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Edición 296

EXAMEN M√ČXICO
√ĀLVARO ARAG√ďN AYALA

El Ej√©rcito, la √ļltima reserva

 

EL PRESIDENTE ENRIQUE PE√ĎA NIETO ofreci√≥ en las inaugurales l√≠neas del esqueleto de su Plan Nacional de Seguridad, las primeras lecturas de su negativa a no renovar contratos con la muerte, la represi√≥n y la violaci√≥n a los Derechos Humanos, y a usar la inteligencia y los recursos federales contra la pobreza para hacerle frente a la delincuencia y la inseguridad en el pa√≠s.

Ejecuciones

EL ‚ÄúRESCATE Y RESIGNIFICACI√ďN‚ÄĚ de las Fuerzas Armadas es tema reservado, ¬†top secret en la agenda presidencial. Asunto de Estado. El ‚Äúr√©gimen de excepci√≥n‚ÄĚ o ‚Äúestado de emergencia‚ÄĚ construido y desconstruido por Felipe Calder√≥n Hinojosa (Gobernar entre tumbas, Voces del Periodista 295) es herencia que despide el tufo de la contaminaci√≥n, pese al deslinde de Pe√Īa Nieto con el sexenio de terror y muerte, resumido en el diagn√≥stico en materia de seguridad presentado por el secretario de Gobernaci√≥n, Miguel Osorio Chong, ante los miembros del Consejo Nacional de Seguridad.

La lectura: la Secretar√≠a de la Defensa Nacional es la √ļltima reserva del presidente de la Rep√ļblica. La carta final.

No hay que echar las campanas al viento: En una primera instancia, la futura Gendarmer√≠a Nacional -creaci√≥n futura anunciada con bombo y platillo-, pudiera generar ‚Äúconflictos de intereses‚ÄĚ en la PGR, la Sedena y la subsecretar√≠a de Seguridad P√ļblica, ap√©ndice ya de la Secretar√≠a de Gobernaci√≥n.

Sin embargo, durante la Segunda Sesi√≥n Extraordinaria del Consejo Nacional de Seguridad P√ļblica, en Palacio Nacional, Pe√Īa Nieto detall√≥ que la coordinaci√≥n entre las diferentes dependencias de seguridad,¬†no una competencia entre ellas, es el ingrediente central de la pol√≠tica de Estado por la seguridad y la justicia, coincidiendo as√≠ con los an√°lisis que reflejan un sistema policiaco y de seguridad desvertebrado (por cuenta del FBI y la AFI. El Cambio Tambi√©n es Reversa. Voces del Periodista 294). La gracia de la duda es estrecha para la intenci√≥n presidencial.

Y es que hay dudas razonables: el Escuadr√≥n Anticrimen pe√Īanietista es sui g√©neris: dos ex gobernadores de Hidalgo, Miguel Osorio Chong, supersecretario de Gobernaci√≥n, y Jes√ļs Murillo Karam, procurador General de la Rep√ļblica; el general de Divisi√≥n de mayor antig√ľedad, Salvador Cienfuegos Cepeda, titular de la Sedena; el secretario de la Marina Armada de M√©xico, Almirante Vidal Francisco Sober√≥n. Y dos m√°s: Eugenio √ćmaz Gispert, director del Centro de Investigaci√≥n y Seguridad Nacional (Cisen) y la titular de la Sedesol, Rosario Robles Berlanga, encargada de ‚Äúbombardear‚ÄĚ la pobreza, caldo de cultivo de la delincuencia.

Pregunta para el presidente Pe√Īa Nieto: ¬ŅFueron todos sus colaboradores del gabinete de Seguridad vacunados contra la epidemia de la ambici√≥n sexenal? ¬ŅYa se armaron los candados para que la¬† futura Gendarmer√≠a no se convierta en grupo paramilitar, y para evitar que los elementos adiestrados para formar el cuerpo de √©lite deserten para ir a engrosar, como estrategas o sicarios, a los grupos del narco?

Circularon 31 días del nuevo gobierno y los suspicaces olfatean  las clásicas pestilencias del gatopardismo y de la virtual falsificación gubernamental, y los escépticos ya hablan de que no hay que pedirle peras al olmo.

La tarea contra el hampa no ser√° f√°cil: El hambre campea por el pa√≠s. La delincuencia organizada, cuyos capos no dan la cara o viven a salto de mata, los narcopol√≠ticos ‚Äúregionales‚ÄĚ y los narcoempresarios, tiene espacios abiertos para reclutar, armar y reciclar a su propio ej√©rcito: M√°s de 52 millones de mexicanos hundidos en la pobreza.

Más: Los ex funcionarios y funcionarios en activo que vendieron sus almas a los cárteles de la droga, la prostitución, la extorsión, el secuestro, el tráfico de personas y el robo de vehículos, mete a la nación en el laberinto de las interrogantes.

M√°s ac√° y m√°s all√° del discurso ¬ŅQu√© papel van a desempe√Īar a ciencia cierta en el plan pe√Īanietista las desacralizadas -t√©rmino para efectos de imagen de las hipot√©ticas instituciones anticorrupci√≥n- secretar√≠as de ¬†Defensa Nacional y¬† de Marina, la PGR, el Cisen,¬† y la ‚Äúdesaparecida‚ÄĚ Secretar√≠a de Seguridad P√ļblica Federal, en futuras funciones de subsecretar√≠a?

¬ŅHasta d√≥nde va a llegar el poder de la supersecretar√≠a de Gobernaci√≥n a cargo de Osorio Chong? ¬ŅQu√© l√≠mites se impondr√° a los cuerpos de seguridad p√ļblica federal, estatal y municipal?

Felipe Calder√≥n Hinojosa provoc√≥ un da√Īo irreversible a las Fuerzas Armadas. La oposici√≥n de algunos generales a ser instrumentos del genocidio dio pauta a la agresi√≥n usando a la PGR-SIEDO como patos que le tiran a las escopetas para embadurnar de pestilente lodo al Ej√©rcito mexicano y encarcelar generales. No conforme, Calder√≥n auspici√≥ el espionaje de la CIA sobre Sedena, Marina, Los Pinos y Palacio Nacional (Herencia Maldita del Panismo. Voces del Periodismo No. 294.)

Para desgracia de la naci√≥n, el mando de las Fuerzas Armadas recay√≥ en el genocida proclive al alcohol. Valga el repaso: El libro Calder√≥n de cuerpo entero, de Julio Scherer Garc√≠a da cuenta del gusto del ex mandatario por la bebida. Manuel Espino Barrientos, ex dirigente nacional del PAN, lo describe como un tipo aficionado a empinar el codo. ‚ÄúEl gusto por la bebida es viejo en el (ahora ex) presidente. Le ha hecho da√Īo a √©l en lo personal y al pa√≠s‚ÄĚ, revel√≥.

El llamado ‚Äútemperamento explosivo‚ÄĚ y la sed por su legitimizaci√≥n, de ese querer hacer y ser ‚Äúalgo‚ÄĚ de un Calder√≥n ignorante de la realidad nacional, empuj√≥ al ej√©rcito de paz a la construcci√≥n de escuadrones verdes engarzados en una guerra incierta, sin destino. Esa la verdad para la historia, no para el discurso rampl√≥n.

En las comunidades marginadas, cuya población sobrevive de la siembra, cultivo y cosecha de mariguana y amapola, donde deberían de reforzarse los programas asistenciales, construir escuelas, centros de salud, fábricas, incentivar la producción ganadera, silvícola, piscícola, avícola, apícola, para crear otras alternativas de vida; ahí irrumpió el ejército nacional sumiendo a los habitantes en el infierno.

Fuerzas Armadas como agentes de Paz y para el desarrollo nacional

Vale explorar: A partir de la consolidación del Estado nacional, en cuatro momentos claves la disciplina institucional y el patriotismo del ejército mexicano ha sido determinante en el curso del proceso de democratización de la vida política del país:

1)    La rebelión del general potosino Saturnino Cedillo después de la Expropiación Petrolera en 1938, sofocada en su embrión por las fuerzas leales a las instituciones nacionales.

2)    El tránsito hacia el civilismo en el acceso a y el ejercicio del poder presidencial en 1945-1946.

3)    La contención del conato de sublevación militar en el marco de la derrota del general Miguel Henríquez Guzmán en la elección presidencial de 1952, y

4)    La resistencia del general secretario de la Defensa Nacional Marcelino García Barragán ante la incitación de golpe de Estado, tras los trágicos sucesos de octubre de 1968.

El Ejército, pueblo en armas

Durante ese periodo, que marcó el derrotero de la denominada familia revolucionaria -el más prolongado de estabilidad política y económica-, fue aceptada universalmente la identificación del Ejército mexicano como El pueblo en armas, para diferenciarlo del Ejército de castas que sirvió a la vocación golpista de los intereses creados nacionales e imperiales.

Alvaro1

A partir de la siembra del neoliberalismo en Am√©rica Latina, en sentido inverso a la direcci√≥n observada en los gobiernos de Brasil, Chile y Argentina, por ejemplo, en que las dictaduras uniformadas -proclives hasta entonces a la pretensi√≥n de ‚Äúfronteras ideol√≥gicas‚ÄĚ y a la doctrina de Seguridad Nacional Made In USA- cedieron el paso a gobiernos civiles emanados de las urnas, en M√©xico la tecnoburocracia empez√≥ a instrumentalizar las Fuerzas Armadas para disuadir a los movimientos pol√≠ticos de oposici√≥n de corte nacionalista.

Esa tendencia data desde 1988 cuando, como consecuencia del viciado y perverso origen electoral de la presidencia de Carlos Salinas de Gortari, éste, tentado a sustituir el modelo corporativo tradicional priista por uno de tipo empresarial, abrió la ofensiva contra la organización social más combativa, para concentrar el monopolio legítimo de la fuerza, no en el Estado -denostado como obeso e ineficaz-, sino en torno a la jefatura del Poder Ejecutivo, ya dotado de las llamadas y abusadas facultades metaconstitucionales.

Cambio de grado y calidad

Esa sesgada intencionalidad imprimió un cambio de grado y de calidad en la política militar: El Ejército y la Fuerza Aérea, instituidos doctrinal y orgánicamente para defender la integridad, la independencia y la soberanía de la Nación, fueron inducidos a mudar su lealtad hacia la persona del Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, una figura no esclarecida suficientemente en la norma constitucional, otorgándole así fuerza mortal al presidente en turno.

Si bien en la crisis electoral de septiembre de 1988 -con la coartada de una supuesta sedición de beligerantes electorales- se trató de sonsacar a militares y navales en retiro -militantes en la Unidad Revolucionaria del PRI- para jalonar con ánimo represivo a la alta oficialidad en activo, no fue sino hasta finales del sexenio salinista cuando, so capa de la sospechosa irrupción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas, se movilizó al Ejército en todo el territorio nacional.

Misteriosa y sospechosa esa excusa, porque, desde la primavera de 1993, la sección de Inteligencia del Estado Mayor Presidencial activó alertas en ocasión del mortal ataque a una brigada médico-militar en las selvas chiapanecas, sin que, inexplicablemente, en Los Pinos se asumieran las providencias de la asonada, habida cuenta que se iniciaban los preparativos de la sucesión presidencial.

El general secretario de la Defensa durante el sexenio salinista, Antonio Riviello Baz√°n, en una recapitulaci√≥n de los hechos veinte a√Īos despu√©s -El libro de Chiapas-, asegura que, desde abril de 1971, se ten√≠a conocimiento de la existencia de guerrilla en Ocosingo, referencia con la que se dise√Ī√≥ el llamado Teatro de Operaciones del Sureste (Tose) y se estableci√≥ el Centro de Operaciones de la Selva (Cose). Al propio general Riviello Baz√°n le parece inconcebible que no se actuara con oportunidad cautelar y se aceptara como ‚Äús√ļbito‚ÄĚ el levantamiento zapatista.

La insurrecci√≥n del EZLN mand√≥ se√Īales de reencarnaci√≥n en su propio cuerpo a finales del 2012.

Rendición ante el monroísmo

Esas evidencias conducen a otro enfoque, no precisamente accesorio: Hasta el sexenio de José López Portillo, marcado por el enervamiento de la guerra en Centroamérica, el gobierno mexicano procuró -salvo en casos meramente protocolarios- mantener a las Fuerzas Armadas Mexicanas a distancia de la presión de El Pentágono estadunidense y la doctrina de Seguridad Nacional (léase monroísmo y Destino manifiesto), en el contexto de la Guerra Fría.

Las cosas cambiaron entre finales del sexenio de Salinas de Gortari y el primer bienio del mandato de Ernesto Zedillo Ponce de León. Hacia el primer semestre de 1996, se registran en el sur del país tres mil 90 acciones de conflicto social protagonizadas por fuerzas de la oposición; dos mil en la zona centro. En respuesta, se dan tres mil 10 acciones de las fuerzas de defensa del gobierno.

El escenario no es inocuo ni espont√°neo: Detr√°s de √©l existe un expediente que viene de lejos: El combate al narcotr√°fico proclamado durante la presidencia de Richard Nixon en los a√Īos 70 para que lo ejecuten gobiernos perif√©ricos, M√©xico, principalmente; y un proyecto m√°s cercano: Globalizaci√≥n y militarizaci√≥n.

En pleno hoyo negro del error de diciembre de 1994, Zedillo Ponce de Le√≥n acepta la participaci√≥n de M√©xico en la conferencia de jefes de Defensa del Hemisferio en Virginia, en julio de 1995. Aunque la convocatoria de El Pent√°gono se encubre en supuestos t√©cnicos, el operario del encuentro es Dick Cheney, personero de George W. Bush, quien act√ļa como portavoz del monro√≠smo recalentado que promueve subrepticiamente el principio de soberan√≠a limitada, que subordina a las Fuerzas Armadas latinoamericanas a la iniciativa de planificaci√≥n estrat√©gica de la defensa hemisf√©rica, bajo control de los mandos militares de los Estados Unidos. Es la politizaci√≥n del Ej√©rcito, en cuyo caso no puede pasarse por alto el hecho de que Salinas de Gortari hab√≠a comprometido tres a√Īos antes, secretamente, los hidrocarburos mexicanos en el Tratado de Libre Comercio.

Kaibiles y contrainsurgencia

Un a√Īo despu√©s del encuentro en Virginia, el gobierno de Zedillo Ponce de Le√≥n eleva a niveles sin precedente el entrenamiento de militares mexicanos en planteles castrenses estadunidenses. En 1997, son mil 500 efectivos que pasan a formar el Grupo Aerom√≥vil de Fuerzas Especiales (Gafes); n√ļmero que supera a los enviados a establecimientos de El Pent√°gono en 14 a√Īos anteriores. Pronto se incorporar√°n los de la Armada de M√©xico en los llamados Grupos Anfibios (Ganfes).

Si el proceso de internacionalización del crimen organizado en las modalidades de tráfico de drogas, armas y personas, explica la necesidad de adiestramiento profesional  de los aparatos de represión del Estado mexicano, no encaja en la misma explicación el hecho de que nuestros efectivos sean indoctrinados en estrategias de contrainsurgencia y menos que de algunos estamentos militares, durante el gobierno de Zedillo Ponce de León, se hayan seleccionado elementos para enviarlos a campamentos selváticos de Guatemala para instruirlos en sanguinarias técnicas kaibiles; cuerpos éstos de élite del Ejército guatemalteco para el exterminio de la resistencia indígena. El dato no es ocioso si se sabe ahora que, del personal de los Grupos de Fuerzas Especiales mexicanas, fueron reclutados los primeros activos de Los Zetas, convertido ahora en cártel independiente.

Calderón Hinojosa actuó a sabiendas

En 1997, cuando Felipe Calderón Hinojosa ya formaba parte del directorio nacional del PAN, el órgano teórico-doctrinario del partido -Propuesta- editado por la Fundación Rafael Preciado Hernández, publicó un exhaustivo ensayo científico en el que se advertían puntualmente las consecuencias políticas, sociales y económicas de involucrar a las Fuerzas Armadas en tareas policiales y, expresamente, en la lucha contra el narcotráfico que debe estar a cargo del aparato civil. No había una sola arista del conflicto que no haya sido abordada en dicho estudio.

Alvaro2

Que ya en funciones de Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas Calder√≥n Hinojosa haya desestimado las prevenciones citadas, da la raz√≥n a quienes, desde 2007, se√Īalaron que la guerra del michoacano era un medio equ√≠voco para tratar de legitimar su presidencia, dado su origen electoral espurio.

De cara al proceso de desnaturalizaci√≥n de las funciones de las Fuerzas Armadas como salvaguarda de las instituciones y, aleatoriamente, como agente social del desarrollo nacional, la pregunta obligada es si a estas alturas es posible revertir esa perversa tendencia. Al menos la Secretar√≠a de la Defensa Nacional no ha sido omisa en su responsabilidad. S√≥lo a manera de ilustraci√≥n, puede citarse su Programa de Desarrollo del Ej√©rcito y Fuerza A√©rea Mexicana con vistas al Siglo XXI dise√Īado hace m√°s de una d√©cada:

1)¬†¬†¬†¬† Organizaci√≥n del Ej√©rcito en peque√Īos comandos altamente sofisticados, con gran movilidad, precisi√≥n y eficacia.

2)     Conformación de un verdadero sistema de Inteligencia militar.

3)     Establecimiento de las bases para la creación de un organismo unificado que coordine las acciones de la fuerza aérea, marina y el Ejército.

4)¬†¬†¬†¬† Realizaci√≥n de operaciones conjuntas con la Armada de M√©xico, pues las √ļltimas se llevaron a cabo en 1964.

5)     Desarrollo de la Fuerza Aérea proveyéndolas de nuevo equipo.

6)     Adquisición de armamento y equipo sofisticado.

7)     Revolución tecnológica e informática de las Fuerzas Armadas.

8)     Creación de escuadrones de fuerzas especiales dotadas de equipo y armamento sofisticados en cada región militar, con particular énfasis en Chiapas y Guerrero.

9)     Incorporación de civiles a la nómina del Ejército.

10)   Redefinición radical del concepto de Seguridad Nacional, asumida por la jerarquía castrense.

Dos de esos aspectos valen el diagn√≥stico: El colapsado entendimiento entre el Ej√©rcito y la Armada, colocados maquiav√©licamente por Calder√≥n Hinojosa en carriles distantes como competidores aut√≥nomos; y un concepto propio -no extral√≥gico- de Seguridad Nacional. A la perversidad se multiplic√≥ el poder plenipotenciario otorgado al entonces titular de la Secretar√≠a de Gobernaci√≥n, Alejandro Poir√©, y al otrora titular del CISEN, Jaime Domingo L√≥pez Buitr√≥n, y a la fugaz procuradora General de la Rep√ļblica, Marisela La Colorina Morales Ib√°√Īez, fiscal de consigna con indicaciones de calumniar e incriminar ¬†a los ‚Äúgenerales inc√≥modos‚ÄĚ.

El desastre de Calder√≥n fue m√°s all√°: el libro Los Generales, la militarizaci√≥n del pa√≠s en el sexenio de Felipe Calder√≥n Hinojosa, coordinado por el director general de Proceso, Rafael Rodr√≠guez Casta√Īeda, ofrece la radiograf√≠a de la barbarie y testimonios de ciudadanos inermes ante los abusos y el fuego cruzado de narcos y militares, y la sumisi√≥n del ej√©rcito ante El Pent√°gono. Todo con el sello de la casa calderonista.

Etapa discursiva y de desmantelamiento

Como etapa preliminar -30 d√≠as de sermones cronometrados- el Escuadr√≥n Anticrimen pe√Īanietista le entr√≥ a la desmitificaci√≥n del sistema de Seguridad P√ļblica calderonista, cuidando las reglas no escritas de la pol√≠tica mexicana: Garantizar la impunidad del ex presidente Felipe Calder√≥n, quien goza adem√°s de la ‚Äúprotecci√≥n silenciosa‚ÄĚ del no tan Honorable Congreso de la Uni√≥n.

Alvaro3

Todos satanizan sin √°nimo de someter a juicio al ex presidente Calder√≥n ni al ex titular de la Segob, Alejandro Poir√©. Hasta ahora est√°n a salvo tambi√©n el ex director del CISEN, Jaime Domingo Buitr√≥n, el ex titular de la Secretar√≠a de Seguridad P√ļblica, Genaro Garc√≠a Luna, la ex procuradora General de la Rep√ļblica Morales Ib√°√Īez ¬†y Luis C√°rdenas Palomino, de la Polic√≠a Judicial Federal, quien acaba de renunciar, no para volver al servicio civil, sino para incorporarse a la Iniciativa Privada. Debe de haber acumulado sus ahorritos para obtener el derecho de admisi√≥n en el sector empresarial.

En el cosmos y el colmo de la impunidad, el secretario de Gobernaci√≥n Osorio Chong,¬† revel√≥ que, con todo y que los recursos destinados a la seguridad crecieron m√°s del doble en el sexenio de Calder√≥n, los delitos se dispararon. El secuestro creci√≥ en 83 por ciento. El robo con violencia 65 por ciento. La extorsi√≥n 40 por ciento. Los delitos sexuales, 16 por ciento. El robo en carretera, m√°s de 100 por ciento, y el hurto de veh√≠culos asegurados se duplic√≥. ‚ÄúLa tasa de crecimiento de homicidios se ubica en una de las mayores del mundo‚ÄĚ, dijo.

¬ŅDe donde sac√≥ las cifras? el clima de impunidad es alarmante: el 87 por ciento de los delitos no se denuncian y s√≥lo el 1 por ciento de los denunciados se resuelve.

El procurador general de la Rep√ļblica, Jes√ļs Murillo Karam, estim√≥ que durante los √ļltimos a√Īos se gestaron en M√©xico entre 60 y 80 c√°rteles del narcotr√°fico. ‚ÄúEst√°n en varias partes del pa√≠s; estamos identificando exactamente, geogr√°ficamente, por eso es que la estrategia se modifica, se hace una estrategia regional‚ÄĚ, explic√≥. Murillo Karman se mueve en terreno fangoso: en la PGR hacen ‚Äúcola‚ÄĚ, d√≥lares en mano, abogados o emisarios del narcotr√°fico o bien, directamente, los interesados en comprar plazas de delegados y subdelegados de la PGR y otros cargos menores incluyendo agencias del Ministerio P√ļblico y comandancias.

Rosario Robles Berlanga, quien lubrica el cond√≥n priista -Pino P√°ez: ‚Äúno anda en Pena, sino en Pe√Īa‚ÄĚ-, calza tambi√©n carrillera discursiva intentando engordar e hipnotizar con sus peroratas al hambriento pueblo que reclama tortillas y frijoles, pero que¬† mastica bala y p√≥lvora y ‚Äútacos de aire‚ÄĚ cuando bien le va.

Y no se mide en sus peroratas. La nueva Adelita del gabinete, √°vida de reflectores -Carlos Ahumada es historia- se avent√≥ la puntada de mover a M√©xico a ‚Äúuna nueva independencia‚ÄĚ y a ‚Äúromper las cadenas que a√ļn nos sujetan‚ÄĚ, en un discurso encajonado en el viejo PRI, al que tanto critic√≥ en funciones de jefa de gobierno del Distrito Federal. Es pues la danza de los discursos.

¬ŅGendarmes o militares con disfraz de polic√≠as?

En la reuni√≥n del Consejo Nacional de Seguridad quedaron dudas sobre los 10 mil gendarmes que cuidar√°n al pa√≠s y combatir√°n el crimen. ¬ŅDe d√≥nde los van a sacar? ¬ŅHasta d√≥nde van a llegar sus atribuciones? ¬ŅQui√©n o qui√©nes ser√°n quienes lideren la futura corporaci√≥n? No se sabe si la gendarmer√≠a ser√° o no un cuerpo de polic√≠a militarizada. A la Polic√≠a Federal Preventiva, la Sedena le prest√≥ sus tropas. Para el 2007, casi el 60 por ciento del personal de la PFP era de origen militar. No son pocos los que se preguntan: ¬ŅCu√°les ser√°n las funciones de la Polic√≠a Federal y cu√°les las de la Gendarmer√≠a? ¬ŅY el ej√©rcito nacional?

La Gendarmer√≠a es un cuerpo militarizado que cumple las funciones de polic√≠a o, en sus or√≠genes, como cuerpo de seguridad en las peque√Īas poblaciones. Etimol√≥gicamente deriva de la palabra francesa gendarmer√≠a, que a su vez viene de la expresi√≥n en franc√©s antiguo gens d'armes (gente de armas o armados). Hay multitud de cuerpos de seguridad de distintos estados que conservan el nombre de gendarmes por tradici√≥n, puesto que ya no se corresponden con una fuerza militar propiamente dicha. Aunque en algunos casos mantiene su estructura como polic√≠a militar.

Fuerzas que tuvieron su origen en este concepto, en algunos casos con otro nombre: la Gendarmer√≠a Nacional de Francia, Guardia Civil espa√Īola, Gendarmer√≠a Nacional Argentina, la Polic√≠a Militar de Brasil, Carabinieri de Italia, los Carabineros de Chile, la Guardia Nacional de Venezuela, la Polic√≠a Montada del Canad√° (Royal Canadian Mounted Police en ingl√©s y Gendarmerie royale du Canad√° en franc√©s), la Guarda Nacional Republicana de Portugal, etc√©tera.

Las fuerzas armadas continuar√°n en las calles

El plan anticrimen de Pe√Īa Nieto contempla la permanencia de las Fuerzas Armadas en apoyo a la seguridad ciudadana, mientras concluye el proceso de reestructuraci√≥n de las polic√≠as. Los gobiernos locales deben establecer los plazos para cumplir con esa tarea.

La estrategia se sintetiza en varias líneas de acción:

1.- La creación de una Gendarmería Nacional integrada por 10 mil efectivos, la división del territorio nacional en cinco regiones operativas -para mejorar la coordinación entre los organismos nacionales, estatales y municipales.

2.- Recuperar la tranquilidad de las familias mexicanas, por lo que se trabajará de manera particular en la reducción de los indicadores de los delitos de homicidio, secuestro, extorsión.

3.-Prevenci√≥n del delito. En ese punto el gobierno federal se propone disminuir los factores de riesgo y establecer una pol√≠tica que combata adicciones, rescate espacios p√ļblicos y ampl√≠e las escuelas de tiempo completo.

4.- Protección y respeto a los derechos humanos. Contempla la activación de un Programa Nacional de Derechos Humanos, así como la creación de una dependencia que dé seguimiento a la puesta en marcha de la reforma de derechos humanos.

5.- Fortalecer la coordinación entre los estados, el Distrito Federal y los municipios, y la creación de un Sistema de Coordinación y Cooperación conducido por Gobernación.

6.- Evaluaci√≥n y Retroalimentaci√≥n. Los mecanismos de tasaci√≥n de las acciones de seguridad ‚Äúser√° permanente, con indicadores clave, medibles y transparentes‚ÄĚ.

El ej√©rcito, aunque se quedar√° en las calles, no ser√° el eje central en el combate a la delincuencia: Es fatal el costo de la injerencia de las Fuerzas Armadas en las tareas anticrimen: la ciudadan√≠a las instala como los villanos del cortometraje del sexenio del genocidio. La Sedena es la √ļltima reserva del presidente de la Rep√ļblica en su combate al narcotr√°fico de acuerdo al diagn√≥stico de su plan de seguridad.

Bien. Van 30 d√≠as de gobierno y el Escuadr√≥n Anticrimen¬† desayuna, come, cena y duerme con el enemigo: todos los cuerpos de seguridad son corro√≠dos por la corrupci√≥n y la impunidad: es latente el riesgo de la c√≥pula, el embarazo y el parto de un engendro de alto riesgo para la Rep√ļblica.

¬ŅY el ej√©rcito mexicano? El general Salvador Cienfuegos, secretario de la Defensa Nacional, acaba de encabezar el XXX Ciclo de la Conferencia de Ej√©rcitos Americanos, integrada por los comandantes de 15 pa√≠ses. En breve, soldados de los ej√©rcitos miembros de la conferencia participaran en ejercicios por la paz en Canad√° y Brasil. El General Cienfuegos deshoja una margarita.



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