joomla visitor
AuditorŪa
ITINERARIO 2012
Buscar Autor o Artículo
ÔĽŅ
PULSE LA TECLA ENTER
Voces Diario
Banner
Noticias
389 Suplemento
Banner
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Radioteca
Posada del Periodista
Banner
Club de Periodistas
405
Banner
404
Banner
403
Banner
ÔĽŅ

Ver Otros Artículos de Este Autor

Ediciòn 282

ITINERARIO 2012
ABRAHAM GARC
√ćA IBARRA
(
Exclusivo para Vocel del Periodista)


Debate

 

Privatización de la
Presidencia de M
éxico

 

Así se las gastan. No todos, pero sí
la mayor
ía de la totalidad.
Dicho campirano en El Baj
ío

 

UNA VEZ INSTITU√ćDOS el duopolio televisivo como ministerio de la Cultura y la Secretar√≠a de la Funci√≥n P√ļblica -registrada originalmente con el nombre de Contralor√≠a de la Federaci√≥n- como ministerio de la Moral Republicana, en el octavo a√Īo de la era de la Providencia neoliberal el stablishment, dada la crisis sucesoria de 1988, pens√≥ necesario crear el ministerio de la Estupidez: Y el stablisment cre√≥ el Instituto Federal Electoral (IFE).


Luis Carlos Ugalde
Luis Carlos Ugalde

No nos confundamos: El ministerio de la Estupidez se denomina tal, no porque el grup√ļsculo y su fauna de acompa√Īamiento que lo administran y usufruct√ļan sean necesariamente est√ļpidos. Si carecieran de inteligencia, al menos les queda la malicia: No cualquiera logra conquistar una plaza que le retribuya diez mil pesos diarios, m√°s los placeres vicarios que les son consustanciales. Es que, seg√ļn su propio ordenamiento org√°nico, parece ese ministerio concebido para verle la cara de est√ļpido al votante, o, en su caso, hacer todo lo posible para estupidizarlo.

¬ŅQui√©n gan√≥ el debate entre los presidenciables? Es la pregunta que las honradas encuestadoras asestaron la noche del 6 de mayo o al d√≠a siguiente a algunos cuantos mexicanos, sin siquiera saber si vieron el evento. ¬ŅQui√©n, para ti, gan√≥ el debate? Se preguntaron entre s√≠ algunos contertulios de caf√© o de barra etilizante. Como en la feria, el resultado fue seg√ļn el cristal con que miraron a los debatientes los que los miraron, o el valor de la apuesta dominical.

Y todav√≠a algunos sedicentes ‚Äúl√≠deres de opini√≥n‚ÄĚ trataron de forzar el an√°lisis de ‚Äúresultados‚ÄĚ para establecer que, seg√ļn su autorizada voz, ‚Äúlas tendencias‚ÄĚ divulgadas por el mercado encuestador no se vieron alteradas sustancialmente y as√≠ culminar√°n las cosas el 1 de julio. Ya con esta incuestionable conclusi√≥n, hasta la Bolsa Mexicana de Valores emiti√≥ el lunes 7 su voto burs√°til, imponiendo un nuevo puntaje hist√≥rico en el √ćndice de Precios y Cotizaciones. Con tan confiable elector, hasta se olvid√≥ el devastador crack de la Bolsa en octubre de 1987, d√≠as despu√©s que, desde el piso de remates, se salud√≥ con desbordada fanfarria la candidatura priista de Carlos Salinas de Gortari.

Para carne que camina… la argentina

Lo cierto es que cuatro candidatos presidenciales, atrapados en la camisa de fuerza que les confeccion√≥ el IFE, pasaron a segundo plano. Los medios electr√≥nicos primero, y luego algunos impresos puestos a remolque, se divirtieron como enanos declarando ganadora del ‚Äúdebate‚ÄĚ a una exuberante edec√°n que tom√≥ el foro como pasarela e hizo m√©rito al orgullo de Buenos Aires: Para carne que camina‚Ķ la argentina. La edec√°n, por supuesto, fue elevada a los altares medi√°ticos, como hace tres a√Īos fue elevado el ex c√©lebre Juanito. ¬ŅY el debate? De √©ste s√≥lo sobrevino la demanda machista m√°s sentida: Si el gobierno no te da una edec√°n como la del debate‚Ķ ¬°Que te la pague!

Ni sentido hace indagar quién concibió y autorizó ese reality show. El que lo financió fue el IFE: 240 millones de pesos. Qué tal. La cuestión es saber para qué. Previamente al encuentro -al que el IFE le colocó más candados que al nicho de las joyas de la Corona británica, a fin de que no hubiera debate-, el morbo estaba atento en particular a uno de los candidatos a quien, producto nato de la mercadotecnia, se le consideraba inepto para trasladar su dominio de la escena en solitario al choque de trenes con sus contendientes en vivo, en directo y a todo color.

No olvidar el ensayo michoacano

Desde que, en el verano del a√Īo pasado, se preparaba la organizaci√≥n de la elecci√≥n de gobernador de Michoac√°n en medio de una ola de violencia (la p√ļblica atribuida a la delincuencia organizada, y la interna de los tribus activas en los partidos en pugna por las candidaturas), con el ropaje de juiciosas se dieron voces para proponer que todas las fuerzas beligerantes pactaran una tregua y en petit comit√© (como si se tratara de un bur√≥ pol√≠tico sovi√©tico) nombraran al futuro gobernador, puesto que disputaba la hermana del presidente de la Rep√ļblica, Luis Mar√≠a Calder√≥n Hinojosa, cuyo partido dijo que el gran elector fue finalmente el crimen organizado.

 

Luisa María Calderón Hinojosa
Luisa María Calderón Hinojosa.

Que esa temeraria y obscena iniciativa haya fracasado, no quita que la tentativa ten√≠a el prop√≥sito de pisotear la Constituci√≥n michoacana y su c√≥digo secundario en materia electoral, cancelando la participaci√≥n ciudadana en la elecci√≥n de jefe del Ejecutivo. Al menos el Partido Acci√≥n Nacional aclimat√≥ la idea en el Distrito Federal, donde fueron¬† eliminados todos los militantes aspirantes a la jefatura de Gobierno, para hacer la designaci√≥n directa en favor de una dama sacada de la manga, que se present√≥ insistentemente como reacia a la filiaci√≥n panista y refractaria a ‚Äúlos pol√≠ticos‚ÄĚ, para ser reconocida simplemente como una ciudadana. Esto es, como candidata externa del PAN, de cuyos documentos fundamentales -doctrina y programa de acci√≥n- apenas hace menci√≥n. La lista de precandidatos presidenciales azules, tambi√©n hab√≠a pasado antes por una rigurosa purga.

No le afecta ni la criptonita

Planteamos entonces -y otros opinantes coincidieron- si la intentona en Michoacán, lanzada y promovida con la coartada de la violencia galopante, no sería entretelones un ensayo golpista preliminar para, de su eventual resultado, tomar el precedente con vistas a la sucesión presidencial. Sigue abierta la inquietud.

Y sigue abierta esa inquietud, porque desde hace cinco a√Īos, m√°s que los partidos pol√≠ticos, exclusivos y selectivos grupos de poder real y sus bocas de ganso han desarrollado una estrategia medi√°tica para implantar como hecho consumado la existencia de una candidatura presidencial imbatible, la del ex gobernador mexiquense Enrique Pe√Īa Nieto, con tal desprop√≥sito que, no obstante sus primeros tropezones, lo promueven en este simpl√≥n tenor: No le afecta ni la criptonita. Es un Superman, pues.

 

Pe√Īa
Enrique Pe√Īa Nieto

De ello ha seguido que las agencias encuestadoras vinculadas a los grandes medios privados, concesionados por el Estado la mayor√≠a y algunos asociados a estos corporativos, han mantenido una ofensiva incesante para, con base en supuestas consultas a unos centenares de personas, del universo de casi 80 millones de potenciales votantes, convencer a la gente de que resulta ociosa e in√ļtil pensar en otras opciones.

No es ese, desde luego, un movimiento espont√°neo ni aislado. No lo es, porque 1) la estrategia prob√≥ su efectividad en el proceso federal de hace seis a√Īos, que pas√≥ ilesa por los √≥rganos punitivos de la transgresi√≥n electoral, y devino onerosas recompensas para quienes hacen de la ilusi√≥n democr√°tica mera mercanc√≠a,¬† y 2) arranc√≥ paralelamente el ataque a la promulgaci√≥n de la reforma constitucional que priv√≥ a esos intereses de la gesti√≥n y ganancias del gasto electoral, cuya administraci√≥n y asignaci√≥n qued√≥ como facultad reservada del IFE, que no hace atributo digno del presupuesto de casi 16 mil millones de pesos que le asign√≥ la C√°mara de Diputados.

Inhabilitar a los fr√°giles √°rbitros

No es casual, ni gratuito, que, sobre todo despu√©s de las elecciones federales intermedias de 2009, tanto el IFE como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci√≥n (Trife) y sus resoluciones, est√©n sometidos a un detallado escrutinio y a una premeditada, intensiva y exhaustiva campa√Īa de desacreditaci√≥n, doblemente ventajista porque se hace uso de la concesi√≥n estatal de un bien p√ļblico en el que no opera el derecho a r√©plica, para vulnerar e instrumentalizar la voluntad de gran parte del conglomerado social que mueve sus reflejos sicol√≥gicos al impacto del mensaje electr√≥nico.

No sirve al efecto imputar impunidad a quienes, como hombres de negocios, disponen de un caro complejo tecnol√≥gico y bater√≠as de asesores jur√≠dicos y financieros para potenciar sus utilidades. Vivimos un mercantilismo salvaje que todo lo autoriza: Desde el cabildeo legislativo para sacar leyes ad hoc o ejercer t√°cticas violatorias de aquellas legislaciones que fueron votadas y promulgadas contra su consentimiento y sus intereses. Si tal pr√°ctica¬† es deliberada y ostensiblemente transgresora, lo mismo da: Vivir en el neoliberalismo m√°s inescrupuloso otorga tanta ‚Äúlegitimidad‚ÄĚ como la otorgaban las patentes de corso a sus poseedores. Culpa es del tiempo, no de Espa√Īa, que dir√≠an los antiguos filibusteros.

La carne es débil y maleable

Si esos intereses bastardos son capaces de doblegar al jefe del Poder Ejecutivo -antes, escribi√≥ un¬† ahora conductor televisivo, ‚Äúlos ‚Äėdue√Īos‚Äô de las televisoras blasonaban de ser ‚Äėsoldados del Presidente‚Äô, ahora los presidentes (de la Rep√ļblica)¬† son d√≥ciles sirvientes de los ejecutivos de las televisoras‚ÄĚ-;¬† si logran rendir a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Naci√≥n; si quitan y ponen a sabor a la burocracia de las secretar√≠as de Hacienda, Comunicaciones, Gobernaci√≥n y Educaci√≥n, y a los miembros de las comisiones de Competencia Econ√≥mica o de Telecomunicaciones, etc√©tera, ¬ŅPor qu√© no podr√≠an meter al aro a consejeros y magistrados electorales?

Ese es el quid del asunto: Los hombres de negocios no juran la Constituci√≥n, ni ‚Äúlas leyes que de ella emanan‚ÄĚ, al acometer una iniciativa individual. Cuando mucho, si llegan a un puesto directivo de sus asociaciones privadas, se comprometen a cumplir y hacer cumplir sus bases constitutivas. Los consejeros y magistrados electorales, al asumir su encargo, juran cumplir y hacer cumplir la Constituci√≥n y los principios que debieran normar el servicio electoral como responsabilidad del Estado.

 

Itinerario6

 

Esos mendaces funcionarios incurren en odiosa y punible prevaricaci√≥n -para eso existe el ilusorio pero inaplicado juicio pol√≠tico previsto por la Constituci√≥n-, cuando ponen su encargo p√ļblico al servicio de los poderes f√°cticos, burlando principios jur√≠dicos que se comprometieron a observar, con independencia de sus preferencias ideol√≥gicas, pol√≠ticas o econ√≥micas.

Es de entenderse: La talega dineraria retributiva es suficientemente gorda y abundosa como para correr el riesgo de perderla. Para ganarla, tuvieron que pasar, además, por la humillación, no de demostrar sus calidades humanas y capacidades profesionales, sino su voluntad de arrastrarse ante quienes los apadrinan  y los que votan por ellos para que obtengan sus insultantes prebendas frente a un pueblo de miserables.

No quieren terminar como Ugalde

Los hombres de negocios, donde quiera que act√ļen, salvo por sospechosa excepci√≥n, no hablan ni por equivocaci√≥n del bien social; todo lo contrario, afirman con toda sinceridad: ‚ÄúNo somos hermanas de la caridad‚ÄĚ. En cambio, esos hombres p√ļblicos -con la boca llena de jugos glandulares ante el men√ļ cremat√≠stico que se les pone enfrente-, ensayan ante el espejo el acto en el que jurar√°n la funci√≥n de respetar y perfeccionar la democracia, para cuya custodia fueron privilegiados: Luego andan espoteando melifluamente que es ‚Äúun honor‚ÄĚ servir a la democracia e incitan: Es la participaci√≥n de su gente la que hace grande a un pa√≠s. Y es el caso que, adem√°s de pedir esa participaci√≥n a t√≠tulo gratuito, la conculcan cuando tal participaci√≥n no se da en la direcci√≥n predeterminada.

Desde el punto de vista de la condici√≥n humana, no les falta excusa a esos hombres p√ļblicos cuando ponen por delante el cuidado de la pitanza y su plus de placeres vicarios. Ya ve usted, como anda el anterior consejero presidente, Luis Carlos Ugalde Ram√≠rez, defenestrado por la C√°mara de Diputados y ahora espectro ambulatorio de set en set televisivo, en busca de qui√©n sabe qu√©; como aquella noche dominical de julio de 2006, en que abandon√≥ la sesi√≥n permanente de Consejo General para hacer el mismo pase√≠llo, pero entonces blindado por su flamante investidura que qued√≥ hecha astrosos jirones. ¬°Qu√© manera de matar el poeta!

Demasiado tarde para cambiar de carril

Desde la usurpación de la presidencia en 2006, tanto los consejeros electorales salientes como los de relevo, se han pertrechado en la coartada de las deficiencias e insuficiencias del código electoral para tratar de justificar la tolerancia a la infracción a la norma, Incluso, se escudan en la Constitución para conceder inmunidad a sus violadores. Pero cuando, contra la transgresión inveterada, sistemática, tienen al alcance la penalización -ésta sí prevista claramente en el marco de la ley actual-, no se atreven a recurrir a ninguna instancia ejecutora para su aplicación. Pusilanimidad, es un adjetivo menor para calificar esta conducta carente de toda ética.

Si la Constituci√≥n mexicana no es aplastada por la bota castrense -tentaci√≥n subyacente desde hace muchos meses-, restan escasas seis semanas para que la gran fecha nos alcance. Suficientes, sin embargo, para que sigan corriendo r√≠os de mugre bajo los puentes: Muy pocas para esperar que la autoridad electoral modifique su mentalidad c√≥mplice. Sabido es que, tanto peca el que mata la vaca, como el que le detiene la pata. Y para darle sentido a esta convicci√≥n popular, lo mismo ser√≠a que tuvi√©ramos una normatividad moderna y perfecta, sin vac√≠os, lagunas o ambig√ľedades: Pesan m√°s los usos y costumbres que se heredaron del viejo r√©gimen, cuyo santo y se√Īa m√°s recurrente es el fraude electoral.

Privatización de la Presidencia de México

Desde que, en 1946, se saludó al gobierno civilista, hasta la elección presidencial de 1988, salvo uno, los demás mandatarios surgieron de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En el tr√°gico 1994, la banda presidencial se entreg√≥ a un egresado del Instituto Polit√©cnico Nacional (IPN), pero pasado in vitriolo por las aulas de la Universidad de Yale (la de los huesos y calaveras bushianos). En 2000, se le entreg√≥ a un destripado de la Universidad Iberoamericana, quien a su vez la impuso a un egresado de la Escuela Libre de Derecho, quien no calific√≥ para hacer su carrera profesional en la UNAM. Est√°n a la vista los saldos de lo que algunos so√Īaron como transici√≥n democr√°tica.

 

Itinerario5

Ahora, la envilecida manipulaci√≥n electoral nos coloca ante la tesitura de entregar la primera magistratura del pa√≠s a un egresado de la Universidad Panamericana. O, como opci√≥n, a una diplomada del Instituto Panamericano de Alta Direcci√≥n de Empresa (IPADE), ambas instituciones bajo palio del Opus Dei. ¬ŅEs la suerte que se merecen 115 millones de compatriotas? ¬ŅEs ineludible el supuesto de que los pueblos tienen el gobierno que se merecen?

La continuación de la privatización de la Presidencia de México militarizada, es lo que está en juego en el actual proceso de sucesión. Nada más, pero nada menos.



More articles by this author

Urge restaurar el Estado constitucionalUrge restaurar el Estado constitucional
  Urge restaurar el Estado constitucional Abraham Garc√≠a Ibarra SI LE QUITAMOS algunas...
Friedman sigue hospedado en Palacio NacionalFriedman sigue hospedado en Palacio Nacional
  Friedman sigue hospedado en Palacio Nacional Abraham Garc√≠a Ibarra   CONSTA, en los...
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy
¬ŅQui√©n est√° en l√≠nea?
Tenemos 430 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

224
Banner
273 Suplemento
Banner
401
Banner
402
Banner
400
Banner
399
Banner
398
Banner
397
Banner
396
Banner