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Retrato hablado de un Estado fallido. Grave deuda de los reformistas con la democracia
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Edición 334

retrato

 

Apenas pasadas las elecciones federales y concurrentes del 7 de junio, Enrique Pe√Īa Nieto emprendi√≥ un periplo por Europa. Para efectos de estas notas, tomamos s√≥lo el dato de que, en Roma, el Presidente mexicano entreg√≥ el √Āguila Azteca al polit√≥logo y escritor italiano Giovanni Sartori, de cuya obra hizo elogio.

 

El Aguila Azteca a Sartori

 

Al destacar la aportaci√≥n de Sartori al an√°lisis comparativo de la ingenier√≠a constitucional, Pe√Īa Nieto afirm√≥ que M√©xico se ha nutrido de sus ideas pol√≠ticas para mejorar el sistema pol√≠tico-electoral.

En ese contexto, Pe√Īa Nieto se refiri√≥ a las recientes elecciones y sostuvo que se logr√≥ terminar de hacer la transici√≥n de un sistema hegem√≥nico a una democracia plural. De mayor competencia y equidad electorales habl√≥ el orador.

El cuestionamiento a esas optimistas valoraciones presidenciales se basa en la pregunta: ¬ŅMonitore√≥ el Presidente el desarrollo de ese proceso centralizado por el nuevo Instituto Nacional Electoral desde que en el oto√Īo de 2014  inici√≥ la fase administrativa del calendario de 2015?

Se sospecha que no. De otro modo no se explica que, dado el comportamiento generalizado de candidatos y partidos que llegaron al extremo de imponer una huelga al INE retirándose siete de las sesiones del Consejo General, las afirmaciones del Presidente carguen un sombrío déficit de autocrítica.

Recordar nomás, que la causa por la que la mayoría de los partidos se replegó fue la marcada tolerancia del INE a la contumaz conducta transgresora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), cuya cancelación de registro fue demandada por miles de ciudadanos.

La consulta popular murió nonata

Por supuesto, tres datos que merecen destacarse son la negación por la Suprema Corte de Justicia de la Nación a la solicitud de consulta popular sobre la contrarreforma energética, el salario mínimo y el ajuste en la composición de las Cámaras federales; el crispado estado de violencia, incluso homicida, previo al 7 de junio, y el alejamiento de las urnas de más de 42 millones 600 mil potenciales votantes inscritos en el Registro Federal de Electores.

La-politica-logica-y-metodo-en-las-ciencias-socialesAventuremos un marco histórico reciente de los procesos electorales en México a partir de 1988 y hasta 2012. En el corto lapso de menos de un cuarto de siglo, se configuraron dos usurpaciones del poder presidencial: La del priista Carlos Salinas de Gortari en 1988, en la que se habló de Golpe de Estado técnico,y la del panista Felipe Calderón Hinojosa en 2006.

A lomo de ese periodo, la sucesi√≥n presidencial de 2000 fue empa√Īada y controvertida por el financiamiento il√≠cito a las campa√Īas de Vicente Fox (Amigos de Fox) y de Francisco Labastida Ochoa (el Pemexgate). No se cierra a√ļn el cap√≠tulo de las elecciones presidenciales de 2012.

La idea-fuerza de esta entrega editorial la podemos sintetizar en esta tesis: En un mundo interrelacionado, los Estados débiles y fallidos representan un riesgo para los Estados Unidos y la seguridad global.

Todo es posible en el caos

Cuando el caos prevalece, el terrorismo, el narcotráfico, la proliferación de armas y otras formas del crimen organizado, florecen.

Esa tesis fue aplicada a México por los aparatos de inteligencia militar de los Estados Unidos a medida que avanzada la guerra contra el crimen organizado declarada en 2006 por el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Pero dicha tesis ya estaba impresa desde 2004 en la publicaci√≥n Foering affaire en un texto escrito por el cubano-estadunidense Carlos Pascual, abogado por cambios en el tejido social de las naciones, ‚Äúa fin de crear Estados democr√°ticos orientados al libre mercado‚ÄĚ.

Pascual coordin√≥ entre 1995 y 2000 el Comit√© de Seguridad de la Casa Blanca y la Oficina para Asuntos de Rusia, Ucrania y Eurasia. Hacia marzo de 2006, dicho experto en Estados fallidos fue nombrado Embajador de M√©xico. 

Las revelaciones sobre la conducta poco diplomática de Pascual, puestas en cartelera por Wikileaks, incomodaron a Calderón Hinojosa, quien pugnó por su relevo ante el Departamento de Estado.

No obstante, la literatura de Inteligencia en los Estados Unidos no ha retirado la codificación de Estado fallido a México, que se ha sostenido con nuevas evidencias desde que, a finales del sexenio de Calderón Hinojosa, el Departamento de Estado empezó a usar el concepto estratégico de narcoinsurgencia para referirse al activismo armado de los cárteles de la droga.

Reyes Heroles: No despertemos al México bronco

Jes√ļs Reyes Heroles¬ŅEs nueva la preocupaci√≥n por la suerte del Estado popular, nacional y revolucionario mexicano, que a partir de 1982 devino Estado neoliberal? Desde luego que no.

Desde que tuvo a su cargo el liderazgo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la primera mitad de la d√©cada de los setenta, y despu√©s, en la segunda, como secretario de Gobernaci√≥n, don Jes√ļs Reyes Heroles expres√≥ voces de alerta para adoptar providencias contra tendencias disolventes en la pol√≠tica mexicana.

Su advertencia más citada hasta ahora fue: ¡No despertemos al México bronco! (que no está en el sepulcro, sólo duerme).

Antes de ser defenestrado como secretario de Gobernaci√≥n por Jos√© L√≥pez Portillo, en la Reuni√≥n de la Rep√ļblica convocada en Acapulco, Guerrero ‚ÄĒen ocasi√≥n del 5 de febrero de 1979‚ÄĒ, Reyes Heroles hizo profundas reflexiones para prevenir sobre perversos procesos pol√≠ticos y sus desenlaces regresivos.

En su discurso, Reyes Heroles ponderó el proceso y los fines de la gran Reforma Política de 1977-1978. Retomamos, a modo de ilustración, algunas líneas de su pensamiento:

El Estado federal no es un montón de fragmentos carente de sentido, desconectados, ni el Estado es inanimado, inmóvil por sus contradicciones internas; neutralizado por un manojo de intereses antitéticos contrapuestos.

El Estado es sustancia y debe ser fuerza; fuerza regida por el Derecho y obediente a los intereses populares. Si una cosa demuestra la evolución política es que no puede haber algo para el pueblo, si nada es por el pueblo.

Por ese hilo conductor, Reyes Heroles nos remite a la siguiente afirmación: Un gobierno mayoritario no puede ni debe pretender satisfacer a todos; complacer a todos es imposible.

Si un régimen democrático intenta condescender con todos no gobierna; se mueve atendiendo a presiones y termina por ser gobernado. Viene a ser un gobierno sin ideas por plegarse a ideas de otros.

Cómo se origina la impotencia gubernamental

Medrosos regímenes que se refugian en tal pretensión; abrigan inconfesos apetitos totalitarios y caen en aquello que en nuestros días se llama Policracia: El poder de muchos fuertes o que aparentan fuerza, el gobierno de variados poderes.

Cuando ello ocurre, se presenta la paradoja de no gobernar para seguir en el gobierno y, en consecuencia, se origina la impotencia gubernamental. Hasta aquí el sabio visionario Reyes Heroles.

Voz de alerta que la tecnoburocracia no quiso escuchar. ¬ŅDe qu√© hablamos 36 a√Īos despu√©s: De la supremac√≠a de los poderes f√°cticos por encima de los poderes pol√≠ticos constitucionales.

Ya a finales del sexenio calderoniano, altos mandos de las Fuerzas Armadas mexicanas ‚ÄĒpara referirnos al fen√≥meno m√°s subversivo y alarmante‚ÄĒ reconoc√≠an que en grandes franjas del territorio nacional el Estado hab√≠a perdido el poder en manos del crimen organizado.

Los que allende la frontera norte patentaron el concepto de Estado fallido han hecho de la excepci√≥n una regla, extendiendo territorialmente a la mitad de la Rep√ļblica los avisos de alerta a sus ciudadanos para que piensen dos veces antes de visitar M√©xico.

En el actual sexenio -presa de la ingobernabilidad- voceros del gobierno de la Rep√ļblica subrayan las consecuencias de caos: Roto el tejido social y amenazado el sistema econ√≥mico, es preciso restituir la confianza y la esperanza de los mexicanos.

Obviamente, el centro de gravedad de esa inquietud tiene, sin embargo, una direcci√≥n muy lampareada: La cautela y aun la retractaci√≥n de potenciales inversionistas extranjeros, a los que se les lanz√≥ el se√Īuelo de las grandes reformas transformadoras, especialmente la contrarreforma petrolera. Los capitales otean con reserva a distancia de las fronteras mexicanas.

Sobre el monopolio de la violencia del Estado

Un esfuerzo de análisis nos puede permitir plantear algunas hipótesis en las que hay que resistir tentación de la pedantería teórica.

A saber: Los  tratadistas cl√°sicos que emergieron del Renacimiento europeo, en pleno auge de la revoluci√≥n industrial y, sobre todo en el periodo previo y posterior de la Revoluci√≥n francesa, teorizaron sobre el Pacto Social y postularon la supremac√≠a del Estado como depositario de soberan√≠a popular, y representado por el gobierno.

 

Suprema Corte de Justicia de la Nación

 

Decantadas aquellas iniciativas sobre las formas constitucionales y constituidas del poder político, abogaron por la institución del monopolio legítimo de la fuerza delegado al Estado. En la doctrina jurídica se entiende ese monopolio como el poder de coacción desde el espectro estatal para la plena observancia del Estado de Derecho. (Reyes Heroles corrigió: Estado Social de Derecho,como producto del Constituyente de Querétaro.)

Sin invocar expresamente el monopolio leg√≠timo de la violencia ni tomar como muletilla justificante de sus actos el Estado de Derecho, los gobiernos posrevolucionarios actuaron no obstante en consecuencia. Al menos hasta los a√Īos 70, estudiosos extranjeros del r√©gimen mexicano lo tipificaron como sui generis y le abonaron m√°s de medio siglo de estabilidad pol√≠tica y econ√≥mica.

Del Estado ‚Äúobeso‚ÄĚ hasta el saqueo de las tesorer√≠as

Fue hasta la irrupci√≥n de los tecn√≥cratas formados en universidades extranjeras -y concretamente en las de los Estados Unidos- en la Administraci√≥n P√ļblica, que, enfermos de arrogancia y contaminados de doctrinas economicistas en grado de superstici√≥n, empezaron a atacar como ‚Äúmitos y dogmas‚ÄĚ los Derechos Sociales y las facultades del Estado para intervenir en la Econom√≠a, conforme el mandato constitucional.

De Estado obeso empezaron a hablar y de su ‚Äúredimensionamiento‚ÄĚ para abrir espacios ‚Äúa la sociedad‚ÄĚ. Fue la coartada para implantar el neoliberalismo y despojar al Estado de su potestad econ√≥mica.

 

burocratas

 

Pero esos arrogantes tecnobur√≥cratas, convencidos de su infalibilidad, tiraron la tina con todo y ni√Īo. No s√≥lo liquidaron el Estado benefactor y su buque insignia: La Justicia Social. Trasladaron la obesidad del Estado a una improductiva burocracia.

De acuerdo con estudios del Banco Mundial (BM), del Programa de la ONU para el Desarrollo, y de la Organizaci√≥n para la Cooperaci√≥n y el Desarrollo Econ√≥micos (OCDE), la a√ļn m√°s poderosa econom√≠a de los Estados Unidos, con 300 millones de habitantes, tiene en la n√≥mina al servicio del gobierno poco de dos millones de personas.

En M√©xico, seg√ļn el reporte Doing Bussines, con una econom√≠a en el lugar 48 en materia de competitividad, entre 185 evaluadas, y 120 millones de habitantes, el gobierno en sus tres niveles tiene un ej√©rcito burocr√°tico de m√°s de ocho millones de individuos.

Más costoso ese ejército que el de los Estados Unidos y, por supuesto, que el de Canadá, los socios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Con una agravante: Esa burocracia tiene a M√©xico en el sitio 104 en el √ćndice de Percepci√≥n de la Corrupci√≥n entre 170 pa√≠ses calificados.

El Reporte Global de Competitividad del Foro Econ√≥mico Mundial localiza a M√©xico en el sitio 81 de 144 en pagos irregulares y sobornos a servidores p√ļblicos, y en el 97 por cargas regulatorias a cargo del gobierno, caldo de cultivo de la corrupci√≥n.

Otros estudios domésticos calculan que el gobierno federal eroga de 32 a 36 pesos de cada 100 de su gasto anual programable en sueldos y salarios, renglón que se ha incrementado de 2000 a 2012 en más de 141 por ciento en términos nominales.

Ahora mismo, en el Presupuesto de Egresos de la Federaci√≥n para 2015, al gasto en inversi√≥n se destinan 875 mil millones de pesos (concepto ajustado por la crisis de ingresos a causa de la baja en los precios petroleros), mientras que para el gasto corriente, el monto es de dos mil 795 millones de pesos que aparta mil 98 millones de pesos para ‚Äúservicios personales‚ÄĚ; esto es, al pago de remuneraciones.

Grave de suyo ese saqueo (del que se benefician tambi√©n los poderes Legislativo y Judicial), el aspecto que retomamos es el que describimos como la tina y el ni√Īo: Al modificar los tecn√≥cratas la correlaci√≥n de fuerzas Estado-Iniciativa privada al trav√©s del remate de entes p√ļblicos y la revisi√≥n de la Constituci√≥n y benignas legislaciones penales, dando origen a los poderes f√°cticos de naturaleza econ√≥mica, el Estado ha visto debilitado, si no anulado en muchos campos, su consustancial poder coactivo.

Que los muertos entierren a sus muertos

Citemos, sin profundizar, por ejemplo, la sublevación empresarial contra la reforma fiscal. Pero nos parecen ilustrativos dos eventos registrados recientemente:

  1. A las exigencias de potenciales inversionistas extranjeros en el sector energ√©tico, que pidieron seguridad jur√≠dica y protecci√≥n f√≠sica de su eventual patrimonio material, el Congreso respondi√≥ con una legislaci√≥n para penalizar delitos en materia de hidrocarburos. De contrabando, algunos se tipificaron como actos de terrorismo con penas hasta de m√°s de 40 a√Īos de prisi√≥n. ¬ŅA qui√©n corresponder√° custodiar las instalaciones petroleras y a qu√© costo?
  2. Recientemente, en el Distrito Federal se observaron movilizaciones de concesionarios del transporte p√ļblico que desquiciaron buena parte de la Ciudad de M√©xico. Las protestas se fundamentaron en denuncias de pirater√≠a, practicada por corporaciones privadas que entraron en la competencia apoyadas en la disposici√≥n de nuevas tecnolog√≠as de comunicaci√≥n. Esas  corporaciones ‚Äúpiratas‚ÄĚ carecen de la obligatoria concesi√≥n para la prestaci√≥n de un servicio p√ļblico, que la ley en la materia autoriza al gobierno del DF y que se aplica rigurosamente a las organizaciones que hicieron las movilizaciones de protesta. Pues bien, la Comisi√≥n Federal de Competencia Econ√≥mica (CFCE), haciendo abstracci√≥n del Derecho, oficiosamente terci√≥ en el conflicto declarando muy moderna y sana la arbitraria participaci√≥n de las compa√Ī√≠as denunciadas en el mercado, elogiando su calidad, su oportunidad y su tarifa. (Algunas de estas empresas hasta aceptan pagos de la dejada con tarjetas de cr√©dito).

Si de eso se trata, los cárteles de la droga disponen de tecnología de punta para producir, transportar y mercadear sus productos, así como de ingeniería financiera para blanquear sus excedentes. En cuanto armamento para enfrentar la represión, superan en poder de fuego a las fuerzas de seguridad.

¬ŅBastan esos atributos competitivos para que la Comisi√≥n Federal de Competencia Econ√≥mica abogue por esas mafias que tienen asustada, enlutada y postrada a la sociedad? De acuerdo con la doctrina de la CFCE, que la econom√≠a se mueva y que los muertos entierren a sus muertos.

La falacia del Sistema Nacional Anticorrupción

Ya entrados en gastos, ahí están como monumentos a la simulación las recientes reformas en materia de transparencia y acceso a la información, de cuya observancia se exenta a instancias del Poder Ejecutivo, incluso dándoles el derecho de impugnación jurisdiccional.

Y la institución del Sistema Nacional Anticorrupción del que se pone a salvo el Poder Judicial de la Federación.

¬ŅNo exist√≠a en  nuestro sistema constitucional la promesa de que no se instituir√≠an reg√≠menes de excepci√≥n? Est√° como aquello (art√≠culo 34 de la Carta fundamental) de que entre los requisitos para ser reconocido como ciudadano en M√©xico y ejercer el derecho a votar y ser votado, est√° el de tener un modo honesto de vivir.

¬ŅCu√°ntos de los miles de candidatos de todos los partidos a puestos de elecci√≥n popular que contendieron el pasado 7 de junio, y que han pasado por tesorer√≠as p√ļblicas que dejaron vac√≠as acreditaron tener un modo honesto de vivir?

90 por ciento de los candidatos, dijo una ‚Äúcabeza‚ÄĚ period√≠stica, ‚Äúopacos‚ÄĚ. Esto es, que no exhibieron su situaci√≥n patrimonial ni declaraci√≥n sobre conflictos de inter√©s. Veremos los dict√°menes de la Comisi√≥n de Fiscalizaci√≥n del Instituto Nacional Electoral.

¬ŅLos veremos?

Y eso es que México se ha nutrido de las ideas de Giovanni Sartori. Le vamos más a Carlos Pascual: Cuando el caos prevalece, el terrorismo, el narcotráfico, la proliferación de armas y otras formas del crimen organizado (la corrupción y la impunidad) florecen.



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