él, como por la percepción que genera su figura, la de ser una personaje de escasa carrera política que era ciento por ciento hechura de su predecesor Marcelo Ebrard.

Era tal la popularidad que Mancera Espinosa hab√≠a heredado de aqu√©l que las revistas del coraz√≥n le nombraron en ese entonces  el soltero del a√Īo, nada mal para alguien que apenas en el a√Īo 2000 hab√≠a ingresado al servicio p√ļblico como un asesor m√°s en la Asamblea de Representantes del DF.

Pero recordemos que en aquella famosa coyuntura del 1 de diciembre del 2012, el gobierno capitalino que a√ļn no estaba a cargo de Mancera se vio ensombrecido por el uso excesivo de la fuerza en contra de los manifestantes que salieron a las calles a expresar su descontento por la toma de posesi√≥n de Pe√Īa Nieto.

Desde entonces, este tipo de pr√°cticas que rayan en lo represivo se han vuelto frecuentes en muchas de las movilizaciones que se han presentado en este territorio gobernado formalmente por el PRD.

Vasallaje

Ebrard Casaub√≥nPara reforzar esa percepci√≥n de colaboracionismo con el gobierno federal, a diferencia de sus dos predecesores, Mancera no tuvo empacho alguno en reconocer como leg√≠timo al ocupante de Los Pinos. La ciudadan√≠a fue testigo de c√≥mo, desde los primeros d√≠as de su encomienda al frente del DF, acompa√Īaba a Enrique Pe√Īa Nieto en algunas de la ceremonias que eran encabezadas por √©ste.

As√≠ mismo, al paso de los meses eran muy evidente que las promesas de campa√Īa del jefe de gobierno se estaban quedando en solo eso, meros ofrecimientos a la gente en pos de su voto. Promesas clientelares como la seguridad en todo el territorio del DF, el desarrollo de los programas sociales, la educaci√≥n para todos, as√≠ como la atenci√≥n a las demandas ciudadanas y a los derechos de estas, se fueron quedando en palabras huecas a los o√≠dos de quienes hab√≠an pensado en Miguel √Āngel Mancera como alguien que pod√≠a emular todo lo que el tabasque√Īo L√≥pez Obrador hab√≠a logrado en pro de los grupos vulnerables de la capital de la Rep√ļblica.

El  affaire Metro

Como a nivel federal, la inseguridad y la corrupci√≥n han sido dos de los m√°s importantes reveses que ha tenido Mancera a lo largo de sus dos primeros a√Īos al frente de la ciudad de M√©xico. Caso paradigm√°tico fue el de la multicitada L√≠nea 12 del Metro, orgullo de la administraci√≥n de Ebrard Casaub√≥n, misma que unos cuantos meses despu√©s de haber tomado posesi√≥n, Mancera tuvo que cerrar varias de sus estaciones por la gran cantidad de irregularidades que se fueron descubriendo.

Cabe recordar tambi√©n, como en diciembre de 2013 Mancera tuvo que salir a dar la cara, ya que p√ļblicamente defendi√≥ el incremento al precio del boleto del Metro. Como siempre el anzuelo a la ciudadan√≠a fue que, con ese incremento, el servicio iba a mejorar un ciento por ciento pero, a la fecha, m√°s de un a√Īo despu√©s de esta medida los millones de usuarios de este transporte p√ļblico siguen esperando que el ejecutivo estatal honre su palabra.

 

Linea 12 orgullo y verg√ľenza

 

Simultáneamente, el ejecutivo prometió que de los vagones del Metro desaparecerían los miles de vendedores que habían hecho de sus instalaciones su base de trabajo. Se crearon programas de apoyo económico para brindarles sustento durante algunos meses y, también, se prometió capacitarlos para su posterior reinserción al mercado formal.

De la misma manera, como millones de usuarios han podido constatar este √ļltimo ofrecimiento se qued√≥ en solo eso, una promesa para mejorar un servicio, un boleto m√°s caro con lo que tan solo se logr√≥ irritar a la poblaci√≥n.

Seguridad ciudadana

Sin t√≠tuloPero qu√© podemos decir en el √°mbito de la seguridad, durante dos a√Īos hemos escuchado la retah√≠la de argumentos de Miguel √Āngel Mancera y de sus subalternos en torno a que en el DF no operan los c√°rteles de la droga, y de que d√≠a con d√≠a se mejora la seguridad para los habitantes de la metr√≥poli. Pero m√°s all√° del discurso oficial la ciudadan√≠a dif√≠cilmente puede sentirse segura en esta capital, mucho menos ante la cada vez m√°s creciente oleada de extorsiones que deben afrontar buena parte de los comerciantes y empresarios afincados en el DF.

Aunado a lo anterior, ante la gran cantidad de manifestaciones sociales que se han presentado en el DF, la respuesta de los cuerpos policiacos a cargo de Mancera no ha sido bien percibida por los defe√Īos. Por el contrario, diversas organizaciones han acusado que la polic√≠a capitalina no solo reprime a los ciudadanos  que participan en las marchas, sino que tambi√©n ha arremetido indiscriminadamente en contra de los personas inocentes.

Igualmente, las cr√≠ticas que se le hacen se√Īalan que sus operadores policiacos se han dedicado a infiltrar a sus integrantes, y de hacerlos pasar como anarquistas violentos  para desacreditar las expresiones de protesta ante los ojos de la opini√≥n p√ļblica.

Peón federal

A pesar de que Miguel √Āngel Mancera ha intentado reconquistar el apoyo ciudadano que lo llev√≥ al poder en el 2012, con gui√Īos como su propuesta para incrementar el salario m√≠nimo a los $82 diarios. A √©sta habr√° que sumar la estent√≥rea declaraci√≥n, de que todos los miembros de su gabinete tendr√°n que difundir su declaraci√≥n patrimonial so riesgo de perder el empleo.

Los vendedores de m√ļsica pirataPero ambas han sido propuestas que la ciudadan√≠a ha visto como un mero formulismo de cortes√≠a, la gente sigue percibiendo a Mancera Espinosa como un hombre que dista mucho ser de izquierda. Lo ven como un arribista que se trep√≥ al PRD. Y lo que resulta peor es que, desde ah√≠, se ha vuelto un servil funcionario a la disposici√≥n del gobierno federal.

Por ello si no hay s√ļbitos cambios en el tim√≥n del gobierno capitalino, los  ciudadanos del DF seguir√°n percibiendo al Dr. Mancera como un mero subordinado de Enrique Pe√Īa Nieto, y tambi√©n como un feroz represor de las manifestaciones sociales que, semana a semana, tienen a la ciudad de M√©xico como escenario.

Por lo tanto, los escenarios para los pr√≥ximos cuatro a√Īos ya est√°n trazados para Miguel √Āngel Mancera, son tres, a saber. El primero, seguir siendo un empleado al servicio irrestricto de Los Pinos; el segundo peor a√ļn, un flagrante represor de la ciudadan√≠a, un bur√≥crata con un discurso usufructuario de la ley que con ella someta a las organizaciones sociales.

Por √ļltimo, un verdadero jefe de gobierno que siendo garante de las leyes, haga de √©stas instrumento para el beneficio de toda la poblaci√≥n de la alguna vez llamada, la regi√≥n m√°s transparente. Por ende, Cronos tendr√° la √ļltima palabra.



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