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ITINERARIO 2018 Se busca a los culpables del asesinato de la democracia
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Edición 368

 PORTADA368

ITINERARIO 2018

Se busca a los culpables del asesinato de la democracia

 Abraham Garc√≠a Ibarra 

AL INICIARSEel 16 de febrero ‚Äúlos d√≠as de guardar‚ÄĚ por razones cuaresmales, el doctor Miguel √Āngel Mancera quiso dictar su testamento c√≠vico, primado por una aspiraci√≥n: Pasar a la historia como el jefe de Gobierno que logr√≥ la transformaci√≥n pol√≠tica de la Ciudad de M√©xico y la dot√≥ con una Constituci√≥n propia.

         Vistas sin prejuicios esas realizaciones, podr√≠an inscribirse en el cat√°logo de obras civilizatorias del pol√≠tico que casi complet√≥ el cuarto periodo constitucional de gobierno del Partido de la Revoluci√≥n Democr√°tica (PRD) en DF-CDMX.

Si Por M√©xico al frente compens√≥ al gobernante con su nominaci√≥n al Senado de la Rep√ļblica, por nuestra modesta parte quedamos tentados a reservar su nombre para la Rotonda de las Personas Ilustres de la CDMX.

Algo violentó sin embargo, esa iniciativa en borrador: Horas después de la comparecencia ante medios del doctor Mancera, las hordas amarillas se liaron a sillazos y mandobles en los salones de un hotel de cinco estrellas en la sede de los poderes federales.

Escena salvaje de suyo, nos cuestionamos si es de personas cuerdas perder el tiempo en las jornadas electorales como las que están programadas para el próximo 1 de julio, si los depositarios de la voluntad popular administran el voto, literalmente, como si se tratara de un arma de destrucción masiva.

 

Dios aprieta, pero no ahorca…

La madrugada del 19 de febrero, la Madre Naturaleza siguió mortificando nuestro espíritu con sus llamados a la prudente prevención y acaso al contrito arrepentimiento. Al alba, no obstante, la tranquilidad volvió como ensalmo al escuchar un coro de aliento casi angélico:

El Estado de México es una/ prepotente existencia moral/ porción es de prístina cuna/ de la gran libertad nacional… Son sus hijos (…) responsables en este momento/ uno solo y viril sentimiento/ son un alma de fuerza y amor/… a los pueblos en pugna aconseja/ el amor, el trabajo y la paz.

Para asegurarnos de que habíamos sobrevivido al sismo de seis grados de aquella madrugada, sintonizamos de nuevo el Canal Mexiquense de televisión. Ahí estaba el Himno, incitándonos a buscar domicilio de Atlacomulco. No se puede pedir más para el retiro espiritual: La sucesión presidencial está en manos insospechables. Las de los moralmente prepotentes. ¡La Patria está a salvo!

 

Después de los sismos, la realidad nos convoca

Con su acidez de genial energ√ļmeno, Nietzsche parec√≠a regocijarse: ‚ÄúBienvenidos los olvidadizos, ya que vuelven a tropezarse con la misma piedra‚ÄĚ.

La Historia no es un montón de papeles para adornar las bibliotecas de los nuevos ricos. Es una construcción incesante que aplica a la soberana consolidación las naciones que, en la palabra de Renán, son el plebiscito de todos los días.

Hoy, los gobernantes que se niegan a dar el salto a la condici√≥n de estadista, pretenden hacer ‚Äúhistoria‚ÄĚ sumergi√©ndose en el twitter y terminan convertidos en personajes de historieta: Apenas un producto del materialismo hist√©rico que corre por las venas abiertas de las redes sociales.

 

Cuelga de alfileres la suerte de 123 millones de mexicanos

Los mexicanos del llano con derechos al voto a salvo, han sido convocados a una nueva formaci√≥n de poderes p√ļblicos a remolque de la sucesi√≥n presidencial.

Hacia el 30 de marzo, inicio de la etapa electoral constitucional, estar√°n registradas legalmente las candidaturas al gran rectorado del Estado mexicano. Cuando escribimos estas notas, est√°n perfilados tres por frentes partidistas y eventualmente otros tres amparado bajo la figura de candidatos ‚Äúindependientes‚ÄĚ.

Para las formalidades del caso, con independencia de lo que mandate el r√©gimen electoral, imaginamos a esos aspirantes incitando a los camar√≥grafos a que los acompa√Īen a cumplir con la llamada Ley 3 de 3: Declaraciones fiscal, patrimonial y de conflicto de intereses. (Aplausos).

¬ŅAnte qu√© sinodales, esos que prometen un futuro ‚Äúde prosperidad y felicidad‚ÄĚ a 123 millones de compatriotas se someter√°n a examen sobre su conocimiento y dominio real del presente, como cuadrante de su carta de navegaci√≥n en los pr√≥ximos seis a√Īos, breve escala a la inmortalidad?

La consagraci√≥n del pr√≥ximo presidente de M√©xico ‚ÄĒaunque el esoterismo se ha vuelto a poner de moda entre los sedicentes pol√≠ticos‚ÄĒ, no es asunto de la ciencia infusa. Pasa por los filtros de la Teor√≠a del Estado, de la Sociolog√≠a Pol√≠tica y, sobre todo, de la Historia con may√ļscula.

Lo que en las precampa√Īas han ofrecido los precandidatos presidenciales est√° condensado y se seguir√° condensando en una estridente tormenta de eslogan y spots vac√≠os de fibra y sustancia, que lo √ļnico que provocan entre los receptores de esas extravagancias, es repugnancia y repelencia.

Piensan, los que pretenden treparse a Los Pinos, en las elecciones inmediatas, no en la suerte de las nuevas generaciones. No piensan en éstas, porque, a final de cuentas, el nombramiento del presidente para el sexenio 2018 depende del criterio de siete magistrados electorales.

 

Estadísticas para ilustrar nuestro optimismo electoral

De acuerdo con algunas estimaciones prospectivas, potencialmente la elecci√≥n presidencial puede ser decidida por un sector (29 por ciento) del listado nacional de electores: Unos 25 millones 600 mil ciudadanos de entre 18 y 24 a√Īas de edad. En el rango de personas entre 20 y 24 a√Īos de edad, hay una franca repulsa a las elecciones. Forman, esos remisos, el ej√©rcito de abstencionistas.

Cualquiera que estudie la sicolog√≠a de las masas puede ilustrarnos sobre los fen√≥menos que inciden en ese rechazo a la pol√≠tica electoral, como consecuencia de la resistencia a la pol√≠tica en general. Priman esa desalentada e irritada conducta la corrupci√≥n p√ļblica y su alcahueta la impunidad.

En la primera semana de febrero, en la Ciudad de México se realizó la 12 Cumbre Mundial de Comunicación Política, uno de cuyos diagnósticos subrayó el sentimiento antisistema que marca el proceso rumbo a julio.

Ese sentimiento, se dijo en el foro, aglutina el enojo contra los partidos y la clase pol√≠tica, que tiene como dos de sus objetivos el PRI y el presidente Enrique Pe√Īa Nieto.

Uno de los ponentes, Javier Sánchez Galicia, fundador del Grupo Kratos, fue explicito en la especificación: Entre 2102 y 2014, el PRI perdió casi 25 millones de potenciales electores al pasar de 21 estados bajo su administración a 14. Con esto está dicho todo.

 

Para el poder, el enojo social es irracional

No fue expresamente el PRI, sin embargo, el que respondi√≥ a las conclusiones de aquel encuentro. Fueron voceros del gobierno los que descalificaron las tendencias ‚Äúantisist√©micas‚ÄĚ (sic). El propio Pe√Īa Nieto tipific√≥ como irracional el enojo social que mueve a los remisos.

Esa es una de las reacciones t√≠picas del pe√Īismo, negado ‚Äúpor sistema‚ÄĚ a ejercer la comunicaci√≥n pol√≠tica como herramienta para arbitrar y conciliar la lucha de los contrarios. Es lo que algunos polit√≥logos plantean como vocaci√≥n de gobernar por la negaci√≥n. Esto es, eludir o ignorar la existencia del conflicto.

 

A lo que nos remite la lectura de El hombre político

Apelamos a la cita de una obra que en la década de los setenta sumó tres ediciones (la data tiene que ver con lo que más adelante agregaremos).

Se trata de El hombre político. Su autor, Seymour Martin Lipset abre el tema afirmando que unas de las principales preocupaciones de la sociología política, consiste en un análisis de las condiciones que configuran la democracia.

La democracia, dirá en uno de los apartados de su texto, no constituye solamente, ni siquiera principalmente, un medio por el cual diferentes grupos pueden aspirar a una sociedad justa: Es, precisamente, la sociedad justa en acción.

La base de las reflexiones de Lipset se agiganta en estas líneas: Por sorprendente que pueda parecer, una democracia estable requiere de la manifestación de un conflicto o una división, de manera que existan una lucha por posiciones directivas, exigencias a los partidos que se hallan en el poder y cambios de los que gobiernan…

Pero sin consenso -‚Äúun sistema pol√≠tico que permita el juego pac√≠fico del poder, la adhesi√≥n de los que est√°n fuera a las decisiones tomadas por los que est√°n dentro y el reconocimiento por parte de estos √ļltimos de los derechos de los primeros-, no puede existir ninguna democracia.

La constante hist√≥rica de la narrativa de El hombre‚Ķ est√° primada por la intolerancia en las relaciones pol√≠ticas, sociales, econ√≥micas y culturales en la sociedad norteamericana: La pugna racial desde los a√Īos fundacionales de los Estados Unidos; la disputa entre los partidos pol√≠ticos dominantes (encarnecida en nuestros d√≠as), entre los segmentos sociales que combaten por su ascenso econ√≥mico y, obviamente, entre los diversos credos religiosos.

El hombre… tuvo tres ediciones en el corto tiempo de la década de los setenta, lo que refleja el interés que suscitó en los círculos estadunidenses y en las esferas políticas y académicas en América Latina. Lipset fue huésped de instituciones universitarias mexicanas.

 

Los crímenes que degollaron la democracia norteamericana

Eso nos indujo a tomar como referencia la d√©cada se√Īalada, antecedida por los asesinatos de los hermanos Kennedy (John, en el ejercicio presidencial; Robert en campa√Īa por la presidencia) y Martin Luther King, palad√≠n de la integraci√≥n racial.

Diversos intelectuales liberales estadunidenses coinciden en que esa serie de crímenes (próximos a la tipificación de crímenes de Estado) marcó el principio de la degradación de la política norteamericana y erosionó su buque insignia: La democracia, para entonces ya convertida en producto de exportación.

A punto de cerrarse la década revisada, el profesor de derecho en Chicago y director de The Suprema Court Review, Philip B. Kurland, en declaraciones periodísticas en diciembre, sostuvo: Si, como nación, somos culpables de un fracaso, no es porque no hayamos logrado alcanzar el ideal que profesamos; es porque, cínicamente, no hemos tratado de alcanzarlo.

 

El promisorio y frustrado tr√°nsito del 68

En 1968 -entramos a la recapitulaci√≥n del √ļltimo medio siglo-, en segundo mandato presidencial, Lyndon B. Johnson orden√≥ la suspensi√≥n de vuelos sobre Vietnam, cargados de bombas nucleares. De todas formas, los Estados Unidos perdieron la guerra.

Pero ese mismo a√Īo, del asesinato de King, era del dominio p√ļblico que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) inundaba los campus universitarios y las plazas p√ļblicas de droga transportada por unidades de la Fuerza A√©rea desde El tri√°ngulo dorado asi√°tico. (¬ŅDe qu√© se alarma ahora Donald Trump?).

En Europa, en las calles de París, el movimiento obrero y la comunidad universitaria inician una primavera ardiente que culmina en el Mayo francés. Las proclamas: Seamos realistas… exijamos lo imposible. La imaginación al poder: Caen el primer ministro Georges Pompidou y su gabinete.

Un arrogante Charles de Gaulle convoca a un referéndum sobre su permanencia. ¡Cae de la presidencia!

 

Así llegamos a la Matanza de Tlatelolco

Son signos de ruptura generacional, seg√ļn los tipifica la Sociolog√≠a Pol√≠tica. Los remesones europeos golpean en un M√©xico que acomete la organizaci√≥n de los Juegos Ol√≠mpicos, como escaparate de cuatro d√©cadas ‚Äúde estabilidad pol√≠tica y econ√≥mica‚ÄĚ.

Julio es la plataforma: La matanza del 2 de octubre en Tlatelolco es la prueba m√°s acabada de la intolerancia. El viejo franc√©s, Mirabeau lo hab√≠a advertido en su siglo sobre la tiran√≠a: ‚ÄúPuesto que la autoridad tolera, se siente facultada a no tolerar‚ÄĚ.

El 1968 mexicano operaba como placenta de la sucesi√≥n presidencial de 1970. Ocho a√Īos despu√©s, Jos√© L√≥pez Portillo justific√≥ la iniciativa de la Reforma Pol√≠tica: De la crisis de conciencia, hemos pasado a la conciencia de la crisis.

La gran reforma del 77-78 tuvo como primera expresión de voluntad la Ley de amnistía a los presos políticos presos o proscritos. Vale el dato, porque las reformas constitucionales de aquel periodo abrieron las esclusas a la participación institucional en la política de las minorías, incluyendo aquellas que se habían embarcado en la opción armada.

Los votos se cuentan y cuentan, resumi√≥ don Jes√ļs Reyes Heroles, ex presidente del PRI y ex secretario de Gobernaci√≥n, al darle sentido a su rechazo a las simulaciones.

 

El vicio de la democracia: La partidocracia

El 68 cumple su primer medio siglo: Las reformas electoreras posteriores, lejos de consolidar el sistema de partidos para civilizar la lucha de los contrarios, han caído en el vicio más lacerante de la democracia: La partidocracia.

La partidocracia, lo vemos en estos días, ha reducido la democracia a un procaz reacomodo y gritos en el piso de remates electorales.

En su ensayo sobre El suicidio de las democracias, el estudioso francés Claude Julien hizo una dolorosa disección: Como a pesar de todo conviene jugar al juego de la democracia y respetar sus ritos, los gobiernos repiten que no utilizan la fuerza más que al servicio de la libertad.

Toda retórica permite a las democracias occidentales darse así tranquilidad de conciencia al salvaguardar las apariencias de cierto liberalismo: Así, pues, admiten en su país como en el exterior, ciertas extravagancias, un margen de no-conformismo, con tal de que no resulten comprometidos sus privilegios esenciales.

Un retrato hablado de la democracia ‚Äúa la mexicana‚ÄĚ. Cuan necesario resulta, en estos d√≠as de sucesi√≥n presidencial, que los once consejeros electorales y los siete magistrados federales, lean algo m√°s que sus estados de cuenta bancarios.

 

Primero como tragedia; ahora como farsa

Marzo es un mes propicio a la toma de conciencia histórica:

El 17 de marzo de1821 se publicó El Plan de Iguala, uno de cuyos postulantes, Vicente Guerrero, declaró que La Patria es Primero.

El 21 marzo de 1806 naci√≥ en Guelatao, Oaxaca, el patricio Benito Ju√°rez. El 1 de marzo de 1854 se proclam√≥ El Plan de Ayutla por el que se fue para siempre del gobierno Antonio L√≥pez de Santa Anna. En ese plan se incub√≥ la Constituci√≥n de 1857, bandera con la que Ju√°rez restaur√≥ la Rep√ļblica.

El 25 de marzo de 1825 se instala la Suprema Corte de Justicia de la Nación que la que se integran los tres Poderes de la Unión.

El 26 de marzo de 1913 de promulga El Plan de Guadalupe por el que se condena el asesinato de Francisco I. Madero a manos de Victoriano Huerta y Venustiano Carranza asume la comandancia del Ejército Constitucionalista. Producto final de la lucha revolucionaria: La Constitución de 1917.

El 18 de marzo se cumplen 80 a√Īos de que L√°zaro C√°rdenas decret√≥ la Expropiaci√≥n Petrolera.

 

¬ŅQui√©nes fueron Reyes Heroles y Leyva Vel√°zquez?

De tarea para los sedicentes dirigentes del PRI: El 4 se cumplen 89 a√Īos de la fundaci√≥n del Partido Nacional Revolucionario.

El 19, doble aniversario que podr√≠a ser luctuoso para la claudicante nomenclatura del PRI: Murieron en 1985 dos ex presidentes nacionales: El citado Reyes Heroles y el general revolucionario Gabriel Leyva Vel√°zquez. ¬ŅQu√© quienes fueron?

El 23 de marzo se cumplen 24 a√Īos del asesinato del ex presidente nacional del PRI y candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio.

Sospechamos que, de las efemérides citadas, se pueden sustanciar algunas nociones sobre la democracia mexicana. Que sigue en embrión

Para no pecar de ingenuos, nos quedamos con el dictamen forense elevado al rango de máxima política: Cuando un Estado muere, no se precisa la autopsia: Murió por suicidio. Es cuanto.

 

                                                               

 

 

                                            

ITINERARIO 2018

Se busca a los culpables del asesinato de la democracia

 Abraham Garc√≠a Ibarra

 

AL INICIARSEel 16 de febrero ‚Äúlos d√≠as de guardar‚ÄĚ por razones cuaresmales, el doctor Miguel √Āngel Mancera quiso dictar su testamento c√≠vico, primado por una aspiraci√≥n: Pasar a la historia como el jefe de Gobierno que logr√≥ la transformaci√≥n pol√≠tica de la Ciudad de M√©xico y la dot√≥ con una Constituci√≥n propia.

         Vistas sin prejuicios esas realizaciones, podr√≠an inscribirse en el cat√°logo de obras civilizatorias del pol√≠tico que casi complet√≥ el cuarto periodo constitucional de gobierno del Partido de la Revoluci√≥n Democr√°tica (PRD) en DF-CDMX.

Si Por M√©xico al frente compens√≥ al gobernante con su nominaci√≥n al Senado de la Rep√ļblica, por nuestra modesta parte quedamos tentados a reservar su nombre para la Rotonda de las Personas Ilustres de la CDMX.

Algo violentó sin embargo, esa iniciativa en borrador: Horas después de la comparecencia ante medios del doctor Mancera, las hordas amarillas se liaron a sillazos y mandobles en los salones de un hotel de cinco estrellas en la sede de los poderes federales.

Escena salvaje de suyo, nos cuestionamos si es de personas cuerdas perder el tiempo en las jornadas electorales como las que están programadas para el próximo 1 de julio, si los depositarios de la voluntad popular administran el voto, literalmente, como si se tratara de un arma de destrucción masiva.

 

Dios aprieta, pero no ahorca…

La madrugada del 19 de febrero, la Madre Naturaleza siguió mortificando nuestro espíritu con sus llamados a la prudente prevención y acaso al contrito arrepentimiento. Al alba, no obstante, la tranquilidad volvió como ensalmo al escuchar un coro de aliento casi angélico:

El Estado de México es una/ prepotente existencia moral/ porción es de prístina cuna/ de la gran libertad nacional… Son sus hijos (…) responsables en este momento/ uno solo y viril sentimiento/ son un alma de fuerza y amor/… a los pueblos en pugna aconseja/ el amor, el trabajo y la paz.

Para asegurarnos de que habíamos sobrevivido al sismo de seis grados de aquella madrugada, sintonizamos de nuevo el Canal Mexiquense de televisión. Ahí estaba el Himno, incitándonos a buscar domicilio de Atlacomulco. No se puede pedir más para el retiro espiritual: La sucesión presidencial está en manos insospechables. Las de los moralmente prepotentes. ¡La Patria está a salvo!

 

Después de los sismos, la realidad nos convoca

Con su acidez de genial energ√ļmeno, Nietzsche parec√≠a regocijarse: ‚ÄúBienvenidos los olvidadizos, ya que vuelven a tropezarse con la misma piedra‚ÄĚ.

La Historia no es un montón de papeles para adornar las bibliotecas de los nuevos ricos. Es una construcción incesante que aplica a la soberana consolidación las naciones que, en la palabra de Renán, son el plebiscito de todos los días.

Hoy, los gobernantes que se niegan a dar el salto a la condici√≥n de estadista, pretenden hacer ‚Äúhistoria‚ÄĚ sumergi√©ndose en el twitter y terminan convertidos en personajes de historieta: Apenas un producto del materialismo hist√©rico que corre por las venas abiertas de las redes sociales.

 

Cuelga de alfileres la suerte de 123 millones de mexicanos

Los mexicanos del llano con derechos al voto a salvo, han sido convocados a una nueva formaci√≥n de poderes p√ļblicos a remolque de la sucesi√≥n presidencial.

Hacia el 30 de marzo, inicio de la etapa electoral constitucional, estar√°n registradas legalmente las candidaturas al gran rectorado del Estado mexicano. Cuando escribimos estas notas, est√°n perfilados tres por frentes partidistas y eventualmente otros tres amparado bajo la figura de candidatos ‚Äúindependientes‚ÄĚ.

Para las formalidades del caso, con independencia de lo que mandate el r√©gimen electoral, imaginamos a esos aspirantes incitando a los camar√≥grafos a que los acompa√Īen a cumplir con la llamada Ley 3 de 3: Declaraciones fiscal, patrimonial y de conflicto de intereses. (Aplausos).

¬ŅAnte qu√© sinodales, esos que prometen un futuro ‚Äúde prosperidad y felicidad‚ÄĚ a 123 millones de compatriotas se someter√°n a examen sobre su conocimiento y dominio real del presente, como cuadrante de su carta de navegaci√≥n en los pr√≥ximos seis a√Īos, breve escala a la inmortalidad?

La consagraci√≥n del pr√≥ximo presidente de M√©xico ‚ÄĒaunque el esoterismo se ha vuelto a poner de moda entre los sedicentes pol√≠ticos‚ÄĒ, no es asunto de la ciencia infusa. Pasa por los filtros de la Teor√≠a del Estado, de la Sociolog√≠a Pol√≠tica y, sobre todo, de la Historia con may√ļscula.

Lo que en las precampa√Īas han ofrecido los precandidatos presidenciales est√° condensado y se seguir√° condensando en una estridente tormenta de eslogan y spots vac√≠os de fibra y sustancia, que lo √ļnico que provocan entre los receptores de esas extravagancias, es repugnancia y repelencia.

Piensan, los que pretenden treparse a Los Pinos, en las elecciones inmediatas, no en la suerte de las nuevas generaciones. No piensan en éstas, porque, a final de cuentas, el nombramiento del presidente para el sexenio 2018 depende del criterio de siete magistrados electorales.

 

Estadísticas para ilustrar nuestro optimismo electoral

De acuerdo con algunas estimaciones prospectivas, potencialmente la elecci√≥n presidencial puede ser decidida por un sector (29 por ciento) del listado nacional de electores: Unos 25 millones 600 mil ciudadanos de entre 18 y 24 a√Īas de edad. En el rango de personas entre 20 y 24 a√Īos de edad, hay una franca repulsa a las elecciones. Forman, esos remisos, el ej√©rcito de abstencionistas.

Cualquiera que estudie la sicolog√≠a de las masas puede ilustrarnos sobre los fen√≥menos que inciden en ese rechazo a la pol√≠tica electoral, como consecuencia de la resistencia a la pol√≠tica en general. Priman esa desalentada e irritada conducta la corrupci√≥n p√ļblica y su alcahueta la impunidad.

En la primera semana de febrero, en la Ciudad de México se realizó la 12 Cumbre Mundial de Comunicación Política, uno de cuyos diagnósticos subrayó el sentimiento antisistema que marca el proceso rumbo a julio.

Ese sentimiento, se dijo en el foro, aglutina el enojo contra los partidos y la clase pol√≠tica, que tiene como dos de sus objetivos el PRI y el presidente Enrique Pe√Īa Nieto.

Uno de los ponentes, Javier Sánchez Galicia, fundador del Grupo Kratos, fue explicito en la especificación: Entre 2102 y 2014, el PRI perdió casi 25 millones de potenciales electores al pasar de 21 estados bajo su administración a 14. Con esto está dicho todo.

 

Para el poder, el enojo social es irracional

No fue expresamente el PRI, sin embargo, el que respondi√≥ a las conclusiones de aquel encuentro. Fueron voceros del gobierno los que descalificaron las tendencias ‚Äúantisist√©micas‚ÄĚ (sic). El propio Pe√Īa Nieto tipific√≥ como irracional el enojo social que mueve a los remisos.

Esa es una de las reacciones t√≠picas del pe√Īismo, negado ‚Äúpor sistema‚ÄĚ a ejercer la comunicaci√≥n pol√≠tica como herramienta para arbitrar y conciliar la lucha de los contrarios. Es lo que algunos polit√≥logos plantean como vocaci√≥n de gobernar por la negaci√≥n. Esto es, eludir o ignorar la existencia del conflicto.

 

A lo que nos remite la lectura de El hombre político

Apelamos a la cita de una obra que en la década de los setenta sumó tres ediciones (la data tiene que ver con lo que más adelante agregaremos).

Se trata de El hombre político. Su autor, Seymour Martin Lipset abre el tema afirmando que unas de las principales preocupaciones de la sociología política, consiste en un análisis de las condiciones que configuran la democracia.

La democracia, dirá en uno de los apartados de su texto, no constituye solamente, ni siquiera principalmente, un medio por el cual diferentes grupos pueden aspirar a una sociedad justa: Es, precisamente, la sociedad justa en acción.

La base de las reflexiones de Lipset se agiganta en estas líneas: Por sorprendente que pueda parecer, una democracia estable requiere de la manifestación de un conflicto o una división, de manera que existan una lucha por posiciones directivas, exigencias a los partidos que se hallan en el poder y cambios de los que gobiernan…

Pero sin consenso -‚Äúun sistema pol√≠tico que permita el juego pac√≠fico del poder, la adhesi√≥n de los que est√°n fuera a las decisiones tomadas por los que est√°n dentro y el reconocimiento por parte de estos √ļltimos de los derechos de los primeros-, no puede existir ninguna democracia.

La constante hist√≥rica de la narrativa de El hombre‚Ķ est√° primada por la intolerancia en las relaciones pol√≠ticas, sociales, econ√≥micas y culturales en la sociedad norteamericana: La pugna racial desde los a√Īos fundacionales de los Estados Unidos; la disputa entre los partidos pol√≠ticos dominantes (encarnecida en nuestros d√≠as), entre los segmentos sociales que combaten por su ascenso econ√≥mico y, obviamente, entre los diversos credos religiosos.

El hombre… tuvo tres ediciones en el corto tiempo de la década de los setenta, lo que refleja el interés que suscitó en los círculos estadunidenses y en las esferas políticas y académicas en América Latina. Lipset fue huésped de instituciones universitarias mexicanas.

 

Los crímenes que degollaron la democracia norteamericana

Eso nos indujo a tomar como referencia la d√©cada se√Īalada, antecedida por los asesinatos de los hermanos Kennedy (John, en el ejercicio presidencial; Robert en campa√Īa por la presidencia) y Martin Luther King, palad√≠n de la integraci√≥n racial.

Diversos intelectuales liberales estadunidenses coinciden en que esa serie de crímenes (próximos a la tipificación de crímenes de Estado) marcó el principio de la degradación de la política norteamericana y erosionó su buque insignia: La democracia, para entonces ya convertida en producto de exportación.

A punto de cerrarse la década revisada, el profesor de derecho en Chicago y director de The Suprema Court Review, Philip B. Kurland, en declaraciones periodísticas en diciembre, sostuvo: Si, como nación, somos culpables de un fracaso, no es porque no hayamos logrado alcanzar el ideal que profesamos; es porque, cínicamente, no hemos tratado de alcanzarlo.

 

El promisorio y frustrado tr√°nsito del 68

En 1968 -entramos a la recapitulaci√≥n del √ļltimo medio siglo-, en segundo mandato presidencial, Lyndon B. Johnson orden√≥ la suspensi√≥n de vuelos sobre Vietnam, cargados de bombas nucleares. De todas formas, los Estados Unidos perdieron la guerra.

Pero ese mismo a√Īo, del asesinato de King, era del dominio p√ļblico que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) inundaba los campus universitarios y las plazas p√ļblicas de droga transportada por unidades de la Fuerza A√©rea desde El tri√°ngulo dorado asi√°tico. (¬ŅDe qu√© se alarma ahora Donald Trump?).

En Europa, en las calles de París, el movimiento obrero y la comunidad universitaria inician una primavera ardiente que culmina en el Mayo francés. Las proclamas: Seamos realistas… exijamos lo imposible. La imaginación al poder: Caen el primer ministro Georges Pompidou y su gabinete.

Un arrogante Charles de Gaulle convoca a un referéndum sobre su permanencia. ¡Cae de la presidencia!

 

Así llegamos a la Matanza de Tlatelolco

Son signos de ruptura generacional, seg√ļn los tipifica la Sociolog√≠a Pol√≠tica. Los remesones europeos golpean en un M√©xico que acomete la organizaci√≥n de los Juegos Ol√≠mpicos, como escaparate de cuatro d√©cadas ‚Äúde estabilidad pol√≠tica y econ√≥mica‚ÄĚ.

Julio es la plataforma: La matanza del 2 de octubre en Tlatelolco es la prueba m√°s acabada de la intolerancia. El viejo franc√©s, Mirabeau lo hab√≠a advertido en su siglo sobre la tiran√≠a: ‚ÄúPuesto que la autoridad tolera, se siente facultada a no tolerar‚ÄĚ.

El 1968 mexicano operaba como placenta de la sucesi√≥n presidencial de 1970. Ocho a√Īos despu√©s, Jos√© L√≥pez Portillo justific√≥ la iniciativa de la Reforma Pol√≠tica: De la crisis de conciencia, hemos pasado a la conciencia de la crisis.

La gran reforma del 77-78 tuvo como primera expresión de voluntad la Ley de amnistía a los presos políticos presos o proscritos. Vale el dato, porque las reformas constitucionales de aquel periodo abrieron las esclusas a la participación institucional en la política de las minorías, incluyendo aquellas que se habían embarcado en la opción armada.

Los votos se cuentan y cuentan, resumi√≥ don Jes√ļs Reyes Heroles, ex presidente del PRI y ex secretario de Gobernaci√≥n, al darle sentido a su rechazo a las simulaciones.

 

El vicio de la democracia: La partidocracia

El 68 cumple su primer medio siglo: Las reformas electoreras posteriores, lejos de consolidar el sistema de partidos para civilizar la lucha de los contrarios, han caído en el vicio más lacerante de la democracia: La partidocracia.

La partidocracia, lo vemos en estos días, ha reducido la democracia a un procaz reacomodo y gritos en el piso de remates electorales.

En su ensayo sobre El suicidio de las democracias, el estudioso francés Claude Julien hizo una dolorosa disección: Como a pesar de todo conviene jugar al juego de la democracia y respetar sus ritos, los gobiernos repiten que no utilizan la fuerza más que al servicio de la libertad.

Toda retórica permite a las democracias occidentales darse así tranquilidad de conciencia al salvaguardar las apariencias de cierto liberalismo: Así, pues, admiten en su país como en el exterior, ciertas extravagancias, un margen de no-conformismo, con tal de que no resulten comprometidos sus privilegios esenciales.

Un retrato hablado de la democracia ‚Äúa la mexicana‚ÄĚ. Cuan necesario resulta, en estos d√≠as de sucesi√≥n presidencial, que los once consejeros electorales y los siete magistrados federales, lean algo m√°s que sus estados de cuenta bancarios.

 

Primero como tragedia; ahora como farsa

Marzo es un mes propicio a la toma de conciencia histórica:

El 17 de marzo de1821 se publicó El Plan de Iguala, uno de cuyos postulantes, Vicente Guerrero, declaró que La Patria es Primero.

El 21 marzo de 1806 naci√≥ en Guelatao, Oaxaca, el patricio Benito Ju√°rez. El 1 de marzo de 1854 se proclam√≥ El Plan de Ayutla por el que se fue para siempre del gobierno Antonio L√≥pez de Santa Anna. En ese plan se incub√≥ la Constituci√≥n de 1857, bandera con la que Ju√°rez restaur√≥ la Rep√ļblica.

El 25 de marzo de 1825 se instala la Suprema Corte de Justicia de la Nación que la que se integran los tres Poderes de la Unión.

El 26 de marzo de 1913 de promulga El Plan de Guadalupe por el que se condena el asesinato de Francisco I. Madero a manos de Victoriano Huerta y Venustiano Carranza asume la comandancia del Ejército Constitucionalista. Producto final de la lucha revolucionaria: La Constitución de 1917.

El 18 de marzo se cumplen 80 a√Īos de que L√°zaro C√°rdenas decret√≥ la Expropiaci√≥n Petrolera.

 

¬ŅQui√©nes fueron Reyes Heroles y Leyva Vel√°zquez?

De tarea para los sedicentes dirigentes del PRI: El 4 se cumplen 89 a√Īos de la fundaci√≥n del Partido Nacional Revolucionario.

El 19, doble aniversario que podr√≠a ser luctuoso para la claudicante nomenclatura del PRI: Murieron en 1985 dos ex presidentes nacionales: El citado Reyes Heroles y el general revolucionario Gabriel Leyva Vel√°zquez. ¬ŅQu√© quienes fueron?

El 23 de marzo se cumplen 24 a√Īos del asesinato del ex presidente nacional del PRI y candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio.

Sospechamos que, de las efemérides citadas, se pueden sustanciar algunas nociones sobre la democracia mexicana. Que sigue en embrión

Para no pecar de ingenuos, nos quedamos con el dictamen forense elevado al rango de máxima política: Cuando un Estado muere, no se precisa la autopsia: Murió por suicidio. Es cuanto.

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                

 

  

 

 

 

 

 

                                            



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