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Ediciòn 287

ITINERARIO 2012
ABRAHAM GARC
√ćA IBARRA
(Exclusivo para Voces del Periodista)

 

El gobierno del presidente designado tiene poder de mando sobre soldados, marinos y polic√≠as, pero carece de autoridad moral y pol√≠tica para acreditar su guerra contra el narco. Por eso finge que el lavado de siete mil millones de d√≥lares por HSBC-M√©xico, descubierto por el Senado de EU, ha sido sancionado con una irrisoria multa de 20 millones de d√≥lares en suspenso desde abril de 2011, ‚Äúpor errores‚ÄĚ del personal del banco. Son ‚Äúerrores‚ÄĚ. No hay delito que perseguir. Y no quieren que se hable de narcogobierno

Clan Bush
El clan Buhs. Sólo faltan los entenados Salinas, Zedillo y Fox

 

CUANDO EL SISTEMA POL√ćTICO-ECON√ďMICO
SE NUTRE CON PUS

Del BCCI al HSBC


Sois como los sepulcros blanqueados…
Sospecha cristiana

 

CUANDO, EN 2000, EL INSTITUTO FEDERAL ELECTORAL prevaric√≥ para rendir su autonom√≠a al maquillado hu√©sped de Los Pinos Ernesto Zedillo Ponce de Le√≥n, a fin de que √©ste cumpliera su ‚Äúsana distancia‚ÄĚ con el PRI proclamando la derrota de Francisco Labastida Ochoa, la mayor√≠a de los integrantes del Consejo General se mantuvo en discreto bajo perfil. En 2006, fue el mismo consejero presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, quien ambul√≥ por los sets televisivos para descargar la confusi√≥n sobre los resultados preliminares, y todav√≠a anda en los mismos lugares metiendo baza sobre el a√ļn no resuelto, jurisdiccionalmente, desenlace del 1 de julio. Ahora son Leonardo Vald√©s Zurita y su fauna de acompa√Īamiento los que galopan por esos escenarios, tratando de defender su actuaci√≥n en la etapa administrativa de la sucesi√≥n presidencial. (Dime de qu√© blasonas y te dir√© de lo que careces). Es la compulsi√≥n reivindicadora, ansiosa de fama ef√≠mera.

Seg√ļn encuestas cient√≠ficas (SG-UNAM-ONU) sobre cultura democr√°tica en M√©xico, el Poder Judicial de la Federaci√≥n no goza de la mejor imagen ante los ojos ciudadanos. Sobre todo, despu√©s de que los ministros de la Corte zedillista consagraron la usura con su famosa sentencia sobre la constitucionalidad -y moralidad- del depredador anatocismo. Y ¬Ņqu√© decir del ministro Presidente Mariano Azuela G√ľitr√≥n, en secretos arrumacos en Los Pinos?

Estudios acad√©micos, derivados del examen del proceso de 2006, han planteado cr√≠ticos y s√≥lidos cuestionamientos a la conducta de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci√≥n por su conducta en aquel a√Īo. En abono de dichos magistrado, puede decirse que, ni antes ni despu√©s de su dictamen, desfilaron por los pisos televisivos ni las cabinas de radio para prejuzgar o hacer elogio de su obra. Si acaso, a toro pasado, hubo una especie de mea culpa. Ahora, algunos magistrados de 2012, sin el menor respeto profesional ni √©tico hacia los togados comisionados por ellos mismos para el efecto, hacen el pase√≠llo medi√°tico para comprometerse a actuar conforme lo dictan los poderes f√°cticos. M√°s que exhibicionismo: Es una provocaci√≥n. A qu√© mortificarse por las consecuencias: Ya la mafia fondomonetarista, el Consejo Coordinador Empresarial, la Conferencia Nacional de Gobernadores, los diputados priistas en la Comisi√≥n Permanente del Congreso de la Uni√≥n y hasta el muy presentable Diego Fern√°ndez de Cevallos, dijeron la √ļltima palabra. El inolvidable don Jos√© Ortega y Gasset preven√≠a contra la asamblea de bellacos. Y a otra cosa, mariposa.

Al Príncipe inglés lo forman blanqueadores

En las √ļltimas semanas -y tiempo m√°s atr√°s- hemos platicado en este espacio algunas historias de las drogas y c√≥mo, desde el siglo XVIII, La p√©rfida Albi√≥n, al trav√©s de la inglesa Compa√Ī√≠a de las Indias Orientales (CIO), introdujo a China ‚Äúel jugo‚ÄĚ de la adormidera para, despu√©s de la primera Guerra del opio del siglo XIX, agandallarse Hong Kong, primera identidad del Hong Kong and Shanghai Banking Corporation, reputado en los bajos fondos financieros del planeta -aunque opera fondos siderales- como el banco del opio: HSBC, hoy tan de moda. Hemos dicho tambi√©n, que la reina Victoria de Inglaterra (emperatriz de la India, por a√Īadidura colonialista) fue una acerada patriota que defendi√≥ como gata boca arriba -mejor que Jos√© L√≥pez Portillo al peso mexicano- los ingresos trasnacionales generados por el opio.

El Principito.
El Principito.

Para ser fiel al espejo diario de la Corona, la familia real cuida que los herederos -sobre todo los que est√©n en aptitud para la sucesi√≥n- reciban una formaci√≥n a la altura de su alta investidura. El pr√≠ncipe Guillermo, por ejemplo, en historia del Arte es ya toda una autoridad y, para que a√Īore a los reyes en cuyos dominios no se pon√≠a el Sol, de Geograf√≠a est√° bien empapado. Ah, pero ¬Ņc√≥mo olvidar que el leitmovit brit√°nico gravita sobre la m√°xima de que ‚Äúel tiempo es oro‚ÄĚ, y la necesidad de que un futuro monarca sepa m√°s de Econom√≠a que Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de Le√≥n juntos y revueltos en el mismo modelo? Para eso, sus pap√°s del Pr√≠ncipe lo han puesto en manos de verdaderas chuchas cuereras en la materia: Las de los s√ļper especuladores y mega lavadores que administran el Hong Kong and Shanghai Banking Corporation: HSBC, hoy tan de moda.

Antes de entrar en materia, désenos licencia para establecer un cuadrante: Nueva York (digamos Wall Street y barrios adyacentes), Londres (digamos La City), y Hong Kong, metrópoli alterna a la londinense del HSBC. El HSBC obtuvo de manos del satanizado gobierno comunista de China, en 1985, la primera licencia para operar desde la zona económica especial de Shenzhen, fronteriza con Hong Kong. En Nueva York está el selecto y selectivo hotel Waldorf Astoria.

 

Itinerario4
Mejor militares que democracia

En entrega anterior, comentamos que en dicho hotel -con el seud√≥nimo de ‚ÄúCharles Ross‚ÄĚ-¬† ocup√≥ una suite Salvatore Carmelo Lucky Luciano. Ah√≠, cuando a principios de los a√Īos treinta del siglo pasado reestructur√≥ la Mafia, adquiri√≥ el t√≠tulo de Capo de tutti capi. Pues bien, en ese mismo hotel tuvieron, en octubre 1975, un primer encuentro el amigo y financista del cacahuatero de Georgia, James Earl C√°rter junior -quien, al ser nominado por el Partido Dem√≥crata a la Casa Blanca, suscit√≥ esta interrogante medi√°tica: Jimmy ¬ŅHow?, Bert Lance y el banquero paquistan√≠ Hagha Hasan Abedi.

Esto nunca se verá en México

El pasado 29 de julio se cumplieron 30 a√Īos de una diligencia judicial que estremeci√≥ el putrefacto mundo de la banca y las finanzas, aunque no modificaron la forma de operar de los forajidos de cuello blanco dedicados a esas s√≥rdidas actividades. En la Ciudad de Nueva York, a las 11:13 de la ma√Īana, en la oficina de la Fiscal√≠a, su titular el septuagenario Robert M. Morgenthau -acompa√Īado de representantes del Departamento de Justicia y de la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos- anunci√≥ que el gran jurado del condado de Nueva York hab√≠a formulado dos documentos que inculpaban a seis individuos, ‚Äúincluidos Clark M. Clifford y Robert A. Altman, por conducta delictuosa‚ÄĚ.

Jimmy Carter.
Jimmy Carter.

El decr√©pito dem√≥crata Clark M. Clifford hab√≠a sido en la d√©cada anterior nada menos que secretario de la Defensa del presidente Lyndon B. Johnson. No s√≥lo: Desde Harry Truman hasta Jimmy Carter fungi√≥ como asesor de todos los hu√©spedes dem√≥cratas de la Casa Blanca. Altman era su asistente consentido. La causa puesta en manos del fiscal Morgenthau era la del Bank of Credit and Commerce International (Banco Internacional de Cr√©dito y Comercio) -que pasar√≠a a los anales del crimen organizado como BCCI-, identificado para entonces como una empresa delictuosa, que hab√≠a ‚Äúsobornado a banqueros importantes, funcionarios de gobierno y a otras personas alrededor del mundo para obtener poder y dinero‚ÄĚ.

El fiscal neoyorkino inform√≥ que su oficina hab√≠a negociado un¬† convenio con¬† Kamal Adham, ex jefe de Inteligencia de Arabia Saudita y asesor del Rey Fahd. ‚ÄúAdham admiti√≥ haber ayudado al BCCI en sus delitos dentro de los Estados Unidos y estuvo de acuerdo en pagar 105 millones de d√≥lares de multa. Tambi√©n prometi√≥ cooperar con el fiscal de distrito de Manhattan y con otras autoridades estadunidenses, aumentando con ello las posibilidades de que alguno de los miembros del c√≠rculo interno del banco testificaran en contra de Clifford, Altman y otros acusados‚ÄĚ. (Ganancias falsas/ La historia confidencial del BCCI: El imperio financiero m√°s corrupto del mundo. Peter Truell-Larry Gurwin. Editorial Diana, 1994.)

Un inmenso océano de detritus

En un ejercicio de apretada s√≠ntesis (casi 650 p√°ginas abarca la obra; el √≠ndice onom√°stico da para otra entrega), podemos decir que lo que describen Truell y Gurwin, quienes apoyan su investigaci√≥n en los expedientes judiciales y relator√≠as de comisiones de investigaci√≥n del Senado estadunidense -el comit√© Kerry, uno entre tantos-¬† es un oce√°nico dep√≥sito de mierda, al que le faltaron continentes para derramarla por todo el planeta. Gobernantes del Oriente Medio, Asia, √Āfrica, Am√©rica Latina y¬† Europa, encabezados por los puritanos Estados Unidos -desde Richard Nixon a Bill Clinton, antes gobernador de Arkansas- y los flem√°ticos del Reino Unido -el primer ministro James Callaghan y Margaret Thatcher-, sin faltar en la n√≥mina Saddam Hussein, resultan embarrados en esa alucinante historia de corrupci√≥n y golpismo, en la que aparece instituida y legitimada la econom√≠a criminal. √Čsta que, importada por la tecnocracia neoliberal instalada en la d√©cada de los ochenta del siglo pasado, prima el modelo econ√≥mico mexicano.

En la crisis econ√≥mica de M√©xico (1981-1982), se culp√≥ a Jos√© L√≥pez Portillo de haberla profundizada con la expropiaci√≥n bancaria, ocasi√≥n en la que √©ste dijo que nuestro pa√≠s hab√≠a sufrido en los √ļltimos a√Īos un saqueo superior al padecido en los tres siglos de la Colonia, maquinado al trav√©s de la b√≥vedas bancarias. Se da el fen√≥meno dijo, de empresas pobres y empresarios ricos.

En 1985 -Apogeo y crisis de la derecha en M√©xico- retomamos un discurso pronunciado por Emilio S. Maurer ante el Club Rotario de la Ciudad de M√©xico: ‚ÄúQuiero hablar de ese sacad√≥lares. ¬ŅPor qu√© la alharaca contra los sacad√≥lares? ¬ŅPor qu√© los estridentes ataques contra los que pusieron a salvo sus ahorros l√≠quidos ante el vendaval del despilfarro y el d√©ficit monstruoso del gobierno? Es que hemos ca√≠do en la irracionalidad. ¬ŅPor qu√© sac√≥ sus ahorros l√≠quidos del pa√≠s el sacad√≥lares? Porque aqu√≠ peligraban. Ese ciudadano, padre de familia (‚Ķ) busca y encuentra que en otra moneda, leg√≠timamente accesible, los intereses son superiores a la inflaci√≥n, dej√°ndole una utilidad real. Consecuentemente, no se gana nada con se√Īalar con √≠ndice de fuego al ahorrador que salv√≥ su econom√≠a dolariz√°ndose‚ÄĚ.

Fuga de capitales y los usufructuarios

Truell y Gurwin escribieron (en El imperio financiero m√°s corrupto del mundo), diez a√Īos despu√©s: ‚ÄúNo son solamente los funcionarios corruptos del Tercer Mundo los que mueven su dinero a lugares adecuados financieramente hablando del extranjero; tambi√©n lo hace la gente com√ļn. Las personas que tem√≠an a la inestabilidad pol√≠tica y econ√≥mica acumularon d√≥lares y otras divisas fuertes a los lugares adecuados en el extranjero. La fuga del capital contribuye a las miserias financieras de las naciones deudoras: Las divisas fuerte que pod√≠an haber sido utilizadas para el desarrollo econ√≥mico, o que hubieran servido para liquidar los intereses de la deuda externa fueron, en vez de eso, escondidas para uso futuro en al extranjero, en cuentas bancarias privadas, en bienes ra√≠ces y en otras inversiones.

‚ÄúLa fuga de capital fue una de las causas principales de la crisis de pago de la deuda en el Tercer Mundo; la cual hizo explosi√≥n en 1982, cuando los deudores principales como Argentina, Brasil y M√©xico dejaron de cumplir sus pagos (‚Ķ) bancos como el Citibank, el Bank of Am√©rica y el Chase Manhattan, as√≠ como bancos europeos acumularon enormes cantidades de capitales fugados‚ÄĚ.

La CIA, siempre la CIA

Aunque especulaciones dan verosimilitud al supuesto de que en su origen el BCCI fue una creatura de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, los autores toman con reserva la especie. Pero en el desarrollo de la trama confirman que, si la CIA no fue la placenta, sí supo aprovechar esa fascinante y podrida estructura bancaria para urdir toda una serie de intrigas y traiciones en la que el dinero sucio corrió a manos llenas por todo el mundo.

 

Itinerario7
Bebé reboso y su protector Nixon.

Finalmente, no resulta ninguna novedad -aqu√≠ lo hemos consignado recientemente-, que entre la cadena de golpes de Estado registrados en el √ļltimo medio siglo, los autores citados, en el cuadro en cuyo centro de gravedad est√° el BCCI, nombren las operaciones Ir√°n-Contra o los v√≠nculos de la CIA en el impulso a los c√°rteles de la droga de Colombia, y el servicio que a la propia CIA prest√≥ el dictador de Panam√°, general Manuel Antonio Noriega, como conexi√≥n en la Zona del Canal de las mafias colombianas. No escapa en el registro, como amigo del BCCI, el presidente peruano (1985-1990) Alan Garc√≠a P√©rez. Otro ser√≠a el colombiano Belisario Betancourt.

La primera guerra de Afganist√°n, recuerdan los autores (que recapitulan tambi√©n la de Vietnam), coincidi√≥ con el repunte del tr√°fico de droga en Paquist√°n: Partes de Paquist√°n, Afganist√°n e Ir√°n, comprendidas entre lo que se ha llamado La Media Luna de Oro, ostentan el segundo lugar de la producci√≥n mundial de opio (el primer lugar lo tiene El tri√°ngulo dorado de Asia). Antes de 1979, Paquist√°n no era exportador importante de drogas. Despu√©s de la revoluci√≥n iran√≠ ese a√Īo, el r√©gimen de Khomeini cay√≥ en el comercio del opio, e Ir√°n adquiri√≥ r√°pidamente importancia en medio de otros pa√≠ses de La Media Luna de Oro. En 1984 se estimaba que el 80 por ciento de toda la hero√≠na consumida en Gran Breta√Īa y el 30 por ciento de las importaciones norteamericanas proven√≠an de Paquist√°n. En 1988, el Departamento de Estado norteamericano estim√≥ que Paquist√°n produc√≠a arriba del nueve por ciento de todo el opio del mundo, a√Īadiendo que era tambi√©n el principal pa√≠s de tr√°nsito para el opio que ven√≠a de Afganist√°n, el segundo productor m√°s grandes (despu√©s de Birmania). Las cantidades de dinero involucradas en esto son asombrosas. A finales de 1980, las ganancias por conducto de la droga para Paquist√°n fueron estimadas entre ocho mil y 10 mil millones de d√≥lares; el equivalente a una cuarta parte del producto interno bruto del pa√≠s. El banco de Abedi (BCCI) tambi√©n lavaba dinero proveniente del tr√°fico de drogas.

A todo esto, ¬Ņqui√©n es Abedi?

Ya es hora de saber de Agha Hasan Abedi. Abedi, paquistan√≠, descendi√≥ de una familia de chi√≠tas (procedentes de Al√≠) que cre√≠a recibir favores de la Divina Providencia.¬† Hacia septiembre de 1972, Abedi, que operaba desde Karachi, Paquist√°n donde dirig√≠a el modesto United Bank, sinti√≥ confirmada la noticia de que el poderoso jeque Zayed bin Sult√°n al-Nahyan, soberano del emirato de Abu Dhabi, as√≠ como presidente de los Emiratos √Ārabes Unidos, apoyar√≠a su sue√Īo de jugar en las ligas mayores con el proyecto de un banco que termin√≥ siendo conocido como BCCI. Culminaba as√≠ un incesante peregrinaje entre Abu Dhabi, Gran Breta√Īa y los Estados Unidos. Aqu√©l era el momento de la crisis a la alza de los precios petroleros. Para darle pedigr√≠ al BCCI, Abedi sab√≠a que la llave estaba en los Estados Unidos. Ah√≠ encontr√≥ el pelaje al trav√©s de Bank of Am√©rica.

Y ya no par√≥: La siguiente conquista ser√≠a Gran Breta√Īa, sede de la mayor√≠a de las sucursales del BCCI. Ya para 1977 ten√≠a 146 franquicias en 37 pa√≠ses. Febril, y con un excelente dominio de las relaciones p√ļblicas y su capacidad de corrupci√≥n, Abedi atac√≥ las debilidades de banqueros locales, donde los hubiera, para ir escalando a los altos mandos de la pol√≠tica que, en los Estados Unidos, tuvo como blanco de su punter√≠a al cacahuatero Carter, de modestos inicios desde sus endeudados plant√≠os georgianos, con quien sirvi√≥ de enlace el banquero local T. Bertram Lance. Carter perdi√≥ la gobernaci√≥n de Georgia en 1966, pero cuatro a√Īos m√°s tarde, con el apoyo de Lance, se instal√≥ en la casa de gobierno.

En menos de diez a√Īos, siguiendo la narrativa de los autores citados, el nombre de Abedi apareci√≥ en los Estados Unidos bajo todas las sospechas, pero eslabonando un √©xito tras otro, sobre todo cuando Carter lleg√≥ a la Casa Blanca, siempre teniendo como pivote al influyente y vulnerable Clark M. Clifford. (Antes de C√°rter, estar√≠a Richard M. Nixon, abogado del capo mafioso Meyer Lanski y, luego de Charles Beb√© Rebozo. Despu√©s ser√≠a Ronald Reagan, formado por la mafia en Hollywood.)

Los Bush no tienen dinero aborrecido

En la espesa telara√Īa tejida por el banquero paquistan√≠, ya convertido en fact√≥tum de cuanta conspiraci√≥n cuajara en Medio Oriente y √Āfrica, cayeron los Bush. George padre, desde la CIA y la vicepresidencia; George hijo y Jeb -que en su carrera no desde√Īaron recursos de los Bin, entre ellos Khalid Bin Mahfouz, pariente de Osama Bin Laden-, no le vieron peros al coqueteo de Abedi, quien les financi√≥ el rescate de la Zapata Petr√≥leum y les respald√≥ el proyecto Arbusto Energy Inc.; √©ste endosado a George W. Bush, que lo fusion√≥ a Spectrum 7. (Jeb ten√≠a como enclave Florida, cuartel de Beb√© Rebozo. Florida fue el estado clave del fraude bushiano contra Al Gore. Nota propia.)

Requiriendo una pol√≠tica de comunicaci√≥n y relaciones p√ļblicas hacia el interior de los Estados Unidos, Abedi fue espl√©ndido con los corporativos de los medios electr√≥nicos, tentaci√≥n a la que no escap√≥ ni Ted Turner, y su CNN, en tesitura de bancarrota. En un libro sobre Robert Gray, la escritora Susan Trento, le atribuye a √©ste declaraciones en el sentido de que ‚Äúel CNN estaba trasmitiendo propaganda pura, producida y pagada por un pa√≠s extranjero, dirigida a norteamericanos ingenuos y sin report√°rselo a nadie‚ÄĚ. Turner, por conducto de John Malone, habr√≠a recibido 560 millones de d√≥lares para el rescate de su empresa. Hasta aqu√≠ los autores citados.

¬ŅA qui√©n beneficia el crimen?

Hemos escrito en anteriores ocasiones que Ganancias falsas y otra obra: Del delito de cuello blanco a la econom√≠a criminal, este √ļltimo debido a los argentinos Jos√© M. Simonetti y Julio E. S. Virgolini (editado en M√©xico a fines de los ochenta por el Instituto Nacional de Ciencias Penales, de la PGR), que debieron servir a los tecn√≥cratas salinistas desnacionalizadores de la banca para tomar providencias para una operaci√≥n limpieza del sistema bancario y su modernizaci√≥n, usaron en cambio su lectura para convertir la privatizaci√≥n en una pestilente cloaca.

 

Lucky Luciano.
Lucky Luciano.

Simonetti y Virgolini, que toman como tema de su trabajo la quiebra fraudulenta de al menos dos bancos argentinos durante la dictadura de Rafael Videla, hacen una recapitulaci√≥n de la subcultura de la corrupci√≥n en los pa√≠ses colonizados de Am√©rica Latina fincada originalmente en el contrabando, hasta llegar a los a√Īos setenta del siglo pasado.

Habiendo pasado Argentina por repetidos golpes de Estado, los autores los asocian a la incesante crisis económica que sumen a la población en una profunda desolación que la induce a legitimar socialmente la corrupción. Su tesis es que, de entrada, esas crisis son maquinadas por las oligarquías financieras nacionales para debilitar gobiernos civiles que les son indeseables y sustituirlos, como suele ocurrir para el caso, por militares proclives a imponer dictaduras depredadoras que inclinan sus políticas, a sangre y fuego, en contra del interés popular.

Dichas dictaduras -agregamos nosotros-, como en los casos de Argentina y Chile, han contado con la consagraci√≥n de padres del neoliberalismo como Friedrick von Hayek y Milton Friedman -‚Äúmejor la dictadura militar que la democracia‚ÄĚ populista, gur√ļs bien amados por los tecn√≥cratas mexicanos incubados en Harvard, Yale o Stanford, lo mismo si son egresados originalmente de la UNAM, el Instituto Tecnol√≥gico Aut√≥nomo de M√©xico o la Escuela Libre de Derecho. Por eso nadie se sorprenda con la explosi√≥n de pus en el caso HSBC. Por eso estamos como estamos: Con un sistema pol√≠tico que no s√≥lo se niega a morir; se rehusa a un m√≠nimo de detergente.


La tr√°cala
como pol
ítica de Estado


COMO SI FUERA UN MACHOTE preparado para el siguiente boletín de todos los días, el gobierno panista de Felipe Calderón frecuentemente anuncia sin perturbarse una nueva emisión de papeles de deuda. Alarman los que suscribe, por ejemplo, Petróleos Mexicanos.


Fox
El zorro travieso.

Luego alg√ļn funcionario del gabinete econ√≥mico asegurar√° que el d√©bito se mantiene en ‚Äút√©rminos manejables‚ÄĚ respecto del Producto Interno Bruto: El que venga atr√°s que arree.

De acuerdo con reportes del Banco de México, sólo el monto de papeles que constituyen la deuda interna alcanza ya cuatro billones 100 mil millones de pesos. La deuda externa se ha disparado hasta unos 180 mil millones de dólares. En los desagregados de esa monstruosa estadística, se establece que la posesión de esos papeles en manos de inversionistas extranjeros se ha elevado del 7.8 por ciento al 31 por ciento de 2006 a julio de 2012, alcanzando  ya la suma de un billón 122 mil millones de pesos.

El abultamiento de ese débito es resultado de una operación de simple conversión de deuda externa en dólares en deuda interna en pesos, tramada desde el inicio del gobierno de Vicente Fox.


El error de diciembre


EXISTE UN CAUDAL de documentaci√≥n parlamentaria (en El Capitolio) y hemerogr√°fica (Wall Street Journal, The Washington Post, The New York Times, Los √Āngeles Times, entre otros) que evidencia que, en la perspectiva de la aciaga sucesi√≥n presidencial de 1994, el llamado error de diciembre fue una sucia urdimbre tejida rigurosamente desde principios de ese a√Īo por agentes de los corporativos de los Estados Unidos poseedores de papeles de deuda mexicanos.

Guillermo Ortiz
Memo El sudoroso.

 

EN LOS REGISTROS se consigna la frecuente presencia en Nueva York y Washington del sudoroso subsecretario de Hacienda del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, Guillermo Ortiz Mart√≠nez -Pedro Aspe Armella era titular de la SHCP-, negociando con los ejecutivos de esos grupos especuladores que, desde entonces, trataban de sacarle el m√°ximo rendimiento (como ocurri√≥ tras el maquinado error) a los bonos de deuda, aprovechando, entre otras circunstancias, la ambici√≥n de Salinas de Gortari, el desnacionalizador de la banca, de refugiarse al final de su mandato en la Organizaci√≥n Mundial de Comercio (OMC).¬† Si el hecho de que el usurpador tratara de imponerle a Ernesto Zedillo Ponce de Le√≥n la continuidad de Aspe Armella (para el que no pudo operar de √ļltima hora la candidatura presidencial), incidi√≥ en el cataclismo, lo cierto es que la cama ya estaba tendida. Despu√©s de rescatado por Bill Clinton, Zedillo Ponce de Le√≥n calcul√≥ en 70 mil millones de d√≥lares el costo inicial del pavoroso quebranto. Salinas de Gortari no lleg√≥ a la OMC, pero Ortiz Mart√≠nez transit√≥ hasta la gubernatura del Banco de M√©xico y de ah√≠ a la generosa tesorer√≠a de uno de los bancos privados.


 

El crack de la Bolsa Mexicana en 1987


CON INDEPENDENCIA DE LOS FACTORES externos que incidieron en el crack de la Bolsa Mexicana de Valores en el mismo mes (octubre) de 1987, en que Carlos Salinas de Gortari apareci√≥ como candidato del PRI a la presidencia de M√©xico, el costo para los jugadores mexicanos (novatos codiciosos les llam√≥ Miguel de la Madrid), fue estimado en unos 36 billones de pesos ‚Äúviejos‚ÄĚ.


Bolsa Mexicana

 

ALGUNOS ABOGADOS DE LOS ESTAFADOS fueron perseguidos fiscalmente para disuadir el inicio de litigios contra ‚Äúpresuntos implicados‚ÄĚ los que, salvo por excepci√≥n selectiva, quedaron impunes. Analistas en materia de econom√≠a y finanzas coinciden en que el producto de esa mega estafa fue astutamente capitalizado, de suerte que, al llegar Salinas de Gortari a Los Pinos, los bolsistas se convirtieron en banqueros y √©stos en correa de trasmisi√≥n para que la banca mexicana quedara en manos de corporativos extranjeros. Y todos los plut√≥cratas tan contentos.


 

Corazón podrido del sistema…


Clinton
Clinton, el que toca la gaita,
marca el comp√°s.

 

DEL SISTEMA BANCARIO MUNDIAL. As√≠ ‚Äúcabece√≥‚ÄĚ The Financial Times de Londres, el en√©simo esc√°ndalo en y de la banca -en cuyo centro aparece Barclays- al confirmarse que oper√≥ una conspiraci√≥n para manipular las llamada tasa London Interbank Lending Rate (Libor), Euribor, en Europa, Tibor (en Jap√≥n), a fin de incrementar los precios de los pr√©stamos bancarios. Ya hab√≠a antecedentes en los c√≠rculos financieros de ese tipo de conductas aviesas pero los ‚Äúreguladores‚ÄĚ no fueron tan en√©rgicos como se esperaba, ingenuamente porque esa no es la regla. La excepci√≥n es que act√ļen. Seg√ļn los bancos afectados por la manipulaci√≥n de esa tasa de referencia, se calcula que ese nuevo chistecito les costar√° la friolera de unos 14 mil millones de d√≥lares. Lo emocionante ser√° saber a qui√©n le costar√° al final del tongo.



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Comentarios (2)Add Comment
0
Graciela Montemayor
agosto 14, 2012
189.249.70.129
Votos: +0
fe de erratas

por un lapsus puse 620 a.m. cuando debería decir 760 a.m. mis disculpas

0
Graciela Montemayor
agosto 13, 2012
189.249.70.129
Votos: +0
dudas

lo escucho siempre en 620am y me encantan sus propuestas para los ciudadanos, por m√°s que he tratado de participar como ciudadana activa lo √ļnico que encuentro es apat√≠a, impunidad, canales cerrados para demandar, exigir, proponer, la sensaci√≥n que siempre me queda es de impotencia.
Las marchas no sirven nos dice, me da pena comunicarle que las coordinadoras de colonia tampoco sirven, en las delegaciones se ve uno metido en trámites y burócratas.
Lo admiro porque siempre est√° bien informado, es un excelente analista y se adelanta a todos, mi pregunta es ¬Ņc√≥mo participar efectivamente? ¬Ņqu√© canales tenemos los ciudadanos? Un saludo

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