joomla visitor
AuditorŪa
De albures, cine, conquistadores y, jotos…
Voces Diario
Banner
Noticias
Suplemento 369
Banner
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Radioteca
Club de Periodistas
Posada del Periodista
Banner
Buscar Autor o Artículo
ÔĽŅ
PULSE LA TECLA ENTER
373
Banner
372
Banner
371
Banner
370
Banner
368
Banner
367
Banner
366
Banner
365
Banner
ÔĽŅ

Ver Otros Artículos de Este Autor

Edición 213

H√ČCTOR CHAVARR√ćA
(Exclusivo para Voces del Periodista)

¬†¬† UNA VEZ AND√ĀBAMOS EN TEPITO... en nuestras andanzas en tianguis y, bueno esas cosas que luego salen a relucir.
El naco en turno aventó el albur...
   Bueno, no importa cuál albur, pero se trataba como ya imaginarán de fornicar al otro naco vecino, ya saben los machos que necesitan probarlo -que son machos, no se confundan-, lo cual es ya de por sí patético, suelen ser los dominantes, bueno eso creen los pobres pero…
¬†¬† Resultaba en este caso que quien deseaba fornicarse al otro era un dizque mach√≠n. O sea, obvio ¬Ņno...?
¬†¬† El decirle al otro: Te ensarte g√ľey, el machito mexicano se sent√≠a muy machooooooote. Una chida expresi√≥n de hombr√≠a, pero bueno, le dije a Karla; ‚Äúes obvio esos dos son jotos, o sea, ¬Ņno?, si un hombre le tira esa onda a otro hombre, bueno deben ser homosexuales, lo cual est√° muy bien, ni quien se enoje, es su rollo, entre m√°s homosexuales haya, mejor para quienes gustamos de las mujeres... Pero el albur mexicatl es otra cosa porque comienza con un equ√≠voco.‚ÄĚ

                                                                         Y la jotería nacional
Karla es una bella ni√Īa (algo ruda, pero muy chida, y yo me siento muy bien andando con ella en sitios espesos, aunque esa es otra historia); ella respondi√≥ al respecto: ‚Äúque eran chingaderas (sin miedo a la palabra, lean a Paz), que los machos aqu√≠ (en esta especie de pa√≠s) critiquen a los jotos mientras de paso se quieran acostar con otros machos, y no para dormir...‚ÄĚ
   Los jotos, por cierto una palabra, más bien adjetivo, que en México indica afeminamiento, pensamos que por la jota de la baraja, el joker (guasón) que indica al comodín y suele ser presentado muy coqueto, pero seguimos buscando; saben muy bien lo que quieren pero los machos parecen andar un poco confundidos en cuanto a preferencias, lo cual no es noticia; si dejara a la dulce Karla decir todo lo que piensa... Bueno la antifeminista censura panista estaría en problemas.

Pero neta ¬Ņanalizamos brevemente el albur mexicatl?
¬†¬† Hace algunos a√Īos tuve a bien relatar en la radio la historia del ataque at√≥mico a Hiroshima por el bombardero B.29 Enola Gay el 6 de agosto de 1945, casi de inmediato el sargento segundo P√©rez (no es su apellido, and who cares?) de la H. Polic√≠a Militar, del Ej√©rmex llam√≥ muy indignado al programa para mentarle la madre al ‚Äúmaric√≥n de Enola‚ÄĚ que hab√≠a lanzado la bomba‚Ķ Trat√© de explicarle al √≠nclito sargento segundo de la polic√≠a militar del Ej√©rmex, que Enola era el nombre de la mam√° del piloto del B.29 y que gay en ingl√©s significa alegre, pero pienso que mi explicaci√≥n sobrepas√≥ la solitaria neurona del eximio sargento segundo de la polic√≠a militar del Ej√©rmex y s√≥lo hizo crecer su furia y santa indignaci√≥n pues interrumpi√©ndome me dijo; ¬°pinche puto!

¬†¬† Incidentalmente eso de gay es un t√©rmino auto impuesto por la comunidad homosexual de los Estados Unidos: The Gay People, aqu√≠ en Mexiquin algunos periodistas hemos ‚Äúcastellanizado‚ÄĚ el t√©rmino a guei‚Ķ, aunque algunos idiotas¬† ignaros pretendan que suena a g√ľey, que en la lengua de Cervantes pervertida aqu√≠ es buey (toro castrado), mal escrito y peor hablado‚Ķ
¬†¬† Pero regresando al tema; nosotros decimos que los albureros traen un rollo homosexual (homo=mismo. sexual=¬Ņnecesita definici√≥n?), porque la premisa b√°sica del, albur es de un juego de ‚Äúingenio‚ÄĚ en el cual una persona ‚Äúsomete‚ÄĚ a otra en lo que se supone ser√≠a una suerte de dominaci√≥n sexual, una ‚Äúviolaci√≥n simb√≥lica‚ÄĚ y sin da√Īo f√≠sico; mientras el asunto se haga como un juego, entre parejas con roles definidos puede resultar divertido y hasta ingenioso ‚ÄĒaunque las mujeres no pueden ser albureras por razones obvias‚ÄĒ, lo pat√©tico del juego es cuando se hace entre dos hombres supuestamente heteros, bugas, machines...
Que es lo que se acostumbra en Mexiquin. Eso es lo ridículo de la situación.
   Se supone que los heteros se especializan en las personas del otro sexo, eso es obvio, pero si arremeten contra una persona de su mismo sexo, aunque sea como un simple juego entonces la cosa cambia.
   El macho alburero buscará ser el penetrador, de otro igual (?) de macho que él, y si gana el juego se sentirá muy satisfecho, dominador. Nomás que en la realidad estará mostrándose tan jotito como el que más.

Del cine a la vida cotidiana
Y es que el mero macho mexicano tiene tantos elementos de jotería que uno ya no sabe por dónde comenzar. Ya no hay manera de saber si se trata de una cuestión involuntaria o de un oculto deseo que surge cuando menos se lo espera.
¬†¬† Miremos un ejemplo o m√°s bien dos, del tan aclamado cine mexicano aquel en blanco y negro de a√Īos atr√°s, adem√°s con un par de actores machos machotes: Lu√≠s Aguilar y Pedro Infante, en sendas pel√≠culas que se consideran cl√°sicas; A toda m√°quina y ¬ŅQu√© te ha dado esa mujer?, posiblemente las m√°s excelsas muestras del amor gay involuntario en todo su esplendor..., dentro de la m√°s pura tradici√≥n del cine machista nacional.

¬†¬† Am√©n de que uno se r√≠e con ganas al verlas, porque (sobre todo la primera es muy chistosa), se tendr√° la ocasi√≥n de ver a dos de los galanes del cine, cantores ambos y con bigotito, gorje√°ndose su amor mutuo y lanzando reproches al amigo que anda de traidor con mujeres, adem√°s de que el excelso par interpreta en ambas cintas, a rudos polic√≠as de tr√°nsito, m√°s exactamente del batall√≥n de motociclistas: ¬°A‚Äô√≠ nom√°ssssss!, como hubiera dicho el c√≥mico de las manotas, Clavillazo. Lo √ļnico que les falt√≥ a Infante y Aguilar fue darse un beso en close up... Aunque eso si de plano ¬°¬°uyuyuyy!!¬† Hubiera sido demasiado para aquella p√ļdica √©poca.
   Lo más obvio es que se trató de un asunto involuntario; en las cintas se buscaba exaltar los valores de la amistad masculina, ni el director más audaz de entonces se hubiera atrevido a insinuar que Infante y Aguilar pudieran ser maricones... y, aquellos dos, seguramente le hubieran roto la boca y otras cosas a cualquier director o guionista que lo sugiriera, tan siquiera en broma. Pero como tantas veces ha ocurrido en el cine nacional, el resultado fue involuntario, humorístico, orolesco. Lo mismo ocurre con el albur y los albureros.
   Y los machos, inconmovibles; por más que uno se los trate de explicar (lo del albur), ellos seguirán insistiendo en que son muy machos e ingeniosos, que es un juego, aunque entre más nacos son, más se apasionan, y claro transitan por la existencia sin darse cuenta de que han hecho del albur una forma de vida, en su escaso vocabulario cotidiano usan el doble sentido de implicación sexual, no tanto con las mujeres sino más bien con otros hombres: La jotería nacional en todos los sitios imaginables.
Imaginamos que a los machos neo mexicatl el dolor de la conquista espa√Īola, representado en sus mentes resentidas como una penetraci√≥n sexual, ha dejado huellas indelebles y hay por su parte una b√ļsqueda de desquite con otros machos; en un muy pobre y lamentable intento de establecer un dominio y una supremac√≠a.
   El albur es un rasgo popular que nos habla de miedos, represiones y muchas cosas más, ninguna de ellas bonita, firmemente arraigadas enmalahora en la mente de los mexicanos...

Del lila al rojo sangre
Es una dicotom√≠a que se repite, es un error que muchos se empe√Īan en perpetuar: El error, que la gente gay es ‚Äúdelicada‚ÄĚ, ‚Äút√≠mida‚ÄĚ, ‚Äúde m√≠rame y no me toques‚ÄĚ, ‚Äúafeminada‚ÄĚ. La dicotom√≠a consiste en que los extremos se tocan. Bueno, algunos bugas se desgarrar√≠an las vestiduras si conocieran un poco de historia.

¬†¬† Por ejemplo que algunos de los militares m√°s renombrados, conquistadores viriles de la antig√ľedad eran del gremio guei... y, que tal ‚Äúdetalle‚ÄĚ no tuvo nada que ver con el hecho de que hayan realizado grandes conquistas.
¬†¬† En el caso de algunos, que hayan creado la grandeza de imperios, o los hayan perpetuado, esto en especial fue notorio en el mundo grecolatino cl√°sico y un poco m√°s all√°. Y la raz√≥n es simple, antes de que las gazmo√Īer√≠as judeocristianas llegaran a ‚Äúdominar‚ÄĚ el mundo, la gente era hedonista, esto es ten√≠a la sana y agradable costumbre de pas√°rsela bien... y, nadie objetaba tal cosa. Simplemente era lo m√°s natural y por lo tanto se aceptaba como algo inherente a la vida.

¬ŅGallinas o gallos de pelea?
Así personajes como Alejandro Magno, conquistador del imperio más grande de su época, Julio Cesar, creador de la fortaleza romana, conquistador, dictador, estratega, Adriano, emperador, regulador del vasto imperio romano, constructor y artista; todos ellos y muchos otros fueron homosexuales.

¬†¬† Todos ellos prefirieron a su propio sexo para las relaciones m√°s profundas y duraderas e incluso inmortalizaron a sus compa√Īeros d√°ndoles su nombre a ciudades, tal es el caso de Adriano que hizo construir la ciudad de Antioquia como un recuerdo imperecedero a la muerte de su joven amante Antioco...
¬†¬† Alejandro Magno, peque√Īo de cuerpo y enorme en empuje, prefer√≠a a su cuerpo de √©lite los compa√Īeros a cualquier otro placer que pudiera ofrecerle sus conquistas y vasallos.
¬†¬† Julio C√©sar (quien nunca fue rey de Roma, pero cuyo nombre fue tomado por los siguientes ‚Äúreyes‚ÄĚ, llamados efum√≠sticamente emperadores ‚Äďtriunfadores-, como un s√≠mbolo de grandeza), tuvo varios amantes, entre ellos el famoso Marco Antonio, el mismo que muri√≥ luego con Cleopatra, la cual por cierto, tambi√©n fue amante de Cesar y le dio un hijo de destino tr√°gico: Cesarion.
La raz√≥n para estas preferencias era simple: En el mundo cl√°sico grecorromano, las mujeres eran poco m√°s que objetos tolerados para la reproducci√≥n y el manejo de la casa, las labores dom√©sticas y esas cosas m√°s propias de esclavos que de seres libres y pensantes, aunque algunas de ellas hicieron cosas realmente grandes. Entonces los hombres de cierta cultura o poder, si deseaban tener una comunicaci√≥n m√°s estrecha y profunda, intercambiar ideas, hablar de otras cosas que no fueran dom√©sticas, buscaban a otros hombres. Las mujeres, salvo contadas excepciones no recib√≠an ning√ļn tipo de educaci√≥n, los hombres de entonces no lo consideraban necesario, los panistas son de la¬† misma idea‚Ķ
   En este marco la homosexualidad era no sólo natural sino necesaria. Todos los hombres famosos o poderosos, filósofos, legisladores, militares, políticos comerciantes, estrellas de la escena; tuvieron a otros hombres como amantes, y no era necesario fueran sus iguales: Entrenaban y hacían educar a bellos efebos para ese fin.
¬†¬† Emperadores como Tiberio son famosos hasta la fecha por sus org√≠as con efebos en la Isla de Capri, pero esto es as√≠ porque recibi√≥ mala prensa, en el momento que ese mundo mucho m√°s libre fue contaminado por el cristianismo y sus gazmo√Īer√≠as.
Ner√≥n, Cal√≠gula, Heliog√°balo, fueron famosos por sus ‚Äúexcesos homosexuales‚ÄĚ pero la verdad es que estas ‚Äúhaza√Īas‚ÄĚ fueron muy exageradas por los moralistas opositores al imperio y luego por los ‚Äúcristianos‚ÄĚ cat√≥lico-romanos que consideraban en su hip√≥crita doble moral a la homosexualidad como un ‚Äúpecado nefando‚ÄĚ, mientras la practicaban ellos y la condenaban en otros.
¬†¬† Es posible que una de las im√°genes m√°s viriles y ‚Äúmachas‚ÄĚ sea aquella de los soldados romanos, los legionarios que conquistaron un imperio de dos mil a√Īos, pero pocos saben que una de las bases del ej√©rcito de entonces, el romano y los anteriores, era que los soldados fueran amantes, la decuria, la unidad b√°sica de La Legi√≥n, estaba formada por diez hombres, los cuales viv√≠an juntos, com√≠an juntos, dorm√≠an juntos y amaban juntos, eran de hecho cinco parejas. La raz√≥n es simple y pr√°ctica; esas parejas de amantes se defend√≠an mejor unos a los otros por el fuerte v√≠nculo existente. A fin de cuentas camarader√≠a viene de cama, de compartir la cama.
¬†¬† As√≠ que la pr√≥xima vez que vean una pel√≠cula de recios romanos de La Legi√≥n, no olviden que todos esos ‚Äúmachotes‚ÄĚ eran amantes, y que como tales conquistaron el mundo, su mundo ideal, libres de ‚Äúpecado‚ÄĚ o culpa...

Sugerencias, aplausos o mentadas: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla



More articles by this author

Las brujas de la noche: Mujeres piloto soviéticas de la II Guerra MundialLas brujas de la noche: Mujeres piloto soviéticas de la II Guerra Mundial
De manera silenciosa, por las noches las Nachthexten, brujas de la noche,...
A través de mis cristalesA través de mis cristales
El Ni√Īo H√©roe desconocido Miguel era un joven militar miembro del...
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy
¬ŅQui√©n est√° en l√≠nea?
Tenemos 298 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

224
Banner
273 Suplemento
Banner
Ediciones Anteriores
364
Banner
363
Banner
362
Banner
361
Banner
360
Banner
359
Banner
358
Banner
357
Banner
356
Banner
355
Banner
354
Banner
353
Banner