joomla visitor
AuditorŪa
DEA, CIA y el m√ļsculo militar
Buscar Autor o Artículo
ÔĽŅ
PULSE LA TECLA ENTER
Voces Diario
Banner
Noticias
Suplemento 369
Banner
Voces del Periodista EnVivo
Banner
Radioteca
Posada del Periodista
Banner
Club de Periodistas
377
Banner
376
Banner
375
Banner
374
Banner
373
Banner
372
Banner
371
Banner
370
Banner
368
Banner
ÔĽŅ

Ver Otros Artículos de Este Autor

Edición 300

EX√ĀMEN M√ČXICO
√ĀLVARO ARAG√ďN AYALA

ESP√ćAS INC√ďMODOS POR LA REINGENIER√ćA
DE LAS FUERZAS ARMADAS

DEA, CIA y el¬†m√ļsculo militar

 

M√ČXICO VIVE UNA ETAPA de presiones externas e internas que movieron¬† al presidente Enrique Pe√Īa Nieto a proyectar una reingenier√≠a militar para bloquear las inc√≥modas y riesgosas filtraciones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA-USA) y reagrupar al Ej√©rcito, Marina-Armada y Fuerza A√©rea en un m√ļsculo castrense unificado, con mando inteligente, a contrapelo del arribo de John Owen Brennan a la direcci√≥n de la CIA, que describe que el presidente de Estados Unidos Barack Hussein Obama II no pretende soltar el control de las agencias de espionaje mexicanas.


Alvaro3

Pe√Īa Nieto capotea tambi√©n las prisas de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) que intenta "darle la bola y el bat" e indicarle la cancha del combate al narcotr√°fico y otros ‚Äúdelitos inc√≥modos‚ÄĚ para los Estados Unidos

Febrero fue, pues, de tensiones para las fuerzas armadas: Por consigna de sus patrones del Pent√°gono y la CIA, el New York Time activ√≥ una de las ‚Äúexplosiones‚ÄĚ que sacudieron al pa√≠s: la falsa versi√≥n atribuida a la Casa Blanca sobre el bloqueo del general¬†Mois√©s Garc√≠a Ochoa¬†para impedir su designaci√≥n como secretario de la Defensa, misiva que decodificada revel√≥ la intenci√≥n del gobierno estadounidense por seguir promoviendo la divisi√≥n entre el Ej√©rcito y la Armada, y la pretensi√≥n de ‚Äúacalambrar‚ÄĚ y generar inestabilidad y choques en los altos mandos militares mexicanos.

Nada es casual: La ofensiva ocurrió casi simultáneamente a la designación del antiterrorista John Owen Brennan como nuevo titular de la CIA, quien ha ocupado los reflectores mundiales por su proclividad a la tortura descarada. Brenner es miembro del círculo diabólico al que pertenecen también siete ex directores de la CIA que en 2009 exigieron al presidente Obama y al Departamento de Justicia la no investigación de los actos de tortura de la administración de George W. Bush, con el argumento de que pudiera haber sido contraproducente para la lucha antiterrorista.

Los ex directores de la CIA -tres de ellos bajo el mandato del propio Bush- sostuvieron que las investigaciones podrían desanimar a los agentes en el empleo de tácticas agresivas en la obtención de información en la lucha contra el terrorismo.

El grupo de "esp√≠as encumbrados" exigentes lo integran Michael Hayden, Porter Goos y George Tenet, que ocuparon el cargo con George W. Bush; John Deutch y James Woolsey, que trabajaron para Bill Clinton; William Webster, que desempe√Ī√≥ el cargo con George H.W. Bush; y James R. Schelesinger, que lo hizo con Richard Nixon.

Reingeniería de las fuerzas armadas

La¬† encriptada ‚Äúnoticia period√≠stica‚ÄĚ del New York Time oblig√≥ a la comunidad castrense a retomar el tema de la necesidad de una reingenier√≠a militar, a orientar un novedoso ‚Äúblindaje‚ÄĚ de los mandos castrenses y de sus √≥rganos de espionaje -CIAN, Secci√≥n II, etc√©tera.-, seguros que en el sexenio de Felipe Calder√≥n Hinojosa se coloc√≥ al Ej√©rcito, la Marina y la Fuerza A√©rea en rieles distantes como competidores aut√≥nomos.

Los mandos militares decodificaron la misiva informativa interpretando que al igual que como ocurri√≥ en el sexenio calderonista corr√≠an y corren el riesgo de que la Secretar√≠a de Gobernaci√≥n, el CISEN y la Procuradur√≠a General de la Rep√ļblica, pudieran ser colocados por encima de las fuerzas armadas, percibiendo que en el nuevo complot pudieran estar involucrados cuatro enemigos declarados del ej√©rcito: Alejandro Poir√©, ex titular de la Segob; Genaro Garc√≠a Luna, ex titular de la desaparecida Secretar√≠a de Seguridad P√ļblica; Marisela La Colorina Morales S√°nchez, ex procuradora general de la Rep√ļblica y Jaime Domingo L√≥pez Buitr√≥n, ex director del CISEN, y hasta el propio ex presidente Felipe Calder√≥n, todos alfiles de la CIA.

Incluso, se analizó la virtual resistencia de los Estados Unidos "a salirse" de los órganos de inteligencia mexicana, cuyo control les cedió el gobierno calderonista.

Pero la presi√≥n estadounidense no caus√≥ el efecto deseado: A estas alturas, mantener una pol√≠tica de humillaci√≥n y de golpeteo contra la milicia ser√≠a altamente riesgoso para la estabilidad de la naci√≥n. La respuesta vino entonces del presidente Pe√Īa Nieto: instruy√≥ al Ej√©rcito ‚Äúa elaborar y proponer una pol√≠tica de defensa nacional‚ÄĚ y a ‚Äúrevisar y actualizar el Plan Militar de Defensa Nacional Conjunto‚ÄĚ. El general secretario Salvador Cienfuegos Zepeda ya trabaja en la reingenier√≠a integral de dos grandes enlaces: La doctrina y el sistema educativo, y en la modernizaci√≥n del ej√©rcito ‚Äúacorde a la importancia de nuestra naci√≥n, teniendo a la vista un claro rumbo de proyecci√≥n y desarrollo nacionales‚ÄĚ.

‚ÄúRevive‚ÄĚ Human Rights Watch a los desaparecidos

El proyecto de ‚Äúblindaje‚ÄĚ de las fuerzas armadas es tambi√©n una especie de contenedor ante nuevas presiones con falso olor a ‚Äúmovimientos internos espont√°neos‚ÄĚ, en la figura de la organizaci√≥n defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW), quien present√≥ un informe que contabiliza en miles las desapariciones, pero document√≥ √ļnicamente 249 casos, de los cuales en 149 hall√≥ "evidencias contundentes" de la "participaci√≥n directa" de fuerzas militares y de las polic√≠as municipales, estatales y federales.

Alvaro1

P
etraeus el enamorado.

Cómodo en el sexenio calderonista, el director para las Américas de HRW, el abogado de origen chileno, José Miguel Vivanco, dijo que si bien el gobierno actual "no tiene responsabilidad directa", es el encargado de hacer que las fuerzas de seguridad implicadas "respondan por los crímenes cometidos, por las arbitrariedades, por los abusos y las desapariciones forzadas". Y ahora sí, con todo el peso de la HRW sostuvo que gobierno de Calderón, "promovió a sangre y fuego su guerra contra el narcotráfico, sin reglas, sin controles, les dio carta blanca a policías y militares (...) para aniquilar a aquellos que consideraban sospechosos de actividades de narcotráfico". No mencionó otros nombres, pero obvio que el cartucho de dinamita, no de gas, fue colocado en los sótanos del edificio da la Secretaria de la Defensa Nacional, si se infiere que Calderón y sus cómplices panistas están a buen recaudo gozando del fruto de sus latrocinios.

El informe de HRW consider√≥ que lo sucedido en M√©xico desde diciembre de 2006 constituye "la crisis m√°s profunda en materia de desapariciones forzadas en Am√©rica Latina en las √ļltimas d√©cadas".

Sin embargo, la puntería de la denuncia, la hace escalar al grado de sospecha: HRW ofrece una selección de asuntos que se priorizan en los EE.UU. La coordinación de los intereses a los que sirve HRW la ilustra su presidente James F. Hoge, Jr., editor y periodista, redactor jefe del Foreign Affairs, de 1992 a 2009, y miembro prominente del patrocinador de la publicación, el Council on Foreign Relations (CFR), ubicado en Nueva York, y considerado como el más influyente think tank de la política exterior de los EE.UU., ya que incluye gran parte de la élite empresarial usamericana, así como líderes pasados y presentes de los dos grandes partidos de la talla de los ex secretarios de Estado Henry Kissinger y Condoleezza Rice, y el ex secretario de Defensa Robert Gates.

El consejo directivo de HRW es dominado por la élite corporativa de EE.UU., como la banca y los grandes medios de comunicación, y algunos académicos, aunque no por funcionarios del gobierno.

Jos√© Miguel Vivanco ha formado parte de paneles con Caleb McCarry, designado por el gobierno de Bush como ‚Äúadministrador de la transici√≥n hacia una Cuba libre‚ÄĚ, sin decir una sola palabra acerca del terrible abuso de los derechos humanos impl√≠cito en el hecho de que un pa√≠s pretenda organizar la ‚Äútransici√≥n pol√≠tica‚ÄĚ de otro.

Vivanco también ha hablado en foros en los que condescendido con ex agentes de la CIA como Frank Calzón y Carlos Montaner, que han organizado personalmente ataques terroristas contra Cuba.

La estrategia en México de la Human Rights Watch es clara: buscar etiquetar a las fuerzas armadas como violadoras de los derechos humanos, para seguir procesando su desgaste.

Drogas para armar la guerra

Salvador Capote, de la Agencia Latinoamericana de Informaci√≥n, en su magistral art√≠culo Narcotr√°fico, instrumento de dominio imperial, revel√≥ que es imposible creer que exista realmente una voluntad pol√≠tica para poner fin al flagelo universal de las drogas ‚Äúcuando observamos el papel que ha desempe√Īado el narcotr√°fico en la contrainsurgencia, la expansi√≥n de las transnacionales y las ambiciones geopol√≠ticas de Estados Unidos y otras potencias.

 

Alvaro2
Petraeus el enamorado.

‚ÄúDebemos meditar sobre el hecho de que en todos los escenarios donde Estados Unidos ha intervenido militarmente, principalmente en aquellos donde ha ocupado a sangre y fuego el territorio, el narcotr√°fico, lejos de disminuir, como ser√≠a de esperar, se ha multiplicado y fortalecido‚ÄĚ.

Seg√ļn opina Bruce Bagley, experto en asuntos latinoamericanos de la Universidad de Miami, la mayor parte de la lucha contra las drogas es parte de una estrategia fallida; en lugar de disminuir el narcotr√°fico, este aument√≥.

La CIA y la DEA y las reglas del juego

Dispuestos a seguir hirviendo el ‚Äúcaldo de cultivo‚ÄĚ que gener√≥ la divisi√≥n de las fuerzas armadas del pa√≠s, a meter en la olla de la rivalidad a los generales, la plaga de agentes de la CIA requiere de apoyo adicional -el New York Time no les alcanza-, para mantener su estatus quo alcanzado durante el gobierno calderonista en el que las agencias de espionaje gringas estaban por encima de los √≥rganos de inteligencia nacional.

La CIA se quiere mover con soltura en Los Pinos, la Secretar√≠a de Gobernaci√≥n, el CISEN y la PGR. Sin embargo, hasta ahora no han podido encontrar los clones de Calder√≥n, Poir√©, Genaro Garc√≠a y Marisela Morales en el gabinete pena√Īietista. En la Sedena hay cierre de filas ante la posibilidad de futuras calumnias y difamaciones y actos de espionaje.

En este nuevo escenario, se desenvolverá John Owen Brennan, director de la CIA, una leyenda en los círculos de inteligencia en los Estados Unidos, polémico por sus técnicas de "interrogatorios reforzados" -y por ser uno de los máximos impulsores de los ataques con aviones no tripulados, conocidos como drones.

Brennan escal√≥ diversos puestos hasta convertirse en subdirector ejecutivo de la CIA en 2001. De 2004 a 2005 fue director del Centro Nacional de Antiterrorismo, puesto en marcha tras el 11-S en el interior de la CIA para coordinar informaci√≥n de diversas agencias nacionales. Despu√©s dej√≥ el servicio y cre√≥ The Analysis Corporation, una consultora de seguridad. Asesor√≥ directamente a Obama durante la campa√Īa electoral en 2008. Con la llegada de Obama a la Casa Blanca, en 2009 pas√≥ al Consejo Nacional de Seguridad, con responsabilidad de dirigir la pol√≠tica antiterrorista.

Aunque alineado durante la era Bush con las técnicas de "rendición" (traslados de presuntos terroristas a países en los que pudieran ser torturados) y de "interrogatorios reforzados", Brennan criticó en 2009 el uso entre éstas del llamado "ahogamiento simulado", la técnica de tortura más polémica.

La consigna de John Owen Brennan para sus agentes de la CIA habría de estar enfocada a alejar a las fuerzas armadas del país de la seguridad interior a fin de que sean mandos castrenses estadounidenses las que se hagan cargo de esas tareas, sumándoles otra orden bien delineada: que traten de mantener el dominio o sus contactos en el CISEN y otros órganos de inteligencia mexicanos.

No paran ah√≠ los anhelos de los estadounidenses: El presidente Pe√Īa Nieto intenta ‚Äúsaltar‚ÄĚ tambi√©n la ‚Äúl√≠nea mortal‚ÄĚ que le fue trazada al gobierno de Felipe Calder√≥n Hinojosa por la siniestra oficina gringa contra las drogas (DEA). A finales de octubre del 2006 en una reuni√≥n celebrada en Cuernavaca la agencia le fij√≥ al ahora ex presidente las reglas del juego de la lucha contra el narcotr√°fico.

Inexperto en el tema, apátrida, Calderón entregó a la administradora general de la agencia americana, Karen Tandy, y al entonces director de esa misma oficina para América del Norte y Centroamérica, David Gaddis, el manejo de la política antidrogas, en presencia y dos funcionarios provenientes del equipo de Vicente Fox a los que Calderón otorgó cargos: Eduardo Medina Mora, quien sería procurador federal -hoy embajador de México en Estados Unidos-, y Genaro García Luna, que acabó siendo un virtual vicepresidente.

Pe√Īa Nieto ya deleg√≥ en su secretario de Gobernaci√≥n, Miguel √Āngel Osorio Chong, y Jes√ļs Murillo Karam, ¬†procurador General de la Rep√ļblica, los primeros acercamientos con la DEA‚Ķ.



More articles by this author

LOS TRABAJOS POR VENIR Los cementerios del petróleo que fue de todos los mexicanos
  LOS TRABAJOS POR VENIR Los cementerios del petr√≥leo que fue de...
M√©xico, ¬Ņv√≠ctima de la fatalidad geogr√°fica?M√©xico, ¬Ņv√≠ctima de la fatalidad geogr√°fica?
  LOS TRABAJOS POR VENIR M√©xico, ¬Ņv√≠ctima de la fatalidad geogr√°fica? √Ālvaro Arag√≥n...
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

busy
¬ŅQui√©n est√° en l√≠nea?
Tenemos 151 invitados conectado(s)
Tenemos visitas de:

224
Banner
273 Suplemento
Banner
Ediciones Anteriores
367
Banner
366
Banner
365
Banner
364
Banner
363
Banner
362
Banner
361
Banner
360
Banner
359
Banner
358
Banner
357
Banner
356
Banner