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Edición 414

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Depredadores sexuales, la punta del iceberg

Feliciano Hern√°ndez*

Los ATAQUES SEXUALES contra las mujeres en México, en sus varias manifestaciones y en el contexto de los FEMINICIDIOS, parecen apenas la punta del iceberg de un problema mucho mayor que se vuelve más delicado en este sexenio porque ha sido sistemáticamente minimizado por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y porque se está ventilando con superficialidad en los medios tradicionales y en las modernas redes sociales de internet.

EN CONJUNTO, los recientes casos que involucran a personajes de la pol√≠tica, de la RELIGION, de las finanzas, las artes y el deporte; de la academia y de los medios de comunicaci√≥n -que son √ļnicamente la aleta visible de un gran tibur√≥n-, constituyen un GRITO multitudinario para que como sociedad M√©xico trabaje MUCHO en los √°mbitos de FAMILIA, EDUCACION, SALUD MENTAL, medios de comunicaci√≥n y redes sociales; sobre todo desde la autocr√≠tica de g√©nero, y por supuesto en el JURIDICO-judicial, en tanto que la IMPUNIDAD que los encubre y alienta ha sido el motor siempre listo para entrar en acci√≥n apenas se den las circunstancias propiciatorias.

Aunque es un hecho que el m√°s PELIGROSO depredador construye las trampas contra sus v√≠ctimas, con alevos√≠a y ventaja: a las mujeres adultas les ofrece TRABAJO o diversi√≥n y no pocas veces AFECTO; a las ni√Īas les promete un juguete, un dulce.

Las DENUNCIAS contra el senador F√©lix Salgado Macedonio y contra el comunicador Andr√©s Roemer, junto a otras previas contra el famoso cantante de √≥pera, Pl√°cido Domingo, y otros ‚Äúinfluyentes‚ÄĚ, en el contexto de los imparables FEMINICIDIOS debieran avergonzar a M√©xico.

Ya hab√≠a un fuerte antecedente p√ļblico del acoso que padecen las mujeres en su ala de PEDERASTIA, en la DENUNCIA de la activista y periodista Lydia Cacho que dio a conocer en su libro-reportaje Los demonios del Ed√©n, en el cual revel√≥ nombres de conocidos pol√≠ticos y algunos C√ďMPLICES que luego de muchas trabas a su favor, finalmente est√°n rindiendo cuentas ante la ley; aunque otros andan todav√≠a a salto de mata para evadirla o comprando SILENCIO. Sin embargo, desde aquella denuncia de hace unos 15 a√Īos nada de fondo se ha logrado para combatir m√°s eficazmente a esa plaga de ABUSADORES sexuales.

Al margen de cómo se resuelvan judicialmente los casos de los mencionados personajes, la gravedad de las denuncias recientes, y las precedentes, son un llamado URGENTE para que toda la sociedad se involucre en paralelo o al margen de las pocas acciones oficiales en la materia.

De poco ha servido que este GABINETE presidencial sea el de mayor participaci√≥n de mujeres ‚Äďpor lo visto solo como careta y blindaje de L√≥pez Obrador frente a la tendencia global de empoderamiento femenino- si en los hechos, las SECRETARIAS han preferido callar ante las DENUNCIAS y mantenerse al margen del movimiento de leg√≠timos reclamos que muchas activistas han relanzado o intensificado en varios flancos, en particular propulsadas por los dolorosos feminicidios de que se tiene noticia.

Para efectos de este art√≠culo, t√≥mese en cuenta la definici√≥n m√°s generalizada del t√©rmino en referencia: ‚ÄúEs la muerte violenta de mujeres por razones de g√©nero‚ÄĚ, que casi siempre implica ABUSO sexual, y que es necesario entender para un mejor diagn√≥stico y abordaje del problema.

Estad√≠sticas f√ļnebres y diagn√≥stico

Este problema de los ataques sexuales contra las mujeres es muy viejo, pero ha cobrado actualidad y relevancia en el contexto de las luchas feministas por sus derechos de género y en el marco de los avances en la materia a nivel mundial.

Lo que detonó la ola de denuncias fue el caso del FAMOSO productor cinematográfico de HOLLYWOOD, California, Harvey Weinstein, quien fue exhibido por sus acusadoras como un verdadero DEPREDADOR sexual. Varias mujeres que trabajaron con él lo exhibieron y en pocos meses aquello se transformó en un movimiento en las redes sociales bajo la etiqueta #MeToo (Yo también), a partir del cual el mundo tuvo conocimiento de un problema mucho mayor.

En un Estado de derecho como el de la Uni√≥n Americana, el crimen de Harvey no pod√≠a quedar impune; en marzo del 2020 una Corte de Nueva York conden√≥ al famoso productor de cine, de 67 a√Īos entonces, a 23 a√Īos de prisi√≥n. Y le quedan juicios pendientes. California lo ha reclamado para que responda en esa jurisdicci√≥n. Tan escandaloso caso otra vez volvi√≥ a confirmar que la realidad sobrepasa la ficci√≥n.

En ese punto cabe recordar el caso que involucró en 2011 al político y precandidato a la presidencia de Francia, Dominique Strauss-Kahn, que le costó el puesto de director del influyente Fondo Monetario Internacional (FMI) desde donde planeaba llegar al máximo puesto de poder en su país, al ser acusado por una camarista de hotel de haber pretendido forzarla a tener sexo con él, por lo cual el magnate tuvo que enfrentar a la policía de Nueva York.

Otra hubiera sido la suerte de Weinstein en México, donde el poder económico casi siempre acaba comprando SILENCIO e IMPUNIDAD. Todo un sistema al servicio de los depredadores sexuales. Desde el ámbito familiar, hasta el laboral, pasando por el escolar y universitario, así como el social, en que las mujeres son acosadas y silenciadas con amenazas o con la muerte.

En tanto que la actualidad de este pa√≠s es resultado de una sociedad patriarcal, de profundas ra√≠ces RELIGIOSAS, el acoso y hostigamiento sexual son un problema cotidiano y GRAVE, que en muchos casos desemboca en VIOLACIONES y MUERTE de las v√≠ctimas por violencia com√ļn o por cuestiones de g√©nero.

Solo como dato ilustrativo, en el primer semestre de 2020 ocurrieron 489 feminicidios ‚Äďsolo de las denuncias tipificadas como tal, aunque por discordancias entre autoridades, muchos de los cr√≠menes contra mujeres ni siquiera llegaron a ese cat√°logo jur√≠dico-; fue un aumento de 9.2 por ciento contra el mismo periodo del a√Īo precedente, y un 13.2 por ciento respecto del 2018, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad P√ļblica (SESNSP).

Datos oficiales tambi√©n se√Īalan que durante el periodo de la pandemia, las denuncias de VIOLENCIA DOMESTICA aumentaron 60 por ciento en 2020, atribuidas al confinamiento; y la tendencia se mantiene ante la incapacidad y desinter√©s de las autoridades, as√≠ como por el conformismo social que ha ido aceptando como ‚Äúnormal‚ÄĚ o inevitables la sucesi√≥n de CRIMENES sexuales contra las mujeres ‚Äďni√Īas, j√≥venes o adultas-, sea por simple motivaci√≥n sexual o por cuestiones de g√©nero.

Esos datos oficiales son desmentidos por otros de asociaciones y ONG que registran cifras mayores. Esto se debe en parte a que muchas de las v√≠ctimas no conf√≠an en las autoridades, por el burocratismo y la insensibilidad de los funcionarios, como la actual Comisi√≥n Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). En cambio recurren mayormente para poner sus denuncias o para pedir apoyo a organizaciones de activistas que lo primero que muestran es solidaridad y acompa√Īamiento f√≠sico y moral, por lo cual se ganan la CONFIANZA y reciben las denuncias de las v√≠ctimas.

M√°s de 3,000 (tres mil) mujeres de todas las edades perdieron la vida en 2020, por el machismo y la impunidad, sostuvo la Red Nacional de Refugios (RNR); esta es una Asociaci√≥n Civil, fundada en 1999, ‚ÄúPara mujeres, sus hijas e hijos, v√≠ctimas de violencia intrafamiliar y de g√©nero‚ÄĚ. Esta Red asegura que es la primera en M√©xico ‚Äúa favor del derecho a una vida libre de violencias y el empoderamiento de las mujeres.‚ÄĚ

En ese a√Īo esta ONG tuvo un incremento de 300 por ciento de rescates, respecto de 2019, lo que atribuy√≥ al aumento de la violencia intrafamiliar durante la pandemia y por la ausencia de las autoridades para atender las quejas y apoyar a las demandantes.

En el a√Īo citado la Red atendi√≥ 46 mil llamadas de auxilio de mujeres en riesgo, a trav√©s de redes sociales y v√≠a telef√≥nica, lo que constituy√≥ un aumento de 39 por ciento comparado contra el a√Īo precedente.

Como dato revelador de la magnitud del problema, valga se√Īalar que la Red de Refugios dispone de 75 centros de atenci√≥n en todo el pa√≠s y durante 2020 dio 44 por ciento m√°s apoyos respecto de 2019. ‚ÄúNing√ļn tipo de violencia contra las mujeres est√° contenida‚ÄĚ. Se necesita -insiste la Red- un estado de derecho que garantice el ejercicio y goce de todos los derechos para todas las mujeres, para que vivan seguras y sin miedos.

‚ÄúIMPOSIBLE hablar de una pol√≠tica feminista en M√©xico, un pa√≠s donde se asesina a m√°s de 10 mujeres y ni√Īas al d√≠a; donde cada 2 horas 4 mujeres son v√≠ctimas de violaci√≥n sexual y se avala que un agresor sea candidato minimizando las voces de las v√≠ctimas‚ÄĚ, expres√≥ la Red en su cuenta de Facebook como reacci√≥n a la Subsecretaria de Relaciones Exteriores, Martha Delgado, en el marco de su participaci√≥n virtual en un foro de derechos humanos de la ONU ‚Äďel 23 de febrero del presente-, en el que la funcionaria presumi√≥ una ‚Äúpol√≠tica feminista‚ÄĚ del gobierno que encabeza L√≥pez Obrador.

Como es sabido, al responder a los cuestionamientos sobre los feminicidios, AMLO siempre acaba culpando a los gobernantes del periodo neoliberal, sin asumir la parte que le toca y desde un nuevo enfoque. Lleg√≥ a decir que el 90 por ciento de las llamadas de auxilio de las mujeres eran falsas, lo que es totalmente falso, de acuerdo al creciente n√ļmero de denuncias y feminicidios que se registran todos los d√≠as por organismos p√ļblicos y no gubernamentales. Y el colmo fue que ante las cr√≠ticas por sostener la candidatura del acusado, F√©lix Salgado Macedonio, remat√≥ con un ‚ÄúYa basta‚ÄĚ ‚Äď‚Äú#YaChole‚ÄĚ- como expresi√≥n de hartazgo por los cuestionamientos que le fueron lanzados desde todos los frentes.

Lo que se tiene qué hacer

En paralelo a las acciones punitivas y preventivas de las autoridades federales y estatales, como ya se dijo al inicio de estas líneas, las organizaciones de la sociedad civil tienen que intensificar sus labores y replantear sus objetivos, en particular las del ámbito FAMILIAR y EDUCATIVO (universidades y centros de pensamiento); las de SALUD MENTAL; así como las involucradas en lo JURIDICO y JUDICIAL (legisladores federales y estatales, tribunales, jueces y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación); desde la autocrítica de género; por supuesto, también los MEDIOS de comunicación tradicionales junto con las modernas REDES SOCIALES de internet, para emprender acciones conjuntas contra los depredadores sexuales.

Bajo tal supuesto, la sociedad civil con todo su potencial debe emprender la lucha frontal y determinante contra el vergonzante problema, y no será efectiva sin seguir ESTRATEGIAS que comprendan y se comprometan a pasar por las siguientes esferas de INFLUENCIA y decisión:

- Educativa, modernizando o adecuando planes de estudio en todos los grados acad√©micos y niveles sociales; ense√Īando principalmente a los varones desde la edad escolar a reconocer los valores, derechos, capacidades y potencialidades de la mujer en general: y a las mujeres sus derechos de g√©nero y de ciudadanas; asimismo eliminando el discurso machista o patriarcal que prevalece en los textos acad√©micos, as√≠ como en la mente de los docentes, incluso si son mujeres, porque el pensamiento machista sobrevive como un VIRUS en cualquier rinc√≥n de nuestras mentes -de hombres y mujeres- y lo reproducimos consciente o inconscientemente todos los d√≠as y en todas las circunstancias. Tremenda tarea, pero impostergable.

- Salud mental. Desde todas las clínicas, enfoques y especialidades profesionales confluentes en la preservación del equilibrio mental deben lanzarse propuestas (cursos, talleres, terapias, nuevas licenciaturas o posgrados) hacia el ámbito familiar y educativo; así como hacia los medios de comunicación y hacia la parte jurídica y judicial, que contribuyan a la reedificación de una nueva mentalidad de lo masculino, lo femenino, lo transgénero y todas las variantes que puedan ayudar a conformar un concepto de humanidad más abierto, por lo mismo más tolerante y más fortalecido.

-Medios de comunicaci√≥n y redes sociales. Todo emprendimiento por dignificar y EMPODERAR al g√©nero femenino tendr√° obst√°culos si en sus planteamientos deja de lado a los medios tradicionales y a las redes sociales, porque es en estos campos donde se libran numerosas batallas que inciden para bien o para mal en lo femenino. Y desde el gobierno y la sociedad civil se tiene que adoptar ACUERDOS, establecerse protocolos, reconocer l√≠mites a la ‚Äúlibertad de expresi√≥n‚ÄĚ como derecho SUPEDITADO a otros DERECHOS, como el respeto a la INTEGRIDAD f√≠sica y emocional de las personas vulnerables, ll√°mense mujeres, NI√ĎAS o adultas j√≥venes o mayores.

-Jur√≠dico y judicial. Un pa√≠s puede contar con buenas leyes, estimulantes del potencial humano y protectoras de los derechos e integridad de las mujeres, pero de poco servir√° ‚Äďy es el caso de M√©xico- si no cuenta con el debido DESEMPE√ĎO judicial de sus funcionarios. Mucho se ha dicho al respecto, pero no sobra insistir en que el combate a la IMPUNIDAD de los depredadores sexuales pasa por un √≥ptimo y confiable desempe√Īo de los servidores p√ļblicos de la materia. As√≠ pues, desde el √°mbito LEGISLATIVO y JUDICIAL deben seguir avanzando en REFORMAR enfoques machistas de ciertas leyes, tanto en su concepci√≥n como en su aplicaci√≥n; adoptar nuevos lineamientos sin limitantes religiosas o ideol√≥gicas, sino enfocados en la protecci√≥n e impulso del potencial femenino; sin dejar de lado la parte de concientizaci√≥n y punibilidad hacia el infractor masculino.

-√Āmbito FAMILIAR. Siempre se ha considerado que la mejor educaci√≥n se da en la familia y que es la escuela principal. En el seno familiar nacen los valores y buenos principios. La escuela y las dem√°s instituciones pueden suplir las ausencias de estos elementos fundamentales de toda idiosincrasia; a veces los refuerzan o los adaptan a las circunstancias, pero siempre ha sido y ser√° la familia, todav√≠a por alg√ļn tiempo, la mejor ESCUELA ‚Äďantes de que se haga realidad la profec√≠a de Un mundo feliz, de Aldous Huxley- para introducir valores y NORMAS que ense√Īen a todos el respeto que como personas y como colectivos merecen las mujeres desde enfoques que las hagan sentirse libres, seguras y empoderadas.

Desde la autocr√≠tica de g√©nero. Las mujeres se deben una reflexi√≥n profunda sobre s√≠ mismas y ante s√≠ mismas, como mujeres en lo individual y como colectivos de g√©nero, desde la academia y desde todos los √°mbitos, porque no pocas veces act√ļan como verdaderos machos, reproduciendo los estereotipos masculinos de dominaci√≥n y control sobre sus cong√©neres, sobre sus iguales, sobre sus hijos o sus dependientes.

Y viene a cuento este párrafo porque no pocas veces son las mujeres las que defienden a los DEPREDADORES SEXUALES. Ya es mucho que -como las funcionarias del gabinete presidencial-, guarden SILENCIO o distancia ante el grave problema de abusos y crímenes contra las mujeres mexicanas, pero es UN EXCESO que acaben ayudando o defendiendo a los abusadores.

Son muchos casos como los aludidos. Baste recordar que el depredador del FMI tuvo como principal defensora a su mujer, una famosa millonaria francesa. Y esto lleva a recordar el affaire Clinton-Lewinsky, en el que el entonces presidente de los Estados Unidos estuvo a punto de perder el poder por haberse involucrado sexualmente con la becaria de la Casa Blanca. Aquí el punto es que también su esposa le aguantó la infidelidad, lo perdonó y lo apoyó en ese bochornoso caso, que si bien puede argumentarse que no fue abuso porque fue consensuado, eso está a discusión en su calidad de subordinada que era la becaria.

Y en M√©xico no hay que olvidar que NO son pocos tales casos en que el VIOLENTADOR sexual en la familia o afuera de la misma tiene como ayudante a su pareja sentimental para cometer sus fechor√≠as, y en el peor de los casos ABUSAR de las propias hijas con asentimiento de la esposa por las razones que se quiera. Esto lleva a recordar que justamente el denominado ‚ÄúMonstruo de Ecatepec‚ÄĚ, tuvo a su pareja como principal ayudante para sus horribles abusos de ENGA√ĎAR y atraer mujeres hacia su domicilio para luego ABUSAR de ellas sexualmente y asesinarlas de la peor manera. La gravedad de este ‚Äúenfermo‚ÄĚ ‚Äďque purga sentencia, afortunadamente- es tal que fue contundente al advertir: ‚ÄúMejor que ni me dejen salir de aqu√≠ ‚Äďla prisi√≥n- porque voy a seguir en lo mismo‚ÄĚ.

Por lo visto, los DEPREDADORES sexuales existen en todas las clases sociales y niveles educativos; en todos los √°mbitos (familiar, laboral, recreativo); no es un problema espec√≠fico de alg√ļn sector, de un pa√≠s o de un sistema pol√≠tico. Pero esta generalidad NO debe llevar a dispersar o diluir responsabilidades concretas de ning√ļn tipo ni de ninguna autoridad o gobierno.

M√©xico NO avanzar√° como pa√≠s NEGANDO la realidad de los FEMINICIDIOS ni el acoso sexual SISTEM√ĀTICO y tolerado contra las mujeres; tampoco minimizando el problema, como hace recurrentemente AMLO porque el tema nunca estuvo en su agenda pol√≠tica ni de gobierno y lo considera un distractor para sus prioridades.

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