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Priva en peque√Īos productores de caf√© la pobreza extrema
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Edición 353

37 mini

En el mundo existen 25 millones de personas que trabajan como peque√Īos productores y trabajadores directos del campo cafetalero. En M√©xico los que disfrutamos de una taza de la bebida en nada beneficiamos a quienes cosechan este producto y hacen en su origen la riqueza del caf√©.

37 Caf√© MexicoActualmente la Rep√ļblica mexicana ocupa el quinto lugar de importancia a nivel mundial en el cultivo y exportaci√≥n del caf√©, el noveno lugar por su rendimiento, el primer lugar en la producci√≥n de caf√© org√°nico certificado y, adem√°s, es la naci√≥n productora con el menor nivel de consumo interno.

Por esta situaci√≥n la industria cafetalera mexicana enfrenta una de sus peores crisis registradas en los √ļltimos cinco a√Īos, y para salir de ella requiere de medidas dr√°sticas que reduzcan la sobreproducci√≥n del producto mediante el incremento de su consumo en sus diversas presentaciones: grano, molido y soluble. Los peque√Īos productores son los m√°s perjudicados al vender la cereza de caf√© en la mayor√≠a de las ocasiones a los intermediarios a menos de cinco pesos por kilo.

En la producción directa participan 500 mil personas, y su siembra se convierte en el sostén de más de tres millones de familias mexicanas procedentes de los estados de Chiapas, Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí, Oaxaca y Guerrero, principalmente.

37 23En la industrialización de este producto participan poco más de dos millones de personas desarrollando un mercado interno que genera un negocio millonario. Sin embargo, los productores viven en la pobreza, muchas veces extrema.

Adem√°s, la depresi√≥n a la que se ha sometido el precio del caf√© en los √ļltimos cinco a√Īos provoc√≥ que, en estas regiones del pa√≠s, las comunidades que se dedican al cultivo del grano buscaran alternativas para salvar sus patrimonios.

Durante el periodo 2010 ‚Äď 2015, las exportaciones del caf√© generaron en M√©xico divisas por alrededor de 700 millones de d√≥lares anuales.

Respecto a 2015, la producci√≥n total de caf√© en M√©xico fue de cuatro millones 500 mil sacos de 60 kilogramos de caf√© verde; de esa cantidad dos millones 900 mil se exportaron y generaron ingresos por 329 millones 200 mil d√≥lares, pero, para la mayor√≠a de los productores, con jornaleo fuera de la huerta (40 jornales al a√Īo) y algunos apoyos gubernamentales, una familia cafetalera (de cuatro a cinco integrantes) con un periodo de dos hect√°reas, pudo tener ingresos equivalentes a un salario m√≠nimo diario.

A pesar de que el caf√© mexicano alcanzo recientemente su precio m√°s alto en los √ļltimos dos a√Īos (el 29 de diciembre de 2016 se cotizo a 128 d√≥lares por quintal en el mercado de Nueva York), en el caso de los productores veracruzanos, ellos apenas reciben 400 pesos, precio que ni si quiera cubre los costos de cortar y llevarlo a vender, por lo cual los cafetaleros tienen que dejarlo pudrir en las matas.

37 00Precios injustos

Seg√ļn el Consejo Veracruzano del Caf√©, el precio real del kilogramo del grano en cereza (fruto fresco) seria de ocho pesos 60 centavos, pero los intermediarios no pagan m√°s de dos pesos 80 centavos y el precio del caf√© pergamino (en grano seco y sin cascara) cae a 400 pesos por quintal (aproximadamente 47 kilos)

En entrevista con VOCES, Jenaro Hernández de la Mora, ex director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Caficultores (AMEC), comenta que la crisis de la cafeticultora mexicana radica en que la producción actual del grano es superior a su consumo, lo cual produce la depresión de su precio en el mercado.

La Organización Mundial del Café, por medio de su convenio de 1989, estableció que el precio del café oscilaría entre un dólar 20 centavos y un dólar 30 centavos por libra para equilibrar el mercado mundial y obtener una remuneración con respecto a los gastos de producción.

Sin embargo, la acumulación del café redujo su precio hasta 48 centavos de dólar por libra, siendo que el costo de producción en México era de un dólar la libra, agrega el también catedrático de la Facultad de Economía en la UNAM.

Explica que aunada a esta problem√°tica, la competencia desleal en el mercado se convirti√≥ en otro de los factores que detonaron la crisis de la industria nacional, pues el 90 por ciento de las marcas colocadas en los principales puntos de venta proven√≠an de empresas transnacionales, y tan solo el 10 por ciento restante de productos nacionales procedentes de los peque√Īos productores.

Subraya Hern√°ndez de la Mora que esta situaci√≥n en menos de cinco a√Īos provoco la quiebra de muchos productores, los cuales fueron absorbidos por estos grandes oligopolios como Nestl√© (entre una de las cuatro m√°s importantes de M√©xico), al tiempo en que los caficultores no pod√≠an pagar la producci√≥n y los bancos negaban los prestamos debido a que las empresas exportadoras estaban cerrando.

Mercado injusto

37 CAFE mexicanoDe acuerdo con las organizaciones consultadas por VOCES, la Coalici√≥n de Fuerzas Productivas para el establecimiento de una Red de Comunicaci√≥n Autogestoras; La Uni√≥n Nacional de Productores de Caf√©, de la Confederaci√≥n Nacional Campesina; la Sociedad de Solidaridad Social Ind√≠genas de la Sierra Madre de Motozitla (ISMAM), y la Red de Consumidores de Caf√©; hay que decir que los peque√Īos productores obtienen solo seis centavos por taza de caf√© que puede ser vendida en 10 pesos en M√©xico.

Relatan que el precio del caf√© lo establecen las bolsas de valores de Nueva York, para el caso del ar√°bigo, y de Londres en el caso del robusta. Posteriormente entra en el juego del libre mercado a trav√©s de estos indicadores de precios, aunque los corredores de bolsa son empleados de negociantes internacionales que act√ļan como intermediarios entre exportadores e importadores y compran y venden a comisi√≥n sin tener jam√°s t√≠tulos de propiedad del caf√© que comercian.

Las grandes empresas multinacionales que bursátilizan el café son Nestlé y Philip Morris (propietaria de Kraft General Foods) y ambas tienen sus propios corredores de bolsa. Su gran poder de compra y venta les permite especular y ejercer una gran influencia en los mercados bursátiles.

37 CAFEPrecisan que esta situaci√≥n afecta a los peque√Īos productores, quienes en los pasados siete a√Īos han tenido ca√≠das econ√≥micas de un 30 por ciento, debido al atraso en la entrega de los apoyos y a la falta de rentabilidad para el producto, repercutiendo junto con las bajas cotizaciones, en el declive en un 50 por ciento, de los ingresos de divisas por la venta de caf√©, que hasta finales de la d√©cada de los 80 ocupo, junto el petr√≥leo y el turismo, los primeros lugares en el ingreso de divisas.

Cuando el apoyo proporcionado por el gobierno se tornó obsoleto, los caficultores recorrieron a la asesoría dirigida de ingenieros agrónomos con la intención de mejorar la calidad del grano, explotar el cafetal como zona de policultivo y aprovechar los residuos del café para su composta.

De tal forma que, ahora, en la gran mayoría de los cafetales, el cultivo no es exclusivo del café, siendo que las características naturales de los arbustos y del suelo, permiten la presencia de árboles frutales.

La cascara del café (cereza) que, con anterioridad era desechada, actualmente es empleada para la composta (abono) de los cultivos y, como un producto más del café, se genera pimienta orgánica, la cual, también ya es comercializada.

Con sabor amargo

37 20Para Fausto Cant√ļ Pe√Īa, quien fue director del Instituto Mexicano del Caf√© durante el gobierno de Luis Echeverr√≠a y parte del sexenio de Jos√© L√≥pez Portillo, la crisis estructural del caf√© es una amarga verdad, obra de los gobiernos federales en turno al proteger a las grandes corporaciones trasnacionales que dominan el mercado nacional e internacional, y constituyen la demanda y dan como resultado la miseria de miles de productores y trabajadores del campo cafetalero que conforman la oferta, quienes no son remunerados en sus costos de producci√≥n ni en salarios.

Por su parte los consumidores que disfrutan la bebida en nada se benefician de los bajos precios pagados a quienes hacen en su origen la riqueza del café.

Advierte Cant√ļ Pe√Īa que la tendencia no se detiene, si no que continua con el deterioro en la planta productiva del cultivo mismo, con grave repercusi√≥n en los ecosistemas naturales y sociales.

El globalitarismo, el supuesto ‚Äúlibre comercio‚ÄĚ y la biotecnolog√≠a transg√©nica de manera gradual ir√°n sometiendo todav√≠a m√°s al peque√Īo productor, se este no se organiza para competir en gran escala, con criterios sustentables en la monta√Īa del tr√≥pico h√ļmedo.

37 La importanaciaEl también representante de CAF equidad por la Paz. Empresa Social Multinacional Global, detalle el diagnóstico de la cafeticultora mexicana y hasta donde las estadísticas y la realidad nos permiten conocer que es muy compleja, pero se resume en minifundismo y monocultivo; material vegetativo a veces deficiente; información y estadísticas incongruentes; descapitalización; financiamiento insuficiente e importuno; desaparición de organismos difusores de las técnicas de producción; y desaparición gradual de la cafeticultora.

Resalta Cant√ļ Pe√Īa que a esto se suman las pol√≠ticas contradictorias en comercializaci√≥n; limitaciones culturales y educativas de los productores; l√≠deres en su actuaci√≥n discutibles; organizaciones productivas ineficientes; bajo rendimientos por hect√°rea y calidades defectuosas; oferta desorganizada y demanda organizada; ausencia de leyes adecuadas para protecci√≥n; y apoyo de este sector.

Los peque√Īos productores

Para el investigador de sociedades rurales y desarrollo sustentable Francisco Aguirre Saharrea, la mayor parte de los peque√Īos productores de caf√© no est√°n organizados, viven en zonas aisladas, no disponen de infraestructura para vender directamente su producci√≥n en los mercados locales y desconocen los mecanismos de fijaci√≥n de precios del caf√©. ‚ÄúEste hecho provoca que dependan completamente de intermediarios locales‚ÄĚ.

37 Infograf√≠aExplica que los intermediarios en M√©xico reciben el nombre de coyotes, en Per√ļ el de pira√Īas y en Indonesia se conoce como tiburones, afortunadamente desde los a√Īos 80 del siglo pasado, los peque√Īos productores de caf√© se han estado organizando con esfuerzo propio y gracias al apoyo de organizaciones han impulsado propuestas como las del Comercio Justo, que est√°n en proceso de construcci√≥n de estructuras organizativas, productivas y comerciales capaces de influir positivamente en las condiciones de vida de sus comunidades y hacerse un espacio en las redes internacionales de distribuci√≥n de caf√©.

Explica Aguirre Saharrea, que detrás del petróleo, el café es la materia prima que mueve más volumen de negocio en cualquier parte del mundo.

La totalidad de los beneficios que genera este negocio van a parar a empresas multinacionales del Norte. Solo cinco de ellas (Kraft, Suchard, Nestlé, Procter and Gamble, Sara Lee y Tchibo) compran casi la mitad de los granos de café que se consumen en el mundo y generan beneficios de billones de dólares que establecen las bolsas de valores.

Las ganancias de este negocio, advierte el también colaborador de proyectos rurales e inversión, se reparten de manera injusta y desigual.

Las grandes corporaciones pagan a los agricultores unos precios, muy a menudo, por debajo del coste de producci√≥n. Son una cantidad tan escasa que no cubren las necesidades b√°sicas de los peque√Īos propietarios, los jornaleros y sus familias.

Sentencia como los corredores de bolsa tienen acceso a una red ultramoderna de información. Por ejemplo, si un estudio de satélite permite prever un problema climatológico en un país como Brasil (primer productor mundial de café), su precio en los mercados mundiales aumentará.

Si, por el contrario, la cosecha se anuncia excelente, los precios mundiales bajaran. Los rumores y otros factores psicológicos ejercen gran influencia en la determinación de los precios del mercado.

37 sacoEstablece Francisco Aguirre que casi el 50 por ciento del mercado mundial del caf√© es controlado por cuatro transnacionales: Philip Morris, Nestle, Procter and Gamble y Sara Lee, y a medida que la globalizaci√≥n avanza, participan en el control mundial los consorcios Maxwell House, Tchibo, Sanka, Kraft, Nabisco, Kool-Aid, Tang, Jell-O, Velveeta, Oscar Mayer, chocolates Cote d¬īOr, Milka, Suchard, Toblerone, Marlboro, Benson and Hedges, Players, Miller, Lowenbr√§u, High Life, Folgers, Nescafe, Clasico, Taster¬īs Choice, Dolca, Ristreto, Diplomat, Moka Mezcla de origen y 40 marcas m√°s.

Para alguna de las empresas mencionadas el volumen anual de sus ventas resulta mayor que el producto nacional bruto de muchos de los países productores de café.

Frente a los grandes oligopolios extranjeros, asevera Francisco Aguirre que los peque√Īos productores organizados han logrado que existan en el mercado ocho organizaciones certificadas bajo el Sello Mexicano, que ofrecen 10 marcas de caf√© y que son: Fertil, Tosepan, Usiri, Caf√© Directo, Caf√© Museo, Caf√© Cesmach, Majomut, Toyol Witz, Caf√© Mam y Educe.

Gabriela Ejea, representante de la Red de Consumidores de Caf√©, comenta como en M√©xico, ‚Äúse tiene prevista la realizaci√≥n de ferias interactiva sobre el caf√© en las cuales los consumidores no solo entren en contacto con los productores para la compra de este producto, sino que, tambi√©n, conozcan el proceso de la elaboraci√≥n del caf√©, sus diferentes etapas de maduraci√≥n, su procesamiento y finalmente, su cataci√≥n‚ÄĚ.

De acuerdo con la tambi√©n miembro de SERVIMEX, es importante lanzar una campa√Īa publicitaria en los medios masivos de comunicaci√≥n para que el consumo del caf√© de los peque√Īos productores se difunda y cambie la forma de pensar de los consumidores con respecto al caf√©, primero; desmitificando que este es nocivo para la salud; segundo, enaltecer que el caf√© que se produce en M√©xico es de excelente calidad; y tercero, fomentar que el consumo del producto debe extenderse a todas sus presentaciones, pues el caf√© soluble (producto de las transnacionales) acapara el 67 por ciento del mercado.

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*Reportero y profesor en la UNILA



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