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Edición 391

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CUARTA TRANSFORMACI√ďN

Trump no oculta sus pulsiones totalitarias

Abraham García Ibarra

La noche quedó atrás/ pero me envuelve/ negra como un abismo entre ambos polos… Estas líneas son de un poema de Richard Julius Herman Krebs, quien después de azarosas experiencias como militante del Partido Comunista, capturado y torturado por la Gestapo, se declaró adepto del nazismo y actuó como agente doble desde Alemania. Exiliado en los Estados Unidos, con el seudónimo de Jan Valtin narró su biografía bajo el título La noche quedó atrás, editada en 1941.

En d√≠as del julio mexicano, en Voces Diario se nos publicaron algunos apuntes referidos al pensamiento de la derecha y de su fase ‚Äúsuperior‚ÄĚ, la ultraderecha, para documentar que, ni en Europa ni en Am√©rica, la noche ha quedado atr√°s.

El reptil del terror se arrastra de nuevo por el planeta

En Europa, particularmente en Alemania, Italia (placentas del fascismo y el nazismo, el orden de los factores no altera el producto),Espa√Īa, Francia y en algunos pa√≠ses del norte del viejo continente, las hordas del extremismo han afilado de nuevo sus garras. Les dan coartadas a los actos de terrorismo que se han perpetrado desde la primera d√©cada del siglo XXI.

Allá, las nuevas formaciones políticas de aquella exacerbada tendencia, legalizadas, ya han irrumpido las instancias parlamentarias y tienen votos bastantes para determinar la composición del Poder Ejecutivo.

En Am√©rica, desde el mismo Sal√≥n Oval de la Casa Blanca, Donald Trump est√° soltando los viejos demonios. Desde que apareci√≥ en la escena electoral en 2016 y, especialmente en su campa√Īa presidencial, intelectuales reputados de liberales avistaron actitudes radicales del ahora presidente. La Academia de Siquiatr√≠a estadunidense se ocupa de ese fen√≥meno.

Una revisi√≥n hist√≥rica, con base en la Sicolog√≠a, informa que la mayor√≠a de los presidentes de los Estados Unidos ha padecido alg√ļn tipo de trastorno s√≠quico: Histeria, depresi√≥n, pereza mental, ansiedad social, paranoia, etc√©tera.

Madeleine Albright: Fascismo, una advertencia

La ex jefa del Departamento de Estado de Bill Clinton, Madeleine Albright, de origen checoslovaco, cuya familia, huyendo del nazismo, se refugi√≥ en Suiza, desde donde emigr√≥ en 1948 a los Estados Unidos, puso en circulaci√≥n una obra autobiogr√°fica bajo el t√≠tulo en espa√Īol: Fascismo, una advertencia.

En estricto rigor, la autora no le coloca a Trump el marbete de fascista, pero encuentra en él una personalidad similar a la de políticos vencedores en elecciones democráticas, que padecen pulsiones totalitarias de las que difícilmente pueden escapar.

A punto de perder la Segunda Guerra Mundial las potencias de El Eje, se observó una migración hormiga desde Europa hacia los Estados Unidos de nazis alemanes; algunos conservaron sus nombres reales en su visado. Otros usaron seudónimos.

En América Latina, la migración de nazis se registró particularmente en países del Cono Sur: Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia, etcétera.

En Brasil arranca la nueva oleada golpista

Vieja la tradición golpista en el subcontinente, sonsacada por Washington, es en 1964 cuando en Brasil se enciende de nuevo la llama con el derrocamiento del presidente Jöao Goulart, que había legislado las reformas agraria, tributaria, administrativa, bancaria y educativa, dándoles un enfoque de izquierda.

Para 1973 toca el turno a Argentina y Chile, donde el golpe militar tumba los gobiernos civiles emanados de las urnas de Arturo Illía y Salvador Allende; éste, asesinado por el general Augusto Pinochet.

El Plan C√≥ndor, dise√Īado y ejecutado a mitad de los setenta por El Pent√°gono y el Departamento de Estado y su brazo operativo, la Agencia Central de Inteligencia (CIA), convierte el golpismo en moneda corriente en la regi√≥n.

Las raíces del populismo de derechas en Estados Unidos

Parece que todas las derechas estadunidenses despiertan, adquieren un dinamismo fuera de lo com√ļn y, con frecuencia se politizan ante el fondo de cambios econ√≥micos y sociales que han dado por resultado el desplazamiento de algunos grupos de poblaci√≥n que antes ocupaban posiciones de dominio.

‚ÄúEn la ciudad, los obreros empezaron a sentir la presi√≥n de los trabajadores inmigrantes. En el nivel superior, la vieja √©lite empezaba a sentir la presi√≥n de la nueva riqueza‚ÄĚ.

Esas líneas aparecen con frecuencia en las obras de los sociólogos estadunidenses Seymour Martin Liptset y E. Raab, El hombre políticoy La política de la sinrazón, que vieron la luz en los setenta, Esos autores hablan ya del populismo de derechas. Ahora se le atribuye al republicano Trump.

El momento auspicioso para las derechas estadunidenses se presenta cuando en los ochenta arriba a la Casa Blanca el republicano Ronald Reagan, quien, con Margaret Thatcher, proclaman su revolución conservadora, matriz de la globalización neoliberal. El triunfo electoral de Reagan dio pie a hablar de una nueva mayoría moral.

 

Los pistoleros de Dios y sus publicistas

Son históricos en los Estados Unidos algunos enclaves derechistas. El más representativo, el de la Asociación Nacional del Rifle, siempre cercana a las administraciones republicanas.

Para 1984, entre el primero y segundo mandato de Reagan. ya se puede hablar abiertamente de los tanques pensantes que operan en y desde la Casa Blanca.

Sólo para ilustrar: La Rand Corporation,elHudson Institute, el Institute for Contemporany Estudies(San Francisco), el Center for Strategic and International Studies (Universidad de Georgerown), la Hoover’s Institution on World Revolution and Pace(Universidad de Stanford), el Council of de Americas(Nueva York). Esos entes tienen permanente presencia en comités y comisiones del Congreso estadunidense.

Merece especial atención la Heritage Fundation, identificada como asesora de cabecera de Reagan. Son las horas en que, desde Washington, se emplaza al empresariado latinoamericano a pasar de la mera acción declarativa a la operación electoral para la toma del poder político.

A ese efecto, el gobierno de Reagan instituye la Fundación para la Democracia, como agente financiero. La Heritageaconseja que, en México, se patrocine económicamente al Partido Acción Nacional (PAN) como potencial sustituto del PRI el poder presidencial.

 

No hay pensamiento de derecha sin dinero de las derechas

Antes de que Reagan institucionalizara dinero p√ļblico para las formaciones derechistas extranjeras, dinero privado no faltaba.

Estaban abiertas las chequeras de las fundaciones: John M. Olin(productos qu√≠micos, armas ‚Äúdeportivas‚ÄĚ), Fred C. Koch(bienes ra√≠ces), Brechtel(industria de la construcci√≥n), Adolk Coors(Cerveza), Smith Richardson(laboratorios farmac√©uticos), Sarah Mellon Scaife(Petr√≥leo), Lylly(laboratorios farmac√©uticos), Fondo Libertad J. Howard Pew(Petrolera Sunoco), Samuel Noble(petr√≥leo y perforaciones donante a la Heritage.)

Sin el ropaje de las fundaciones, otras fuentes de financiamiento son corporativos bancarios, compa√Ī√≠as de telecomunicaciones, instituciones universitarias tras las que se esconde la mano de la CIA, etc√©tera.

 

En 1985 el PAN se quita la careta

En 1985, el PAN se decide abiertamente por la candidatura del empresario Manuel de Jes√ļs Clouthier del Rinc√≥n, ex presidente de la Confederaci√≥n Patronal de la Rep√ļblica Mexicana y del Consejo Coordinador Empresarial(CCE) a la gubernatura de Sinaloa. Pierde. En 1988 lo lanza a la Presidencia de M√©xico. Vuelve a perder.

Estando en la presidencia del CCE el magnate sinaloense, la c√ļpula de hombres de negocios inicia en 1981 una intensiva y exhaustiva campa√Īa de divulgaci√≥n del pensamiento del l√≠der y maestro del liberalismo econ√≥mico, Friedrich von Hayek, publicada originalmente en el derechista diario chileno El Mercurio, uno de los medios que prepar√≥ a la opini√≥n p√ļblica para el derrocamiento de Salvador Allende.

S√≥lo para ilustrar el tema subrayamos un subt√≠tulo: La ‚Äújusticia social‚ÄĚ es un gobierno de los gobiernos totalitarios. Al solicitarle el entrevistador su opini√≥n sobre las dictaduras, el economista austriaco -paisano de Hitler- quien asumi√≥ la nacionalidad inglesa, responde: ‚ÄúBien puede ser un sistema necesario en un periodo de transici√≥n. A veces es necesario que en un pa√≠s haya, durante un tiempo, alguna forma de poder dictatorial.‚ÄĚ Obviamente, el objeto de ese argumento pretendidamente justificador, era Pinochet.

Desde el ‚Äúdestape‚ÄĚ no se niega el gusto por las armas

A√Īo y medio despu√©s, en reacci√≥n a la expropiaci√≥n bancaria, Clouthier andaba embarcado en la campa√Īa M√©xico en la Libertad contra la presidencia de Jos√© L√≥pez Portillo.

Ya desde 1975, a propósito de la próxima sucesión presidencial en que se mencionaba como candidato a un ex líder campesino, Clouthier amenazó: Si es él, pues de plano tomamos las armas.

En la segunda mitad de los setenta, prominentes directivos del Consejo Coordinador Empresarial tomaban talleres en las bases militares de los Estados Unidos, para la defensa de la libertad de empresa.

Para 2000, el poder económico se hizo del poder político. Antes de asumirlo, su portaestandarte, Vicente Fox, prometió acometer la Segunda Revolución Cristera reciclando los resabios de la proclama Familia, religión y raza.

El expediente mexicano en el periodo de la sociedad fluctuante

Traicionada la insurgencia por la Independencia de M√©xico, en 1821 Agust√≠n de Iturbide se proclama Emperador bajo palioen la Catedral Metropolitana, a la usanza de la Corte Espa√Īola.

Fallida la tentativa imperial, diez a√Īos despu√©s el ex seminarista de Guadalajara, don Valent√≠n G√≥mez Far√≠as impulsa una primera reforma por la cual se desmonta el andamiaje jur√≠dico que sostiene la supremac√≠a eclesi√°stica en los asuntos civiles.

En materia dineraria, los bienes de los duques de Monteleone, descendientes del conquistador Hernán Cortés, pasan a dominio de la nación para destinarlos a instituciones educativas desde la perspectiva liberal, a cuyo fin se clausura la Real y Pontificia Universidad de México.

Hacia 1838, Gómez Farías, investido presidente, restituye la Constitución federalista de 1824.

En su condici√≥n de diputado, G√≥mez Far√≠as vota contra el Tratado de Guadalupe Hidalgo, por el que M√©xico fue despojado por los Estados Unidos de la mitad del territorio, acci√≥n aclamada por Los polkos ‚Äúmexicanos‚ÄĚ.

 

La Constitución del 57 y nueva operación de Los Polkos

Nuevamente diputado, asume la presidencia del Congreso Nacional Constituyente que legisl√≥ la Constituci√≥n de 1857. Fue el jalisciense el primero en firmar y juramentar la Carta, que fue acompa√Īada por las Leyes de Reforma: Los conservadores, incitados por el clero, desencadenaron la Guerra de los tres a√Īos.

Los polkos conspiraron nuevamente, ahora para importar al Emperador Maximiliano. Ju√°rez restituy√≥ la Rep√ļblica. Vino la dictadura de D√≠az, quien contemporiz√≥ con la Iglesia Cat√≥lica, a la que devolvi√≥ sus privilegios.

En 1904, los herederos de los conservadores hicieron el primer intento por constituir el Partido Cat√≥licoNacional (PCN). S√≥lo obtuvo el registro un a√Īo antes de que D√≠az fuera embarcado en el Ypiranga.

Los altos mandos del PCN participaron en la conjura que terminó con el asesinato de Madero en 1913 y algunos fueron parte del gabinete de El chacalVictoriano Huerta. El Ejército Constitucionalista echó al usurpador. El movimiento triunfante se expresó en el Constituyente de Querétaro de 1917, que confirmó la separación Estado-Iglesia.

 

En Benito Mussolini, el hombre de la Providencia

Ah√≠ se presenta la oportunidad del retorno de los brujos. Con la venia del papa P√≠o XI se desata en 1925-1926 la Guerra Cristera, financiada entre otros por los intereses petroleros de los Estados Unidos (amenazados por el art√≠culo 27 de la Carta fundamental, no obstante que √Ālvaro Obreg√≥n hab√≠a firmado los Tratados de Bucareli, impuestos por Washington).

Pio XI firmó en 1929 Los Tratados de Letrán con el primer ministro del Reino de Italia, Benito Mussolini, a quien se consagra como hombre enviado por la Providencia.

Ese mismo a√Īo, en agosto, el presidente interino Emilio Portes Gil logr√≥ con la jerarqu√≠a cat√≥lica la firma de los arreglos de la cuesti√≥n religiosa.

Portes Gil hab√≠a asumido el poder presidencial a causa del asesinato de √Ālvaro Obreg√≥n en julio de 1928 a manos del fan√°tico cat√≥licoJos√© Le√≥n Toral, sonsacado por facciones cristeras.

Aunque algunos jerarcas católicos consideraron un triunfo para la iglesia esos arreglos, ni el episcopado logró abrogaran los artículos tercero, 25 y 130 de la Constitución en materia de educación y cultos, ni los intereses petroleros de los Estados Unidos vieronderogado el artículo 27 que establece el dominio de la Nación sobre los bienes del suelo y del subsuelo.

Lo que nos remite a una próxima entrega sobre fascismo y nazismo en México, en la aciaga década de los treinta en que se legisla la Educación Socialista, se reparten Haciendas, se expropia el petróleo y se nacionalizan los ferrocarriles. En el centro tendremos Lo que no se sabe de la rebelión cedillista.

Es cu√°nto.

  



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